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Clara Grima en CientíficasCasio

No sabéis las ganas que tenía de escribir este post. Fijaos qué ingredientes:

  • una marca de calculadoras que es garantía casi de eternidad (¿aún tienes tu primera Casio?)
  • un equipo de marketing (el de CasioEducativos) que es una auténtica joya, tanto en lo personal como en lo profesional. (Eloy, siempre encantado de tratar contigo).
  • nuestra matemática de cabecera, siempre dispuesta a acercar esa bonita ciencia a quien lo necesite (y nunca dispuesta a callarse cuando hay que hablar).
  • una ilustradora que desborda creatividad, sensibilidad y gusto por la Ciencia.

Pues con esos ingredientes, el plato no podía salir mal:

Casio, dentro de su línea de #científicasCasio, de la que ya hemos hablado en este blog, nos ofrece ahora esta preciosidad, con dos de sus calculadoras en edición limitada:

ClassWiz FX-991SPX IBERIA II
ClassWiz FX-82SPX IBERIA II

La ilustración -qué bonita, como todas las suyas- es de Raquel García Ulldemolins (Raquel Gu), cuyo estilo único también hemos disfrutado con Principia.

Y Clara Grima es… Clara Grima una maravilla. Solamente tengo el gusto de conocerla vía redes sociales, especialmente en Twitter. Como hemos dicho, merece mucho la pena seguirla. De verdad, una científica de referencia (no puedo no pensar en otras cuantas, en otros cuantos, que están haciendo de las redes sociales en castellano un lugar muy seguro, bonito y productivo en el que estar).

Gracias, Clara, por tu contribución incansable; gracias por tu defensa de la capacidad de las mujeres y tu esfuerzo acercándolas al mundo de la ciencia y de la tecnología. Gracias porque con gente como tú la generación que viene va a ser mejor que la generación que está. Así que este agradecimiento va, sobre todo, en nombre de mis hijos: gracias por ayudar a que su mundo sea mejor.

Para Irene y Dani. :*

Feminista y nigeriano

Como supongo que muchos sabréis, en España (no solamente en España, pero hablo de lo que conozco) ha existido desde siempre la tradición de hacer fiestas con animales: cabras, pavos, gallinas, toros; sobre todo, toros. Y no solamente en el formato corrida de toros, también en los llamados encierros (en donde un toro o un grupo de toros se suelta por las calles, en una ruta que generalmente acaba en una plaza de toros). No es popular o tradicional en toda España, sino que hay zonas en donde no existe la tradición y zonas en las que está completamente arraigada.

Estamos en una época en la que, por suerte, se está comprendiendo que hacer una fiesta de la muerte y del dolor quizá no esté bien; pero también estamos en una época en la que, por desgracia, muchos valores y derechos en los que se ha avanzado están siendo cuestionados por un sector de la población.

Y, según leo, han confluido los factores negativos en una corrida de toros: la propia corrida de toros, el racismo (con un toro llamado nigeriano) y el machismo (con un toro llamado feminista).

No sé si pretendíais hacer una gracia pero, desde luego, os habéis retratado.

El piropo

El escenario lo conocemos bien: alguien (generalmente un hombre) ve a una persona (generalmente una mujer) y se ve con todo el derecho del mundo a opinar sobre su cuerpo, sobre si su vestido deja mucho a la vista o a la imaginación, sobre si sus ojos son de este u otro color, sobre su pelo, sobre sus deseos.

Y lo conocemos bien porque está más que normalizado: si nadie te pide tu opinión, quizá no sea necesario darla. Si una mujer quiere ir vestida como le dé la gana –no hay vestidos indecentes, hay miradas indecentes-, subir una foto a instagram como le place o poner de foto de perfil la que más le gusta, no tiene por qué recibir la opinión de ningún baboso. Las mujeres -su cuerpo, sus deseos- no son un territorio que debamos conquistar (cuántas veces se ha usado esa palabra). Es muy corto el camino entre la justificación de un piropo y la justificación de cosas peores. Y hoy, más que nunca, debemos estar alertas. Como hombres, debemos replantearnos esos derechos que creíamos tener si queremos una sociedad mejor.

El piropo, de Xavier Miserachs

Os recomiendo este hilo de @Pombeitor, en donde lo desarrolla mucho mejor que yo.

El Clásico que ofende

Ayer se disputó el primer Clásico (Real Madrid-Barça) femenino de la historia, y el diario deportivo Marca (al que hemos criticado aquí en alguna ocasión) les dedicó una portada más que merecida.

Y ha ofendido, claro. Que cómo es posible, que qué es eso, que vaya ofensa.

Y si bien es cierto que un partido entre esos dos equipos está todavía lejos de concitar la atención y mover las masas que mueve su correspondiente masculino, no se puede negar que no deja de ser un Madrid-Barça, que el fútbol femenino ha llegado para quedarse, y que muy fácilmente en un futuro llenará estadios. Pero más allá de eso está la necesidad que tenemos todos (no solamente mujeres: también hombres, toda la sociedad) de por una vez -y para siempre- encontrar una igualdad real. Nos beneficiaremos todos, sin lugar a dudas; además de ser de justicia.

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Sobre la violencia machista (me dirijo, hombre, a ti)

Así como en otras situaciones polémicas suelo sentir la conveniencia (¿necesidad?) de dar mi opinión, con este terrible asunto de La Manada percibo todo lo contrario. Resumiendo, siento que no tengo nada que aportar al debate. Pero ahora, días después de la sentencia, me parece adecuado dirigirme a los hombres que me leéis (por supuesto, si eres mujer, tu opinión también será más que bienvenida).

Me gustaría saber cómo os sentís, si el desasosiego y tristeza que tengo por dentro son solamente cosa mía, o si es compartido. Si nos hemos dado cuenta por fin de que las historias de acoso/abuso/agresión sobre las mujeres no son casos aislados, sino que son la norma sin excepción.

En concreto, me gustaría saber qué sucedería si me dirijo a ti, hombre, en privado (sin testigos, cámaras ni facebooks de por medio) diciéndote que no fue para tanto, que realmente las protestas de estos días son algo artificial, que las mujeres corren peligro en las calles, pero que nosotros también; diciéndote, en definitiva, que son unas exageradas, que se inventan muchas cosas, que sus reclamaciones son injustas, ¿qué sucedería? ¿Me darías la razón, o rebatirías mi discurso? No lo tengo claro. Y una segunda pregunta: ¿conoces a algún hombre al que le pudieras plantear esos argumentos y por cuya respuesta pondrías la mano en el fuego?

¿Has visto, estás siguiendo la estremecedora campaña #cuentalo en donde mujeres de ayer y de hoy nos cuentan los abusos que han sufrido en su vida, solamente por ser mujeres? Son unos testimonios absolutamente desgarradores y contarlos muestra una valentía infinita. Tengo la certeza de que esto, otra vez, nos lo van a solucionar ellas. Y encima lo van a solucionar sin violencia. ¿Sabéis por qué? Porque ellas sí son capaces de vernos a nosotros como personas. Aunque a veces no lo parezcamos.

Feliz 8 de Marzo

Entiendo -no podía ser de otra manera- la motivación y el objetivo de esta huelga #YoParo del 8 de marzo, pero me da muchísima pena ver un hecho tan lleno de amor y tan sagrado como son los cuidados reducidos a un «trabajo». ¿Es esta la única manera que se nos ocurre para que veamos su necesidad? Es como si estuviéramos incluyendo los cuidados* como un elemento más de este capitalismo/patriarcado que tan interesados estamos en renovar. Y buscamos defenderlos como ese sistema nos ha enseñado: negándolos, pensando que es la única forma de que se vea su importancia.

Lo veo como si estableciéramos algo así como una «huelga de amor». Un sinsentido, vaya.

Dicho todo ello, ojalá sea un absoluto éxito, consiguiendo que todos pasemos a valorar la gran importancia de los cuidados. Que todos colaboraremos cuidando. Y, por supuesto, que cuidemos a las/los que cuidan.

Feliz 8 de Marzo. Tenemos mucho por lo que trabajar.

* Por desgracia, los cuidados sí son -o sí quieren que sean- parte del sistema, pero deberíamos ser capaces de mantenerlos al margen.

The Handmaid’s Tale [El cuento de la criada]

Descubrimos esta serie gracias a Vane. Y nos encantó. Nos plantea un futuro tan imposible como cercano. Nos plantea una sociedad en la que la natalidad ha descendido a unos niveles alarmantes y Estados Unidos, bajo un gobierno totalitario, ha decidido reclutar a las pocas mujeres fértiles que quedan (las criadas) para que sean las encargadas de tener hijos.

Las mujeres están clasificadas en clases sociales e identificadas por el color de su vestido: las criadas visten de rojo; las esposas, de azul. Las marthas, encargadas de las tareas del hogar, visten de verde. Adicionalmente existen las tías, encargadas de entrenar y gestionar a las criadas, y los Ojos, una especie de polícia infiltrada, encargada de que todo funcione según Las Normas.

Esta serie (y este libro) nos dibujan una sociedad en la que la mujer no tiene ningún valor, más allá de su función reproductora. Y aun durante ella debe estar sometida -en todo el proceso: fecundación, gestación, nacimiento, infancia- a una serie de normas, y poniendo sus vidas en grave riesgo si no las cumplen.

En definitiva, os recomendamos su lectura/visualización.

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De MGM Televisionhttps://www.hulu.com/the-handmaids-tale, Dominio público, Enlace