Laguardia (en Álava, España)

Hoy os presento este maravilloso pueblo medieval ubicado en La Rioja alavesa. En él podemos encontrar arte, historia, tranquilidad y una gastronomía exquisita.

Se conservan cinco puertas de entrada a la población, rodeada por una muralla. En Laguardia y sus alrededores podemos encontrar los siguientes lugares de interés:

  • La muralla: almenada y con cinco puertas de entrada.
  • Iglesia de Santa Maria de los Reyes: su pórtico. Su pórtico. Su pórtico. No nos podemos cansarnos de repetirlo. Merece, por sí solo, la visita a Laguardia. Su policromado nos asombra una y mil veces. No os lo perdáis, por favor.
  • Iglesia de San Juan: con elementos románicos y góticos. Su torre formaba parte de las murallas (algo que hemos visto también en Ávila).
  • Plaza Mayor: porticada, alberga los ayuntamientos viejo y nuevo. No os perdáis su reloj.
  • Poblado celtíbero de La Hoya: ubicado en las cercanías, es un lugar de obligatoria visita.
  • Lagunas y embalse de El Prao: conjunto de lagunas endorreicas (y, además, el embalse mencionado). Biotopo protegido.
  • Bodegas: en el subsuelo de la localidad se encuentran numerosas bodegas. Fuera de las murallas también hay edificios con esta misión. Algunas se pueden visitar.

Ultreia, de Luis Carandell

Si eres aficionado o tienes interés en el Camino de Santiago, te recomiendo encarecidamente este libro. Es un recorrido por el Camino plagado de historia, de historias, y de anécdotas.

Luis Carandell recorrió el Camino, pero alojándose en paradores y hoteles, dedicándose a conversar con los peregrinos y a husmear en las particularidades de cada rincón del camino. Su maravillosa prosa nos hace sentir estar oyéndolo mientras lo leemos.

Me quedo con la anécdota que me ha parecido más graciosa, esta anotación escrita en el libro de visitas de un albergue del Camino:

Me ha salido un pie en la ampolla derecha.

Del libro de visitas de un albergue.

Tuve la suerte de asistir a la presentación del libro, junto con mi querido padre, así que le tengo un aprecio especial.

¿Qué es el efecto Stroop?

El efecto Stroop es una demostración de cómo afecta una interferencia (en principio, sin relación) al tiempo de reacción.

El experimento habitual consiste en presentarnos nombres de colores… pintados con un color diferente al nombrado. Y pedirnos que digamos el color (o que digamos el nombre).

Lo hacemos de forma más lenta que si no se produjera esa incoherencia entre color y nombre, lo cual demuestra la interferencia.

Pienso que -esto es de mi propia cosecha- que este efecto es el que nos hace apagar la radio cuando estamos realizando una maniobra delicada, por ejemplo.

Los toros de Guisando (en El Tiemblo, Ávila)

Estamos en el siglo IV antes de Cristo. Los pueblos vetones, dedicados fundamentalmente a la ganadería, habitan el centro-este de la península. Y nos dejan una manifestación artística maravillosa: cinco verracos (nos han llegado cuatro) mirando hacia poniente.

Desconocemos su función: se especula con que podrían tener una función religiosa, con que son protectores de los rebaños o con que marcan algún límite o hito en el territorio. Sea como fuere, es imposible permanecer indiferente al verlos.

Adicionalmente, allí se firmó el Tratado, en el cual Enrique IV de Castilla y su hermana Isabel, reconociendo a la futura reina (Isabel la Católica) como Princesa de Asturias y como futura reina de España.

(Para mamá, papá, Marimar y Clara, con quienes disfruté del maravilloso momento de ver esta obra de hace milenios.)

Toros de Guisando – http://enciclopedia.us.es/index.php/Usuario:Rafaelji

¿Censura o cuidado?

Como quizá sepáis quienes tenéis Disney+, desde hace poco hay ciertas películas que han salido del catálogo para niños: Peter Pan, Los Aristogatos, Dumbo, El libro de la selva, La Dama y el Vagabundo.

Mi primera reacción fue de sorpresa, también de crítica velada (o sin velar) hacia esta nueva sociedad que nos está llevando hacia no se sabe dónde. Efectivamente, en esas películas -y en muchas más- hay actitudes que están mal. ¿Debe ser esta la causa de eliminarlas del catálogo infantil? Obviamente no, pensé en esa primera reacción: para eso estamos los cuidadores.

Para eso estamos los cuidadores. Je.

En esta sociedad tan frenética, no. Pasamos muy poco tiempo con nuestros pequeños -hasta nos hemos inventando esa cosa del tiempo de calidad– y lo cierto es que, con mucha seguridad, nuestros niños verían estas películas ellos solos. Y Disney ha decidido echarnos una mano.

Espero vuestras opiniones, porque creo que hay mucho que analizar en esto.

Manzanares El Real (en Madrid)

Esta bonita localidad se ubica al norte de la Comunidad de Madrid, a unos cincuenta kilómetros de la capital. Se encuentra al pie de la Sierra de Guadarrama, y en Manzanares está La Pedriza, una formación rocosa en donde los madrileños practican escalada y senderismo.

La Pedriza – De Confusing name user – Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=51777591

Otro reclamo turístico de capital importancia es el asombroso Castillo Nuevo de los Mendoza: un castillo que no sufrió ataques, con lo cual se conserva en un estado asombroso. Castillo Nuevo, decíamos, porque en las cercanías se pueden visitar también los restos -aquí ya hablamos de ruinas- del Castillo Viejo, en donde el Marqués de Santillana escribió sus Serranillas.

Castillo Nuevo de los Mendoza – De Ramón Durán de Madrid (España) – Flickr, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=5304762

El tercer elemento que quiero destacar de Manzanares es el Embalse de Santillana. Y aquí también nos encontramos con la Presa Nueva y con la Presa Vieja. El embalse se ha convertido en lugar habitual de aves acuáticas y, ha contribuido, junto con su entorno, a que la zona sea un lugar de gran valor ecológico.

Embalse de Santillana – De Deensel – Embalse de Santillana, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=63937050

¿No os parece preciosa esa torrecita neogótica, que pretende seguir el estilo del Castillo Nuevo?

Las tinieblas y el alba, de Ken Follett

Recientemente he terminado la lectura de esta última obra de Ken Follett. Lo principal: la he disfrutado mucho, muchísimo. He sido feliz leyéndola.

Esta historia nos lleva a los finales del siglo X, al sur de aquella Inglaterra acosada por los ataques vikingos, por los duros inviernos y por los corruptos nobles. Para los que hayáis leído Los pilares de la tierra, os diré que esta historia se sitúa inmediatamente antes de Los pilares.

Sigue el esquema habitual de las novelas de Ken Follett: un amor que parece imposible, cadenas de injusticias, y muchísima ambientación (y espero que rigurosidad) histórica.

Sin embargo, ha habido algún momento en el que me parecía que la historia transcurría demasiado rápido: habría agradecido algo más de detalle.