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¿Quieres mejorar en cualquier disciplina?

Lo primero, trabájala, porque ya sabes que el trabajo gana al talento si el talento no trabaja lo suficiente. Así que, tengas o no talento para esa disciplina, trabaja. Equivócate. Acierta. Equivócate. Trabaja.

Intenta ser cada día un 1% mejor que el día anterior. Eso hará que al cabo de un año seas un (1.01)^365 mejor. Y eso es mucho, es más de 30 veces mejor que lo que eras al principio. El trabajo diario y constante es muy enriquecedor y da muy buenos resultados.

Estrategia para volver (pronto) a la vida normal

Quienes me seguís ya sabéis que el tema de la pandemia me preocupa, y mucho. Me parece fundamental volver a nuestra normalidad.

Así que planteo esto, a ver qué os parece:

  • Cuando un municipio llega a 0 casos diagnosticados en los últimos 7 días, se hace cierre perimetral de verdad: solamente se puede salir o entrar para situaciones de primera necesidad.
  • Si transcurren 7 días más y seguimos con 0 casos (ya son 0 casos diagnosticados en los últimos 14 días), se eliminan todas las restricciones dentro del municipio.
  • Si llevamos esos 14 días con 0 casos y el municipio es fronterizo con otros que hayan alcanzado el mismo nivel, se permite la movilidad entre ellos.

¿Qué inconveniente veis? Actividades como trabajar o estudiar no entrarían en lo que considero primera necesidad. Debería subvencionarse a trabajadores y empresas para compensar esas pérdidas. Y esas pérdidas serían menores que no seguir con la pandemia, que es lo que nos está pasando.

¿Qué os parece?

Cinco cosas bonitas

Ayer leí, en el siempre interesante muro de Facebook de Rosa Alonso Cano, una sugerencia que me ha parecido adecuada, inteligente y beneficiosa: pensar cada día en cinco cosas bonitas que hayan pasado ese día. Y al día siguiente otra vez (cinco cosas bonitas distintas).

Creo que es una idea que nos va a hacer darnos cuenta de que podemos lograr que este mundo sea muy bonito. Porque recordemos que no vemos el mundo como es, lo vemos como somos.

Gracias, Rosa.

Te doy un pedazo de mi alma

Uno de los actos que requieren más confianza y que desde luego demuestran aprecio y amor es el consistente en enseñarle a algún ser -querido- una canción que te gusta. Y que quieres que esa persona escuche. ¿No os lo parece? Estamos regalando un pedacito de nuestros sentimientos y gustos: es decir, un pedacito de nuestra alma.

En justa reciprocidad, por supuesto, cuando alguien tiene este precioso detalle con nosotros, debemos escuchar con gusto ese regalo.

Hoy comparto con vosotros, queridos lectores, las dos canciones que más he escuchado estos días.

Lo que el Arte tiene que enseñarle a la Ciencia

Conocer de cerca el maravilloso trabajo de Luz Beloso con sus alumnos de Arte me ha llevado a la conclusión de que las ciencias necesitan -necesitamos- aprender mucho de cómo se enseña el Arte. En concreto, necesitamos adoptar de inmediato las siguientes virtudes:

  • Perder el miedo: ser capaces de proponer, sugerir o incluso llevar a la práctica ideas que puedan resultar absurdas a terceras personas. Olvidemos ese miedo.
  • Salirse del camino marcado: no salirse nunca del camino nos garantiza no encontrar nunca nuevos caminos. Es necesario salirse (en general, con sentido y argumentos) para poder mejorar.
  • Investigar: aquí lo tenemos claro. Todo el tiempo dedicado a investigación es tiempo bien aprovechando, aunque existan -o gracias a los- errores.

En resumen, mi felicitación y admiración por el trabajo de Luz y sus alumnos, y un toque de atención a nosotros: ingenieros (me pongo de primero para que quede claro que este toque es también para mí), biólogos, químicos, físicos, matemáticos y demás personas del mundo de la ciencia y la tecnología. Con especial atención a los profesores de esas materias: sus alumnos tienen mucho que experimentar, lo necesitamos.

Propósitos de año nuevo

Antes de comenzar, quiero desearos a todos un año felicísimo. Este 2020 nos ha enseñado mucho, y de veras espero que cuando acabe esto (ojalá sea en el año 2021), seamos mejores.

Así que mis propósitos de este año van encaminados a ser mejor y a ayudar a hacer mejores a quienes me rodean.

  • un post al día: me ha encantado el reto, lo he cumplido, y quiero seguir haciéndolo.
  • inglés y francés: estudio diario. Este es otro reto que he conseguido y que quiero mantener. Todos los días, aprender o practicar un poquito de ambos idiomas. Si además puedo dar un salto cualitativo, mejor que mejor.
  • chino, árabe, sueco, navajo: al menos dos días por semana, quiero aprender un poquito de estos idiomas. En el 2020, sin ser un reto planeado, me he acercado a esos idiomas, quiero continuar.
  • proyectos propios: me gustaría retomar o poner en marcha al menos dos proyectos.
  • comercio local: es mi gran espinita y me la quiero sacar. Veo desde hace más de dos décadas cómo el comercio local está paralizado viendo cómo los grandes se llevan el trozo grande del pastel. Pondré mi granito de arena para enriquecer a ese comercio local, principalmente al de mi entorno.

Feliz año 2021, amigos.

Algunos consejos sobre cómo estudiar

Os voy a contar aquí algunos consejos que a mí me han servido durante mi formación académica (y que me siguen sirviendo):

  • A vista de pájaro: echa un vistazo al temario completo del curso antes de comenzar el curso y al índice del tema antes de comenzar un tema. Eso te permitirá darle el sentido adecuado a cada concepto que aprendas.
  • Adelántate: con cierta relación con el punto anterior, este punto te va a dar mucha ventaja a la hora de aprender. Consiste en al menos leer la materia antes de que te la cuenten en clase.
  • Atiende en clase: es clave. Te permitirá ahorrar muchísimo tiempo de estudio.
  • Revisión del día: el mismo día que te han contado una materia, aunque no tengas tareas específicas asignadas, revisa la materia impartida ese día.
  • Revisión de la semana: al menos una vez por semana (¿el sábado?), revisa la materia impartida durante esa semana.
  • Valora y respeta a tu profesor: está para ayudarte y lo hará encantado.
  • La principal: disfruta de este proceso de aprendizaje, sobre todo si estás en esa época de la vida en la que tu única preocupación es estudiar.

¿Comienza una nueva época?

La historia de la humanidad, en lo que a educación se refiere, puede dividirse -no soy un experto en el tema, corregidme si no es así- en dos grandes bloques:

1. Todos los niños trabajan, el aprendizaje se realiza viendo a los adultos, no hay adultos especializados en enseñar. Es decir, prácticamente todas las edades contribuyen al trabajo. Desde luego que las clases más pudientes tenían maestros, pero no era lo común.

2. Los niños no trabajan, dedicamos a una parte importante de los adultos a enseñar (en España, con una población de 47 millones, tenemos unos 750.000 docentes en enseñanzas no universitarias, lo cual me parece una cifra enorme: más o menos por cada 60 personas tenemos un docente, sin contar los profesores de universidad… y necesitamos más). Para conseguir esto (prescindir de la mano de obra de unos y otros) hemos tenido que llegar a un nivel de desarrollo impensable en el pasado.

Y creo que ahora estamos acercándonos a una nueva situación:

3. Gran parte -no toda, quizá- de la formación se realiza telemáticamente (no telepáticamente, que también estaría muy bien). Esto provoca también una reestructuración del trabajo de los adultos, que se convierte en remoto en los casos en los que se puede. Desaparece el concepto de curso, y los niños van avanzando en la materia, guiados por profesores (sí, siguen existiendo, aunque son muchos menos). Si yo soy bueno en Matemáticas pero no en Dibujo, iré más avanzado en Matemáticas y menos en Dibujo; los grupos de trabajo se pueden formar adecuándose a las capacidades de cada niño (con diversidad o uniformidad, según decida el formador en cada caso).

No se me escapa que hay que cuidar otros factores, desde luego. Los hogares tienen que funcionar bien en economía y convivencia; los niños van a poder relacionarse en otros espacios: no siempre con los veinte niños que te toca, no siempre esas cinco horas, no siempre con los mismos juegos; la distribución de vacaciones podría ser mucho más variada.

Feliz Vuelta al Cole, queridos.

Sobre lo público y lo privado

No es nuevo, pero esta pandemia ha reactivado el debate entre lo público y lo privado, sobre todo en lo que se refiere a la Sanidad; también -en menor medida- en lo que se refiere a Educación.

Voy a plasmar aquí algunas reflexiones-opiniones sobre el ámbito de la Sanidad. Espero vuestras opiniones, con especial interés las que difieran de las mías.

Debe existir sanidad pública, universal y sin coste extra (más allá de nuestros impuestos y cuotas); debe existir la posibilidad de que exista sanidad privada.

Ambas sanidades deben cumplir los más altos estándares, desde el trato al cliente/paciente hasta los diagnósticos y tratamientos, pasando por los salarios y condiciones de los trabajadores.

La sanidad privada puede recibir subvenciones del estado, ya que está realizando una labor beneficiosa; la sanidad privada debe estar a disposición del estado cuando este lo necesite.

La existencia de sanidad privada es un complemento necesario en situaciones de desbordamiento de la sanidad pública.

Es tremendamente fácil caer en denostar la sanidad privada: un tremendo error, en mi humilde opinión. Espero las vuestras 🙂