¡Esto es Jauja!

La expresión significa que la abundancia reina por doquier (de hecho, se usa más algo del tipo: “¿qué te crees, que esto es Jauja?”, cuando alguien habla de gastar excesivamente o de conseguir grandes recompensas con poco trabajo.

Así que he buscado qué lugar era (o es) ese de “Jauja”, y me he encontrado con la siguiente información:

Jauja es una ciudad peruana, una de las primeras fundadas por los conquistadores, y capital hasta la fundación de Lima. Se le dio ese nombre en memoria de la Jauja española, en Lucena (Andalucía). Se le dio ese nombre porque en la Jauja peruana abundaban las riquezas, al igual que en la Jauja española, en donde las calles estaban empedradas con piñones y por ellas corrían arroyos de leche y de miel, según nos relata, quizá con cierta exageración, Lope de Rueda.

Y a partir de la Jauja ibérica (fundada por los árabes) nació la leyenda del país de Jauja: un país imaginario en donde -una vez más- las riquezas eran más que abundantes.

Espero que os haya servido para entender la expresión y su origen. Y no olvides que esto no es Jauja. 😉

Acertijo 2020.08.07

Lo que iba a ser una fiesta -como lo era en todos los pueblos a los que llegaba aquella casa- se convirtió en tragedia, tragedia que aconteció en el principal, aunque menos famoso. Y su recuerdo aún nos estremece hoy, en una poesía que no se escribió en la lengua materna del autor, pero sí en una lengua muy amada.

¿De qué estamos hablando, amigos?

Claustro del Real Monasterio de San Juan de la Peña

Hoy se van a quedar cortas las palabras, comparadas con belleza del claustro de este monasterio. Su ubicación es casi imposible: literalmente debajo de una peña se encuentra el Real Monasterio de San Juan de la Peña, en el pirineo oscense.

El Real Monasterio consta de una iglesia prerrománica, una capilla gótica, el Panteón de Nobles, el Panteón Real, la llamada iglesia superior y el claustro que hoy nos ocupa.

El claustro es románico, y es obra de dos talleres diferentes. Yo destacaría sus perfectas proporciones, su ya mencionada ubicación y (poneos todos de pie, por favor), sus capiteles. Cada uno de ellos nos cuenta mil historias.

https://commons.m.wikimedia.org/wiki/File:Claustro_del_Monasterio_de_San_Juan_de_la_Penna.jpg#mw-jump-to-license

Para Clara, recordando la visita que hicimos al monasterio cuando aún no éramos tres, pero ya no éramos dos. Así que para Dani también.

Que si quieres arroz, Catalina

El discurso de ingreso en la RAE de Federico Corriente -ya hemos hablado de él en alguna ocasión- es un auténtico regalo.

Hoy voy a contaros de dónde viene (posiblemente) esa expresión tan curiosa de “que si quieres arroz, Catalina”. Según la hipótesis del recientemente fallecido (2020) académico, viene de la expresión árabe en la que se pregunta a la novia si realmente quiere a su marido por esposo: < andalusí tiríd ‘ala rrús, aqṭá‘ lína ‘¿quieres [a este esposo] ante todos? Acláranoslo’.

Este post se lo dedico -cómo no- a mi querida prima Cati. :*

¿Estaban mal los gráficos de RTVE?

Ayer (viernes, 31 de agosto de 2020) se mostraron dos gráficos que levantaron oleadas de críticas entre los internautas y televidentes. Son, ciertamente, dos gráficos que pueden inducir a confusión. Pero son correctos. En el primero se comparaban las caídas del PIB de varios países.

Gráfico que induce a confusión o mala interpretación, desde luego, pero correcto. Los datos que muestra son ciertos: Alemania tiene un -2 y -10, mientras que España tiene un -5 y un -18. En el gráfico aparentan ser iguales (de ahí la confusión). Pero no es erróneo.

El segundo gráfico nos muestra la evolución del PIB español en estos últimos años:

Si no nos fijamos en los números ni en la discontinuidad de la gráfica (entre la parte amarilla y la naranja), podríamos pensar que el descenso de 2009 fue similar al actual. Pero si nos fijamos (y eso está en la gráfica), todo queda claro.

La regla de los diez segundos

Es tremendamente sencilla, y nos ayudará a mejorar nuestras relaciones sociales:

No le digas a nadie algo (negativo) que no pueda cambiar en los próximos diez segundos.

«Deberías engordar/ponerte fuerte/adelgazar» -> no
«Ese vestido te queda fatal» (estando ya fuera) -> no
«Tienes una pelusilla en el hombro» -> sí

El profesor poeta

El profesor daba clase en la Escuela de Industriales, y de su Vietnam natal se trajo la poesía que siempre incluía en sus matemáticas:

Función siempre variable, como amor femenino.

Función siempre constante, como amor verdadero.

Confinamientos, rebrotes, premios y castigos

Estamos -hablo con referencia a España, cada país ha sufrido su propia evolución- en lo que parece ser una segunda ola de esta pandemia.

Nos confinaron, y así conseguimos prácticamente acabar con la expansión de la enfermedad. Pero conforme nos han ido dando libertad, hemos demostrado nuestra poca educación (como mi querida y admirada Alicia Urrea dice, siempre mejor atribuir los errores a la ignorancia que a la maldad). Y han vuelto a aumentar los casos (detectados).

Aunque todos sabemos ya que con distancia social, lavado de manos, uso de mascarillas y reuniones en el exterior tenemos controlada la epidemia (y evitamos muertes, además de cuidar la economía), da la impresión de que solamente si nos castigan sabemos actuar. En casa estamos horrorizados ante este paralelismo tan nítido entre ese amaestramiento con premios y castigos y el comportamiento actual de adultos, en muchos casos, con suficiente formación y conocimientos.

Así que si quieres evitar la expansión de la pandemia, usa mascarilla, mantén distancia social, lávate las manos y no te reúnas en interiores. Si además quieres conseguir que tus hijos sepan comportarse bien cuando sean adultos… edúcalos, por favor. Educar es mucho más difícil que amaestrar, pero merece la pena. Por nosotros, por ellos y por este mundo.