Tanxugueiras, Segovia y el Rey Sabio

En la incomparable ciudad castellana de Segovia, allí en donde el rey Sabio, ese Alfonso X que compuso las Cantigas, tuvo su corte itinerante, se pudo esta misma semana disfrutar de un concierto de Tanxugueiras.

Con el telón de fondo del acueducto tuvo lugar ese concierto, construido por los romanos que nos trajeron el latín, lengua madre de castellano y gallego.

Siempre pienso que, por ejemplo, la lengua gallega se hace extraña en un lugar tan castellano como Segovia, hasta que me hago consciente de las relaciones mencionadas antes (Alfonso X, Roma) y veo que por supuesto que no estamos tan lejos.

Arte, deporte, música y religión

Planteo hoy un tema en el que he pensado muchas veces: hay algunas disciplinas que, en la educación formal, no son protagonistas (de hecho, las asignaturas que las abordan suelen ser conocidas como las marías y destacan por su facilidad y por el poco mérito que se les otorga). Estas disciplinas se condensan en estos cuatro grupos: arte, deporte, música y religión.

Os presento los pobres frutos de mi humilde razonamiento sobre este asunto:

  • no son disciplinas que exijan una gran carga de racionalidad y en las que predomine la lógica, sino que son más dadas a la inspiración y más relacionadas con el sentimiento o la parte espiritual.
  • son disciplinas a las que se asiste extraescolarmente por puro placer, al menos en gran medida: el chaval que va a clases de matemáticas fuera del centro (en sus «horas libres») suele ser para poder alcanzar el nivel que el centro exige, no pasa eso con quien va a guitarra, pintura o fútbol.
  • son disciplinas en las que, teniendo mucho que ver con la expresión, el sentimiento o el juego, no se pueden hacer las cosas «mal» (enténdamonos: si yo juego al fútbol no lo hago tan bien como un futbolista profesional -ni no profesional-, pero como juego que es, estoy jugando, y eso -mi juego, el puro hecho de jugar- lo hago bien; del mismo modo, si un hombre primitivo hace su danza en torno a un fuego, no lo hace bien o mal, se expresa a su modo, y ya). Esto contrasta con lo en serio que en ocasiones nos tomamos esto: podemos enfadarnos porque alguien falla un gol cantado, pero raramente porque no consigue resolver un problema de matemáticas.
  • se forman grupos (este es el punto que veo más feo) de los cuales es difícil salir, suele tener un coste asociado, quizá por esa cercanía al placer de la que hablábamos antes. Es mucho más fácil dejar de ir a clases de matemáticas -sí, lo he tomado con esta maravillosa disciplina- que dejar de ir a clases de piano. Se hacen más preguntas y son necesarias más justificaciones.
  • son disciplinas dadas a la exhibición (en el mejor de los sentidos): festival de danza, partido de fútbol, exposición de escultura o procesión son mucho más habituales que festival -venga- de Química o las Jornadas de la Biología.
  • son disciplinas en las que se busca la excelencia, y no el mínimo necesario. Puedo ir a clase de Física para aprobar, pero si voy a clase de clarinete, quiero hacerlo lo mejor posible, mientras pueda.
  • volviendo al párrafo introductorio, son disciplinas que no reciben mucha atención en los temarios de estudios. Si la recibieran, ¿dejarían de practicarse extraescolarmente? Por contra, si las asignaturas a las que ahora se dedica más tiempo y esfuerzo pasaran a ser secundarias, ¿se produciría un boom de aprendizaje extraescolar?

Espero vuestras opiniones 🙂

Tirán

Quiero hoy, fecha de cumpleaños de mi querido padre, recordar con vosotros esta preciosa canción, que tiene un gran fuerte significado sentimental para mí, por varios motivos.

En primer lugar, habla de Tirán, nuestra parroquia. De Tirán y de su costa, recorrida con él mil veces, por tierra y por mar.

En segundo lugar, fue la primera canción que escuché tras la muerte de mi padre.

Y en tercer lugar, porque me la dio a conocer mi queridísima amiga Sofía. No podía haber venido de mejor recomendadora.

Gracias, Sofía. Gracias (y feliz cumpleaños), papá.

Nana de lluvia, de Carlos Núñez

Por desgracia, estamos acostumbrados -si es que tal cosa es posible- a naufragios y desgracias marinas. Hemos crecido con los recuerdos del Ave del Mar y del Centoleira, dos naufragios que forman parte de nuestra memoria y de nuestro sufrir colectivos. Así que cada vez que llega una noticia de un nuevo naufragio, se juntan recuerdos, miedos y sufrimientos. Y, quizá, resignaciones ante lo inevitable. En mi más de medio siglo creo que jamás he vivido ninguna sorpresa inesperada, tras un naufragio, de que alguien haya aparecido vivo.

Sin embargo, el mar que nos la quita también es el mar que nos da la vida. Y parece imposible que sea el mismo. Carlos Núñez, en su bellísima Nana de lluvia, nos cuenta eso.

Luego llora de espaldas
para que el mar no vea
cómo grita su alma
cómo llora su pena.
"Otro mar muy enfermo,
otro mar muy sediento
se comió a mis amores,
me ha secado el aliento.

No es el mar que yo veo
otro mar que no siento
otro mar de allá lejos
otro mar más violento".
Y le habla a su ría,
siempre sola y descalza,
con su mano en las olas
acaricia su espalda.

Separando el ruido y las nueces

Vaya por delante mi admiración por las Tanxugueiras y mi gusto por su canción Terra (mi favorita, junto con Ay mamá, de Rigoberta Bandini)

Quiero comentar aquí la diferencia entre lo que realmente quiere la gente y lo que más se oye (en redes, en la calle, etc).

Nos vamos al pasado Benidorm Fest, en donde quienes quisieron votar mediante sms pudieron hacerlo. Estos fueron los resultados de esos votantes:

Tanxugueiras: 70,75%
Rigoberta: 18,08%
Chanel: 3,97%
Varry Brava: 2,26%
Rayden: 2,12%
Blanca Paloma: 1,04%
Xeinn: 1,01%
Gonzalo Hermida: 0,76%

Es decir, viendo estos datos podríamos decir que Tanxugueiras son las favoritas del público y que Gonzalo Hermida no ha gustado en absoluto.

Sin embargo, si tomamos una muestra aleatoria y pedimos opiniones:

Tanxugueiras: 14,59%
Chanel: 13,88%
Rigoberta Bandini: 13,52%
Gonzalo Hermida: 12,62%
Rayden: 12,17%
Varry Brava: 11,39%
Blanca Paloma: 10,92%
Xeinn: 10,92%

Esto puede aplicarse a mil situaciones: lo que parece que quiere la gente no tiene por qué coincidir con lo que realmente quiere la gente.

De tongos, excusas y complejos

Tongo, decimos. Tongo. Qué pena me da que siempre busquemos la causa de nuestras derrotas en factores de ese estilo. Lo he vivido como aficionado del Celta (nos tienen manía, el árbitro nos perjudica siempre, no “quieren” que estemos arriba, “molestamos”). Lo vivimos ahora porque un jurado ha decidido que una actuación (no sé si se juzga la canción o la actuación) gallega merezca ocupar el quinto puesto de seis participantes.

Es, sí, una actitud muy nuestra, no sé si causada por complejos de siglos o por ausencia total de autocrítica. Pero lo cierto es que esa actitud nos impide aprender de las derrotas, porque la culpa es de otros, y nos impide también disfrutar de las victorias, convirtiéndolas en rabia o en venganza disfrazada de justicia.

Imagino que sería mil veces más fácil falsear los resultados de llamadas o encuestas. Y, por cierto, no me gustó ese gesto de Sobral (está hecho un hombre, dicho sea de paso) decantándose claramente por un participante (no sé si lo hicieron otros, porque no vi todo el programa: de ser así, lo retiro).

Ánimo, muchísima suerte en esa final del sábado.

¿Cantando en gallego y representando a España?

No es la primera vez que se plantea ni será la primera vez que despierte indignaciones o dudas. El concurso de la canción Eurovisión es un concurso en el que cada país europeo (y algún otro invitado) compite con una canción.

Así que parecería lógico que, si vamos a representar a España, cantemos en castellano. No se permitió a Serrat representarnos cantando en catalán, no se permitió a Xil Ríos representarnos cantando en gallego (Giraré sería su canción).

Sin embargo, para nuestra fortuna, España -toda la península ibérica en general- ha sido siempre un bellísimo amasijo de etnias, lenguas, costumbres, religiones y folclores. Fenicios, tartessos, cartagineses, romanos, griegos, suevos, celtas, íberos y otros muchos nos han enriquecido con su diversidad. Somos lo que somos porque fuimos lo que fuimos. No somos una raza pura, si es que tal cosa existe, gracias a Dios, sea el dios de los cristianos, el de los judíos o el de los musulmanes, que también estas tres religiones nos han dejado su regalo de conciencia, convivencia y respeto.

Así que veo perfectamente adecuado, sí, que Terra, esa bonita creación que interpretan las Tanxugueiras, y que nos transmite también un mensaje bellísimo de la no existencia de fronteras, con guiños al catalán, euskera, asturiano y castellano, sea una obra en gallego, ese idioma que el rey castellano Alfonso X el Sabio elegía cuando quería componer poesía.

Así que, desde mi humilde punto de vista, será una delicia escuchar a estas chicas cantando en gallego y representando a España.

Mucha suerte, Tanxugueiras.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Tanxugueiras.jpg

Construçao, de Chico Buarque

Pese a ser una obra de 1971, la he descubierto hace solamente unos meses, gracias a que alguien en Twitter la comentó con motivo del cumpleaños de Chico Buarque.

Una obra maestra, una denuncia social y una muestra maravillosa de habilidades lingüísticas es lo que se encuentra en este conjunto de (sobre todo) cuartetos de versos dodecasílabos terminados (casi) siempre en palabras esdrújulas.

Por favor, leed y escuchad esta maravilla:

Amou daquela vez como se fosse a última
Beijou sua mulher como se fosse a última
E cada filho seu como se fosse o único
E atravessou a rua com seu passo tímido

Subiu a construção como se fosse máquina
Ergueu no patamar quatro paredes sólidas
Tijolo com tijolo num desenho mágico
Seus olhos embotados de cimento e lágrima

Sentou pra descansar como se fosse sábado
Comeu feijão com arroz como se fosse um príncipe
Bebeu e soluçou como se fosse um náufrago
Dançou e gargalhou como se ouvisse música

E tropeçou no céu como se fosse um bêbado
E flutuou no ar como se fosse um pássaro
E se acabou no chão feito um pacote flácido

Agonizou no meio do passeio público
Morreu na contramão atrapalhando o tráfego

Amou daquela vez como se fosse o último
Beijou sua mulher como se fosse a única
E cada filho seu como se fosse o pródigo
E atravessou a rua com seu passo bêbado

Subiu a construção como se fosse sólido
Ergueu no patamar quatro paredes mágicas
Tijolo com tijolo num desenho lógico
Seus olhos embotados de cimento e tráfego

Sentou pra descansar como se fosse um príncipe
Comeu feijão com arroz como se fosse o máximo
Bebeu e soluçou como se fosse máquina
Dançou e gargalhou como se fosse o próximo

E tropeçou no céu como se ouvisse música
E flutuou no ar como se fosse sábado
E se acabou no chão feito um pacote tímido

Agonizou no meio do passeio náufrago
Morreu na contramão atrapalhando o público

Amou daquela vez como se fosse máquina
Beijou sua mulher como se fosse lógico
Ergueu no patamar quatro paredes flácidas
Sentou pra descansar como se fosse um pássaro

E flutuou no ar como se fosse um príncipe
E se acabou no chão feito um pacote bêbado
Morreu na contramão atrapalhando o sábado
Por esse pão pra comer, por esse chão pra dormir

A certidão pra nascer e a concessão pra sorrir
Por me deixar respirar, por me deixar existir
Deus lhe pague

Pela cachaça de graça que a gente tem que engolir
Pela fumaça e desgraça que a gente tem que tossir
Pelos andaimes pingentes que a gente tem que cair
Deus lhe pague

Pela mulher carpideira pra nos louvar e cuspir
E pelas moscas bicheiras a nos beijar e cobrir
E pela paz derradeira que enfim vai nos redimir
Deus lhe pague

(Fuente: MusicMatch)

Como mi admirado Miguel me comentó sobre esta canción: ritmo alegre, melodía triste. Qué combinación.

Tschaikowsky (and other russians), de Danny Kaye

Comparto hoy con vosotros una canción que descubrí gracias al maravilloso programa de Radio Nacional de España (RNE Clásica) Sinfonía de la mañana (recomendado por Belén :*)

Rusia (y la URSS, y todo el este de Europa) han sido siempre lugar de nacimiento de grandes músicos y compositores. Con sus apellidos tan extraños (para nosotros).

El músico Danny Kaye creó esta maravilla, haciendo un recorrido por ese jardín de compositores. Leed y escuchad.

Without the least excuse
Or the slightest provocation,
May I fondly introduce,
For your mental delectation,
The names that always give me a concussion,
The names of those composers known as Russian.

There's Malichevsky, Rubinstein, Arensky, and Tschaikowsky,
Sapelnikoff, Dimitrieff, Tscherepnin, Kryjanowsky,
Godowsky, Arteiboucheff, Moniuszko, Akimenko,
Solovieff, Prokofieff, Tiomkin, Korestchenko.

There's Glinka, Winkler, Bortniansky, Rebikoff, Ilyinsky,
There's Medtner, Balakireff, Zolotareff, and Kvoschinsky.
And Sokoloff and Kopyloff, Dukelsky, and Klenowsky,
And Shostakovitsch, Borodine, Glière, and Nowakofski.

There's Liadoff and Karganoff, Markievitch, Pantschenko
And Dargomyzski, Stcherbatcheff, Scriabine, Vassilenko,
Stravinsky, Rimsky-Korsakoff, Mussorgsky, and Gretchaninoff
And Glazounoff and Caesar Cui, Kalinikoff, Rachmaninoff,

Stravinsky and Gretchnaninoff,
Rumshinsky and Rachmaninoff,
I really have to stop, the subject has been dwelt upon enough!

He'd better stop because we feel we all have undergone enough!

(vía Musixmatch)

Va este post dedicado con cariño para Belén, que me descubrió Sinfonía de la mañana, y para Manuel, que siempre relacionaré con Mstislav (aunque al bueno de Rostropóvich no lo citan).

¿Cuál es el origen de la palabra «música»?

Esta palabra que siempre asociamos con cosas bonitas (música para mis oídos) viene de la expresión griega μουσική τέχνη (mousikē téchnē): nada más y nada menos que el arte de las musas.

Una etimología tan bonita como ella misma.

Para Clara, mi musa y mi música.