Sobre lo público y lo privado

No es nuevo, pero esta pandemia ha reactivado el debate entre lo público y lo privado, sobre todo en lo que se refiere a la Sanidad; también -en menor medida- en lo que se refiere a Educación.

Voy a plasmar aquí algunas reflexiones-opiniones sobre el ámbito de la Sanidad. Espero vuestras opiniones, con especial interés las que difieran de las mías.

Debe existir sanidad pública, universal y sin coste extra (más allá de nuestros impuestos y cuotas); debe existir la posibilidad de que exista sanidad privada.

Ambas sanidades deben cumplir los más altos estándares, desde el trato al cliente/paciente hasta los diagnósticos y tratamientos, pasando por los salarios y condiciones de los trabajadores.

La sanidad privada puede recibir subvenciones del estado, ya que está realizando una labor beneficiosa; la sanidad privada debe estar a disposición del estado cuando este lo necesite.

La existencia de sanidad privada es un complemento necesario en situaciones de desbordamiento de la sanidad pública.

Es tremendamente fácil caer en denostar la sanidad privada: un tremendo error, en mi humilde opinión. Espero las vuestras 🙂

Conservando el logo sin dañar el entorno: un McDonald’s en Salzburgo

Posiblemente el peor efecto de la globalización es, efectivamente… la globalización. Nos uniformiza, de modo que en cualquier sitio podemos encontrar un Zara, un KFC, una McDonald’s o una Coca Cola fresquita.

En la obligatoria ciudad austriaca de Salzburgo, paseando por sus bonitas calles, podemos encontrar -cómo no-, un McDonald’s. ¿No os parece admirable lo bien integrado que está con el entorno?

Photo: Andreas Praefcke / CC BY (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)

¿A qué nos puede ayudar este pánico por el Covid-19?

El pánico como tal, no a mucho, pero sí veo unas cuantas costumbres que podríamos incorporar ya para siempre a nuestras vidas:

  1. Lavado de manos / toser en el codo / desechar los pañuelos desechables.
  2. Potenciar el teletrabajo.
  3. Potenciar la formación a distancia.
  4. Incrementar el uso de tarjetas de crédito frente a dinero en efectivo.

La empresa más antigua (casi) de cada país y aún activa

La web businessfinancing.co.uk ha preparado una preciosa infografía en la que podemos ver, para casi todos los países, cuál es la compañía más antigua y que todavía está en funcionamiento.

Comento algunas que me han parecido especialmente significativas:

  1. Kongo Gumi, Japón (578), la más antigua del mundo (y de Asia).
  2. Staffelter Hof Winery, Alemania (862), la más antigua de Europa.
  3. La Casa de Moneda, México (1534), la más antigua de América.
  4. Mauritius Post, Isla Mauricio (1772), la más antigua de África.
  5. Australia Post, Australia (1802), la más antigua de Oceanía.
  6. Casa de Ganaderos, España (1218), la más antigua de España.
  7. St. Peter Stifts Kulinarium, Austria (803), restaurante más antiguo de Europa (desconozco por qué no se indica como empresa más antigua de Europa).

Sobre la relación entre influencers y anunciantes

En los últimos días estamos viendo cómo hay influencers que intentan conseguir servicios gratis a cambio de realizar una promoción de los mismos en redes sociales o blogs. Y cómo algunos de los interpelados demuestran su imaginación o su mala educación -según los casos- al verse ofendidos por tales sugerencias).

Bloggero

Así que he pensando en establecer una serie de consejos tanto para influencers como para los anunciantes.

En qué deben fijarse los anunciantes:

  1. ¿lleva suficiente tiempo en las redes, o es un recién llegado?
  2. ¿cuál es su número de seguidores y, sobre todo, cómo son esos seguidores?
  3. ¿domina su medio? Si es un blogger, ¿sabe escribir? Si es un instagramer, ¿sabe hacer atractivo nuestro producto con sus fotografías y comentarios?
  4. ¿cuánto tiempo va a estar esa promoción vigente; va a ser visible durante días, meses…?
  5. ¿estamos comprando publicidad o estamos simplemente enviando una muestra para evaluación? Si es publicidad, tenemos mucho que decir sobre lo que se escriba sobre nuestros productos, si es una muestra para evaluación, debemos saber que esa evaluación podría ser negativa.
  6. ¿El blogger/instagramer/etc es honesto? ¿Deja claro en su contenido que se trata de una muestra que le han enviado o una publicidad que le han contratado?

Y para los influencers (o similar):

  1. ¿aporta algo a tus lectores/seguidores esa colaboración?
  2. ¿es una colaboración con la que te sientes en sintonía?
  3. ¿es una colaboración con la que tu blog/cuenta de instagram/etc está en sintonía?

Estos tres mandamientos se resumen en uno: ¿podrías haber escrito ese post a cambio de nada?

El mono del Anís del Mono y Charles Darwin

Anís del Mono es una marca de anís de Badalona (Cataluña, España). La imagen que aparece en sus botellas es icónica:

Anis del Mono.JPG
De Gordito1869Trabajo propio, CC BY 3.0, Enlace

Sí, es un mono, pero con una cara no demasiado simiesca, sino humana. Se dice que los fundadores de la empresa no estaban muy de acuerdo con las ideas evolucionistas de Charles Darwin, así que decidieron poner su cara en un cuerpo de mono. ¿Qué os parece?

Adivinando el futuro

Hace unos cuantos años, cuando los bancos se peleaban por que contrataras una hipoteca con ellos, preguntamos al director de nuestro banco que qué iba a suceder cuando bajara el precio de los pisos y lo que te quedara por pagar de hipoteca fuera superior al valor del propio piso. Su respuesta fue tajante:

Eso no va a suceder.

Por aquella misma época, en una conversación con un buen amigo que se movía en el sector inmobiliario, salió el mismo tema. Y el enfoque fue completamente distinto (y coincidía con lo que el sentido común dictaba):

Se dará el caso de personas que tendrán que quedarse sin el piso y aún así no les alcanzará para pagar lo que deben de hipoteca. O que te será mejor -si pudieras- dejar el piso que estás pagando y comprarte otro, ya que el precio de un piso nuevo será menor que lo que te queda por pagar de hipoteca.

Dicho y hecho.