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Palacio de Carlos V en La Alhambra (Granada)

Con su característico almohadillado. Mi paciente esposa Clara tuvo que escucharme ni se sabe cuántas veces esa expresión, la del característico almohadillado, cuando visitamos este bonito lugar.

Es un palacio renacentista situado en La Alhambra. Posterior, por lo tanto, a los edificios que conforman el conjunto, el último reducto de los musulmanes en la Península, esa parda fortaleza en la vega del Genil.

Es obra del arquitecto Pedro Machuca y fue proyecto completamente vanguardista en aquel momento. Tiene planta rectangular con un patio circular en su interior, rasgo manierista.

Os preguntaréis por qué se decide hacer un palacio tan novedoso entre los edificios de La Alhambra. Hay dos versiones enfrentadas: la primera dice que era una forma de demostrar poder; la segunda, que era una forma de admirar y valorar. Me quedo, claro, con la segunda.

En la última foto podéis apreciar el característico almohadillado. 😉

Museo Marítimo de Esposende

Esposende es un lugar estupendo al que ir a pasar el día: mar, buena comida, restos arqueológicos y museos. A uno de esos museos, el Marítimo, es al que dedicamos nuestro post de hoy.

Está situado en una antigua casa de socorros, centro especializado en rescate de náufragos, ubicado -lógicamente- muy próximo al mar.

En él se nos cuenta la historia y las historias relacionadas con Esposende y el mar. Artes de pesca, miniaturas de barcos, ropas marineras e incluso figuras religiosas cuya devoción ayudaba a aquellos bravos hombres tienen cabida en el museo.

Si os desplazáis a Esposende, os recomiendo que -además de otros lugares muy interesantes- visitéis este museo, en el que se nos presenta un pasado que nos permite entender mucho mejor el presente.

Fin de semana en Trujillo (Cáceres, España)

No soy imparcial si hablamos de Trujillo, adelanto. Trujillo es paz y Trujillo es historia. Recorrer sus calles y ser consciente de que el cielo, las piedras, los aires y los sonidos que los viajeros de hoy percibimos no son muy diferentes de los que percibían los viajeros de ayer es una experiencia bellísima, sobre todo cuando ese ayer puede ser, perfectamente, hace trescientos o cuatrocientos años.

Acompañadme en este paseo por la ciudad. Os va a encantar.

  • Plaza Mayor: comenzamos con un plato fuerte, una de las más bonitas plazas mayores. Irregular y en dos niveles, vigilada por la estatua de Francisco Pizarro, está rodeada por palacios, edificios históricos y la monumental iglesia de San Martín.
  • Santa María la Mayor: ya nos hemos alejado de la Plaza Mayor y atravesado la muralla por la puerta de Santiago. Llegamos a la iglesia románica de Santa María la Mayor, principal iglesia de Trujillo y durante mucho tiempo segundo templo más importante de la provincia (tras la catedral de Plasencia). Y admiramos su retablo. Nos detenemos a contemplar la pila bautismal, también románica, y dejamos que nuestra imaginación fantasee con el niño Diego García de Paredes, el Sansón extremeño, llevándosela a su madre para que pudiera recibir el agua bendita. Y subimos a las dos torres de la iglesia, regalando un paisaje de ensueño a nuestros ojos.
  • Alcazaba: llamado también castillo, aunque ya nos explicaron que castillo es en donde se vivía; si solamente tenía funciones militares se le llama alcazaba. Es visitable, y allí se encuentra la ermita a la virgen de la Victoria, patrona de Trujillo.

¿Dónde nos alojamos? Os recomiendo encarecidamente su parador, aunque estoy seguro de que hay otros alojamientos también maravillosos en la ciudad.

¿Dónde comemos? el propio parador es un lugar más que recomendable. También tenemos La Troya y La Cadena.

Es este un post abierto, así que con seguridad incluiré más información en el futuro.

Sant Miquel del Fai, en Sant Feliu de Codines

Quizá este sea el recuerdo consciente más antiguo que plasmo en este humilde blog. A finales de los años setenta del pasado siglo, hicimos un viaje familiar (mis padres y yo, que éramos los únicos por aquel entonces en la familia) a Barcelona. Y nos llevaron a visitar Sant Miquel del Fai, un paisaje de formaciones rocosas, cascadas y pantanos que quedó grabado en mi memoria y en mi corazón.

Sant Miquel del Fai es un espacio natural en el que se encuentra un antiguo monasterio con elementos románicos (el monasterio es anterior al románico). Y si el monasterio merece la pena, el espacio natural aún más. Os recomiendo, si tenéis la oportunidad, visitarlo.

Tengo dos recuerdos especialmente guardados: caminar por detrás de una cascada, y un paseo en lancha por el pantano (que estaba cerca, pienso que no pertenecía al espacio natural) en el que se podía ver el campanario de la iglesia de un pueblo inundado.

De Elmoianes – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=16382702

A vista de pájaro

En estos tiempos de series, esta serie documental de RTVE sigue manteniendo todo su encanto (o quizá incrementándolo) y siendo una fuente de conocimiento y de relax, que esos son los beneficios que se obtienen de la contemplación de cualquiera de los capítulos. Capítulos de la duración adecuada, ni largos ni cortos: treinta minutos cada uno de los ochenta y dos que conforman la serie.

Los capítulos se ruedan íntegramente desde un helicóptero, ofreciéndonos, en aquellos tiempos en los que no existían los drones, una vista de pájaro imposible de lograr de otro modo. Su creador fue Eduardo Delgado, y esa voz tan única que escuchamos en ellos es de José María del Río. La música fue obra de Jaime Pérez.

Os recomiendo que disfrutéis de su contenido, tanto si conocéis la zona a la que se dedica el capítulo como si no; en ambos casos encontraréis información más que interesante.

El salto del gitano (Parque Nacional de Monfragüe, Cáceres)

Se cuenta que por aquella zona había un temible ladrón, de raza gitana (ya, los estereotipos) que sembraba el pánico en toda la comarca. Tras una de sus fechorías, y para escapar de los guardias civiles que lo perseguían, cruzó de un salto el espacio entre las márgenes del río Tajo, saltando de acantilado a acantilado. Uno de los perseguidores, intentando hacer lo mismo, quedó convertido en piedra, y aún hoy puede verse en la formación rocosa.

Pero no es la leyenda, el gitano o los guardias civiles lo que trae hoy aquí este bonito lugar, sino el propio paisaje y la cantidad de fauna que ha hecho de él su hogar. Lo más destacable, con diferencia, las ochenta (80) parejas de buitre leonado que anidan en el roquedo. Junto a la majestuosa estampa de esos auténticos reyes del aire (escapan del ataque de las águilas subiendo a donde esas reinas no llegan), debemos señalar las tres parejas de cigüeña negra que también han hecho allí su morada. No son las únicas: también el águila real, el halcón peregrino y el búho real.

Un lugar maravilloso y mágico, al que hemos ido siempre que hemos podido. No os lo perdáis si visitáis ese precioso norte extremeño. He podido hacerlo con mi esposa, con mis hijos, con mi hermana y con mis padres (feliz cumpleaños, mamá): un regalo enseñar sitios bonitos a la gente a la que quieres.

Clavijo y su castillo

A unos pocos kilómetros de la ciudad de Logroño, capital de La Rioja, se encuentra el pequeño pueblo de Clavijo, vigilado desde lo alto por su castillo. Castillo que, aun en ruinas, asombra y causa admiración.

En Clavijo se ubica la leyenda que nos cuenta que el apóstol Santiago bajó de los cielos para luchar con el bando de los cristianos frente a los musulmanes. Con ese gran defensor, no es de extrañar que ahora la Cruz de Santiago ocupe un lugar de privilegio entre las ruinas del castillo. Se desconoce la fecha de origen del mismo, pero probablemente estamos hablando del siglo X (y quizá sobre las ruinas de un castillo anterior).

Pero no solamente es el castillo el motivo de acercarse a Clavijo: la iglesia de la Asunción, la Real Basílica de Santiago y el monasterio de San Prudencio son dignos de visita. Además, los aficionados al senderismo encontrarán unas cuantas rutas muy interesantes en la zona.

Las arribes del Duero (en Zamora y Salamanca)

Las arribes, que así, en femenino, llaman en Salamanca a esta zona del Duero/Douro internacional. En Zamora usan, por su parte, los arribes. Para completar, diremos que el término arribes es leonés. Y que a su vez viene del idioma astur-leonés. Su significado es de zona próxima al río, es decir, zona de ribera.

El Duero, ese río de vinho que tem a foz em Liverpool e em Londres, se nos muestra encajonado entre montañas en este camino de fronteras. Este encajonamiento ha dado lugar a una orografía, clima y, por consiguiente, fauna y flora peculiares.

Os recomendamos, como siempre, acudir al centro de interpretación de la zona para poder disfrutar al máximo. Y, si nos permitís otra sugerencia, debéis disfrutar de un paseo en barco por el río.

Las tierras de frontera tienen un encanto que captura lo mejor de ambos mundos. Ojalá en cada frontera que crucemos en nuestras vidas sepamos quedarnos con lo mejor de lo antiguo y disfrutemos de lo mejor de lo nuevo.

De Tres1416 – Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15888438

Para Celia y Martín. Para Justo y Belén. Qué viaje tan bonito hicimos por Las arribes.

La ciudad más alta del mundo

Viajamos a los Andes; a los andes peruanos, en concreto. Ahí podemos visitar La Rinconada: con sus 5.100 metros sobre el nivel del mar de altitud media, se considera la población más alta del mundo.

En sus cercanías hay minas de oro (posiblemente la causa de la existencia de la población), y es lugar frecuentado por amigos de deportes de alta montaña.