El Liverpool, las bodas reales británicas y los Papas

Circula por Internet esta curiosidad, que os copio, tras haber comprobado, completado y ampliado:

Año 1978:
Liverpool, campeón de Europa (venció por 1-0 al Brujas).
Muere el Papa Pablo VI.
Muere el Papa Juan Pablo I.

Año 1981:
Liverpool, campeón de Europa (venció por 1-0 al Real Madrid).
Atentado contra el Papa Juan Pablo II.
Boda real del Príncipe Carlos y Diana.

Año 2005:
Liverpool, campeón de Europa (venció en los penalties [3-3 en el partido] al A.C. Milan).
Muere el Papa Juan Pablo II.
Boda real del Príncipe Carlos y Camila.

Año 2018:
Liverpool, en la final de la Champions (contra el Madrid).
Dentro de unos días se casarán el Príncipe Harry y Markle.
Esperemos que tanto Benedicto XVI como Francisco terminen tranquilamente el año (y que el Madrid quede campeón de Europa)

La joya de París

No diré que suele pasar desapercibida, pero desde luego no alcanza la fama de otros monumentos de París, como Notre-Dame, la Torre Eiffel, el Arco de Triunfo o el Sacré-Coeur, pero aventaja a todos ellos en perfección y belleza. La Sainte Chapelle, esa Capilla Santa destinada a albergar la más preciada de las reliquias (la corona de espinas) es el summum del gótico radiante. Este prodigio de la arquitectura no tiene prácticamente paredes, sino vidrieras que se elevan quince metros hasta los cielos.

Cuando la visitamos, mi esposa Clara -sabedora de mi debilidad por la Sainte Chapelle- me tapó los ojos con sus manos, descubriéndomelos cuando ya estábamos en el interior. No morí de esa sobredosis de belleza, pero estuve cerca, creedme.

De verdad, si visitáis París y solamente podéis admirar un monumento, que sea la Sainte Chapelle.

Gracias, Clara :*

By Koldo Iglesias Pardo [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], from Wikimedia Commons

Los últimos deseos del Cardenal Cisneros

Últimos no en importancia, sino últimos porque se refieren a su testamento. Francisco Jiménez de Cisneros, cardenal primado de España, inquisidor general de Castilla y fundador de la Universidad de Alcalá (1499) dejó claras dos cosas en ese documento final: quería ser enterrado en la Capilla de San Ildefonso, y quería que su sepulcro fuera sencillo.

Y ya lo veis venir: ni lo uno (está enterrado en la catedral de Alcalá), ni lo otro, como podréis apreciar en este precioso dibujo a pluma de José María Avrial, realizado hace casi ya dos siglos (el sepulcro, obra de Bartolomé Ordóñez, sí que está en la Universidad… pero sin los restos dentro).

¿Quién fue San Valentín?

Pues no está demasiado claro. En resumen, no se sabe. Una de las teorías nos indica que, en los primeros tiempos del cristianismo, el emperador prohibió que los hombres jóvenes pudieran casarse y tener hijos, de modo que pudieran estar disponibles para la guerra (parece que los problemas de conciliación nos son nuevos). El obispo Valentín siguió realizando su labor sacerdotal en los matrimonios. Y acabó martirizado, algo nada extraño en aquellos tiempos.

Por otra parte, en Terni (Italia) podemos encontrar el sepulcro de un San Valentín en su bonita Basilica di San Valentino. Y sí, allí celebran una fiesta cada 14 de Febrero, la fiesta de la Promesa, en la que las parejas que aún no se han casado se prometen amor y los ya casados prometen seguir manteniéndola.

Para Sarai, por darme a conocer la existencia de Terni.

Irei a Darbo

Hace cien años, el pintor pontevedrés Carlos Sobrino inmortalizó, en una de sus habituales escenas costumbristas, una romería tradicional. Para quienes conocemos o vivimos en Darbo, no es difícil identificar la escena:

Romería, Carlos Sobrino Buhígas

Aquella imagen que nos dejó Carlos Sobrino fue convirtiéndose, en la mente de Miguel Sotelo, en una escenificación en la que los personajes del cuadro cobraban vida. Y de la idea pasó a la práctica: decenas de personas se caracterizaron para representar, en pleno siglo XXI, una romería de comienzos del XX. Gracias al talento y a la creatividad de Miguel y del director de cine Borja Brun (y de muchas otras personas) nació el cortometraje “Irei a Darbo”, una maravillosa ventana por la que nos podemos asomar a aquella época.

Pese a ser un cortometraje, retrata con absoluta nitidez aquella época en la que la máxima diversión consistía en moverse al ritmo de la música en las romerías de las localidades cercanas, en la que no faltaban los chismorreos ni la crítica a la iglesia, en la que el maltrato infantil estaba absolutamente normalizado, en la que la Guardia Civil -y su castellano de Galicia- era, a un tiempo, pueblo y vigilante del pueblo, en la que diferencia entre clases sociales era abismal. Todos esos puntos -y más- se cuentan en los diez minutos que dura la obra. Es un retrato estupendo de aquella España que observaba desde su neutralidad la Gran Guerra.

El título, “Irei a Darbo”, tiene su origen en un bellísimo poema de Bernardino Graña, que comparto aquí con vosotros:

Treicionareivos, homes.
Escaparei aos montes co meu verso,
ó meu cornello en Darbo.
Non quererei a máquina, o Progreso,
nin diñeiro, nin avións potentes…
Preferirei os bárbaros…

Irei, irei ao monte.
Irei a Darbo.
Contemplarei o sol, a lúa,
os bosques de piñeiros e eucaliptos,
cheirarei herba enxebre,
limpiareime do contacto
con vós no mar sagrado.
(Bernardino Graña, Non vexo Vigo nin Cangas, Ardentía)

Os invito a verlo y disfrutarlo:

Y sí, desde luego que me encantaría un largometraje en la misma línea que este corto (que se hace corto).

Para Miguel (gracias por la foto, el poema y la documentación) y para toda mi familia de Darbo, a quienes tanto quiero.

¿Qué necesitamos para pedir perdón?

Pedir perdón. Casi nada. Para que una persona consiga pedir perdón se requieren tres cualidades nada habituales: inteligencia, valentía y humildad. Inteligencia, para darnos cuenta de nuestro error. Valentía, para atreverse a contactar con la persona agraviada y reconocerlo. Humildad, para reconocernos falibles.

Estamos en una época en la que el perdón se ve sin demasiados buenos ojos, culpando -qué raro- a nuestra formación católica. Suele venir argumentada por algo del siguiente estilo: “hago cualquier cosa mal, y después pido perdón y ya está”. Desde luego que esto es un error, y poco tiene que ver con el enfoque católico. ¿Recordáis aquellos cinco pasos que nos contaba el Catecismo de pequeños? Entre ellos estaba -sobre todo- el dolor de los pecados y el propósito de la enmienda: lo he hecho mal y no quiero volver a hacerlo. En la misma línea, el perdón no elimina el daño causado en muchas ocasiones, y debemos ser conscientes de ello.

La catedral más antigua de España

La bellísima Basílica de San Martín de Mondoñedo, ubicada en un lugar llamado originalmente Mendunieto, en Foz (Lugo) se considera la sede episcopal más antigua de España. Su construcción se realizó entre los siglos IX al XII, aunque el obispado ya se había establecido antes, allá por el siglo VI. Casi nada.

De Mendunieto el nombre derivó a Mondoñedo. Y debido a las incursiones de los piratas se decidió trasladar la sede más hacia el interior, a Vallibria, que con el tiempo cambió su nombre a Mondoñedo (y es el Mondoñedo que hoy conocemos, que sigue siendo sede episcopal).

San Martiño de Mondoñedo, Foz.jpg
De YezaTrabajo propio, GFDL, Enlace

Gracias, Belén. :*

Cabalgatas de Reyes y diversidad

En los últimos días, y a raíz de saberse que en la Cabalgata de Reyes de Vallecas (Madrid) participa una carroza LGTBI, se ha formado un intenso debate sobre el tema.

Antes de dar mi opinión, me gustaría dejar claras dos cosas que creo que son objetivas:

1) la política, siempre la política: al gobernar en Madrid un partido X, los del partido Y aprovecharán para indignarse y poner el dedo en todos los atisbos de llaga que aparezcan. Esto sería igual si gobierno y oposición estuvieran cambiados. Nada nuevo. En la misma línea: desde luego que puede haber personas que se posicionen en uno u otro bando con respecto a este tema solamente por odio al contrario. Nada nuevo, repito.

2) rigor con la Historia (o al menos, rigor con la historia). Ciertamente sobrarían muchos participantes si lo que buscamos es ese rigor, no solamente esa carroza.

Dicho ello, aquí va mi opinión: la Epifanía, la visita de los Reyes Magos al niño Jesús, es un intento de incluirnos a todos, porque esos tres hombres sabios representan a todo el mundo conocido por los escritores de los evangelios. Con esas tres razas (nórdicos, caucásicos, negros) estamos toda la Humanidad representada, es un precioso canto a la diversidad. Nadie podría decir: “oh, los negros no tienen cabida” o “los nórdicos no tenían relación con el Israel del siglo I”. No. Todos incluidos. Es una reafirmación de que nadie se va a quedar marginado por ser diferente, y una enseñanza al público (los pastores) de que, efectivamente, existen otras razas. Es, sobre todo y no me canso de recalcarlo, una celebración de la diversidad.

Creo que no es necesario explicar nada más.

Los Reyes Magos

Concierto de Navidad, Amancio Prada

Amancio Prada es la forma más placentera (de todas las formas llenas de placer que hay) de acercarse a las cumbres de nuestra poesía. El pasado martes 19 [Diciembre 2017] tuvo lugar este concierto que RTVE emitió unos días después. Lo comparto con vosotros para que lo disfrutéis una y mil veces. Echo de menos, por supuesto, que no aparezcan los comentarios de Amancio, esos comentarios siempre tan bellos que no se sabe si son el marco para la música que vendrá después o si es la música el marco a las palabras de Amancio.

Por supuesto todas las obras son bellísimas, pero si tuviera que elegir una, me quedo con el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, que me ha transportado a aquella grabación de hace ya casi treinta años en la incomparable iglesia mozárabe de San Miguel de Escalada (Gradefes, León). Una grabación que ha acompañado muchas de mis tardes de estudio y lectura.

Misterio

Esta fotografía forma parte de un reto que me ha propuesto mi admirado Manuel Prieto. Una fotografía en blanco y negro cada día, durante siete días seguidos. Sin personas. Sin explicaciones. De mi vida cotidiana. Aquí está la séptima. 7/7.

Misterio

No han sido siete días seguidos, pero me ha encantado hacerlo.

¡Muchas gracias, Manuel!