Método para conocer la popularidad de algo o alguien

He pensado estos días que, para saber si algo o alguien es muy popular, no es necesario encuestar a una muestra más o menos grande de personas, sino con preguntar a una sola persona, podríamos saberlo. Eso sí, para cada cuestión, no todas las personas serían adecuadas.

Voy a indicar aquí tres ejemplos en los que yo sería esa persona a la que preguntar, y cuya respuesta nos indicaría la popularidad (o no) de lo que estamos analizando.

  1. Sé cómo es el baile ese de Rosalía: no digo que sepa bailarlo, por supuesto; menos aún digo que vaya a bailarlo, pero conozco el baile. Eso indica que es un baile tremendamente popular.
  2. He oído hablar de Tamara Falcó. No sé quién es, aunque por el apellido sospecho que es de antepasados de alta alcurnia. Tampoco sé quién es (o era) su pareja. Y sé que ha habido divorcio y/o infidelidad. Esto indica que es una persona y hecho muy popular.
  3. He oído hablar de Risto Mejide y Laura ¿Escámez? (no quiero confirmar el apellido, porque eso alteraría mi experimento): sé que su diferencia de edad es amplia y que se han separado. Esto indica que son unas personas y un hecho muy populares.

¿Os imagináis lo rápidas y baratas que serían las encuestas si pudiera preguntarse solamente a una persona?

Esta ocurrencia le debe mucho a Asimov, quien en su cuento Sufragio Universal nos describe una sociedad en la que, con una sola pregunta a una sola persona, se deciden todos los cargos políticos.