Solos (o no) en el bosque

Os propongo las siguientes situaciones (similares, pero con alguna diferencia), y espero que me contéis cómo os las apañaríais.

  1. Estáis en un bosque, sin compañía humana. No hay posibilidad de comunicarse ni de salir del bosque (imaginemos que es tan grande que no se puede plantear esa salida). No hay peligro de que un animal os ataque, pero si comes una planta venenosa te puede matar. No hay tampoco peligros relacionados con la meteorología (lluvia torrencial, frío o calor extremos). Os recogen dentro de una semana. ¿Qué haríais?
  2. Estáis en un bosque, sin compañía humana. No hay posibilidad de comunicarse ni de salir del bosque (imaginemos que es tan grande que no se puede plantear esa salida). Sí puede haber animales o plantas peligrosas. La meteorología es la que te toque (puede haber lluvia torrencial, frío o calor extremos). Os recogen dentro de un año. ¿Qué haríais?

¿Cómo variarías las anteriores respuestas si además tuvierais que estar pendiente de cuidar a otra persona? ¿Y si la otra persona no necesita cuidados?

Estáis en un bosque, sin compañía humana. No hay posibilidad de comunicarse ni de salir del bosque (imaginemos que es tan grande que no se puede plantear esa salida). No hay peligro de que un animal os ataque, pero si comes una planta… Clic para tuitear

Para que no nos afecte el cambio de hora

Todos los años, en dos ocasiones, tenemos que modificar la hora de nuestros relojes, adelantando o retrasando la hora. Esto provoca múltiples incomodidades y, en el fondo, nos obliga a sufrir un pequeño jetlag en el que las horas de comidas y de sueños son las más afectadas.

Así que se me ha ocurrido esta propuesta, a ver qué os parece (para quien pueda -y quiera- aplicarla). Ya que dentro de poco tenemos que adelantar una hora nuestros relomóviles, ¿qué tal si vamos adelantando cada día cinco minutos, cómo lo veis?

Neveras, Marcos y surrealismo

Ayer sonó el teléfono. Lo cojo.

– ¿Diga?
– Hola, Marcos.
– Disculpe, pero se ha equivocado.
– Jajajaja! Que te conozco la voz, Marcos, que a mí no me engañas.
– Le digo que aquí no hay ningún Marcos.
– [con tono condescendiente] Venga, Marcos. Vete a la nevera y…
– Que no, señora, que se ha confundido. Adiós.

La nevera

Esto fue lo que pasó. Ahora os invito a jugar con la imaginación y continuar la historia. ¿Os animáis? Yo sí. Aquí va la mía.

Fui a la nevera, y la abrí. Estaba vacía. Vacía, salvo por un pequeño tupper rectangular situado en la parte inferior. Como podréis suponer, lo cogí en mis manos. En la parte superior, escrito con rotulador negro, lo ponía claramente: “Marcos. Comida. 19/enero/2018”. Estaba tan sorprendido que ni siquiera oí el ruido que hizo el teléfono contra el suelo al caer. Abro el tupper y…

¿Y si los tratamos como si no fueran de la familia?

Hay una situación en la que caemos -creo- todos alguna vez: tratamos mejor a los desconocidos que a las personas de nuestra familia. Si viene un niño de fuera, podemos pasarnos un buen rato jugando con él, pero para los nuestros estamos muy cansados. Si una desconocida nos pregunta algo por la calle, respondemos con toda nuestra amabilidad, pero para nuestra pareja no tenemos palabras tan bonitas.

Así que os propongo y me propongo darle la vuelta a esta situación y pasar a tratar a los nuestros como se lo merecen. Y por supuesto, a los desconocidos los seguiremos tratando bien, cómo no.

Desconocida

Comenzamos otro año

Y otra vez los buenos propósitos y demás. Os proponemos desde aquí algo mucho más sencillo: en lugar de grandes propósitos anuales, ¿qué tal un propósito más pequeño, pero que debe cumplirse en este primer mes del año? Sugerimos alguno:

  • Leer cuatro libros.
  • Escribir un post al día en tu blog (o comenzar un blog).
  • Mejorar tu inglés.
  • Aprender a dibujar.
  • Aprender un nuevo lenguaje de programación.
  • Colaborar con una ONG de tu interés.
  • Hacer ejercicio durante todos los días del mes.

#YoTambién

#YoTambién
YO TAMBIÉN.

Las mujeres están compartiendo un texto con el hashtag #YoTambién para indicar que han sido acosadas o agredidas sexualmente, y dar una idea de la magnitud del problema.

Os propongo, hombres que me leéis, algo parecido. Reconociendo que #YoTambién he agredido o acosado sexualmente no sólo de forma explícita, sino -sobre todo- implícitamente cada vez que he reído un chiste o actitud machista (cada vez que he callado ante un chiste o una actitud machista). Por cada vez que me he creído superior por ser hombre. Por cada vez que al ver a una mujer en un puesto de responsabilidad he pensado que cómo ha llegado ahí. Cada vez que no he visto personas, sino objetos, en esas mujeres. Cada vez que he tenido que ponerme en el centro del universo para comprender la violencia machista, necesitando pensar en MI mujer, MI madre, MI hermana, MI hija. Por cada vez que me he creído maravilloso por tener la oportunidad de agredir y no haberlo hecho. Por sentirme maravilloso por decir #YoTambién.

Pongamos #YoTambién todos los hombres que hemos hecho eso alguna vez. Para dar una idea de la verdadera magnitud del problema.

#YoTambién
Copia y pega

#YoTambién
ME, TOO.

Women have been sharing posts using the #metoo hashtag relating sexual harrassment or sexual assault experiences, in order to show the world just how widespread this problem is.

If you’re a man reading this post, I’d like you to join me in acknowledging that we have sexually assaulted or harassed women, not only explicitly, but, -above all-, implicitly, every time we’ve laughed at a sexist joke or attitude (every time we’ve failed to speak out after a sexist joke or attitude as well), for every time we’ve seen ourselves as superior just because we’re men. For every time we’ve seen a woman working in a position of authority and wondered how she made it there. For every time we’ve seen women as objects instead of people. For every time we’ve had to put ourselves as the center of the universe in order to try to understand gender violence by extrapolating it to MY wife, MY mother, MY sister, MY daughter. For every time I’ve considered myself a great guy for having had the chance to harass or assault and yet not having done it. For feeling amazing about saying #metoo

Let us men use the #metoo hashtag as well for all those situations, in order to get a real idea of just how huge this problem is.

#YoTambién
Copy and paste

Muchísimas gracias a quienes me habéis ayudado. Durante la creación de este post mantuve contacto con varias personas (mujeres, sobre todo), para recoger su punto de vista (sus puntos de vista). Indico aquí lo más reseñable:

  • Habría sido mejor utilizar otro hashtag, y no el mismo que el que han usado las mujeres.
  • El post ganaría mucho si invitara a los hombres a indicar situaciones concretas en las que han ejercido esas violencias.
  • Mientras estemos siendo sesgados en nuestra lucha por la igualdad, estaremos siendo desiguales.
  • No tiene sentido este enfrentar a hombres y mujeres, luchemos todos juntos por lo mismo.
  • Es necesario hacer hincapié en las violencias sutiles, en esas que se crean dentro de la propia pareja (“te” limpio la casa, insisto para tener relaciones aunque tú no quieras).
  • Es necesario hacer hincapié en las violencias que tenemos arraigadas los hombres, actos agresivos que tenemos normalizados. Necesitamos -los hombres- una autorreflexión profunda. Por suerte, cada vez se está dando más.

Muchas gracias a Belén, Marimar, Clara, Louma, Patricia, Irene, Aida, Joaquim, Laura. Y gracias, mamá.

La búsqueda social de personas desaparecidas

Hace unos meses desapareció una persona en mi pueblo, Moaña. Los primeros (pocos) días de búsqueda, las redes sociales jugaron un papel importantísimo, aunque -desafortunadamente- inefectivo. El proceso era simple: si alguien creía haberla visto, lo comunicaba en facebook, indicando hora y zona. Y siempre había alguien que podía rastrear los lugares cercanos, informando de los posibles avances por el mismo medio.

Sin embargo, rápidamente la policía indicó a la familia (y la familia lo comunicó a los que estábamos interesados) que había que desechar esa forma de trabajo, y que toda la información debería serles comunicada (y ellos la gestionarían). Obviamente, lo acatamos, sobre todo siendo una petición de la familia.

Yo veo algunos graves inconvenientes en esa forma de trabajo (y las ventajas se me escapan; si vosotros las veis, os agradecería mucho que las comentarais):

  • Si hay una pista muy “leve”, en plan “aquella persona podría ser la que está desaparecida”, no va a llegar a la Policía; sin embargo, sí podríamos comentarlo en redes sociales sin mayor problema.
  • La Policía descartará las pistas falsas; obviamente, con un margen de error. En el modo “búsqueda social” no se descartaría ninguna pista, eliminando esa posibilidad de equivocarse.
  • Antes una pista aceptada, la respuesta de la Policía nunca podrá ser tan inmediata como la respuesta social.

¿Qué opináis? ¿Creéis que es un inconveniente convertir la búsqueda de personas desaparecidas en algo social?

Cine, música, distribuidores y piratería

Comenzaré con algo completamente evidente: las profesiones se quedan obsoletas cuando dejan de aportar valor. El chófer de carruajes, tan necesario hace sólo un siglo, ya no existe. Lo mismo sucede con herreros o curtidores. Lo mismo va a suceder pronto con los carteros o con los libreros. Son profesiones que van a desaparecer tal como las conocemos. Desde luego, pueden (deben) orientar su carrera para ofrecer un servicio que aporte valor: el chófer de carruajes puede seguir dando servicio a turistas, por ejemplo.

La distribución de música y cine proporcionaba, hasta hace unos años, un servicio de gran valor: hacía que los usuarios finales pudiéramos disfrutar en nuestras casas de esas formas de cultura. Y la única forma de conseguirlo era acudir a las tiendas.

Ahora esto ha cambiado radicalmente: podemos acceder a películas desde nuestras casas. La distribución ha perdido sentido, ya que no aporta ningún valor extra. Por lo tanto, debe desaparecer o (mejor aún) renovarse.

Del mismo modo que antes los cines pagaban a la empresa que les transportaba enormes rollos de película y ahora pueden recibir la película en un formato de mayor calidad y directamente vía internet, también los usuarios finales dejamos de pagar al “transportista” y accedemos directamente a la película vía internet.

Así pues, parece claro que el distribuidor (al menos, tal como lo conocemos) debe dejar de participar en esta cadena, ya que no aporta valor. Pero, ¿qué pasa con los creadores? ¿Qué sucede con el artista que compone una canción o crea una película? ¿Debe cobrarse o debe dejarse acceso libre?

Antes de nada, no debemos olvidar que los artistas tienen otras fuentes de financiación, más allá de la venta de CDs o DVDs: conciertos, cines o merchandising, por ejemplo.

¿Por qué el creador querría que sus obras llegaran gratis al público?
Podría ser que al creador le convenga que el público pueda acceder gratis a sus obras: si mi música se distribuye gratuitamente, me conocerá más gente, y vendrá más gente a mis conciertos (y daré más conciertos).

Y el público, ¿por qué estaría dispuesto a pagar?
Creo que estaríamos dispuestos a pagar entre 2-3 euros por un estreno y 1 euro (o menos) por una película anterior. Básicamente, es un precio similar a un alquiler… pero el público general ve la mayoría de las películas solamente una vez.

También estaríamos dispuestos a pagar un canon por aquellos dvd’s que vamos a utilizar para grabar películas o música.

Quizá también podríamos pagar por packs que nos faciliten el trabajo. Si estoy viendo los premios Goya y me ofrecen bajarme todas las películas nominadas por unos 25 euros, seguramente lo aceptaría encantado. Si me puedo bajar todos los documentales sobre delfines, en lugar de tener que estar buscando en mil sitios, también estaría dispuesto a pagar.

¿Y la publicidad? Supongamos que las cadenas de televisión te permitieran bajarte sus series (hablo de bajar, no de tener que ver en sus páginas) incluyendo la publicidad. ¿Te importaría? Eso permitiría que las cadenas cobraran más a sus anunciantes (ya que no sólo se van a ver en una franja horaria y en un momento concreto).

Debemos entre todos seguir buscando una solución a este problema que, a mi entender, no pasa por criminalizar las descargas ni por cobrar un canon indiscriminado. Estoy seguro de que hay un lugar de consenso en el que todos (autores, público, quizá incluso distribuidores) encontraremos un bonito equilibrio.

El día de llevar los niños al trabajo

Vivimos en una sociedad que, en general, ha decidido no mirar hacia los niños. O, si los mira, lo hace considerándolos ciudadanos de segunda tercera clase. Por supuesto, nuestras necesidades (de trabajo e incluso de ocio) son más importantes que las suyas.

En España la baja por maternidad es de cuatro meses (la de paternidad es completamente ridícula: quince días). Esto significa que la madre de un bebé de cuatro meses (todavía en puerperio, todavía posiblemente con lactancia exclusiva) tiene que reorganizar toda su vida (y la de su hijo) para poder asistir al trabajo (intentando rendir como el que más, claro) y, ya en casa, poder compensar la ausencia a la que somete a su hijo.

Sé que este es un tema en el que confluyen muchos factores y que, tal como tenemos montada la sociedad, deja (todavía más) a la mujer en una situación de inferioridad con respecto al hombre. Las soluciones son múltiples y variadas: reducciones de jornada, implantación de teletrabajo y ¿por qué no? llevar a los niños al trabajo.

Pero lo que pretendo con este post es, simplemente, un primer paso hacia esa última propuesta: ¿qué os parecería si tuviéramos un día al año en el que se “pudiera” llevar los niños al trabajo? ¿Y si ese día pudiéramos trabajar casi (o igual, o mejor) que cualquier otro día?

Quizá podría ser el primer paso hacia un futuro más bonito. ¿Os animáis?

La distribución del dinero

Si el dinero que se ha concedido en hipotecas en España se hubiera concedido para crear empresas, ahora tendríamos todos trabajo… y también casa.

¿Por qué nos arriesgamos a pedir miles y miles de euros para construir una casa, pero somos incapaces de pedir (y quizá los bancos de conceder) una décima parte para crear una empresa?