La regla de los diez segundos

Es tremendamente sencilla, y nos ayudará a mejorar nuestras relaciones sociales:

No le digas a nadie algo (negativo) que no pueda cambiar en los próximos diez segundos.

«Deberías engordar/ponerte fuerte/adelgazar» -> no
«Ese vestido te queda fatal» (estando ya fuera) -> no
«Tienes una pelusilla en el hombro» -> sí

El profesor poeta

El profesor daba clase en la Escuela de Industriales, y de su Vietnam natal se trajo la poesía que siempre incluía en sus matemáticas:

Función siempre variable, como amor femenino.

Función siempre constante, como amor verdadero.

Confinamientos, rebrotes, premios y castigos

Estamos -hablo con referencia a España, cada país ha sufrido su propia evolución- en lo que parece ser una segunda ola de esta pandemia.

Nos confinaron, y así conseguimos prácticamente acabar con la expansión de la enfermedad. Pero conforme nos han ido dando libertad, hemos demostrado nuestra poca educación (como mi querida y admirada Alicia Urrea dice, siempre mejor atribuir los errores a la ignorancia que a la maldad). Y han vuelto a aumentar los casos (detectados).

Aunque todos sabemos ya que con distancia social, lavado de manos, uso de mascarillas y reuniones en el exterior tenemos controlada la epidemia (y evitamos muertes, además de cuidar la economía), da la impresión de que solamente si nos castigan sabemos actuar. En casa estamos horrorizados ante este paralelismo tan nítido entre ese amaestramiento con premios y castigos y el comportamiento actual de adultos, en muchos casos, con suficiente formación y conocimientos.

Así que si quieres evitar la expansión de la pandemia, usa mascarilla, mantén distancia social, lávate las manos y no te reúnas en interiores. Si además quieres conseguir que tus hijos sepan comportarse bien cuando sean adultos… edúcalos, por favor. Educar es mucho más difícil que amaestrar, pero merece la pena. Por nosotros, por ellos y por este mundo.

¿Qué te pasa?

Es el mejor consejo que he leído ante una situación difícil con un niño. En muchas ocasiones les preguntamos que qué les pasa cuando en realidad deberíamos preguntarnos que qué nos pasa.

No estoy seguro de cuál fue el primer lugar en donde leí este sabio consejo, pero muy posiblemente haya sido en algún post o libro de Louma Sader.

Gracias, Louma :*

El siglo XXI llegó de repente

No consigo entender por qué no estamos preparando, poniendo medios tecnológicos para alumnos y profesores; poniendo -sobre todo- formación en teledocencia para profesores.

El curso que viene podría ser no presencial en gran parte (si no todo).

El siglo XXI nos pilló de repente en marzo, pero creo que sería muy triste que el próximo septiembre nos encontráramos con lo mismo. ¿Qué opináis?

El tema de la conciliación es importante, pero es motivo de otro debate.

Haciendo caso a la autoridad

En esta nota que recibió la mamá del niño Alex, el profesor le indica que, cuando él (el profesor) sostuvo delante de toda la clase que 1 kilómetro medía más que 1 milla, y mientras los demás compañeros asentían sin rechistar, Alex se negó a aceptarlo, indicándole a su profesor que le “estaba mintiendo a la clase”.

El profesor indica a la madre que, aunque su hijo está en lo cierto, ha demostrado “un desprecio flagrante de la autoridad y una completa falta de respeto por la escuela”.

Me parece, ya lo sabéis, más que indignante. En relación con esto, hace ya tiempo un profesor nos preguntó si no pensábamos que había que respetar a la autoridad. Le indicamos que por supuesto: a la autoridad de la razón y del sentido común.

Alex, queridos amigos, respeta tremendamente la autoridad que merece ser respetada.

No llores, no sientas

La escena es muy habitual: el niño hace algo “mal” (o cuyo porqué no entendemos) y la mamá, en un intento de corregir su conducta, le obliga a salir del agua. El pequeño llora y la madre le dice que hasta que no deje de llorar no podrá volver al agua.

Varias cosas mal aquí, como podéis ver: por una parte intentamos amaestrar en lugar de educar, obligando al niño a salir del agua.

Por otro lado, e incluso peor: anulamos los sentimientos, o impedimos su manifestación. No llores, como solución para poder volver al agua.

El mundo ha cambiado

El experimento es muy sencillo:

  1. pídele a un niño que simule que está hablando por teléfono.
  2. pídele a un adulto que simule que está hablando por teléfono.
  3. asómbrate de la diferencia.

Se ha hecho viral un tittok en el que se lleva a cabo esto, pero podéis probarlo, sorprenderos y sorprender, vosotros mismos.

¿Es más injusto avanzar materia que parar el curso?

Cuando a mediados del pasado marzo se decretó la suspensión de las clases presenciales (por la pandemia de coronavirus), se decidió que la solución más justa, empática y razonable era no poder avanzar materia.

En mi opinión, esta decisión ha marcado más desigualdades que las que se habrían dado de haber continuado con materia nueva.

¿Por qué? Continuar el curso habría hecho que todos (o casi todos) los alumnos siguieran aprendiendo. Parar el curso -en lo que a avanzar materia se refiere- ha provocado que solamente unos pocos niños (aquellos cuyos padres tienen suficientes conocimientos, preocupación por este tema o disponibilidad de tiempo o económica) puedan avanzar.

Y, sin duda, esta es una mayor injusticia.