El Dios de Spinoza

Se dice que cuando le preguntaban al físico Albert Einstein si creía en Dios, el respondía que creía en «el Dios de Spinoza». ¿De qué dios nos habla Einstein, de qué Dios nos habla Spinoza?

Existen varias versiones (algunas realmente bellas) sobre cómo era ese dios en el que creía Spinoza. No queda claro si hablamos de panteísmo o de panateísmo. Pero sí parece evidente que Spinoza veía a Dios en la Naturaleza, en el mundo que nos rodea. Desde luego, nada en lo que no pudiera creer Einstein.

Los tres filtros de la verdad

El joven discípulo se acercó a Sócrates, deseando contarle un hecho que dejaba en mal lugar a un compañero (e, indirectamente, lo ensalzaría a él). El sabio filósofo le hizo tres preguntas:

  1. ¿Estás completamente seguro de que es cierto lo que me vas a contar?
  2. ¿Es algo bueno?
  3. ¿Nos ayudará a mejorar?

Tras las tres negativas, Sócrates dejó claro que si lo que tenemos que contar ni es cierto, ni bueno, ni útil; es decir, si no pasa los filtros de la verdad, de la bondad y de la utilidad… es mejor no contarlo.

La falacia del escocés

Creo que esta es una falacia en la que hemos caído todos. Hemos caído todos usándola y recibiéndola, sin duda.

La falacia es bien sencilla:

  1. Ningún escocés verdadero pone azúcar en su porridge.
  2. Pero mi tío Angus es escocés y le pone azúcar en el porridge.
  3. ¡Ah, entonces corrijo!: ningún escocés auténtico pone azúcar en su porridge.

He podido percibir que se utiliza sobre todo con movimientos sociales (políticos y religiosos, sobre todo): «ninguna persona de izquierdas…», «ninguna persona católica…», «ninguna persona feminista…»

¿Verdad que hemos caído en ella?