Las arribes del Duero (en Zamora y Salamanca)

Las arribes, que así, en femenino, llaman en Salamanca a esta zona del Duero/Douro internacional. En Zamora usan, por su parte, los arribes. Para completar, diremos que el término arribes es leonés. Y que a su vez viene del idioma astur-leonés. Su significado es de zona próxima al río, es decir, zona de ribera.

El Duero, ese río de vinho que ten a foz em Liverpool e em Londres, se nos muestra encajonado entre montañas en este camino de fronteras. Este encajonamiento ha dado lugar a una orografía, clima y, por consiguiente, fauna y flora peculiares.

Os recomendamos, como siempre, acudir al centro de interpretación de la zona para poder disfrutar al máximo. Y, si nos permitís otra sugerencia, debéis disfrutar de un paseo en barco por el río.

Las tierras de frontera tienen un encanto que captura lo mejor de ambos mundos. Ojalá en cada frontera que crucemos en nuestras vidas sepamos quedarnos con lo mejor de lo antiguo y disfrutemos de lo mejor de lo nuevo.

Para Celia y Martín. Para Justo y Belén. Qué viaje tan bonito hicimos por las arribes.

El castigo sin venganza, de Lope de Vega

No hablaremos hoy de la obra completa, sino de cinco versos con los que, en boca de un Federico que se dirige a Casandra, nos obsequia el Fénix de los Ingenios:

En fin, señora, me veo	
sin mí, sin vos, y sin Dios.	
Sin Dios, por lo que os deseo;	
sin mí, porque estoy sin vos;	
sin vos, porque no os poseo.

Disfrutamos de esta obra, hace ya muchos años, mis queridos padres, mi querida esposa Clara, y yo. Y eran Federico y Casandra Marcial Álvarez y Clara Sanchís, respectivamente.

Héroes

Hoy se ha celebrado la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, marcada de principio a fin -como supondréis o sabréis- por esta pandemia que nos asuela. De no ser por mi querida hermanita, se me habría pasado por alto (la ceremonia, no los Juegos), así que hemos podido disfrutarla.

Y me ha emocionado hasta la lágrima ver los últimos relevos de esa antorcha olímpica que nos trae el sol de Atenas. Dos de esos relevos, especialmente:

Uno, formado por una pareja de profesionales de la sanidad. Mi pensamiento vuela hacia aquellos que dieron su vida (o aquellos que no dudaron en ir a trabajar aunque su vida pudiera estar en riesgo), a quienes cuidaron a los seres queridos que sufrieron gravemente esta pandemia, a todos los profesionales sanitarios, a la tía Luci y a Inés Lobeira, y a todos los médicos, enfermeras y demás personal sanitario que en el mundo han sido. Héroes.

El otro, formado por un grupo de estudiantes. Aquí mi pensamiento va, lógicamente, a estos pequeños grandes héroes que se han marcado un curso en unas condiciones durísimas. Aleixo, Ana, Lucas, Irene, Dani. Héroes.

Héroes. En esos últimos relevos habéis estado vosotros.

La expresión «un cerro de»

La he escuchado muy pocas veces en mi vida (o, mejor dicho, de muy pocas personas). Es una expresión que significa «una gran cantidad de» y se usa, por ejemplo, del siguiente modo:

«Tengo un cerro de exámenes que corregir».

Se lo he escuchado a dos personas: una, de León; otra, de Palencia. Y me he imaginado -esto ya es cosecha propia- a esos cerros testigos de Tierra de Campos, imperturbables ante la infinita planicie de la meseta. Me vale mi explicación para la palentina, pero no para el leonés, así que si alguien quiere aportar algo más, será más que bienvenida su opinión.

Un saludo para Rocío y para Crisanto, aunque imagino que jamás leerán este post.

Daniel en el foso de los leones, de Rubens

El rey persa Darío estableció que nadie podría orar a ningún dios que no fuese el propio monarca. Como Daniel no se doblegó ante esa norma, fue arrojado al foso de los leones, en donde su oración hizo que las fieras no le atacaran.

Y Pedro Pablo Rubens nos lo cuenta así:

Feliz San Daniel, querido Dani. Que ningún monarca consiga por la fuerza, hacer que renuncies a tus ideas; que los leones, por fieros que sean, se dobleguen ante la fuerza de tus pensamientos.

La ciudad más alta del mundo

Viajamos a los Andes; a los andes peruanos, en concreto. Ahí podemos visitar La Rinconada: con sus 5.100 metros sobre el nivel del mar de altitud media, se considera la población más alta del mundo.

En sus cercanías hay minas de oro (posiblemente la causa de la existencia de la población), y es lugar frecuentado por amigos de deportes de alta montaña.

Tschaikowsky (and other russians), de Danny Kaye

Comparto hoy con vosotros una canción que descubrí gracias al maravilloso programa de Radio Nacional de España (RNE Clásica) Sinfonía de la mañana (recomendado por Belén :*)

Rusia (y la URSS, y todo el este de Europa) han sido siempre lugar de nacimiento de grandes músicos y compositores. Con sus apellidos tan extraños (para nosotros).

El músico Danny Kaye creó esta maravilla, haciendo un recorrido por ese jardín de compositores. Leed y escuchad.

Without the least excuse
Or the slightest provocation,
May I fondly introduce,
For your mental delectation,
The names that always give me a concussion,
The names of those composers known as Russian.

There's Malichevsky, Rubinstein, Arensky, and Tschaikowsky,
Sapelnikoff, Dimitrieff, Tscherepnin, Kryjanowsky,
Godowsky, Arteiboucheff, Moniuszko, Akimenko,
Solovieff, Prokofieff, Tiomkin, Korestchenko.

There's Glinka, Winkler, Bortniansky, Rebikoff, Ilyinsky,
There's Medtner, Balakireff, Zolotareff, and Kvoschinsky.
And Sokoloff and Kopyloff, Dukelsky, and Klenowsky,
And Shostakovitsch, Borodine, Glière, and Nowakofski.

There's Liadoff and Karganoff, Markievitch, Pantschenko
And Dargomyzski, Stcherbatcheff, Scriabine, Vassilenko,
Stravinsky, Rimsky-Korsakoff, Mussorgsky, and Gretchaninoff
And Glazounoff and Caesar Cui, Kalinikoff, Rachmaninoff,

Stravinsky and Gretchnaninoff,
Rumshinsky and Rachmaninoff,
I really have to stop, the subject has been dwelt upon enough!

He'd better stop because we feel we all have undergone enough!

(vía Musixmatch)

Va este post dedicado con cariño para Belén, que me descubrió Sinfonía de la mañana, y para Manuel, que siempre relacionaré con Mstislav (aunque al bueno de Rostropóvich no lo citan).

Iqbal Masih, un espartaco de nuestro tiempo

Iqbal era un niño pakistaní que, con solamente cuatro años de edad, fue vendido (cedido, se dice) a un fabricante de alfombras a cambio de un préstamo de 600 rupias. Trabajaba encadenado al telar, en interminables jornadas, siendo muy valoradas las alfombras que sus manos tejían.

Cuando tenía diez años consiguió escapar, ponerse en contacto con la policía gracias al sindicato Bhatta Mazdoor Mahaz, y así cerrar la fábrica (el dueño fue condenado). A partir de ese momento, hizo de su vida una cruzada en contra del trabajo infantil.

Ya no temo al patrón, él me teme a mí.

Iqbal Masih

Iqbal quería ser abogado y su labor sirvió para liberar a tres mil niños esclavos. Tras recibir amenazas durante semanas, fue asesinado de un disparo, cuando solamente tenía doce años, en abril de 1995.

No podemos llegar a ser como Iqbal, pero sí podemos rechazar productos realizados por niños esclavos y hacer presión a las marcas para que luchen activamente contra la esclavitud y el trabajo infantil.

https://nation.com.mx/tecnologia/iqbal-masih-el-nino-esclavizado-que-se-fugo-y-libero-a-miles-de-ninos-de-ser-explotados/