Mayo (Poesía en Mayo, 12)

No se marchitan los besos
Como los malinches,
Ni me crecen vainas en los brazos;
Siempre florezco
Con esta lluvia interna,
Como los patios verdes de mayo
Y río porque amo el viento y las nubes
Y el paso del los pájaros cantores,
Aunque ande enredada en recuerdos,
Cubierta de hiedra como las viejas paredes,
Sigo creyendo en los susurros guardados,
La fuerza de los caballos salvajes,
El alado mensaje de las gaviotas.
Creo en las raíces innumerables de mi canto.
(Gioconda Belli)

Mes de Mayo (Poesía en Mayo, 10)

Ojo celeste del día
abre pestañas de sol.
La tierra, mojada y fresca,
traje verde se vistió.
El río amarra los juncos
con transparente listón
y ensaya la rama erguida
danzas que al viento aprendió.
A la orilla del camino
y bajo el árbol de olor
asoma el jacinto tierno
su frágil cáliz temblón.
Vuela la abeja ambarina,
zumba ellerdo moscardón
y la ranita de invierno
redobla ya su tambor.
¿Quién borda el primor
sencillo del encendido festón
que en la loma y en el llano
multiplica su color?
¿Quién esponja el buche rubio
del pajarillo cantor?
¿Quién encumbra, sin temores,
el ala fina y veloz?
¿Quién mece a las olas niñas
en su cuna tornasol?
¿Quién traza sobre la playa
dibujos de caracol?
¿Quién pinta la mariposa
con polvillo del fulgor?
¿Quién mueve el resorte oculto
del vibrante picaflor?
Mayo baja de las nubes
jubiloso y juguetón.
¡Trae manojos de besos
y cantos de lluvia y sol!
Claudia Lars

Em Maio (Poesía en Mayo, 9)

Já não há mais razão para chamar as lembranças
e mostrá-las ao povo
em maio.
Em maio sopram ventos desatados
por mãos de mando, turvam o sentido
do que sonhamos.
Em maio uma tal senhora Liberdade se alvoroça
e desce às praças das bocas entreabertas
e começa:
“Outrora, nas senzalas, os senhores…”
Mas a Liberdade que desce à praça
nos meados de maio,
pedindo rumores,
é uma senhora esquálida, seca, desvalida,
e nada sabe de nossa vida.
A Liberdade que sei é uma menina sem jeito,
vem montada no ombro dos moleques
ou se esconde
no peito, em fogo, dos que jamais irão
à praça.
Na praça estão os fracos, os velhos, os decadentes
e seu grito: “Ó bendita Liberdade!”
E ela sorri e se orgulha, de verdade,
do muito que tem feito!
(Oswaldo de Camargo)

La canción de Flor de Mayo (Poesía en Mayo, 8)

Flor de Mayo, como un rayo
de la tarde, se moría…
Yo te quise, Flor de Mayo,
tú lo sabes; ¡pero Dios no lo quería!

Las olas vienen, las olas van,
cantando vienen, cantando irán.

Flor de Mayo ni se viste
ni se alahaja ni atavía;
¡Flor de Mayo está muy triste!
¡Pobrecita, pobrecita vida mía!

Cada estrella que palpita,
desde el cielo le habla asi:
«Ven conmigo Florecita,
brillarás en la extensión igual a mí.»

Flor de Mayo, con desmayo,
le responde: «¡Pronto iré!»

Se nos muere Flor de Mayo,
¡Flor de Mayo, la Elegida, se nos fue!

Las olas vienen, las olas van,
cantando vienen, llorando irán…

«¡No me dejes!», yo le grito;
«¡No te vayas, dueño mío:
el espacio es infinito
y es muy negro y hace frío, mucho frío!»

Sin curarse de mi empeño,
Flor de Mayo se alejó,
y en la noche, como un sueño,
misteriosamente triste se perdió.

Las olas vienen, las olas van,
cantando vienen, ¡ay cómo irán!

Al amparo de mi huerto
una sola flor crecía:
Flor de Mayo, y se me ha muerto…
Yo la quise, ¡pero Dios no lo quería!
Amado Nervo

Mayo primaveral (Poesía en Mayo, 7)

Mayo primaveral
te ves muy engalanado
eres la puerta triunfal
a tantos días floreados.

Quinto mes del calendario
el rey de los aromas
ya por todo el vecindario
todas las flores se asoman.

Días esplendorosos
nos depara el mes de Mayo
ya los árboles frondosos
visten de flores sus tallos,

Es el mes de la frescura
mes de la primavera,
siempre alegre lo saluda
la fresca y tierna pradera.

Mayo mes florecido
inspiración de cantores
apenas hoy has venido
y ya todo, me huele a flores.
Alejandro José Díaz Valero

Maio longo (Poesía en Mayo, 6)

Maio longo… maio longo,
todo cuberto de rosas,
para algús telas de morte;
para outros telas de vodas.
Maio longo, maio longo,
fuches curto para min:
veu contigo a miña dicha,
volveu contigo a fuxir.
Rosalía de Castro

A Juan Ramón Jiménez (Poesía en Mayo, 5)

Era una noche del mes
de mayo, azul y serena.
Sobre el agudo ciprés
brillaba la luna llena,
iluminando la fuente
en donde el agua surtía
sollozando intermitente.
Sólo la fuente se oía.
Después, se escuchó el acento
de un oculto ruiseñor.
Quebró una racha de viento
la curva del surtidor.
Y una dulce melodía
vagó por todo el jardín:
entre los mirtos tañía
un músico su violín.
Era un acorde lamento
de juventud y de amor
para la luna y el viento,
el agua y el ruiseñor.
«El jardín tiene una fuente
y la fuente una quimera…»
Cantaba una voz doliente,
alma de la primavera.
Calló la voz y el violín
apagó su melodía.
Quedó la melancolía
vagando por el jardín.
Sólo la fuente se oía.
Antonio Machado

Las mañanicas del mes de Mayo (Poesía en Mayo, 4)

En las mañanicas
del mes de mayo
cantan los ruiseñores.
Retumba el campo.

En las mañanicas,
como son frescas,
cubren ruiseñores
las alamedas.

Ríense las fuentes
tirando perlas
a las florecillas
que están más cerca.

Vístense las plantas
de varias sedas,
que sacar colores
poco les cuesta.

Los campos alegran
tapetes varios,
cantan los ruiseñores
retumba el campo.

Sale el mayo hermoso
con los frescos vientos
que le ha dado marzo
de céfiros bellos.

Las lluvias de abril
flores le trajeron:
púsose guirnaldas
en los rojos cabellos.

Los que eran amantes
amaron de nuevo
y los que no amaban
a buscarlo fueron.

Y luego que vieron
mañanas de mayo,
cantan los ruiseñores,
retumba el campo.
Lope de Vega

O Maio (Poesía en Mayo, 3)

Aí vén o maio
de frores cuberto …
Puxéronse á porta
cantándome os nenos;
i os puchos furados
pra min estendendo,
pedíronme crocas
dos meus castiñeiros.

Pasai, rapaciños,
calados e quedos;
que o que é polo de hoxe
que darvos non teño.
Eu sonvos o probe
do pobo gallego:
pra min non hai maio,
pra min sempre é inverno! …

Cando eu me atopare
de donos liberto
i o pan non me quiten
trabucos e préstemos,
e como os do abade
frorezan meus eidos,
chegado habrá entonces
o maio que eu quero …

Queredes castañas
dos meus castiñeiros? …
Cantádeme un maio
sin bruxas nin demos;
un maio sin segas,
usuras nin preitos,
sin quintas, nin portas,
nin foros, nin cregos.
Manuel Curros Enríquez