Archivo de la categoría: Literatura

Arsène Lupin, caballero ladrón (de Maurice Leblanc)

Descubrí al personaje -y descubro aquí mi ignorancia- con la serie de Netflix Lupin, maravillosa serie y maravillosa interpretación de su reparto: Omar Sy, Vicent Londez, Ludivine Sagnier, Clotilde Hesme, Nicole García, Hervé Pierre, Soufiane Guerrab, Antoine Gouy, Fargass Assandé, Shirine Boutella.

Y de la serie de Netflix llegamos a su inspiración, y ahí descubrí la existencia de esos cuentos de Maurice Leblanc, en los que nos retrata con maravillosa nitidez las formas -siempre correctas- y los actos -siempre sorprendentes- del rey del disfraz, del caballero ladrón Arsène Lupin.

Este libro gustará a los aficionados a la serie, pero también a quienes gustan de las sutilezas y del buen uso de la inteligencia.

Estoy estos días disfrutando de sus historias, con especial cariño, porque han sido un delicioso regalo de Navidad de mi querida hija Irene. Si siempre decimos que el regalo no es lo regalado, sino las manos que lo dan, en este caso lo puedo decir más que nunca.

Gracias, tesoro.

Par Henri-Edmond Rudaux (1865-1927) — https://www.gazette-drouot.com/lots/441145, Domaine public, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=71727036

Libros para el año 2022

No, no voy a hablar de libros concretos. Pero los sábados suelo hablar de libros o literatura en este blog; y los días 1 de enero suelo hablar de propósitos y planes. Así que qué tal si usamos hoy (quien dice hoy, dice estos días de arranque de año) para pensar qué libros queremos leer.

Os cuento cómo lo gestiono yo, por si os sirve. Suelo establecer tres grupos de libros:

  • los primeros son libros directamente relacionados con mi trabajo, libros técnicos que me ayudan a seguir mejorando y aprender cosas nuevas.
  • libros de lectura, puramente de relax: novelas, generalmente.
  • libros «documentales» (así los llamo yo): libros que, sin ser de mi trabajo, sí me ayudan a crecer como persona o profesional. Biografías, por ejemplo.

Felices lecturas, amigos.

Nacimiento de Jesús según el Evangelio de Lucas (Lc 2, 6-12)

6 Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento,

7 y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.

8 Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño.

9 Se les presentó el Angel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor.

10 El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo:

11 os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor;

12 y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»

Estos versículos del segundo capítulo del evangelio de Lucas recogen algunos datos muy interesantes sobre el nacimiento de Cristo. Los he escogido para hoy porque, como seguramente sabréis, celebramos la Navidad, ese nacimiento que marcó el comienzo de nuestra era.

Y los he escogido del evangelio de Lucas porque, según la tradición, Lucas conoció personalmente a María, la madre de Jesús. Así que no sería raro que en esas líneas hubiera información proporcionada por una protagonista de primer nivel: María.

Feliz Navidad.

Isla de San Simón, en Redondela

No es una sola isla, sino dos islas unidas por un puente, además de algún islote. San Simón y Santo Antón, que así se llaman esas dos islas principales.

Se encuentra en la parte más interior de la ría de Vigo y en ellas se respira belleza, historia (no siempre bella) y literatura.

Meendiño, poeta del siglo XIII del que prácticamente solo tenemos unos versos, pero los suficientes, por fortuna, para que nos llegara ese Sediame eu na ermida de San Simón. Lugar de privilegio, pues, para la isla en el mundo de la poesía.

Fue también lazareto en donde se recluían quienes padecían enfermedades contagiosas. Y fue campo de concentración durante el franquismo, lugar de duelo, injusticia e impotencia. Existe un proyecto para que la memoria y el recuerdo nos permitan avanzar hacia un futuro en el que nunca se repitan tales barbaridades.

Si estáis o venís por la zona, es un destino que os encantará.

De juantiagues – Islas de San Simón y San Antón, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=41953810

Romance del enamorado y la muerte, de Juan del Encina

Este romance, del que ya hemos hablado en este blog, nos ha llegado con diferentes versiones, pero invariable en musicalidad, encanto y mensaje. El original (quizá el original) es de Juan del Encina.

Nos habla de lo inevitable de la muerte, de la infinita importancia del amor (tengo una hora de vida, la dedico a mi amada). Me encanta especialmente -sin ser lo principal del poema- ese fragmento en el que la amada le dice que no es aún la hora convenida y que sus padres están en casa y despiertos, haciendo ver que si lo segundo no se cumpliera, poco importaría la hora.

Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores,
que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca,
muy más que la nieve fría.
—¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.
—No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.
—¡Ay, Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!
Un día no puede ser,
una hora tienes de vida.
Muy deprisa se calzaba,
más deprisa se vestía;
ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
—¡Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta, niña!
—¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,
mi madre no está dormida.
—Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería.
—Vete bajo la ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare,
mis trenzas añadiría.
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
—Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.

La guerra no tiene glamour

No es rara la intención de querer dotar a las guerras de un encanto, de un glamour y de una magia de la que no gozan. Cuando en la película Saving Private Ryan del gran director Steven Spielberg se presenta a los soldados acercándose a las playas para desembarcar, pueden verse mareos, vómitos y, en resumen, miedo. Eso es lo que quería transmitir Spielberg: la guerra no tiene glamour en absoluto.

No es el único creador, desde luego, que ha luchado por mostrarnos eso: la canción-denuncia “Querida Milagros” de Manolo García, el “Tristes armas si no son las palabras” de Miguel Hernández o incluso esa canción de campamento de “Mi amigo José” son más muestras de lo mismo.

Presentar la guerra como algo glamouroso es irresponsable es falso y es sobre todo, criminal.

Tristes armas, si no son las palabras.

Venres, de Santiago Freire y Dani Padrón

Venres (en gallego, pero también disponible en las otras lenguas de esta bonita y diversa península) es un cuento escrito por Santiago Freire e ilustrado por Dani Padrón en el que se nos muestra la historia de Robinson Crusoe… desde el punto de vista de su amigo Vernes/Viernes.

Es una auténtica delicia, y una crítica de las que nos hacen mejorar. Crítica hacia nuestra sociedad, que siempre nos viene bien. Tendréis que leer el libro para que consideréis qué inferiores nos consideran aquellos indígenas (y quizá ellos tendrán que leer la otra versión).

También nos hace reflexionar sobre lo mucho que nos costaría desenvolvernos en un ambiente completamente natural, sin nuestras comodidas habituales.

Un libro genial, querido Santi.

O monte das aras, de Santiago Cortegoso

Hoy os invito a viajar al pasado y a recorrer la historia, descubriendo que lo que nos oprime y lo que nos emociona no ha variado tanto a lo largo y ancho de los siglos.

De la mano de un pastor de cabras subiremos el monte de O Facho, y mientras lo acompañamos en la búsqueda de sus cabras perdidas nos encontraremos con bodas, cortejos, ofrendas y dioses. Y aprenderemos respeto por la naturaleza, respeto por las personas y respeto por las ideas.

La obra se representa, pues, por la ruta hacia la cima. Comienza en la base del camino y -no quiero entrar en detalles, porque creo que perdería encanto- y vamos disfrutando de las diferentes escenas.

La obra es de Santiago Cortegoso, a partir de una idea de Lois Soaxe; Lois Soaxe, al que conocíamos por su extraordinario papel como Pedro Barba en María Soliña, es aquí sobre todo pastor: Serafín busca sus cabras perdidas y nos guía a todos. Antía Costas también lo borda de principio a fin (qué pena no poder contaros con más detalle, pero es que tenéis que verla en directo) y nos deja claro qué significa la igualdad y qué significa el respeto. Y, finalmente, Omar Ferrín, absolutamente brillante en su interpretación (y otra vez me fastidia no poder contaros más). La compañía Teatro de Ningures -ya mítica en el mundillo teatral- es la que se encuentra detrás de este proyecto.

En resumen, si tenéis la suerte de estar por esta zona un día de representación (suelen ser a finales de octubre-comienzos de noviembre, por lo que vemos), no os la perdáis. Vais a disfrutarla y a pasar un rato maravilloso.

Construçao, de Chico Buarque

Pese a ser una obra de 1971, la he descubierto hace solamente unos meses, gracias a que alguien en Twitter la comentó con motivo del cumpleaños de Chico Buarque.

Una obra maestra, una denuncia social y una muestra maravillosa de habilidades lingüísticas es lo que se encuentra en este conjunto de (sobre todo) cuartetos de versos dodecasílabos terminados (casi) siempre en palabras esdrújulas.

Por favor, leed y escuchad esta maravilla:

Amou daquela vez como se fosse a última
Beijou sua mulher como se fosse a última
E cada filho seu como se fosse o único
E atravessou a rua com seu passo tímido

Subiu a construção como se fosse máquina
Ergueu no patamar quatro paredes sólidas
Tijolo com tijolo num desenho mágico
Seus olhos embotados de cimento e lágrima

Sentou pra descansar como se fosse sábado
Comeu feijão com arroz como se fosse um príncipe
Bebeu e soluçou como se fosse um náufrago
Dançou e gargalhou como se ouvisse música

E tropeçou no céu como se fosse um bêbado
E flutuou no ar como se fosse um pássaro
E se acabou no chão feito um pacote flácido

Agonizou no meio do passeio público
Morreu na contramão atrapalhando o tráfego

Amou daquela vez como se fosse o último
Beijou sua mulher como se fosse a única
E cada filho seu como se fosse o pródigo
E atravessou a rua com seu passo bêbado

Subiu a construção como se fosse sólido
Ergueu no patamar quatro paredes mágicas
Tijolo com tijolo num desenho lógico
Seus olhos embotados de cimento e tráfego

Sentou pra descansar como se fosse um príncipe
Comeu feijão com arroz como se fosse o máximo
Bebeu e soluçou como se fosse máquina
Dançou e gargalhou como se fosse o próximo

E tropeçou no céu como se ouvisse música
E flutuou no ar como se fosse sábado
E se acabou no chão feito um pacote tímido

Agonizou no meio do passeio náufrago
Morreu na contramão atrapalhando o público

Amou daquela vez como se fosse máquina
Beijou sua mulher como se fosse lógico
Ergueu no patamar quatro paredes flácidas
Sentou pra descansar como se fosse um pássaro

E flutuou no ar como se fosse um príncipe
E se acabou no chão feito um pacote bêbado
Morreu na contramão atrapalhando o sábado
Por esse pão pra comer, por esse chão pra dormir

A certidão pra nascer e a concessão pra sorrir
Por me deixar respirar, por me deixar existir
Deus lhe pague

Pela cachaça de graça que a gente tem que engolir
Pela fumaça e desgraça que a gente tem que tossir
Pelos andaimes pingentes que a gente tem que cair
Deus lhe pague

Pela mulher carpideira pra nos louvar e cuspir
E pelas moscas bicheiras a nos beijar e cobrir
E pela paz derradeira que enfim vai nos redimir
Deus lhe pague

(Fuente: MusicMatch)

Como mi admirado Miguel me comentó sobre esta canción: ritmo alegre, melodía triste. Qué combinación.