Arte, deporte, música y religión

Planteo hoy un tema en el que he pensado muchas veces: hay algunas disciplinas que, en la educación formal, no son protagonistas (de hecho, las asignaturas que las abordan suelen ser conocidas como las marías y destacan por su facilidad y por el poco mérito que se les otorga). Estas disciplinas se condensan en estos cuatro grupos: arte, deporte, música y religión.

Os presento los pobres frutos de mi humilde razonamiento sobre este asunto:

  • no son disciplinas que exijan una gran carga de racionalidad y en las que predomine la lógica, sino que son más dadas a la inspiración y más relacionadas con el sentimiento o la parte espiritual.
  • son disciplinas a las que se asiste extraescolarmente por puro placer, al menos en gran medida: el chaval que va a clases de matemáticas fuera del centro (en sus «horas libres») suele ser para poder alcanzar el nivel que el centro exige, no pasa eso con quien va a guitarra, pintura o fútbol.
  • son disciplinas en las que, teniendo mucho que ver con la expresión, el sentimiento o el juego, no se pueden hacer las cosas «mal» (enténdamonos: si yo juego al fútbol no lo hago tan bien como un futbolista profesional -ni no profesional-, pero como juego que es, estoy jugando, y eso -mi juego, el puro hecho de jugar- lo hago bien; del mismo modo, si un hombre primitivo hace su danza en torno a un fuego, no lo hace bien o mal, se expresa a su modo, y ya). Esto contrasta con lo en serio que en ocasiones nos tomamos esto: podemos enfadarnos porque alguien falla un gol cantado, pero raramente porque no consigue resolver un problema de matemáticas.
  • se forman grupos (este es el punto que veo más feo) de los cuales es difícil salir, suele tener un coste asociado, quizá por esa cercanía al placer de la que hablábamos antes. Es mucho más fácil dejar de ir a clases de matemáticas -sí, lo he tomado con esta maravillosa disciplina- que dejar de ir a clases de piano. Se hacen más preguntas y son necesarias más justificaciones.
  • son disciplinas dadas a la exhibición (en el mejor de los sentidos): festival de danza, partido de fútbol, exposición de escultura o procesión son mucho más habituales que festival -venga- de Química o las Jornadas de la Biología.
  • son disciplinas en las que se busca la excelencia, y no el mínimo necesario. Puedo ir a clase de Física para aprobar, pero si voy a clase de clarinete, quiero hacerlo lo mejor posible, mientras pueda.
  • volviendo al párrafo introductorio, son disciplinas que no reciben mucha atención en los temarios de estudios. Si la recibieran, ¿dejarían de practicarse extraescolarmente? Por contra, si las asignaturas a las que ahora se dedica más tiempo y esfuerzo pasaran a ser secundarias, ¿se produciría un boom de aprendizaje extraescolar?

Espero vuestras opiniones 🙂

La mezquita del Cristo de la Luz

Hoy desacralizada, fue iglesia dedicada al Cristo de la Luz; antes, sí, mezquita, la de Bab al-Mardum; todavía más antes, iglesia visigoda. Y si excavamos aún más, real (en la roca) y figuradamente (en el tiempo) veremos que por allí pasaba una calzada romana.

Testigo de al menos los dos últimos milenios, por tanto. La mezquita se construyó hace uno, en el año 999, en pleno esplendor del Califato de Córdoba. Ya cuando Toledo volvió a ser cristiana, se le añadió ese ábside mudéjar que la hace única.

Nos cuenta la leyenda que, recién reconquistada Toledo por los cristianos, el caballo del rey no quiso avanzar, quedándose arrodillado al llegar a la mezquita. Tras excavar, se encontró una imagen de un Cristo junto a una lámpara de aceite que por tres siglos permaneció encendida, esperando el final del dominio musulmán de esa ciudad de las tres culturas. El Cristo de la Luz.

De Jl FilpoC – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=25033987

Las alfombras de La Orotava

La Orotava es una localidad situada en la isla canaria de Tenerife. Allí, además de las alfombras de flores, esas obras de arte han habituales en tantos lugares, se hacen también alfombras de ceniza (hablamos de islas volcánicas).

Lo que comenzó siendo una acción de una sola familia, los Monteverde, crear una bonita alfombra de flores para honrar el paso del Santísimo Sacramento, fue rápidamente imitado por otras muchas, y de ahí tenemos las calles alfombradas con flores.

Por otra parte, con motivo de recepciones de importancia (la Marina Española en 1905, el rey Alfonso XIII en 1906), se alfombró con ceniza parte de la Plaza del Ayuntamiento. Algunos años después, en 1919, comenzó a realizarse de forma anual y pasó a formar parte de la procesión del Corpus.

Son unas alfombras de gran colorido y con efectos de perspectiva, y fue iniciado por Felipe Machado. Se necesitan unos 60 días para realizarse. Como curiosidad, indicaré que los dos primeros días duele la espalda de los alfombristas, a partir del tercero ya no se acuerdan de ella (no sé si porque ya no les duele o porque están metidos en los avances alfombriles).

La Saeta, de Antonio Machado

Hoy comparto con vosotros un poema muy apropiado para estas fechas: La Saeta, de Antonio Machado, en el que, con su sencillez característica, nos resume tanto la Semana Santa y sus procesiones, como la fe en la que el poeta cree:

 "¿Quien me presta una escalera,
para subir al madero
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?"
Saeta popular


¡Oh la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero,
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar! 

Y este poema debe acompañarse siempre con la magnífica música y voz de Serrat:

Semanas santas, pasos y obras maestras

En los no demasiado lejanos siglos en los que la mayoría de la población era analfabeta (y la Biblia no se podía traducir a las lenguas de uso común), los pasos de Semana Santa eran la mejor forma de explicarle a la gente los principales pasajes de la pasión y muerte de Jesús de Nazaret, a falta de youtubes y televisiones.

Hoy os traigo este vídeo promocional de la Semana Santa de Valladolid, ciudad que congregó lo mejor y más granado de la imaginería. Os recomiendo disfrutar su maravilloso Museo Nacional de Escultura, disponible en cualquier época del año.

El Perdón (en Navarra, España)

En las proximidades de Pamplona, y formando parte del Camino de Santiago, se encuentra la Sierra del Perdón, con su Alto del Perdón (desconozco si es su nombre oficial, pero así se lo oigo decir a los peregrinos, que más suyo que nuestro es el Camino).

En esa sierra se ubica un parque eólico, y allí se puede observar una escultura de Vicente Galbete, realizada en chapa. Representa a peregrinos de diferentes épocas, compartiendo fe, ilusiones, cansancios y Camino.

No conocía la escultura, ya que aún no he hecho el Camino -espero algún día-, pero la muy recomendable página de Facebook Ultreia y Suseia, dedicada al tema, publicó hace unos días una maravillosa foto, en el que un peregrino de hoy coincidía con aquellos peregrinos de ayer, en un paisaje adornado por la nieve. La fotografía es de Villar López, de la Agencia EFE.

Alto del Perdón, Villar López, Agencia EFE.

Nos cuentan los que ya lo pasaron que tras ese alto viene una bajada durísima. Buen Camino.

Iglesia de Santa Comba, en Bande (Ourense)

Creo que es la primera construcción visigoda de la que hablamos en este humilde blog. Nos vamos a la localidad de Bande para disfrutar de esta pequeña joya, una iglesia de la segunda mitad del siglo VII.

Camino, por tanto de los 1.400 años. Siempre me parece milagroso -nunca mejor dicho- que durante más de mil años personas de toda condición acudieran a un lugar a elevar sus oraciones y pensamientos, a celebrar nacimientos, disfrutar matrimonios y llorar defunciones.

La iglesia tiene planta de cruz griega y formaba parte de un conjunto mayor, un monasterio del que solamente nos queda esta construcción como testigo de aquello.

De José Antonio Gil Martínez – originally posted to Flickr as Iglesia de Santa Comba de Bande, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4204926

Nacimiento de Jesús según el Evangelio de Lucas (Lc 2, 6-12)

6 Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento,

7 y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.

8 Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño.

9 Se les presentó el Angel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor.

10 El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo:

11 os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor;

12 y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»

Estos versículos del segundo capítulo del evangelio de Lucas recogen algunos datos muy interesantes sobre el nacimiento de Cristo. Los he escogido para hoy porque, como seguramente sabréis, celebramos la Navidad, ese nacimiento que marcó el comienzo de nuestra era.

Y los he escogido del evangelio de Lucas porque, según la tradición, Lucas conoció personalmente a María, la madre de Jesús. Así que no sería raro que en esas líneas hubiera información proporcionada por una protagonista de primer nivel: María.

Feliz Navidad.

Isla de San Simón, en Redondela

No es una sola isla, sino dos islas unidas por un puente, además de algún islote. San Simón y Santo Antón, que así se llaman esas dos islas principales.

Se encuentra en la parte más interior de la ría de Vigo y en ellas se respira belleza, historia (no siempre bella) y literatura.

Meendiño, poeta del siglo XIII del que prácticamente solo tenemos unos versos, pero los suficientes, por fortuna, para que nos llegara ese Sediame eu na ermida de San Simón. Lugar de privilegio, pues, para la isla en el mundo de la poesía.

Fue también lazareto en donde se recluían quienes padecían enfermedades contagiosas. Y fue campo de concentración durante el franquismo, lugar de duelo, injusticia e impotencia. Existe un proyecto para que la memoria y el recuerdo nos permitan avanzar hacia un futuro en el que nunca se repitan tales barbaridades.

Si estáis o venís por la zona, es un destino que os encantará.

De juantiagues – Islas de San Simón y San Antón, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=41953810

O monte das aras, de Santiago Cortegoso

Hoy os invito a viajar al pasado y a recorrer la historia, descubriendo que lo que nos oprime y lo que nos emociona no ha variado tanto a lo largo y ancho de los siglos.

De la mano de un pastor de cabras subiremos el monte de O Facho, y mientras lo acompañamos en la búsqueda de sus cabras perdidas nos encontraremos con bodas, cortejos, ofrendas y dioses. Y aprenderemos respeto por la naturaleza, respeto por las personas y respeto por las ideas.

La obra se representa, pues, por la ruta hacia la cima. Comienza en la base del camino y -no quiero entrar en detalles, porque creo que perdería encanto- y vamos disfrutando de las diferentes escenas.

La obra es de Santiago Cortegoso, a partir de una idea de Lois Soaxe; Lois Soaxe, al que conocíamos por su extraordinario papel como Pedro Barba en María Soliña, es aquí sobre todo pastor: Serafín busca sus cabras perdidas y nos guía a todos. Antía Costas también lo borda de principio a fin (qué pena no poder contaros con más detalle, pero es que tenéis que verla en directo) y nos deja claro qué significa la igualdad y qué significa el respeto. Y, finalmente, Omar Ferrín, absolutamente brillante en su interpretación (y otra vez me fastidia no poder contaros más). La compañía Teatro de Ningures -ya mítica en el mundillo teatral- es la que se encuentra detrás de este proyecto.

En resumen, si tenéis la suerte de estar por esta zona un día de representación (suelen ser a finales de octubre-comienzos de noviembre, por lo que vemos), no os la perdáis. Vais a disfrutarla y a pasar un rato maravilloso.