Leyendas de Paradores, de José Felipe Alonso y Alfredo González

Los Paradores de Turismo de España son una red de alojamientos hoteleros que os recomiendo encarecidamente: castillos, conventos y palacios que nos permiten alojarnos hoy en donde ayer se alojaban reyes, abades o príncipes.

Edificios únicos en lugares únicos. Y formando una perfecta sinergia con la gastronomía, cultura y economía de la zona.

Hace ya unos años se escribió esta obra, Leyendas de Paradores, en la que se nos cuentan leyendas de cada uno de los rincones abarcados por esta red.

Desconozco si el libro sigue estando disponible; de no ser así, animo a Paradores a hacer una reedición. Las ilustraciones de Alfredo González son el complemento perfecto a los textos de José Felipe Alonso. Una combinación que se enriquece mutuamente.

Diccionario de mitología griega y romana, de Pierre Grimal

El escritor, latinista e historiador francés Pierre Grimal decidió recoger, en forma de diccionario fácilmente consultable, las leyendas y los mitos de las mitologías griega y romana. Obra de referencia, pues, quizá indispensable en las estanterías de quienes somos herederos de aquella Grecia que nos enseñó a pensar y de aquella Roma que nos enseñó a gobernarnos.

El picuezo y la picueza, en Autol

El señor de castillo, entre sus muchos terrenos, poseía uno que apreciaba especialmente: la viña que daba las mejores uvas. Viña que tenía constantemente vigilada gracias a su guardia de confianza. Aquella noche, el guarda sorprendió a un pareja que llevaba una cesta cuyo contenido ocultaba. Al llamarles la atención y preguntarles que si en aquella cesta llevaban uvas, la pareja respondió que si aquello eran uvas, se convirtieran en piedra en ese mismo momento.

En Autol, un pueblo de La Rioja (España) existen unas formas rocosas a las que la imaginación popular ha identificado con dos figuras humanas y apodado como el Picuezo y la Picueza. La leyenda con la que he comenzado este post es una de las que intentan explicar esas formaciones tan singulares.

https://commons.wikimedia.org/wiki/User:Jynus

La brecha de Rolando, en los Pirineos

Rolando, o Roldán, o Roland, sobrino de Carlomagno, al término de la batalla de Roncesvalles intentó destruir su espada Durandal (o Durandarte) golpeándola contra la roca. Y provocó esto (siempre según la leyenda, aclaramos):

Author Jens Buurgaard Nielsen.

Esta asombrosa formación tiene unos 40 metros de alto y unos 100 metros de altura. Y desconozco cuál sería el nombre correcto para identificarlo. He leído “collado”, pero me cuesta asociar collado a algo tan abrupto. Si alguien lo sabe, aquí estamos siempre agradecidos a los aportes.

Clavijo y su castillo

A unos pocos kilómetros de la ciudad de Logroño, capital de La Rioja, se encuentra el pequeño pueblo de Clavijo, vigilado desde lo alto por su castillo. Castillo que, aun en ruinas, asombra y causa admiración.

En Clavijo se ubica la leyenda que nos cuenta que el apóstol Santiago bajó de los cielos para luchar con el bando de los cristianos frente a los musulmanes. Con ese gran defensor, no es de extrañar que ahora la Cruz de Santiago ocupe un lugar de privilegio entre las ruinas del castillo. Se desconoce la fecha de origen del mismo, pero probablemente estamos hablando del siglo X (y quizá sobre las ruinas de un castillo anterior).

Pero no solamente es el castillo el motivo de acercarse a Clavijo: la iglesia de la Asunción, la Real Basílica de Santiago y el monasterio de San Prudencio son dignos de visita. Además, los aficionados al senderismo encontrarán unas cuantas rutas muy interesantes en la zona.

La leyenda de la Tragantía

Tenemos que viajar en el tiempo hasta los tiempos de Fernando III, y ubicarnos en el castillo de la Yedra, en la sierra de Cazorla.

Cuando el señor musulmán fue notificado del acercamiento de las tropas cristianas, decidió proteger a su hija, la princesa mora, y la escondió en una cueva, dejándole alimento y tapando la entrada con una losa. Nadie más sabía de aquello. El plan era, una vez hubiera pasado el peligro, liberarla.

Por desgracia, las tropas cristianas acabaron con los musulmanes, y nadie supo de la presencia de la princesa.

Una vez agotada la comida, la princesa tuvo que comer insectos y reptiles. Y se fue transformando en un ser fantástico, mitad mujer, mitad serpiente.

Cada noche de San Juan, en los pueblos cercanos al castillo, no es extraño escuchar su susurrante canción:

Yo soy la Tragantía,
hija del rey moro;
el que me oye cantar
no verá la luz del día
ni la noche de San Juan.

Representación de la Tragantía

Esta historia fue desarrollada, a partir de un acertijo de Dani y con unos maravillosos aportes de Isabel Aparicio, en https://www.facebook.com/560834429/posts/10153584148099430/?d=n

Para Isabel y para Dani :*

El origen de la expresión «prueba de fuego»

Nos vamos, una vez más a la Edad Media, a esos juicios (mezclamos aquí siempre leyenda y realidad) en los que la prueba para demostrar la inocencia era someterse al fuego y no quemarse: una prueba de fuego que podía confirmar culpabilidades o inocencias.

De ahí viene la expresión que tratamos hoy, una prueba definitiva que nos va a confirmar si vamos o no por el buen camino.

El monte de las ánimas, de Gustavo Adolfo Bécquer

Este relato está enmarcado en las Leyendas de este escritor romántico (que a su vez son parte de la obra Rimas y leyendas. Y, como ya hemos comentado en este humilde blog, El monte de las ánimas es, quizá, la leyenda más conocida de Bécquer.

La acción se desarrolla en el mencionado monte y en un palacio cercano, y en ella se entrecruzan amores, templarios, violencia y religión. Pero, sobre todo, el atávico miedo humano a lo desconocido, a la oscuridad y al Más Allá. Está narrada de forma impecable y nos hace sentir los mismos escalofríos que sintieron el escritor, Beatriz y Alonso.

Es lectura obligada en la noche de difuntos (ahí es cuando suceden los hechos), pero su magia nos atrapará sea cual sea el día que escojamos para leerla. Si no la habéis leído, os recomiendo que lo hagáis ya. Si ya la habéis leído, releedla, una y mil veces, que bien merece la pena.

La muerte de Sardanápalo, de Delacroix

Sardanápalo, hermano de Assurbanipal, ve como su ciudad -Nínive- es sitiada por éste. Ya sin posibilidades de evitar la derrota, decide suicidarse, junto con sus mujeres y caballos, y prender fuego a la ciudad. Todo antes que rendirse.

La muerte de Sardanápalo es considerado el cuadro más romántico de Eugene Delacroix, y su aparente desorden y colorido no hacen más que alejarlo de clasicismos (y neoclasicismos).

El cuadro se puede disfrutar en el Museo del Louvre y mide casi 4×5 metros.

Ficción sonora de ‘El Monte de las Ánimas’, de Bécquer

Es, quizá, la leyenda más conocida de Bécquer. El Monte de las Ánimas sigue estremeciéndonos hoy con la misma intensidad con la que estremeció a sus primeros lectores, hace ya siglo y medio.

Mayca Aguilera y Benigno Moreno han creado una adaptación radiofónica de la leyenda original, y las voces y el sentimiento de Lucía Caraballo, Víctor Clavijo y Juan Echanove nos han permitido disfrutar de un regalo magnífico. Y hoy, antes de esta Noche de Difuntos, es un momento estupendo para disfrutarlo.

Este grabación se enmarca dentro de las actividades culturales promovidas por Radio Nacional de España y aprovechando que se cumplen ciento cincuenta años de ese poeta tan andaluz como castellano, de vida breve pero de legado eterno, dotado de una capacidad única para tocar los entresijos más íntimos de nuestra mente: el amor y el miedo.

Muchísimas gracias a todos los que habéis participado en este proyecto.