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Verracos vettones: no solo los toros de Guisando

Comienzo con un breve comentario lingüístico: hace no demasiados años jamás habría escrito un titular así: siempre me sonaba «verracos» con «b» (berracos), pero veo que es con «v»; nunca había visto «vettones» con doble «t», pero veo que los investigadores así lo han escrito en el artículo; «solo» ya no lleva nunca tilde, ni aunque equivalga a ese «solamente» que nos decían de pequeños.

Los toros de Guisando son, sin lugar a dudas, los verracos más famosos y espectaculares.

CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=738803

Estamos en la península ibérica en la Edad de Hierro, que transcurrió aquí entre el año 1000 a.C. y la conquista romana (281 a.C.). Los mencionados toros de Guisando, en concreto, se datan en torno a los siglos IV-III a.C.

Los investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid Gregorio R. Manglano Valcárcel, Lucía Ruano, Rosario García-Giménez y Luis Berrocal-Rangel han presentado un trabajo que actualiza y visibiliza nuevos ejemplares: Ávila (20), Cáceres (6), Salamanca (3) y Toledo (1).

Según se nos explica, en su mayor parte son toros situados en el valle Amblés, centro de la cultura que los produjo, mientras que el resto, cerdos o jabalíes, se localizan principalmente en la cuenca del río Tajo. En el trabajo (enlazado al pie de este post) se detalla cada uno de los descubrimientos, indicando su ubicación. Podremos ver que era habitual reutilizar esas esculturas, formando parte de muros o cercas, pero también decorando -qué lujazo- jardines privados.

Fotografía de Gregorio R. Manglano, uno de los autores. En Papatrigo (Ávila).
Fotografía de Gregorio R. Manglano, uno de los autores. En Papatrigo (Ávila).

Mefistófeles y Margarita, de autor desconocido

En un mismo bloque de madera, el autor consiguió representar a un altivo Mefistófeles y a una tímida Margarita (ambos personajes del Fausto de Goethe). Él, con ropajes elegantes y altas botas; ella, con un libro de oraciones y mirada hacia el suelo.

Me enterado de la existencia de esta maravilla, que ahora se puede observar en el museo Salar Jung (en Hyderabad, India) gracias al facebook de Pilar Cabanes.

Ahmed3111, CC BY-SA 4.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0, via Wikimedia Commons

Muchas gracias, Pilar :*

Capela dos Santos Reis (Bueu)

Esta singular construcción, dedicada a los Reyes Magos, situada en Bueu y obra de Urbano Lugrís, es uno de los pocos templos dedicados a esos hombres que representaban a toda la humanidad conocida.

De Adrián Estévez (Estevoaei) – Autoría propia, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=92922632

En la mente del arquitecto, la capilla es el altar y el entorno, el templo. Y este punto me parece lo más maravilloso de la creación artística.

Los hilos de #LaBrasaTorrijos

El usuario -el contador de historias– de twitter @Pedro_Torrijos acostumbra a deleitarnos cada jueves con lo que él llama #LaBrasaTorrijos, unos hilos maravillosamente bien narrados que nos hablan, generalmente, de arquitectura.

Arquitectura convertida en literatura, porque os prometo que son una auténtica delicia.

La torre de la Iglesia de San Esteban, en Segovia

Recuerdo perfectamente el momento en el que vi la iglesia: tras la indicación de la mejor guía posible, Belén, sufrí varios niveles -crecientes- de admiración: el primero, con el pórtico; el segundo, al comenzar a ver la torre; el tercero, al contemplarla en su totalidad.

Fue durante mucho tiempo la torre románica más alta de España, hasta que un incendio le hizo perder su chapitel (que era barroco, por otra parte). Ahora comparte el honor con la también maravillosa torre de la iglesia de Santa Maria la Antigua, de Valladolid.

Cada nivel de la torre tiene un par de ventanas gemelas por cada lado, salvo el superior, que tiene tres ventanas por cada lado. Las ventanas de los dos niveles inferiores están cegados.

Cuando visitéis Segovia, además de sus muchos y conocidos imprescindibles, reservad un momento de paz para asombraros ante los cincuenta metros de esta torre.

Tondo Doni, de Miguel Ángel

Cuando el opulento tejedor Agnolo Doni quiso conmemorar su matrimonio con Maddalena Strozzi, y encargó una obra que representara la Sagrada Familia al gran Miguel Ángel, seguramente no podía imaginar que aquel regalo pasaría a la historia.

Esta Sagrada Familia, este Tondo Doni en el que el Miguel Ángel pintor (ya sabéis que no era lo que más le gustaba hacer) plasmó a este niño Jesús con sus padres (más atrás, Juan Bautista niño, más atrás, unos cuantos personajes que se prestan a interpretaciones de los expertos).

De Miguel Ángel – Uffizi, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=76617944

Le Sacre de Napoleón, de Jacques-Louis David

La Coronación (o La Consagración) de Napoleón. Allí, en Notre-Dame, el emperador se hizo coronar por el Papa. Y, tras ello, coronó a Josefina.

Algunos comentarios sobre este magnífico cuadro:

Inicialmente Napoleón (puede verse si te fijas) se autocoronaba, pero David decidió cambiar la pintura.

La postura del Papa. Ausencia. Lejanía. ¿Consigue el pintor (pintor oficial de Napoleón) demostrar que el Papa no está de acuerdo con aquello?

Josefina. Cuarenta años y pintada como una joven, leí en mi adolescencia. Leí, entendí y aprendí. Ahora que estoy tocando los cincuenta, carambas, no veo tan lejos de los cuarenta esa apariencia.

Y entre el público, el propio pintor se autorretrató.