Archivo de la categoría: Cine

Los protagonistas de Star Wars, ¿los conocerías?

Esta foto, cuyo origen desconozco (si alguien lo sabe, que me lo notifique y lo indicaré con gusto), nos muestra a los protagonistas (casi todos los protagonistas, que no se nos enfade Obi) de Star Wars. ¿Sabéis quién es quién? Lo indico más abajo:

De izquierda a derecha: Han Solo, C3PO, Chewbacca, Princesa Leia, R2D2, Luke Skywalker.

Arsène Lupin, caballero ladrón (de Maurice Leblanc)

Descubrí al personaje -y descubro aquí mi ignorancia- con la serie de Netflix Lupin, maravillosa serie y maravillosa interpretación de su reparto: Omar Sy, Vicent Londez, Ludivine Sagnier, Clotilde Hesme, Nicole García, Hervé Pierre, Soufiane Guerrab, Antoine Gouy, Fargass Assandé, Shirine Boutella.

Y de la serie de Netflix llegamos a su inspiración, y ahí descubrí la existencia de esos cuentos de Maurice Leblanc, en los que nos retrata con maravillosa nitidez las formas -siempre correctas- y los actos -siempre sorprendentes- del rey del disfraz, del caballero ladrón Arsène Lupin.

Este libro gustará a los aficionados a la serie, pero también a quienes gustan de las sutilezas y del buen uso de la inteligencia.

Estoy estos días disfrutando de sus historias, con especial cariño, porque han sido un delicioso regalo de Navidad de mi querida hija Irene. Si siempre decimos que el regalo no es lo regalado, sino las manos que lo dan, en este caso lo puedo decir más que nunca.

Gracias, tesoro.

Par Henri-Edmond Rudaux (1865-1927) — https://www.gazette-drouot.com/lots/441145, Domaine public, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=71727036

Enfermedades mentales y redes sociales

Cada vez menos, pero aún estigmatizadas, las enfermedades mentales están ganando poco a poco el sitio que merecen en nuestras conversaciones y en nuestra normalidad. Porque no siempre ha sido así. Y porque realmente aún no lo es: es normal poder decir que tenemos dolor de cabeza, neumonía o reuma, pero nos cuesta mucho más decir -y escuchar- que tenemos depresión, ansiedad o bipolaridad.

Hace unas semanas la actriz Verónica Forqué se fue de un concurso de televisión porque no podía más. Y quiero compartir con vosotros algunas de las reacciones que se han dado en redes sociales:

Porque en redes sociales el anonimato o la distancia hacen que nos mostremos tal y como somos, así que quienes prefieren soltar su odio, pueden hacerlo.

Ojalá aprendamos pronto a usar esas maravillosas herramientas que son las redes sociales. Y ojalá aprendamos pronto a cuidar (y usar) esa maravillosa herramienta que es nuestro cerebro.

La guerra no tiene glamour

No es rara la intención de querer dotar a las guerras de un encanto, de un glamour y de una magia de la que no gozan. Cuando en la película Saving Private Ryan del gran director Steven Spielberg se presenta a los soldados acercándose a las playas para desembarcar, pueden verse mareos, vómitos y, en resumen, miedo. Eso es lo que quería transmitir Spielberg: la guerra no tiene glamour en absoluto.

No es el único creador, desde luego, que ha luchado por mostrarnos eso: la canción-denuncia “Querida Milagros” de Manolo García, el “Tristes armas si no son las palabras” de Miguel Hernández o incluso esa canción de campamento de “Mi amigo José” son más muestras de lo mismo.

Presentar la guerra como algo glamouroso es irresponsable es falso y es sobre todo, criminal.

Tristes armas, si no son las palabras.

El juego del calamar y los colegios

Es difícil que no hayáis oído hablar de la serie El juego del calamar, serie surcoreana emitida por Netflix. Todavía no la he visto entera, adelanto (voy por el episodio 7), pero ya la he visto entera, y os puedo contar que básicamente consiste en (alerta spoilers: voy a contar el argumento genérico de la serie)…

…consiste en que alguien con mucho dinero organiza, para su diversión, un juego en el que centenares de personas con graves problemas económicos juegan a juegos infantiles. Los que pierden, son asesinados. Los que ganan, pasan al siguiente juego.

Es una serie para mayores de 16 años y que, desde luego, no debería ser vista por niños de Educación Primaria (hasta 10-11 años). Pero hay algo que me ha resultado exagerado por parte de algunos centros educativos: la prohibición de disfrazarse o jugar a nada relacionado con la serie. (No voy a entrar en si se están metiendo o no en donde no les llaman).

Exagerado, decía, en mi opinión. Porque mientras permitimos que los niños jueguen a Dráculas, Rasputines, Freddykruegers y demás psicópatas y asesinos en serie, nos echamos las manos a la cabeza con esta serie (incrementando, desde mi punto de vista, el interés sobre ella).

¿Qué es lo peor de la serie (siempre desde mi percepción)? (no son los asesinatos):

  • la obediencia ciega.
  • la asunción de que las normas deben cumplirse sin cuestionarse.
  • lo que se hace de acuerdo a las normas es correcto, aunque sea un asesinato.
  • todo está orientado a premios (pasar de fase) y castigos (la muerte). Incluso si consideramos que pasar de fase no es más que la ausencia de castigo, podríamos decir que solamente hay castigos (quizá lo único peor en educación que los premios y castigos).
  • la existencia de esas normas tan estrictas provoca bullying entre los participantes, bullying ante el que los guardianes hacen la vista gorda.

Esos puntos sí me parecen muy peligrosos, porque son fácilmente asimilables por los niños (y adultos), porque muchos padres y también muchos profesores utilizan estos métodos para amaestr…educar a los niños.

Y esto sí que nos vendría bien eliminarlo de nuestros centros educativos (y de nuestros hogares).

300, de Frank Miller y Lynn Varley

Aun dando el perfil, debo decir que nunca he sido (o que no era, hasta hace unos años) aficionado a los comics. Daba el perfil por mi gusto por cultura, lectura, curiosidades y tecnología; perfil porque muchos de mis amigos y compañeros sí eran aficionados -más que aficionados- al mundo del cómic. Pero sí debo decir que siempre vi este mundillo con un deseo de cómo me gustaría conocer un poco de esto.

Con 300, de Frank Miller, y en una preciosa edición de Norma Editorial (más tarde descubrí que es norma de la casa esa alta calidad), hice mi entrada en este género.

En ella viajamos al año 480 a.C. y conocemos al rey espartano Leónidas; nos acercamos a la dura vida de Esparta y acompañamos a ese puñado de héroes que pasaron a la historia con una derrota, la de la batalla de las Termópilas, que ha sido ensalzada y admirada a lo largo de los siglos, incluso por encima de ese rey-dios Jerjes.

Me ha encantado, como digo, la calidad de la edición; me ha fascinado el ritmo con el que se cuenta la historia y lo cercana que se percibe la acción. Muy recomendable.

<ul class="links">
<li><a href="https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-americano/300/300/300" target="_blank">300</a> (en Norma Editorial)</li>
<li><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/300_(historieta)" target="_blank">300</a> (en Wikipedia)</li>
</ul>

Mazinger Z y la mitología clásica

Quienes disfrutamos en nuestra niñez de Mazinger Z y además tenemos la suerte de disfrutar con el conocimiento de la mitología griega vamos a encontrar en este proyecto de investigación de Eva María Valero Carou, en el I.E.S. Infanta Elena (Jumilla), en el que comparan dioses, héroes, bestias mecánicas y lugares de Mazinger Z con su contraparte mitológica. Gracias a este vídeo, en el que se puede ver un resumen de dicho trabajo, presentado excelentemente por la propia autora y por la tutora Ana María Zamora Manzanares, podemos acercarnos a este planteamiento. Es un vídeo sumamente enriquecedor y que os recomiendo ver.

Para Dani.

¿Censura o cuidado?

Como quizá sepáis quienes tenéis Disney+, desde hace poco hay ciertas películas que han salido del catálogo para niños: Peter Pan, Los Aristogatos, Dumbo, El libro de la selva, La Dama y el Vagabundo.

Mi primera reacción fue de sorpresa, también de crítica velada (o sin velar) hacia esta nueva sociedad que nos está llevando hacia no se sabe dónde. Efectivamente, en esas películas -y en muchas más- hay actitudes que están mal. ¿Debe ser esta la causa de eliminarlas del catálogo infantil? Obviamente no, pensé en esa primera reacción: para eso estamos los cuidadores.

Para eso estamos los cuidadores. Je.

En esta sociedad tan frenética, no. Pasamos muy poco tiempo con nuestros pequeños -hasta nos hemos inventando esa cosa del tiempo de calidad– y lo cierto es que, con mucha seguridad, nuestros niños verían estas películas ellos solos. Y Disney ha decidido echarnos una mano.

Espero vuestras opiniones, porque creo que hay mucho que analizar en esto.