Capaces de lo mejor y de lo peor

El reto era abrumador. No único, porque hubo más que lo lograron, pero abrumador. Meterse en un barril y dejarse llevar -y caer- por las imponentes cataratas del Niágara. Casi nada. Nuestro héroe, Bobby Leach, sobrevivió a dicha proeza, acontecida el 25 de Julio de 1911. No tuvo tanta suerte cuando, en 1926, resbaló en una monda de naranja y se murió.

Para aportar más luz a todo, os diré que la caída por las cataratas lo llevó a seis meses de recuperación de las lesiones sufridas. Y que la muerte tuvo relación con una infección en la pierna dañada al caer tras el resbalón en la monda.


By Robert Leach – Library and Archives Canada. Copyright: Expired. – This image is available from Library and Archives Canada under the reproduction reference number C-014062 and under the MIKAN ID number 3192631This tag does not indicate the copyright status of the attached work. A normal copyright tag is still required. See Commons:Licensing for more information.Library and Archives Canada does not allow free use of its copyrighted works. See Category:Images from Library and Archives Canada., Public Domain, Link

Los últimos deseos del Cardenal Cisneros

Últimos no en importancia, sino últimos porque se refieren a su testamento. Francisco Jiménez de Cisneros, cardenal primado de España, inquisidor general de Castilla y fundador de la Universidad de Alcalá (1499) dejó claras dos cosas en ese documento final: quería ser enterrado en la Capilla de San Ildefonso, y quería que su sepulcro fuera sencillo.

Y ya lo veis venir: ni lo uno (está enterrado en la catedral de Alcalá), ni lo otro, como podréis apreciar en este precioso dibujo a pluma de José María Avrial, realizado hace casi ya dos siglos (el sepulcro, obra de Bartolomé Ordóñez, sí que está en la Universidad… pero sin los restos dentro).

¿Por qué cantamos en la ducha?

Todos lo hemos experimentado, disfrutado o sufrido, según el caso. La ducha es un lugar en el que hasta el menos amigo de los cantos se suelta con la ópera. Y por fin tenemos ya un respaldo científico a ese sonoro placer.

El estudio, conducido conjuntamente por las prestigiosas universidades de Lovaina y de Lieja, se realizó con la ayuda de 1.500 voluntarios y se centraba en dos objetivos: por una parte, conocer la causa de por qué cantamos en la ducha; la segunda, conocer los efectos de esa actividad en nuestras vidas.

Los resultados de la primera parte son concluyentes: el ruido y la temperatura del agua provoca un efecto relax -nada nuevo- que activa la zona cerebral dedicada a la armonía y al canto, provocando que de forma inconsciente muchas personas usen el rato de la ducha -sobre todo si es matutina- para cantar.

Para la segunda parte se contó con una app móvil realizada ex profeso. Dicha aplicación registraba la duración e intensidad de los cantos y también la actividad durante el día. Se llegó a la conclusión de que quienes cantan en la ducha son capaces de realizar muchas más actividades y con mayor tendencia a realizar ejercicio físico (aunque “solamente” sea dar caminatas), mientras que los que no cantan presentaban un patrón de vida más sedentario.

Este post es una iniciativa individual empeñada en demostrar que estamos predispuestos a creernos cualquier invención que encontremos en Internet, sobre todo si contiene citas a prestigiosas universidades.

¿Por qué es así la puntuación del tenis?

Seguramente nos lo hemos preguntado todos: por qué, en lugar de puntuar 0, 1, 2, 3… se puntúa como 0, 15, 30, 40…

La explicación más aceptada nos lleva al sistema de numeración sexagesimal (el que utilizamos con los minutos, por ejemplo), que van de 0 a 60. Y se va puntuando por cuartos: 0, 15, 30, 45… Sí, aquí hay un agujero en la argumentación. Parece ser que inicialmente sí se utilizaba el 45 pero, por comodidad, se pasó al 40.

Tenis

El cementerio de los Sin Nombre

En este pequeño cementerio vienés yacen las personas que murieron ahogadas en el río Danubio, y que nunca se pudieron identificar. Ejerció su labor entre 1900 y 1935 (1940, según algunas fuentes). Con anterioridad existió otro cementerio de los Sin Nombre (también para los ahogados en ese río), pero hubo de ser abandonado tras sufrir… una inundación debido a una crecida del Danubio.

Blick auf Friedhof der Namenlosen

¿Por qué salimos más feos en las fotos?

Bueno, realmente este hecho -salir más feo en las fotos- no es una verdad absoluta. Pero, en general, sí que muchas personas nos vemos más guapos en el espejo de lo que somos que en las fotos. La explicación es curiosa y verosímil, aunque no sé si cierta: al parecer, al vernos ante el espejo nuestros músculos faciales hacen el trabajo necesario para que nos veamos guapos.

La mujer que desaparece

Y cada poco tiempo, ya sabéis, siempre surgen situaciones curiosas que se hacen virales, y que originan polémica o discusiones. Ahora mismo la gran discusión es cómo ha podido desaparecer esta chica.

Tengo mi explicación, pero prefiero no ponerla, como comprenderéis.

El asesino bondadoso

Os presento el siguiente escenario: un terrible asesino, que además tiene numerosas propiedades y grandes terrenos en su haber lega, en su testamento, todas sus riquezas a su pueblo, tras sentirse arrepentido por su pasado. Con solamente una condición: que el centro de salud, el colegio, la biblioteca y el parque infantil que se van a construir en esos terrenos (y con su dinero) lleven su nombre y en ellos se ubique un busto del asesino. ¿Lo aceptaríamos?

La canción más larga del mundo

Dura 1.000 años y comenzó a reproducirse a medianoche del 31 de diciembre de 1999 (es decir, interpretamos que ya el 1 de enero de 2000). Y continuará reproduciéndose hasta que termine el año 2999. En ese momento, comenzará de nuevo. Su nombre es Longplayer y fue creada y compuesta por Jem Finer. Por supuesto, hay tecnología detrás (que hace sonar unos cuencos tibetanos siguiendo seis melodías diferentes, combinándolas).

Longplayer from Longplayer on Vimeo.

Se puede escuchar, en directo, en la web longplayer.org.