Nigel Marven es un presentador británico de documentales sobre naturaleza que se caracteriza por su estilo poco común (en muchas ocasiones, aunque no siempre, ayudándose de efectos especiales).
Lo descubrimos con la asombrosa serie Sea Monsters, en donde podemos verlo moverse entre esas admiradas -y gigantes- criaturas, en los complicados mares de la prehistoria.
Otras series que podemos disfrutar -no las hemos visto todas- son Gigantes (sobre criaturas actuales y gigantescas), Chased by Dinosaurs, Prehistoric Park y Primeva.
Este documental de Netflix es de visionado obligatorio, al menos para quienes nos dedicamos profesionalmente a este mundo de Internet. Y muy recomendable para quienes usamos Internet (¿alguien no?)
The Social Dilemma nos muestra el control casi absoluto que ejercen las redes sociales sobre nuestras vidas y, en consecuencia, la falta de libertad y privacidad que eso supone. El primer paso -quizá el único, si no queremos ir más allá- es ser conscientes de ello. Hay un pequeño sector que sí está yendo más allá, y está dando de baja sus cuentas en redes sociales. Tengo dudas de que sirva de algo, eso sí.
No quiero terminar sin hacer dos apuntes: por una parte, muchos de quienes planificaron estos servicios ni buscaron, ni previeron, ni siquiera imaginaron el nivel de control que sus creaciones provocarían; por otra parte, está claro que las redes sociales nos ayudan a mejorar nuestra sociedad: contacto con seres queridos, acciones solidarias, actuación ante emergencias, imparable desarrollo de nuestra creatividad…
James Rhodes es un pianista londinense que desde hace ya unos cuantos años reside en nuestro país y no para de mostrar su admiración y amor por España. Muy por encima, desde luego, que muchos de los que nos consideramos españoles (aunque ya sabemos que no considerarse español y sentir rechazo por España es casi una característica de los españoles, pero eso nos lleva a una discusión diferente).
Nos muestra su amor por España, decía: nos lo muestra con su cariño intentando aprender las costumbres, expresiones y lenguas de cualquier rincón de España; nos lo muestra también con su labor divulgativa sobre su especialidad; nos lo muestra con su labor política intentando que cada vez las leyes sean más justas y se preocupen de quienes más lo necesitan. Y nos lo muestra, también, con su solidaridad.
Lo último que ha hecho ha sido tener este precioso gesto con una persona que necesitaba vender su violín (gracias por compartirlo, @actiononcat):
Todavía estoy un poco en shock con lo que pasó ayer. Iba a estar un año sin estudiar porque no podía permitirmelo y ya por desesperación recurrí al violín, pero ayer @JRhodesPianist hizo algo muy, muy bonito y que aún sigo sin creerme. Nunca me cansaré de darte las gracias. pic.twitter.com/kAP0In756J
Bien, lo tenemos todos clarísimo: los monosílabos no llevan tilde, salvo casos muy especiales (aquellos en los que la tilde sea necesaria para dejar claro de qué estamos hablando).
Pero habéis de reconocer que cuesta no ponerle tilde a:
Este trabajo realizado en el cielo, tal como lo describió Vasari, obra de transición entre el gótico y el renacimiento, fue pintado por el artista toscano Guido di Pietro da Mugello, Fra Angélico, a comienzos del Quattrocento.
En el cuadro se representa el momento en el que el arcángel Gabriel comunica a la Virgen María que ha sido la elegida (y María acepta). En la parte izquierda se puede ver a Adán y Eva, presentándonos así ese contraste entre Eva y María.
En la predela se muestran cinco escenas importantes de la vida de la Virgen: Nacimiento y Desposorios, Visitación, Adoración de los Magos, Presentación en el Templo y Tránsito.
Este cuadro de seiscientos años se conserva en el Museo Del Prado, en condiciones bastante razonables para su antigüedad. Ha sido restaurado en gran parte.
De Fray Angelico – Galería online, Museo del Prado., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=45124868
Uf. El colectivo docente, quizá el más sensible ante cualquier crítica -esta sensibilidad tiene explicación, ya que son objeto de muchas, y muchas injustas-, se indigna porque se indica que no deben reunirse entre ellos para tomar algo.
Pues debo decir que estoy de acuerdo en que *no* se reúnan para eso, pero también me apena que haya sido necesario decirlo. Las reuniones sin mascarilla (y normalmente las comidas, los cafés y los bocatas se toman sin mascarilla) son una potencial fuente de contagios, y es responsabilidad de cada uno intentar que no se produzcan.
No es un tema menor. Y sé que el colectivo docente lo está pasando muy mal en estos tiempos, con profes despidiéndose de sus padres hasta sabe Dios cuándo. Y que se les están exigiendo unas labores para las que no tienen ni preparación ni capacidad (además de no ser sus labores). No es un tema menor, decía, ya que hay vidas en juego.
Mucho ánimo, todo mi ánimo para ese querido colectivo. Lo estáis haciendo de maravilla.
Hoy os quiero presentar dos productos que me parecen tremendamente interesantes para nuestros peques (no solamente para ellos), y con los que nos garantizamos muchos buenos ratos de diversión en familia: un juego tipo memory y un álbum fabuloso.
Ciencia a pares
Es un juego de tipo memory, pero con alguna variación que lo hace más atractivo: en lugar de tener que hacer coincidir dos cartas iguales, hay que hacer coincidir un científico y su invento/descubrimiento. Con dos bonus fenomenales: 1) hay tantas científicas (nos gusta especialmente la inclusión de Rosalind Franklin) como científicos, y 2) está en castellano y en inglés.
La Extraordinaria Liga de la Ciencia
Desde luego que los álbumes de futbolistas están genial y son un medio fantástico para conocer bien ese bonito deporte, pero debo decir que este álbum no solamente no se queda atrás, sino que es un método muy atractivo para que nuestros chavales se sientan atraídos por los mejores científicos de la historia, clasificados en doce equipazos: Pioneras, Biología, Física, Química, Matemáticas, Geología, Biomedicina, Tecnología, Astronomía, Inventos, Ciencia española y Ciencia actual.
Estos dos productos son creación de Principia, una iniciativa destinada a promocionar, potenciar y disfrutar de la ciencia y de la literatura (cómo nos gusta esa bonita intersección entre ciencias y letras), a la que le deseamos muchos éxitos.
Cierra los ojos muy suave, Meabe, pestaña contra pestaña, que sólo es español quien sabe, Meabe, las cuatro lenguas de España.
Gabriel Aresti, versos dedicados a Tomás Meabe, fundador de las Juventudes Socialistas
Que no significa que tengamos todos que saber hablar en gallego, euskera, catalán y castellano, pero qué bonito sería tener nociones de todas las lenguas y, sobre todo, qué bonito sería darnos cuenta de la infinita riqueza que estas cuatro lenguas milenarias nos han regalado.
Descubrí esos versos gracias al twitter de Filipe Díez.
Uno de los mejores delanteros que han existido, el neerlandés Ruud Van Nistelrooy, tenía una simpática, bonita y certera comparación para explicar los idilios de los goleadores con el gol.
Decía nuestro querido Ruud que los goles son como el ketchup: que a veces te matas apretando y apretando, sin conseguir que salga nada, y otras veces, con apretar un poco… sale un montón.