Aprovechando (para mal) las dificultades

No cuesta mucho hacer un repaso de los últimos momentos duros de nuestro país para darnos cuenta de cuánto aprovechamos cada debilidad para criticar al gobierno de turno: Prestige, 11M, Coronavirus.

¿Aprenderemos esta vez? ¿Conseguiremos centrarnos en avanzar como país en lugar de intentar conseguir réditos políticos?

De la tierra que ocupas y estercolas

José Ramón Marín, hombre que podemos calificar de derechas por formación e ideología, recibió tras su muerte el precioso homenaje de la Elegía, esa obra cumbre de Miguel Hernández.

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien
tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

.Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas…
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

(10 de enero de 1936)

Tras el borrado de unos versos de Miguel Hernández por parte del Ayuntamiento de Madrid se ha hecho un llamamiento a llenar las redes con los versos del poeta pastor. He querido hacerlo destacando esta obra en la que elogia a alguien que ideológicamente bien podría pertenecer a este ayuntamiento, José Ramón Marín o su alias Ramón Sijé.

Derechas frente a izquierdas bajo el prisma de la educación

El extraordinario libro The Information is Beautiful, que os recomiendo encarecidamente, nos muestra unas infografías magníficas, para explicar mil y un temas diferentes. Hay una que me parece especialmente completa, en la que se nos definen las diferencias entre derechas e izquierdas. Dentro de esa infografía, quiero centrarme en la parte que se refiere a la educación. Fijaos qué descriptivo:

Uno nos ofrece una atmósfera de premios y castigos (educación, dirán unos; amaestramiento, dirán los otros), provocando una relación basada en el respeto y el miedo; el otro, una atmósfera de protección y comunicación (hiperprotección, dirán unos; amor, dirán los otros), provocando una relación basada en el respeto y en la confianza. Desafortunadamente, los premios y castigos son la base habitual sobre la que se construyen muchas familias: más cómodo, desde luego, pero más dañino. Está claro que si nuestros votos tuvieran que ser coherentes con nuestro comportamiento, arrasarían las derechas.

O povo é quem mais ordena

Hoy me he llevado -y espero que vosotros también- una preciosa bofetada en la cara de mi soberbia, gracias a un vídeo en el que un periodista interroga a un trabajador sobre a quién va a votar. Tras la respuesta del trabajador, el ¿periodista? empieza a cuestionar la opinión del trabajador, preguntándose que cómo es posible que alguien como él vote a ese partido.

Y sí, yo también he pensado muchas veces que cómo es posible que ciertas personas voten a partidos que -en mi opinión- no defienden para nada sus intereses. Pero realmente, ¿somos alguien para cuestionar eso, somos alguien para cuestionar las opiniones o el punto de vista de otros? ¿Es nuestro punto de vista -fruto, oh, de nuestra sublime inteligencia- el único válido?

En el mencionado vídeo el trabajador argumenta punto por punto por qué su voto irá dirigido a ese partido. El asombro del periodista desde su pedestal se va incrementando gradualmente.

He pensado, viendo el vídeo, que todavía estamos en primero de democracia y no nos damos cuenta de que deben ser las personas (con sus ignorancias y sabidurías, con sus filias y sus fobias) quienes elijan a sus gobernantes, y no nuestro perfecto, informado y clarividente criterio. Curiosamente, ha coincidido hoy ser 25 de Abril.

O povo é quem mais ordena.

Y sí, si me preguntáis, estoy en desacuerdo en casi todos los puntos que esgrime el trabajador en el mencionado vídeo. Pero defenderé siempre su derecho a poder decirlo sin ser cuestionado.


Sanxenxo, Sangenjo, ¿Sanjenjo?, ¿San Ginés?

Este tema es recurrente; cada cierto tiempo alguien osa utilizar un topónimo inadecuado (o no), y como esto choca con nuestras ideas políticas o de defensa de nuestro idioma, la armamos. Voy a intentar exponer aquí algunos puntos, esperando aportar algo de luz y -sobre todo- esperando también recibirla.

  1. Los topónimos oficiales usan el idioma propio: Sanxenxo, Ourense, A Coruña, La Rioja, Castilla y León, Catalunya. Así pues, en cualquier comunicación oficial, se deben utilizar esos nombres.
  2. Los topónimos no se traducen: esto no significa que un topónimo sea igual en todos los idiomas, sino simplemente que no hay una labor de traducción de un idioma a otro. Factores como el uso o el malentendimiento son los que crean los topónimos en los diferentes idiomas: el Canal de La Manche (La Manga), esa manga de mar entre Francia e Inglaterra es conocido en castellano como Canal de La Mancha, sin relación con su nombre original más allá del parecido entre Manche y Mancha. Y en inglés es el English Channel, y en bretón Mor Breizh (que sería algo como Mar Británico), y en córnico Mor Bretannek (también Mar Británico), y en normando Maunche (Manga). Sigamos, que me encanta dispersarme, como bien sufríssabéis.
  3. En el lenguaje no oficial, lo natural (y en mi opinión lo más correcto) es utilizar la versión del idioma que estamos hablando: Me encanta Nueva York, Encántame Nova Iorque, I love New York. Hablamos de Londres y no de London, de Varsovia y no de Warszawa (sin embargo, cada vez estamos utilizando más Beijing frente a Pekín).

Volviendo al tema que originó este post y a la localidad que nos ha servido de título: no, no tiene ningún sentido traducir Sanxenxo por «San Ginés». Jamás se ha llamado así esta localidad. Según veo (wikipedia), los nombres oficiales que ha tenido Sanxenxo son: Sanjenjo (1842-1877), Sangenjo (1877-1982), Sanxenxo (1982-actualidad).

En resumen, ¿qué debemos usar? Desde mi punto de vista, usa lo que te parezca natural en el idioma en el que estés hablando. Y ya. Que las lenguas están hechas para comunicarnos, y no para separarnos. Cualquier madrileño sabe a qué nos referimos con Sanxenxo, y cualquier gallego sabe a qué se refieren nuestros amigos de Madrid cuando dicen que vienen de vacaciones a Sangenjo. Feliz verano, amigos 🙂

La balsa de la Medusa, de Théodore Géricault

El 2 de julio de 1816 la fragata francesa Médusa encalló frente a las costas de Mauritania (a unos 60 km). Ante la carencia de botes salvavidas para todos los ocupantes, se construyó una balsa de madera para ser ocupada por casi 150 personas (146 hombres y 1 mujer). La balsa tenía 20 metros de largo por 7 de ancho; era algo como lo siguiente:

De Alexandre Corréard – Relation complète du naufrage de la frégate La Méduse faisant partie de l’expédition du Sénégal en 1816, by A. Correard, H. Savigny, D’Anglas de Praviel and Paul C.L. Alexandre Rand des Adrets (dit Sander Rang). Reprint 1968 by Jean de Bonnot éditeur., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=19331233

Esa mezcla de hambre (no había suficientes alimentos), deshidratación, excesivo número de personas en un espacio tan reducido, y angustia por sobrevivir provocó una terrible tragedia: se produjeron asesinatos y suicidios, de forma que, tras trece días a la deriva, cuando la nave Argus se dejó ver en el lejano horizonte, solamente quedaban quince hombres supervivientes. Un casi treintañero Théodore Géricault, movido por el interés de denunciar aquel vergonzoso hecho para el gobierno francés, lo plasmó en una obra maestra:

La balsa de la Medusa, Théodore Géricault [Public domain], via Wikimedia Commons

Derechas e izquierdas

Los chicos de Information is Beautiful (una página que os recomiendo mucho) son expertos en mostrar datos e información de forma bella. En esta infografía han plasmado muchas de las diferencias entre «izquierda» y «derecha». ¿Qué os parece?

Y es que no hay nada más español que no querer serlo

Ahora ha sido que Marta Sánchez ha puesto letra -otra más- al himno de España, pero da lo mismo. Podría haber sido cualquier otra cosa. Absolutamente todos los intentos de decir que cómo mola ser español son atacados inmisericordemente por la gran mayoría. Al menos, por la gran mayoría ruidosa.

Pero tras darle unas cuantas vueltas, creo que he llegado a la mejor solución posible. ¿Qué os parece una letra en la que pidamos perdón por ser españoles, por todos los errores que hemos cometido -claro, sólo España- desde el principio de los tiempos? Además, si es para criticar España, no habría inconveniente en hacer referencia a hechos de cuando aún no éramos España; nadie iba a decir: «ah, pero es que ahí aún era Castilla, y no España» (por ejemplo).

CC BY-SA 3.0, Link

Cabalgatas de Reyes y diversidad

En los últimos días, y a raíz de saberse que en la Cabalgata de Reyes de Vallecas (Madrid) participa una carroza LGTBI, se ha formado un intenso debate sobre el tema.

Antes de dar mi opinión, me gustaría dejar claras dos cosas que creo que son objetivas:

1) la política, siempre la política: al gobernar en Madrid un partido X, los del partido Y aprovecharán para indignarse y poner el dedo en todos los atisbos de llaga que aparezcan. Esto sería igual si gobierno y oposición estuvieran cambiados. Nada nuevo. En la misma línea: desde luego que puede haber personas que se posicionen en uno u otro bando con respecto a este tema solamente por odio al contrario. Nada nuevo, repito.

2) rigor con la Historia (o al menos, rigor con la historia). Ciertamente sobrarían muchos participantes si lo que buscamos es ese rigor, no solamente esa carroza.

Dicho ello, aquí va mi opinión: la Epifanía, la visita de los Reyes Magos al niño Jesús, es un intento de incluirnos a todos, porque esos tres hombres sabios representan a todo el mundo conocido por los escritores de los evangelios. Con esas tres razas (nórdicos, caucásicos, negros) estamos toda la Humanidad representada, es un precioso canto a la diversidad. Nadie podría decir: “oh, los negros no tienen cabida” o “los nórdicos no tenían relación con el Israel del siglo I”. No. Todos incluidos. Es una reafirmación de que nadie se va a quedar marginado por ser diferente, y una enseñanza al público (los pastores) de que, efectivamente, existen otras razas. Es, sobre todo y no me canso de recalcarlo, una celebración de la diversidad.

Creo que no es necesario explicar nada más.

Los Reyes Magos

El muro de México a vista de dron

Lo primero que pensó Jonathan Lee, profesor en la ciudad de Tecate, cuando escuchó que Trump quería construir un muro fue: ¿será más grueso? ¿estará electrificado? ¿tendrá dos pisos?. Porque él, cada día al abrir los ojos, lo primero que ve es la placa metálica, ocre y oxidada que levantó Bill Clinton en 1994 a 20 metros de su cama.

Origen: Fotos: El muro de México a vista de dron | Internacional | EL PAÍS

Siempre que aparece un tema relacionado con fronteras me viene a la mente las preciosas y certeras palabras de Carl Sagan sobre ese «punto azul pálido» que es el planeta Tierra, colgado en el infinito.