Pasiones mitológicas, en el Museo del Prado

Entre el 2 de marzo y el 4 de julio de este año 2021 se puede contemplar en el Museo del Prado una selección de pintura mitológica de los siglos XVI y XVII, con 26 obras de Tiziano, Veronese, Allori, Rubens, Ribera, Poussin, Van Dyck y Velázquez. Dentro de esta selección de obras maestras, es obligatorio destacar que, por primera vez en España desde el siglo XVI, se muestran juntas seis pinturas que Tiziano pintó para Felipe II, esas seis poesías, según el nombre que el propio pintor les otorgó.

Es innegable que la atracción por la mitología no se quedó en los antiguos griegos y romanos, sino que nos ha ido acompañando hasta nuestros días. No en vano, las pasiones que movían a aquellos son las mismas que nos mueven a nosotros. En paralelo, siempre me gusta destacar que la mitología (y la religión) tienen mucho de ciencia, ya que son el primer intento de encontrar una explicación a la creación, a la vida y a las relaciones humanas.

Tanto en la exposición como en la página web de la misma tenemos una gran variedad de recursos que nos permitirán ampliar nuestro conocimiento sobre estas pinturas y los motivos que representan.

Quienes no tenemos la suerte de poder visitar Madrid en estos días (o quienes, teniendo esa fortuna, quieren disfrutar de una mejor contemplación de las obras) podemos realizar una visita virtual, en la cual podemos acercarnos con todo detalle a alguna de las piezas de la exposición.

Es una exposición organizada por el propio Museo Nacional del Prado, la National Gallery y el Isabella Stewart Gardner Museum; los comisarios son Miguel Falomir -director del Museo del Prado- y Alejandro Vergara -jefe de conservación de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del Museo del Prado.

¿Cuál es el origen del término “changüí”?

En nuestra zona (península del Morrazo, en el sur de Galicia) se utiliza el término changüí para designar a un dinero extra. Puede ser el resultado de un trabajo, una propina que la abuela le da a los nietos… cualquier cosa.

Según he leído, en otras zonas se usa changüí para indicar que alguien se queda en una posición ventajosa.

En ambos casos el origen del término es el mismo, viene del inglés chance to win, oportunidad de ganar. Y, según parece, procede del lenguaje futbolero (aunque nunca lo he escuchado en ese contexto, debo decir).

Gracias, Rebe, por esta información tan interesante. :*

No son incompatibles

Bien sabéis quienes me seguís y leéis que soy persona que valora emociones, sentimientos y sensaciones. Y que aplaudo cuando un maestro o un médico es capaz de acercarse al corazón del alumno o del paciente.

Pero nunca debemos olvidar que 1) no están preparados para eso y 2) no es su misión. Pueden hacer daño -queriendo hacer el bien-, ya que no son psicólogos.

Su primera misión es, efectivamente, hacer su trabajo: trasmitir conocimientos y curar, respectivamente. Sin que ninguna de ambas cosas esté en contradicción con ser persona, respetar sentimientos, alentar a aprender (el maestro) y a tener una vida sana (el médico).

Se me ha ido la mente a esos maestros rurales de hace un siglo. Quizá si estamos hoy aquí es porque ellos hicieron ayer su trabajo.

Y vuelvo a repetir, por si se me malinterpreta: los alumnos son personas, los pacientes son personas. Y puede que en muchos casos el maestro y el médico sean los únicos humanos sanos en su vida.

Belmonte (Cuenca)

Viajamos a la provincia de Cuenca, a la localidad de Belmonte, cuna -entre otros- de Fray Luis de León, decíamos ayer.

El monumento que más destaca es su castillo, de mediados del siglo XV, y en cuya construcción trabajó Juan Guas. Ha sido un castillo utilizado, cuidado y restaurado durante siglos, y nos cuentan que su visita es más que recomendable. Por desgracia, cuando visitamos Belmonte, no pudimos entrar.

Otro edificio capital en esta localidad es su colegiata gótica, con su magnífica sillería del coro. Esta colegiata fue levantada sobre una iglesia visigótica.

El llamado alcázar viejo, palacio del infante Don Juan Manuel (no el poeta), recientemente restaurado, es ahora un hotel en el que podemos alojarnos, y se ha incluido como parte de la Ruta de Don Quijote, ruta turística y literaria que recorre varios lugares de la novela de Cervantes.

Resumiendo: Belmonte debe ser marcado en nuestro mapa de lugares que hay que visitar. Muy recomendable para un fin de semana; seguro que los niños (y sus papas) disfrutan de castillos, palacios y -cómo no- gastronomía.

Nuestra Señora de París, de Victor Hugo

Esta obra es una absoluta maravilla, un viaje al París del siglo XV, una tragedia griega escrita con dos mil años de retraso y una defensa sin tapujos de la importancia de un arte que, en la época del autor (primera mitad del siglo XIX), estaba en entredicho y sometido a demoliciones.

Si conocéis París, os encantará leer las detalladas descripciones de calles, paisajes, rincones, personas y vestiduras con las que nos obsequia Victor Hugo. Si no conocéis aún París, no me imagino mejor forma de acercarse a él que la pluma de este escritor romántico.

El propio Hugo es consciente del elevado detalle que ofrece, ya que en alguna ocasión pide explícitamente “perdón al lector” por tanta precisión y comentario. Haceos, pues, una idea.

Esta historia en la que sus principales personajes son la propia ciudad de París, la iglesia de Notre Dame, el jorobado Quasimodo, la gitana Esmeralda, el archidiácono Claude Frollo, el estudiante Pierre Gringoire y el capitán Febo de Châteaupers se ha convertido en una obra indispensable -cumbre- de la literatura francesa y universal.

Os recomiendo su lectura, ya que fui muy feliz leyéndola.

La etimología de la palabra “hecatombe”

Una hecatombe es una catástrofe, tal vez con un gran número de víctimas. Y hecatombe es también un sacrificio religioso que incluye víctimas. Y por este camino llegamos a la etimología de esta palabra, pero tenemos que viajar a la Grecia antigua y al sacrificio de los cien bueyes.

Esta palabra proviene de los términos del griego antiguo ἑκατόν (cien) y βοῦς (buey).

Me ha encantado y, como tantas, se la debo a mi querido hijo Dani. Para ti es este post.

El Cristo del Otero, en Palencia

He tenido ocasión de verlo desde la lejanía, pero nunca de acercarme a él (ni a esa ciudad que alberga a La Bella, y que bien merece una visita). Esta obra de Victorio Macho, el cristo más alto de España, se yergue sobre su otero, sobre su ciudad y podríamos decir que sobre toda la Tierra de Campos.

Se ubica sobre un cerro testigo, tan habituales en esa zona de la península (un cerro testigo es una elevación, con su característica cumbre plana, sobre una gran extensión, también plana) y se caracteriza por su hieratismo y sus grandes dimensiones (más de veinte metros de alto).

De CParísC – Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3980175

En resumen, conciliación

Probablemente el único proyecto al que renunció fui yo.

(Hans Albert Einstein, hablando sobre su padre, el físico Albert Einstein)

No es este post, que comienza con esa tristísima cita, un post de acusación sobre Albert Einstein, sino de acusación sobre lo complicadísimo que es conciliar. ¿Es posible dedicarse en plenitud al trabajo y a los hijos? Es evidente que no, no podemos dedicar nuestras 24 horas a ambos. Así que no queda otra opción que buscar un equilibrio. Equilibrio en el que, si alguien debe salir perjudicado, sea el trabajo (y, por lo tanto, el dinero), no nuestros hijos y nosotros.

Y la solución no es -no puede ser- que otros se ocupen de nuestros hijos (léanse escuelas infantiles, personas contratadas para el cuidado o familiares que se ocupen los pequeños). La única solución posible es dotarnos de medios para que seamos nosotros quienes podamos ocuparnos. No es un camino fácil, y posiblemente nunca se alcance el destino deseado, pero cuanto más cerca estemos del mismo, mejor será esta sociedad.