La Porta Speciosa del Monasterio de Leyre, en Yesa (Navarra)

¿No es maravillosa? Esta obra, comenzada en los albores del siglo XII, es realmente speciosa (preciosa). Trabajó en ella el Maestro Esteban, que había participado en la catedral de Santiago, con otra puerta, la de las Platerías, que tiene mucho en común con esta de la que hablamos hoy.

En el tímpano se pueden ver seis figuras (y el hueco dejado por una séptima). La puerta nos muestra cuatro arquivoltas (en la documentación que he buscado nos habla de cinco… pero yo solo veo cuatro) pobladas de personajes y seres fantásticos en todas las acepciones de la palabra fantástico; en los laterales se pueden apreciar sendos personajes (el de la derecha muy deteriorado).

Porta Speciosa, de José Luis Filpo Cabana

Si visitáis esta zona, no dudéis en acercaros al Monasterio de Leyre y visitar -y atravesar, podéis pedir la llave- esta Porta Speciosa.

Yanguas, en Soria

Viajamos hoy a Yanguas, a la población situada más al norte dentro de la provincia de Soria. Y se nos ofrecen dos alternativas: viajar al pasado… o viajar muy al pasado.

Vayamos primeramente al pasado. Yanguas es, en sí mismo, un conjunto histórico artístico (declarado así en los años ochenta del siglo pasado). Podemos disfrutar de su castillo del siglo XIV, de sus iglesias, de su casa consistorial… pero mi debilidad es la torre de San Miguel, lo único que nos queda de una iglesia del mismo nombre. Es imposible verla y no pensar en el románico catalán (que aún no conozco).

Esto es lo que nos ofrece el viaje al pasado. Pero si nos ha sabido a poco y queremos viajar aún más atrás, tenemos las icnitas (huellas fósiles) de dinosaurios. Un testimonio de cuando aquellos gigantes recorrían estas tierras.

Un destino más que recomendable, Yanguas.

Giorgio Vasari, artista y biógrafo de artistas

Este arquitecto y pintor florentino ha pasado a la historia, no (o no solo) como artista, sino como historiador del arte.

Su obra más notable como arquitecto es la Galleria degli Uffizi. Pero la joya principal que nos ha dejado fue su libro Le vite de’ più eccellenti pittori, scultori, e architettori italiani, da Cimabue insino a’ tempi nostri.

Es este libro una colección de datos y anécdotas. Al parecer, no muy fiables (en algunos casos), ni los datos ni las anécdotas, principalmente en los artistas más lejanos a Vasari. Y también se muestra un sesgo a favor de los artistas florentinos. Sin embargo, es la principal fuente que tenemos para conocer aquel tiempo y aquellos artistas.

Fue el que acuñó el término Renacimiento, y ya solamente por eso merece un lugar de privilegio en la historia.

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Maman, de Louise Bourgeois

Esta obra monumental, que forma parte del Museo Guggenheim de Bilbao, es un homenaje a las madres en general, a la vez protectoras y depredadoras, y a la madre de la artista en particular, que era tejedora.

Existen varias Maman de Bourgeois que forman parte de la colección permanente de sus correspondientes museos. De Bilbao es la que nos ocupa, pero también podemos ver esta gigantesca obra, de casi diez metros, en Londres u Ottawa, por ejemplo.

La araña alberga diez huevos, a los que protege con su cuerpo y con su vida. La madre.

Para Dani e Irene. Para Vane y Carlos.

Clara Peeters, sus bodegones y sus autorretratos

No es la primera vez -no creo que sea la última- que una recomendación de Niké de Samotracia (@NikSamotracia en Twitter) llega a este blog.

Clara Peeters (Clara Lamberts de nacimiento) nació a finales del siglo XVI en Bélgica y fue una de las iniciadoras de los bodegones… y de autorretratos «escondidos» en ellos.

El Museo del Prado alberga algunas de sus obras, y allí se puede observar, por ejemplo, este cuadro llamado Mesa.

Mesa, Clara Peeters

Acerquémenos a algunos detalles, por favor:

Mesa, detalle, Clara Peeters
Mesa, detalle, Clara Peeters
Mesa, detalle, Clara Peeters

¿Qué os parece? Os invito a leer el hilo en el que Niké de Samotracia nos cuenta esto, mucho mejor explicado que aquí.

Iglesia de San Millán, en Segovia

Es un poco injusto para cualquier monumento compartir localidad con un acueducto de más de dos mil años, con una catedral apodada La Dama de las Catedrales y con un alcázar de cuento de hadas.

Cuando se llega a Segovia en autobús y se inicia el camino hacia ese acueducto que le ha dado fama universal se puede ver esta iglesia prerrománica y románica (sí, cuando se hizo, el acueducto solamente tenía unos mil años, un adolescente si medimos el tiempo en unidades acueductiles).

Desconozco si es la iglesia más antigua de Segovia, pero bien podría serlo. Tiene una torre prerrománica; el resto del edificio se construyó por orden de Alfonso I el Batallador a partir de 1111. Rey de Aragón, hizo que esta iglesia reprodujera la planta de la catedral de Jaca (a menor escala).

Es destacable también el cristo románico que alberga en su interior, rodeado por diez arcadas cegadas.

Cuando lleguéis a Segovia, y antes de ser desbordados por la belleza de acueductos, catedrales y alcázares, deteneos ante esta maravilla que aquel emperador de todas las Españas decidió dejarnos, compitiendo en belleza con aquellos.

Arte, deporte, música y religión

Planteo hoy un tema en el que he pensado muchas veces: hay algunas disciplinas que, en la educación formal, no son protagonistas (de hecho, las asignaturas que las abordan suelen ser conocidas como las marías y destacan por su facilidad y por el poco mérito que se les otorga). Estas disciplinas se condensan en estos cuatro grupos: arte, deporte, música y religión.

Os presento los pobres frutos de mi humilde razonamiento sobre este asunto:

  • no son disciplinas que exijan una gran carga de racionalidad y en las que predomine la lógica, sino que son más dadas a la inspiración y más relacionadas con el sentimiento o la parte espiritual.
  • son disciplinas a las que se asiste extraescolarmente por puro placer, al menos en gran medida: el chaval que va a clases de matemáticas fuera del centro (en sus «horas libres») suele ser para poder alcanzar el nivel que el centro exige, no pasa eso con quien va a guitarra, pintura o fútbol.
  • son disciplinas en las que, teniendo mucho que ver con la expresión, el sentimiento o el juego, no se pueden hacer las cosas «mal» (enténdamonos: si yo juego al fútbol no lo hago tan bien como un futbolista profesional -ni no profesional-, pero como juego que es, estoy jugando, y eso -mi juego, el puro hecho de jugar- lo hago bien; del mismo modo, si un hombre primitivo hace su danza en torno a un fuego, no lo hace bien o mal, se expresa a su modo, y ya). Esto contrasta con lo en serio que en ocasiones nos tomamos esto: podemos enfadarnos porque alguien falla un gol cantado, pero raramente porque no consigue resolver un problema de matemáticas.
  • se forman grupos (este es el punto que veo más feo) de los cuales es difícil salir, suele tener un coste asociado, quizá por esa cercanía al placer de la que hablábamos antes. Es mucho más fácil dejar de ir a clases de matemáticas -sí, lo he tomado con esta maravillosa disciplina- que dejar de ir a clases de piano. Se hacen más preguntas y son necesarias más justificaciones.
  • son disciplinas dadas a la exhibición (en el mejor de los sentidos): festival de danza, partido de fútbol, exposición de escultura o procesión son mucho más habituales que festival -venga- de Química o las Jornadas de la Biología.
  • son disciplinas en las que se busca la excelencia, y no el mínimo necesario. Puedo ir a clase de Física para aprobar, pero si voy a clase de clarinete, quiero hacerlo lo mejor posible, mientras pueda.
  • volviendo al párrafo introductorio, son disciplinas que no reciben mucha atención en los temarios de estudios. Si la recibieran, ¿dejarían de practicarse extraescolarmente? Por contra, si las asignaturas a las que ahora se dedica más tiempo y esfuerzo pasaran a ser secundarias, ¿se produciría un boom de aprendizaje extraescolar?

Espero vuestras opiniones 🙂

Rue Saint-Honoré por la tarde, efecto de lluvia, de Camille Pissarro

Esta es la pintura por la que descubrí a este padre del impresionismo. Forma parte de una serie de quince obras pintadas entre 1897 y 1898 desde el hotel de París en el que se alojaba.

Esta escena nos muestra la calle Saint Honoré a primera hora de la tarde. Los coches de caballos y los peatones se nos muestran sobre el suelo mojado (y aún está lloviendo, a juzgar por los paraguas). Pissarro vuelve al impresionismo, ya en la fase final de su carrera, y nos regala esta impresión de París.

Este cuadro puede disfrutarse en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Os recomiendo visitarlo y poder contemplar la misma vista que hace ya más de un siglo, desde la ventana de un hotel de París, pudo contemplar Camille Pissarro.

Monasterio de San Juan de Caaveiro, en A Capela (A Coruña)

El obispo de aquella diócesis, Rosendo, viendo el mal tiempo (desde su punto de vista) que hacía aquel día, se contrarió. Al momento fue consciente de su pecado y, en penitencia, arrojó su anillo de obispo al río Eume. Cuando, siete años después, el cocinero del monasterio encontró ese anillo mientras preparaba un salmón, nuestro Rosendo se dio cuenta de que su pecado había sido redimido.

El río Eume y sus fragas. Y, escondido en ellas, este monasterio románico. Inicialmente lugar de anacoretas, fue creciendo en recursos e importancia, en gran parte por donaciones hechas por el obispo Rosendo, al que ya conocemos. Llegó a ser Real Colegiata y, ya en el siglo XVIII, comenzó su decadencia. A finales del XIX se acomete una restauración. Nos han llegado restos aún de aquella época románica, como el ábside y parte de la nave.

La basílica de San Pedro del Vaticano

Antes de la archiconocida -y maravillosa- basílica actual de San Pedro en el Vaticano, antes de que la habilidad, la imaginación y la creatividad de Miguelángeles, Berninis y Bramantes se desbordaran en cada uno de sus rincones, antes incluso de que la Iglesia llegara a ser lo que fue, una basílica en ese mismo lugar albergó la tumba de aquel apóstol testarudo que llegó a ser el primer Papa.

Gracias al talento de @par_virtual y a la tecnología de hoy podemos disfrutar del talento de aquellos constructores y de cómo aquel monumento era ayer.

Un trabajo que conjuga esfuerzo, documentación, calidad técnica y dominio de las herramientas tecnológicas. Por favor, no os perdáis este hilo: