No empieces

Creo que es una expresión que todos -yo seguro que sí- hemos utilizado o, al menos, hemos pensado: “No empieces”. La usamos cuando alguien comienza a darnos una opinión o a comportarse de una forma que nos ha molestado en un pasado: “No empieces”.

Pocas frases se me ocurren que sean más anuladoras: es un “no digas lo que piensas”, “no des tu opinión”, “no actúes de esa manera”, “ya lo has hecho (mal) en un pasado, así que no se te ocurra volver a hacerlo”. Y es realmente anuladora porque hace que la persona que lo recibe sepa de un golpe que su opinión o su comportamiento no va a ser tenida en cuenta -aunque sea completamente procedente. Plof. De un plumazo, te callo.

Así que al menos por mi parte voy a poner todo para no volver a decirla y, sobre todo, para no volver a pensarla. Para darme cuenta de que si esa persona actúa así es porque lo considera adecuada. Y, al menos, merece ese respeto.

No es un castigo, es una consecuencia

Hace unos días leí un texto con muy buenos consejos pero que, en uno de sus apartados, utiliza la expresión “castigo o consecuencia”, como si simplemente fueran dos formas de llamar al mismo concepto. Voy a intentar explicar la diferencia, de forma que no haya dudas.

La pregunta clave es: una vez realizada la acción “punible”, ¿se puede evitar ese castigo/consecuencia [y seguir ayudando a que no se repita la acción]? ¿Sí? Entonces es un castigo. ¿No? Entonces es una consecuencia. Os lo dejo -y me lo dejo- como ejercicio. También os invito a comentar, a proponer nuevas situaciones, y a sugerir cómo resolver esas situaciones sin castigar.

  • Si no te comes todo, no vas al cine.
  • Si tardas en terminar las tareas, no te dará tiempo a ir al cine y no podrás ir.
  • Si le pegas a tus compañeros, te quedarás sin recreo.
  • Si le pegas a tus compañeros, no podrás jugar con ellos, porque les harás daño.

Rampa de coches de madera con aparcamiento, de Toys of Wood Oxford

Hemos recibido este bonito juguete de Toys of Wood Oxford, una marca que tiene unos productos que nos encantan, y debo decir que nos parece un muy adecuado tanto para niños pequeños como para cualquiera que quiera mejorar la motricidad fina. Como orientación, os diré que se indica que es a partir de 18 meses.

El juguete consiste en cuatro rampas de diferentes colores por las que descienden cuatro cochecitos también de diferentes colores y numerados (del 1 al 4). Por la forma que tienen los cochecitos, al llegar al final de la rampa se giran por completo (dan media vuelta de campana) para caer del revés en la siguiente rampa. Un efecto muy curioso.

Como todos los juegos de Toys for Wood, los acabados son estupendos. Este juego en concreto tiene algunos componentes de PVC (las rampas por las que descienden los cochecitos y el aparcamiento superior). El resto (salvo tornillos o similar) es de madera. Un buen regalo que gustará, seguro.

Hijo mío, ¿por qué eres así?


(Imagen tomada de Tip’s Educ. [página de Facebook])

Seguro que os habéis encontrado en muchas ocasiones con madres/padres que tienen una relación especialmente difícil con alguno de sus hijos. Y cuesta poco darse cuenta de que precisamente ese hijo es el que más se les parece.

Cuando tenemos una relación así con nuestros hijos me parece evidente ser conscientes de que el problema lo tenemos con nosotros mismos y no con ellos. Esto me lleva directamente a recordar un consejo que leí por primera vez a la escritora Laura Gutman y que procuro aplicarme siempre que puedo: cuando tenemos algún problema con nuestros peques, cuando “tienen” un día complicado, cuando no conseguimos llegar a ellos… es tremendamente adecuado pasar del “¿qué les pasa [a nuestros hijos]?” al “¿qué me pasa?”. Y seguramente ahí encontraremos la solución.

Sacrificando al hijo

Tarifa se encontraba sitiada, y Alfonso Pérez de Guzmán estaba encargado de su defensa. Para conseguir que la plaza se rindiera, los sitiadores llevaron al hijo de Guzmán ante las murallas, amenazando con degollar al niño si no se producía esa rendición. Desde lo alto de la muralla se encontraron la más inesperada de las respuestas: el cuchillo del padre, junto con la indicación de que lo utilicen para matar a su hijo.

Cuántas veces sacrificamos a nuestros hijos por culpa de satisfacer a la sociedad, me pregunto.

De Salvador Martínez Cubells[2], Dominio público, Enlace

Sobre insultos, provocaciones y formas de dirigirse al público


En los últimos días están los medios de comunicación muy críticos con Piqué, poniendo el acento en su gesto “mandando callar” al público del Espanyol (ha habido más incidentes entre ambas partes, pero quiero centrarme aquí en ese gesto).

Desde luego, no es el primero que se dirige así a una grada. Tenemos la referencia más conocida (al menos en España) de Raúl, cuando mandó callar al Camp Nou tras conseguir el empate a dos con un golazo sublime. O la de Messi mostrando al Bernabéu su camiseta, tras lograr el 2-3 en un Clásico. (Y desde luego no son los únicos en dirigirse de estas o similares formas al público).

¿Que qué opino sobre eso? Pues no lo veo mal, ya que me parece parte del juego. Y, desde luego, ni se está insultando ni se está ofendiendo. Como mucho, lo veo como una falta de madurez. Raúl hizo ese gesto con 22 años, difícilmente con 29-30; del mismo modo, Piqué o Messi, dentro de unos años (si siguieran jugando), tampoco lo harían, muy posiblemente.

Somos perfectamente imperfectos

Escribo preguntando vuestra opinión. Este spot de Diesel, una marca de ropa, me parece que está en los límites de lo aceptable. Creo que conseguir que nuestros jóvenes (y niños, y adultos) estén felices con sus cuerpos es una tarea de todos y, desde mi punto de vista, aquí Diesel no está poniendo su granito de arena. Es un tema importante y delicado; hay personas cuyas “imperfecciones” físicas les hacen vivir un auténtico calvario simplemente por las burlas de terceros. En estos tiempos en los que parece que por fin nos tomamos en serio el problema del bullying, no deberíamos consentir (no deberíamos plantear, si estamos en el lado de las empresas) publicidad de este tipo. Por si fuera poco, implícitamente estamos apoyando la uniformidad, con todos sus inconvenientes.

He revisado los comentarios de los usuarios con respecto a este vídeo. La gran mayoría -salvo alguna afortunada voz discordante- lo ensalzan. Pero quiero destacar un argumento que me parece destacable, y en el que no había caído [Usuario Oliver 2000 en YouTube]: intenta explicar que la cirugía estética es mala y superficial, mostrando al final al niño como argumento en contra (de la cirugía).

La felicidad es más importante que los conocimientos

Parafraseo a Einsten para hablaros del programa de la Xunta de Galicia PIALE, diseñado para mejorar la competencia lingüística en lenguas extranjeras de los profesores de Galicia, ha llevado a Pilar Sánchez, profesora del cole de Tirán, a Canadá. En la entrevista que tenéis a continuación podéis escuchar su experiencia.

De esa entrevista hay una parte que quiero destacar y enmarcar: la importancia que le da al respeto a la libertad individual del alumnado, a la menor cantidad de normas y al centrarse más en formar la personalidad del alumno que en los contenidos. De regalo: profesores más relajados, niños más felices… y mejor rendimiento según el informe PISA. Al tener profesores más relajados y niños más felices sospecho que los castigos serán prácticamente inexistentes. Trataré de averiguar si esto es así.

En resumen, mucho que aprender por parte profesores (y padres), aunque debo decir que quien es capaz de percibir esos beneficios lleva ya un trabajo previo: posiblemente una persona sin ese background sería incapaz de apreciar las bondades del enfoque canadiense. Gracias y enhorabuena, Pilar.

#DéjameQueTeCuente Se buscan valientes

El bullying, el acoso escolar, es un drama que acompaña a nuestros niños y jóvenes en los -paradoja- centros educativos. Un drama con tres integrantes: el acosador, el acosado, y el que mira hacia otro lado. Este estupendo vídeo de El Langui centra su enfoque, sobre todo, en este tercer grupo, en el que decide no comprometerse y que prefiere quedarse en la comodidad de la distancia. Felicidades a todos los promotores de esta obra.

Como bonus os comentaré que los subtítulos de este vídeo los hizo Dani, con mi ayuda técnica. Su primera contribución visible a Internet.