Fuente Dé (en Cantabria)

Hoy os recomiendo un destino muy interesante, y que gustará tanto a niños como a mayores. Nos vamos a Cantabria, a la comarca de Liébana. Allí se encuentra el municipio de Camaleño y, formando parte de él, la pequeña localidad de Fuente Dé. Este nombre tan curioso, y que podría parecer incompleto proviene de y significa «fuente del (río) Deva», puesto que allí nace este río.

El atractivo más espectacular de este entorno es su asombroso teleférico, que en menos de cuatro minutos os subirá a la montaña (podéis optar por ir caminando, según vuestro estado de forma y vuestro tiempo disponible, pero el teleférico es algo que no deberíamos perdernos). Una vez arriba, además de las asombrosas vistas, hay varias rutas, de diferentes grados de dificultad, así que se pueden conjugar subir en teleférico y ganas de caminar.

Pero no solamente las rutas que parten de la montaña tenemos en esta zona; hay unos cuantos destinos obligatorios más: Santo Toribio de Liébana (y su Beato), Santa María de Lebeña (prerrománica, sí, aunque no estemos en Asturias), Mogrovejo, Potes y la Casa del Oso son lugares que no deberíamos perdernos.

Si queréis pasar unos días de paz y tranquilidad, os recomiendo muchísimo su Parador, un magnífico hotel de montaña, en donde, como siempre, podréis disfrutar de la riquísima gastronomía de la zona. Descanso y recuperación para el cuerpo y para el alma. (Pedid sus estupendas cestas de picnic antes de salir a vuestras excursiones).

De Rodelar – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=16240423

El Perdón (en Navarra, España)

En las proximidades de Pamplona, y formando parte del Camino de Santiago, se encuentra la Sierra del Perdón, con su Alto del Perdón (desconozco si es su nombre oficial, pero así se lo oigo decir a los peregrinos, que más suyo que nuestro es el Camino).

En esa sierra se ubica un parque eólico, y allí se puede observar una escultura de Vicente Galbete, realizada en chapa. Representa a peregrinos de diferentes épocas, compartiendo fe, ilusiones, cansancios y Camino.

No conocía la escultura, ya que aún no he hecho el Camino -espero algún día-, pero la muy recomendable página de Facebook Ultreia y Suseia, dedicada al tema, publicó hace unos días una maravillosa foto, en el que un peregrino de hoy coincidía con aquellos peregrinos de ayer, en un paisaje adornado por la nieve. La fotografía es de Villar López, de la Agencia EFE.

Alto del Perdón, Villar López, Agencia EFE.

Nos cuentan los que ya lo pasaron que tras ese alto viene una bajada durísima. Buen Camino.

Las cataratas Krimmler, en Krimml

Estamos en Krimml, en el estado de Salzburgo, en Austria. Ante nuestros ojos, tres saltos de agua consecutivos que conforman las cataratas más altas de Austria.

Los tres saltos de agua superan, conjuntamente, los 300 metros (140 m, 100 m, 140 m). Este río Krimml desemboca en el Salzach, afluente del Eno, afluente del Danubio.

Peña de Francia, en El Cabaco (Salamanca, España)

No estamos en Francia, aunque sí en la Peña de Francia, ubicada en la llamada Sierra de Francia, al sur de la provincia de Salamanca. De Francia, porque en esa zona se asentó, hace mil años -casi nada- una colonia de franceses cuyos ecos todavía se pueden percibir en los apellidos de los habitantes de la zona: Luis, Griñón, Martín. A su vez, la Sierra de Francia forma parte del Sistema Central.

Añado que esta zona es conocida como Las Batuecas. Como sabréis, «estar en las Batuecas» significa algo como estar distraido, lejos del tema del que se está hablando. Lejos de todo, pues.

Se puede llegar a la Peña de Francia en coche, partiendo de alguna de las localidades cercanas, en donde podemos disfrutar de la rica gastronomía de la zona. Cuando fuimos nosotros, comimos en La Alberca -ya hemos hablado de esa preciosa localidad en este blog- y después iniciamos la subida.

Una subida hasta los 1.727 metros sobre el nivel del mar, que os regalará -ya la propia subida- unas vistas de ensueño. Una vez arriba, además de las vistas -y quizá del frío y la nieve- tenemos el santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, con su Virgen negra. Además hay una hospedería en donde podéis comer y alojaros.

La Sierra de Francia, reserva de la Biosfera, alberga una variada fauna: cabra montesa, gato montés, meloncillo, tejón. Merece especial mención ese tesoro que es la cigüeña negra. Goza también de una rica flora (con robles) y de multitud de arroyos que dotan al paisaje de vida, belleza y sonido.

Es un lugar estupendo para ir a pasar un día y para disfrutar de los muchos y bonitos lugares cercanos.

De Cruccone – Trabajo propio, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=8936992

Las salinas de Ulló, en Vilaboa

Es la ría de Vigo un lugar incomparable. Mi querido padre se refería a ella, sin necesidad de más referencia, como la simpar.

Casi en el fondo (entendiendo como tal la zona más interior) de la simpar, se encuentra una zona de gran riqueza paisajística, natural e histórica: las salinas de Ulló.

El método con el que a mediados del siglo XVII se extraía la sal era asombrosamente sencillo y eficaz: se construyó un muro con unas compuertas que dejaban entrar el mar con la pleamar (ya sabéis, marea alta) pero impedían su retorno cuando llegaba la bajamar. La evaporación del agua hacía el resto: allí se quedaba la sal. Además (sin tener relación directa con la extracción de dal) existía un molino de mareas que aprovechaba la fuerza de la pleamar.

Como parte de la misma ruta, y mientras se disfrutan de vistas, de faunas y de floras, se puede acceder a las ruinas de las edificaciones de una granja que nos cuentan lo que aquello debió ser. (Con precaución, por favor, que son ruinas muy ruinas).

¿Partenogénesis en cóndores?

Leo en El País que dos cóndores de California tuvieron polluelos (un polluelo cada una) sin intervención de un macho, pese a que había machos cerca. Es decir, los huevos no habían sido fertilizados por espermatozoides: se produce una duplicación del material genético de la hembra y así se produce el polluelo (hibridando -disculpadme si uso mal el término- esas dos hebras).

Obviamente, no hay la variabilidad genética que habría en el caso de ser dos individuos diferentes los que intervienen en la reproducción. Además, la cría suele ser más débil. Al parecer, en estos dos casos descubiertos, las crías fueron machos (tampoco consigo entender cómo es posible que sea macho el resultado, así que agradezco explicación).

En cualquier caso, estamos ante un hecho asombroso.

La Casa del Oso

La Casa del Oso Pardo Cantábrico, para más señas. Hace ya más de una década tuvimos la ocasión de visitar una de ellas (son varias, ahora os cuento más) y os prometo que es una actividad que os va a encantar. Así que, si estáis cerca de alguna, no lo dudéis: además de disfrutar, aprenderéis a conocer y a querer a esta maravillosa subespecie.

Hay varias, como decía: tenemos una en Somiedo (Asturias), otra en Liébana (Cantabria), otra en Cervera de Pisuerga (Palencia) y otra en el Alt Pirineu (Lleida). No tengo claro si la de Cervera es una casa del oso específica o si forma parte del Centro de Interpretación de la Montaña Palentina, pero indagaremos y, si podemos y procede, añadiremos información.

O monte das aras, de Santiago Cortegoso

Hoy os invito a viajar al pasado y a recorrer la historia, descubriendo que lo que nos oprime y lo que nos emociona no ha variado tanto a lo largo y ancho de los siglos.

De la mano de un pastor de cabras subiremos el monte de O Facho, y mientras lo acompañamos en la búsqueda de sus cabras perdidas nos encontraremos con bodas, cortejos, ofrendas y dioses. Y aprenderemos respeto por la naturaleza, respeto por las personas y respeto por las ideas.

La obra se representa, pues, por la ruta hacia la cima. Comienza en la base del camino y -no quiero entrar en detalles, porque creo que perdería encanto- y vamos disfrutando de las diferentes escenas.

La obra es de Santiago Cortegoso, a partir de una idea de Lois Soaxe; Lois Soaxe, al que conocíamos por su extraordinario papel como Pedro Barba en María Soliña, es aquí sobre todo pastor: Serafín busca sus cabras perdidas y nos guía a todos. Antía Costas también lo borda de principio a fin (qué pena no poder contaros con más detalle, pero es que tenéis que verla en directo) y nos deja claro qué significa la igualdad y qué significa el respeto. Y, finalmente, Omar Ferrín, absolutamente brillante en su interpretación (y otra vez me fastidia no poder contaros más). La compañía Teatro de Ningures -ya mítica en el mundillo teatral- es la que se encuentra detrás de este proyecto.

En resumen, si tenéis la suerte de estar por esta zona un día de representación (suelen ser a finales de octubre-comienzos de noviembre, por lo que vemos), no os la perdáis. Vais a disfrutarla y a pasar un rato maravilloso.

La brecha de Rolando, en los Pirineos

Rolando, o Roldán, o Roland, sobrino de Carlomagno, al término de la batalla de Roncesvalles intentó destruir su espada Durandal (o Durandarte) golpeándola contra la roca. Y provocó esto (siempre según la leyenda, aclaramos):

Author Jens Buurgaard Nielsen.

Esta asombrosa formación tiene unos 40 metros de alto y unos 100 metros de altura. Y desconozco cuál sería el nombre correcto para identificarlo. He leído “collado”, pero me cuesta asociar collado a algo tan abrupto. Si alguien lo sabe, aquí estamos siempre agradecidos a los aportes.

Museo del Jurásico de Asturias

Es Asturias -no descubro nada nuevo- un destino maravilloso de vacaciones. Pero junto a su naturaleza, sus playas, su gastronomía y su -todo el mundo de pie, por favor- prerrománico, hay algo que me sorprendió (ventajas de esta casi infinita ignorancia): un museo de dinosaurios. Existe una amplia zona de costa rica en restos y huellas de estos fascinantes animales, así que este Museo del Jurásico de Asturias nos sirve de lugar de aprendizaje y de exposición de lo descubierto.

Un lugar muy adecuado si viajáis con niños (también si no), en donde, además del propio museo, podréis disfrutar de talleres, actividades y charlas. El entorno está adornado con reproducciones de dinosaurios, lo cual convierte el paseo por el bosque en una aventura.

Cuando vimos la forma del museo nos surgió la duda -todavía no resuelta para nosotros- de si representa tres huevos (de dinosaurio, se entiende) o una huella (también de dinosaurio). ¿Qué os parece a vosotros?

<ul class="links">
<li><a href="http://www.museojurasicoasturias.com/" target="_blank">Museo del Jurásico de Asturias</a></li>
</ul>