Urbi et orbe

Esta bendición papal (a la ciudad [Roma] y al mundo) se realiza solamente en ocasiones muy señaladas: al comenzar cada papado, en Navidad y en Pascua.

El Papa Francisco, ante esta situación única que estamos viviendo por culpa de este coronavirus, concedió esta bendición ante una Plaza De San Pedro sobrecogedoramente vacía.

En un maravilloso hilo de arte de María del Camino Viana (a la que os recomiendo seguir en Twitter), se nos describen las dos obras de arte protagonistas de esta bendición: la Virgen y Cristo. Ambas obras han sido utilizadas a lo largo de la historia ante situaciones críticas (enfermedades y guerras).

Salus Populi Romani – By SeoulKing – Own work, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=69520109

Os invito a que disfrutéis del hilo de @mariacvg_

De nuevo, los retos de inicio de año

Como siempre que comenzamos una etapa (y da igual que sea un año, un curso, una relación o una libreta nueva), ponemos toda nuestra ilusión para que sea productiva y que nos sirva de crecimiento personal. Sin embargo, es demasiado habitual que caigamos en errores anteriores. Obviamente, esto se debe a que, aunque la etapa es nueva, nosotros seguimos siendo los mismos.

Hay algunas sencillas estrategias que nos pueden ayudar a cumplir esos deseos: os comento alguna que me ha servido a mí:

  • definir bien nuestros objetivos, ponerles fecha, y comentarlos en público: cuando comencé a correr (actividad que tengo muy abandonada ahora) me marqué (o me marcaron) dos objetivos muy definidos: ser capaz de correr 5.000 metros en menos de media hora, ser capaz de correr 1.000 metros en menos de 3m45s. Cometí la imprudencia de publicarlo a los cuatro vientos, y conseguí ambos. Ahora, que estoy muy lejos de ese estado de forma, vuelvo a marcarme ese objetivo de los 5.000 metros en menos de media hora. Y me pongo como fecha el 17 de marzo de 2020.
  • ser constante, y registrar algún dato que indique tu constancia. Me marqué el pequeño objetivo de practicar todos los días un poco de inglés. Estoy usando la aplicación Duolingo (que os recomiendo, si no la conocéis), en donde me va indicando el número de días consecutivos que la uso. Ya hemos superado los 333 días, bonito número. Espero continuar con ello, y añadir un idioma más (francés, posiblemente). También quiero ser capaz de escribir un post al día en este blog, sin que eso provoque una disminución de la calidad de los textos.
  • marcarse algún objetivo para este mismo mes de Enero, en el que tan entusiasmados estamos. Obviamente, no un objetivo tan complicado como el que nos marcaríamos para todo el año, pero sí algo que nos sirva de aliciente (y nos mantenga en el camino de seguir cumpliendo objetivos). En mi caso -y continuando con los ejemplos anteriores- podría ser llegar a fin de mes siguiendo el plan de running marcado por mi querido míster Alfredo, con un post diario escrito, y habiendo revisado todos los días los idiomas inglés y francés.

Quiero terminar diciendo que, obviamente, hay miles de objetivos posibles, desde aprender un idioma o ponerse/mantenerse en forma, a mejorar la relación con los amigos y familiares (¿qué tal fijar un día al mes para quedar con esos amigos que solamente ves una vez al año?), ahorrar (¿conoces la técnica de «págate a ti primero», consistente en retirar una cantidad en cuanto recibes tu sueldo?), conseguir leer un libro al mes (o más, o menos, según sea tu ritmo habitual) o viajar a ese lugar que llevas tiempo deseando visitar.

Feliz 2020, queridos amigos.

La iglesia de San Martín de Tours (Frómista)

En la palentina Tierra de Campos, a un tiro de piedra de Carrión de los Condes, y paso inexcusable del Camino de Santiago, se encuentra la villa de Frómista y, en ella, su principal joya: la iglesia de San Martín de Tours.

El viajero que la disfruta no puede evitar la sensación de estar ante una maqueta, por su demasiado perfecto estado.

De Tovaritx – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0 es, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3573543

Esta iglesia sufrió numerosas modificaciones y añadidos, principalmente en el siglo XV. A finales del siglo XIX su deterioro era tal que hacía necesaria una restauración, llevada a cabo -no sin polémica- por Manuel Aníbal Álvarez Amoroso que decidió eliminar todo aquello que se fue añadiendo a lo largo de los siglos, haciendo que volviera a su estado original. Este punto me lo explicó mi admirada amiga Belén (si no he entendido algo, corrígeme, que te escucharé con el gusto de siempre).

Judith decapitando a Holofernes, de Artemisia Gentileschi

La pintora romana Artemisia Lomi Gentileschi aprendió en el taller de su padre las técnicas y secretos de dibujo y pintura. Debido a estaba prohibido para las mujeres el acceso a estudios más formales, su padre le asignó un preceptor privado, Agostino Tassi. Este profesor violó a Artemisia. Para demostrar haber sido violada, tuvo que ser sometida a una examen ginecológico y fue torturada para comprobar si mantenía su testimonio (lo mantuvo). Por si alguien también se cuestiona esto: sí, se resistió todo lo posible a esa violación (no dejaría de ser violación por no haberse resistido, obviamente).

Una de las obras más famosas -si no la más- de esta maestra de la pintura es Judith decapitando a Holofernes:

Artemisia Gentileschi - Giuditta decapita Oloferne - Google Art Project-Adjust.jpg
De Artemisia Gentileschi - Originally from Google Cultural Institute (image page), edited for levels, Dominio público, Enlace

Propósito incumplido

Como sabéis, me había propuesto este año (2015) escribir un post cada día. Pues ya está incumplido; ayer se me pasó escribirlo (por la mañana me acordé, pero por la tarde-noche me fui entreteniendo con otras cosas). Me quedo con lo más positivo del incumplimiento: se acabó la parte «obligatoria» de hacerlo.

Esa obligación perjudicó mucho, en mi opinión, a mis posts del pasado año. Así que este año no tendremos ese lastre.

Seguiremos contando historias, amigos. 🙂

¿Conseguiré el reto de un post al día?

En el año 2013 me propuse escribir un post al día. Conseguí hacerlo hasta el día 3 de enero 🙂

En el año 2014 me propuse escribir un post al día. Conseguí hacerlo hasta el día 3 de junio. Sin duda, fue muchísimo mejor que el anterior, aunque hubo unas cuantas cosas que no me gustaron, como que algunos posts no tenían calidad, como consecuencia de la obligación de escribir (y, en muchos casos, de las prisas por publicar en plazo). Intentaré que eso no suceda en esta ocasión 🙂

A ver hasta cuándo llegamos 😉

El reto de un post al día

El año pasado (2013) me propuse un reto el día 1 de Enero: escribir un post diario en este blog. Tuve un éxito moderado, siendo generosos: llegué hasta el 3 de Enero. Así que este año me lo he vuelto a proponer (ya sabéis eso que dicen de que las listas de objetivos se podrían reciclar de un año para otro). Y bueno, este año vamos mejor. Escribo esto el 28 de marzo y todavía seguimos con un post al día desde el 1 de Enero.

Comparto con vosotros alguna reflexión que he hecho con respecto a este asunto:

– Calidad de los posts: creo que mis posts, en general, han bajado mucho su calidad. Sin embargo, de vez en cuando (y cada vez más de vez en cuando) sale alguno mejor. Confío que esto vaya pasando más a menudo. Hay días en los que son las once de la noche y aún no he publicado el post, así que de ahí no puede salir mucha calidad. Aunque hay alguno bueno, repito, la calidad media está por debajo de la de antes.

– Rutina: esto me está siendo lo más fácil. El hombre es un animal de costumbres y, si se lo propone, rápidamente coge una rutina. Creo que no es necesario estar adiestrados desde pequeños para ello, aunque no puedo afirmarlo al 100%, ya que demasiadas cosas de nuestra vida se hacen de forma rutinaria.

– Escribir con las entrañas: esto tiene mucha relación con la calidad que comentábamos más arriba. Antes escribía cuando tenía algo que escribir, y había mucho de corazón en cada post (sí, también de cabeza). Ahora no suele haber tanto corazón, y eso me preocupa.

No puedo garantizar seguir cumpliendo este objetivo, aunque por ahora lo voy a intentar. Ni siquiera puedo garantizar querer seguir cumpliéndolo. Confío, como digo, en que cada vez los posts sean mejores y que provengan más del corazón.

¿Por qué El Cartapacio se llama así?

En muchas ocasiones me preguntáis qué es un cartapacio, y por qué este blog se llama así. Así que en este post os lo explico 🙂

Un cartapacio es una carpeta o similar donde se pueden guardar papeles. A mi excompañero (y sin embargo amigo) Mario Izquierdo, en una de sus habituales incursiones en búsqueda de minerales, rocas y fósiles, le sucedió lo siguiente: él estaba centrado en la identificación de un raro fósil cuando decidió alzar la vista, intentando rebuscar en su amplio acervo. Y fue ahí cuando lo vio. Un hombre rudo, de toscos andares y ásperos modales, se acercaba, decidido, hacia Mario. Cuando llegó a su lado, le espetó un inesperado «aquí no nos gusta la gente con cartapacios», contribuyendo, sin quererlo y sin saberlo, a bautizar este blog.

cartapacio

El resto del título «de Gollum» va en honor de ese bipolar personaje de Tolkien, por supuesto.

Gracias, Mario 😉

Retomando el cartapacio

Tras algo más de un par de años sin escribir nada, vuelvo a retomar el cartapacio de gollum para escribir en él. Voy a intentar recuperar algunos de los posts antiguos y, lógicamente, a escribir algunos nuevos, que fundamentalmente para eso lo retomo.

Doy la bienvenida a los nuevos y estoy encantado de volver a contar por aquí con los de siempre.