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La teoría del paréntesis (de El País)

El periódico El País, en un proyecto realizado por Podium Podcast, y creado por Juan Diego Quesada y Fernando Peinado, ha preparado tres audios de enorme valor documental (valor que se acrecentará con el tiempo, sin lugar a dudas) sobre cómo esta pandemia de coronavirus golpeó, en marzo de 2020, a las residencias de ancianos.

Tres audios que os recomiendo escuchar, y que tenéis en varias plataformas. Los comparto en YouTube, por facilidad para vosotros.

Orgullosos de nosotros mismos

Este virus no se mueve, sino que lo movemos. Así que hemos sido nosotros los causantes de la propagación de la pandemia. Nosotros, los que nos hemos ido de cañas cuando lo más prudente era quedarse en casa porque claro, hay que seguir viviendo (cuando eso a lo que ayudaba era a seguir muriendo). Nosotros hemos sido los que nos hemos encontrado excusas para saltarnos confinamientos. Nosotros hemos sido los que nos hemos colado para conseguir vacunarnos antes que otros que lo necesitaban más. Nosotros, los que nos hemos dedicado a destruir y criticar.

Pero cuando dentro de unos siglos nos estudien, verán que aquella generación, cuando llegó el momento de vacunar, decidió que primero se vacunarían los ancianos, antes que los jóvenes, que los ricos o que los mandatarios. Y ahí encontraremos un motivo por el que estar más que orgullosos de nosotros mismos.

Guía para la ventilación en aulas, del CSIC

Nuestro querido Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha elaborado esta guía de ventilación de las aulas con una serie de recomendaciones sencillas e interesantes.

El resumen de la guía, si no te la lees entera (y deberías, si este tema te interesa) es: 1) exterior mejor que interior y 2) ventilación, ventilación, ventilación. Como referencia, se necesita que del exterior entren (y, por lo tanto, salgan) 14 litros por persona y segundo (esto equivale, aproximadamente, a unas 5-6 renovaciones de aire por hora para un aula de 100m2, con 25 estudiantes.

En general, si tenemos la opción de tener puertas enfrentadas a las ventanas, abriendo ventanas y puertas podemos conseguir la ventilación necesaria.

En el documento existe también un apartado destinado a explicar cómo verificar, usando medidores de CO2, si la solución elegida nos ofrece la renovación necesaria.

Me he enterado de la existencia de esta guía gracias al programa Tarde lo que tarde (RNE), de Julia Varela. ¡Gracias!

Sobre pandemias y docencia

Parece ser el monotema estos días: ¿deben abrir los colegios, es una irresponsabilidad de los padres enviar a los niños, es una irresponsabilidad de los profesores retomar la docencia?

En teoría (aunque estamos relajando las medidas), en cuanto haya un caso positivo, quienes sean contactos estrechos (entendiendo como tales quienes hayan estado a menos de dos metros durante al menos quince minutos) tienen que hacer cuarentena.

Es decir, toda la clase, todos los profesores de ese alumno tienen que irse a sus casas, preferiblemente sin salir de sus habitaciones, durante catorce días. ¿No es mil veces mejor que no se abran los colegios?

Ánimo, profes; ánimo, mamás y papás; ánimo, niños.

Tabacos y libertades

Aquí, aunque tengo clara mi posición, ya que me he parado a analizar si estamos coartando libertades al prohibir fumar en espacios públicos, os cuento mi reflexión.

Como suele decirse, “tu libertad para fumar termina donde comienza mi derecho a respirar”. Esto debería ser siempre así, independientemente de pandemias. Si encima añadimos que fumar (por no llevar mascarilla, entre otras cosas) aumenta las probabilidades de contagio, creo que ya no hay duda.

Adicionalmente, es una acción que atenta contra la salud (propia por fumar, de los demás -incluyendo menores- por el humo, de los demás -incluyendo menores- por el ejemplo).

¿Me instalo la app Radar-COVID?

Respuesta corta: sí.

Respuesta larga: veo a mucha gente preocupada por la privacidad. Todos tranquilos, por favor. Ya sabemos que nos espían. Cualquier día podrían aparecer en una web todas nuestras conversaciones de WhatsApp o de Instagram; ya sabemos que el mundo se divide entre quienes saben que han sido hackeados y quienes no lo saben.

Dicho ello, esta app no almacena (por lo que nos cuentan) ningún dato privado, ni siquiera la ubicación. Simplemente se nos asigna un código único y, si estamos cerca de alguien que tenga también la app y haya dado positivo (o su entorno) se nos informa adecuadamente.

El funcionamiento es similar al siguiente:

  • Se me asigna un código.
  • Hago mi vida.
  • Estoy en una tienda al lado de la persona X.
  • Pasan unos días.
  • La persona X da positivo y lo notifica en la app (debemos realizar esta acción).
  • Yo recibo un mensaje diciendo que he estado en contacto con un positivo.

Recomiendo mucho instalarla; si lo tenemos la mayoría, podremos tener muy controlado al virus.

Sobre lo público y lo privado

No es nuevo, pero esta pandemia ha reactivado el debate entre lo público y lo privado, sobre todo en lo que se refiere a la Sanidad; también -en menor medida- en lo que se refiere a Educación.

Voy a plasmar aquí algunas reflexiones-opiniones sobre el ámbito de la Sanidad. Espero vuestras opiniones, con especial interés las que difieran de las mías.

Debe existir sanidad pública, universal y sin coste extra (más allá de nuestros impuestos y cuotas); debe existir la posibilidad de que exista sanidad privada.

Ambas sanidades deben cumplir los más altos estándares, desde el trato al cliente/paciente hasta los diagnósticos y tratamientos, pasando por los salarios y condiciones de los trabajadores.

La sanidad privada puede recibir subvenciones del estado, ya que está realizando una labor beneficiosa; la sanidad privada debe estar a disposición del estado cuando este lo necesite.

La existencia de sanidad privada es un complemento necesario en situaciones de desbordamiento de la sanidad pública.

Es tremendamente fácil caer en denostar la sanidad privada: un tremendo error, en mi humilde opinión. Espero las vuestras 🙂

La importancia del lavado de manos

Con este sencillísimo experimento, consistente en hacer que un miembro de un grupo de diez personas se frote un líquido en las manos y analizar cómo se ha propagado al cabo de media hora, no deberían ser necesarias más explicaciones.

Por favor, lavado de manos, lavado de manos y lavado de manos.

Adam Rainer, la única persona que padeció enanismo y gigantismo

Hoy os hablaré de un curioso caso, la única persona (conocida) que padeció, a lo largo de su vida, enanismo y gigantismo, enfermedades hormonales.

Cuando tenía 21 años medía 1.18 metros; un tumor en la hipófisis hizo que comenzase a crecer y, diez años después, con 31 años, medía 2.18 metros. Falleció a los 51 años, midiendo 2.34 metros.

Leí por primera vez sobre Adam Rainer en Microsiervos.