No empieces

Creo que es una expresión que todos -yo seguro que sí- hemos utilizado o, al menos, hemos pensado: “No empieces”. La usamos cuando alguien comienza a darnos una opinión o a comportarse de una forma que nos ha molestado en un pasado: “No empieces”.

Pocas frases se me ocurren que sean más anuladoras: es un “no digas lo que piensas”, “no des tu opinión”, “no actúes de esa manera”, “ya lo has hecho (mal) en un pasado, así que no se te ocurra volver a hacerlo”. Y es realmente anuladora porque hace que la persona que lo recibe sepa de un golpe que su opinión o su comportamiento no va a ser tenida en cuenta -aunque sea completamente procedente. Plof. De un plumazo, te callo.

Así que al menos por mi parte voy a poner todo para no volver a decirla y, sobre todo, para no volver a pensarla. Para darme cuenta de que si esa persona actúa así es porque lo considera adecuada. Y, al menos, merece ese respeto.

Sacrificando al hijo

Tarifa se encontraba sitiada, y Alfonso Pérez de Guzmán estaba encargado de su defensa. Para conseguir que la plaza se rindiera, los sitiadores llevaron al hijo de Guzmán ante las murallas, amenazando con degollar al niño si no se producía esa rendición. Desde lo alto de la muralla se encontraron la más inesperada de las respuestas: el cuchillo del padre, junto con la indicación de que lo utilicen para matar a su hijo.

Cuántas veces sacrificamos a nuestros hijos por culpa de satisfacer a la sociedad, me pregunto.

De Salvador Martínez Cubells[2], Dominio público, Enlace

Sobre insultos, provocaciones y formas de dirigirse al público


En los últimos días están los medios de comunicación muy críticos con Piqué, poniendo el acento en su gesto “mandando callar” al público del Espanyol (ha habido más incidentes entre ambas partes, pero quiero centrarme aquí en ese gesto).

Desde luego, no es el primero que se dirige así a una grada. Tenemos la referencia más conocida (al menos en España) de Raúl, cuando mandó callar al Camp Nou tras conseguir el empate a dos con un golazo sublime. O la de Messi mostrando al Bernabéu su camiseta, tras lograr el 2-3 en un Clásico. (Y desde luego no son los únicos en dirigirse de estas o similares formas al público).

¿Que qué opino sobre eso? Pues no lo veo mal, ya que me parece parte del juego. Y, desde luego, ni se está insultando ni se está ofendiendo. Como mucho, lo veo como una falta de madurez. Raúl hizo ese gesto con 22 años, difícilmente con 29-30; del mismo modo, Piqué o Messi, dentro de unos años (si siguieran jugando), tampoco lo harían, muy posiblemente.

Somos perfectamente imperfectos

Escribo preguntando vuestra opinión. Este spot de Diesel, una marca de ropa, me parece que está en los límites de lo aceptable. Creo que conseguir que nuestros jóvenes (y niños, y adultos) estén felices con sus cuerpos es una tarea de todos y, desde mi punto de vista, aquí Diesel no está poniendo su granito de arena. Es un tema importante y delicado; hay personas cuyas “imperfecciones” físicas les hacen vivir un auténtico calvario simplemente por las burlas de terceros. En estos tiempos en los que parece que por fin nos tomamos en serio el problema del bullying, no deberíamos consentir (no deberíamos plantear, si estamos en el lado de las empresas) publicidad de este tipo. Por si fuera poco, implícitamente estamos apoyando la uniformidad, con todos sus inconvenientes.

He revisado los comentarios de los usuarios con respecto a este vídeo. La gran mayoría -salvo alguna afortunada voz discordante- lo ensalzan. Pero quiero destacar un argumento que me parece destacable, y en el que no había caído [Usuario Oliver 2000 en YouTube]: intenta explicar que la cirugía estética es mala y superficial, mostrando al final al niño como argumento en contra (de la cirugía).

La felicidad es más importante que los conocimientos

Parafraseo a Einsten para hablaros del programa de la Xunta de Galicia PIALE, diseñado para mejorar la competencia lingüística en lenguas extranjeras de los profesores de Galicia, ha llevado a Pilar Sánchez, profesora del cole de Tirán, a Canadá. En la entrevista que tenéis a continuación podéis escuchar su experiencia.

De esa entrevista hay una parte que quiero destacar y enmarcar: la importancia que le da al respeto a la libertad individual del alumnado, a la menor cantidad de normas y al centrarse más en formar la personalidad del alumno que en los contenidos. De regalo: profesores más relajados, niños más felices… y mejor rendimiento según el informe PISA. Al tener profesores más relajados y niños más felices sospecho que los castigos serán prácticamente inexistentes. Trataré de averiguar si esto es así.

En resumen, mucho que aprender por parte profesores (y padres), aunque debo decir que quien es capaz de percibir esos beneficios lleva ya un trabajo previo: posiblemente una persona sin ese background sería incapaz de apreciar las bondades del enfoque canadiense. Gracias y enhorabuena, Pilar.

#DéjameQueTeCuente Se buscan valientes

El bullying, el acoso escolar, es un drama que acompaña a nuestros niños y jóvenes en los -paradoja- centros educativos. Un drama con tres integrantes: el acosador, el acosado, y el que mira hacia otro lado. Este estupendo vídeo de El Langui centra su enfoque, sobre todo, en este tercer grupo, en el que decide no comprometerse y que prefiere quedarse en la comodidad de la distancia. Felicidades a todos los promotores de esta obra.

Como bonus os comentaré que los subtítulos de este vídeo los hizo Dani, con mi ayuda técnica. Su primera contribución visible a Internet.

¿Y si los tratamos como si no fueran de la familia?

Hay una situación en la que caemos -creo- todos alguna vez: tratamos mejor a los desconocidos que a las personas de nuestra familia. Si viene un niño de fuera, podemos pasarnos un buen rato jugando con él, pero para los nuestros estamos muy cansados. Si una desconocida nos pregunta algo por la calle, respondemos con toda nuestra amabilidad, pero para nuestra pareja no tenemos palabras tan bonitas.

Así que os propongo y me propongo darle la vuelta a esta situación y pasar a tratar a los nuestros como se lo merecen. Y por supuesto, a los desconocidos los seguiremos tratando bien, cómo no.

Desconocida

¿Conoces los libros de Usborne?

Os voy a contar qué cosa tan bonita me pasó el otro día. Aquí en casa nos gustan mucho los libros de Usborne: son formativos y bonitos, además de ser unas ediciones muy bien terminadas. Los conocimos -o eso creía- con Dani, y desde entonces son un referente habitual a la hora de regalar, regalarnos y recomendar. Os invito a visitar su web y echar un vistazo.

Pero os sigo contando. Hace ya muchos años (unas cuatro décadas) mi querida madre me regaló un libro maravilloso: “El libro de los niños. La tierra”, se llamaba. Me ha acompañado siempre y ahora lo disfrutan los niños. Un libro asombroso para unos ojos en permanente asombro. Pues -lo estáis adivinando, ¿verdad?- imaginaos mi sorpresa cuando, casi sin querer, me di cuenta de que ese libro también era de Usborne. Así que realmente no los descubrí con Dani… sino mucho antes en el tiempo. Eso no hizo más que reforzar mi admiración por esa editorial, por supuesto.

El libro de los niños: La tierra (Usborne)

Instrucciones a mis hijos

Hoy quiero compartir con vosotros este precioso poema de Magdalena Sánchez Blesa, que he descubierto gracias a Bárbara (¡gracias!)

Instrucciones a mis hijos

Jamás un conato de daros la vuelta.
Jamás una huida, por muchos que sean.
Jamás ningún miedo, y si acaso os diera,
Jamás os lo noten, que no se den cuenta.
Jamás un “me rindo”, si no tenéis fuerzas.

Aunque fuese a gatas, llegad a la meta.
Que nadie os acuse -¡miradme a la cara!-
que nadie os acuse de dejar a medias un sueño imposible.
(Si es que los hubiera)
Yo no los conozco,
y mira que llevo yo sueños a cuestas.

Jamás, y os lo digo como una sentencia, -¡miradme a la cara!-
jamás en la vida paséis por el lado de cualquier persona sin una sonrisa.
No hay nadie en el mundo que no la merezca.
Hacedle la vida más fácil, ¡miradme!
A cada ser vivo que habite la tierra.

Jamás se os olvide que en el mundo hay guerra
por pasar de largo sin gloria ni pena delante de un hombre
y no preguntarnos qué sueño le inquieta,
qué historia le empuja,
qué pena lo envuelve,
qué miedo le para,
qué madre lo tuvo,
qué abrazo le falta,
qué rabia le ronda,
qué envidia lo apresa…

Jamás, y lo digo faltándome fuerzas,
si el mundo se para,
os quedéis sentados viendo la manera de que otro lo empuje.
Remangaos el alma,
sed palanca y rueda.
Tirad de la vida vuestra y de quien sea,
que os falte camino,

perded la pelea contra los enanos
no sed los primeros.
Que os ganen los hombres que no tienen piernas.
No sabedlo todo,
dejad que contesten los que menos sepan.

Las manos bien grandes,
las puertas abiertas,
anchos los abrazos, fuera las fronteras
hablad un idioma claro, que se entienda.

Si estrecháis la mano, hacedlo con fuerza
mirando a los ojos,
dejando una huella.
Prestad vuestra vida,
regaladla entera.
Que a nadie le falte ni una gota de ella.

¡Cantad!
Que cantando la vida es más bella.
Y jamás, -os hablo desde donde nazca
el último soplo de vida que tenga-
jamás una huida,
por muchos que sean…

Para Dani, en el día tan bonito que es hoy. Aunque, por supuesto, no me importa que a veces tenga miedo.