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Esto tenías que haberlo vivido tú
Lo hemos visto en multitud de ocasiones a lo largo de la historia: la vida hace pasar a una generación por una situación difícil, complicada, incluso heroica, y después esa generación convierte la experiencia (indeseada) en un privilegio que echa en cara a hijos y nietos: «tú tenías que haber vivido la guerra», «tú tenías que haber vivido la época del hambre», «tú tenías que haber vivido una infancia sin internet» o «tú tenías que haber pasado varias semanas confinado en tu casa, sin poder salir». Mismo perro y casi mismos collares.
Cada vez que oído cómo a nuestros hijos se les decía eso, yo respondía lo mismo: si mis hijos hubieran estado en esa situación que te tocó vivir, y que dices que era tan complicada, pues lo habrían hecho tan bien como tú.
Así que espero que en un futuro, ni nosotros ni nuestros hijos usemos este privilegio para mostrar nuestra superioridad sobre las siguientes generaciones. Porque no somos superiores a ellos.
Evitando diferencias sociales para nuestros pequeños
La escuela es -debería ser- la mejor herramienta contra las diferencias sociales. Y el hecho de que el verano sea la época en la que los niños con más y mejores recursos (dinero, pero no solamente dinero: también tiempo con los padres, acceso a libros y cultura en general) aumentan las diferencias frente a los niños con peor suerte.
Y ahora, en este momento de crisis sin precedentes, con esta pandemia del CoVid-19 que hace que tengamos que estar en nuestras casas, corremos ese peligro de que un sector de nuestros pequeños (los más castigados por esta sociedad) quede descolgado.
Bien es cierto que una buena cantidad de los niños a los que va a costar seguir el ritmo online de las clases, no tienen mayores problemas para tener su cuenta de Fortnite, Instagram o Facebook. Es ese otro problema, un problema que no abordo en este post.
¿Cómo podemos ganar que niños con muy pocos recursos, sin Internet, tal vez sin móvil, no queden descolgados? ¿Qué medios tiene la escuela (pienso en la pública, pero también la privada) para evitar ese riesgo? ¿Hacer llegar con cierta periodicidad el material a las casas, por ejemplo? ¿Dar por concluido el curso y que todos lo repitan? ¿Dar por concluido el curso y que todos lo pasen? ¿Dar por concluido el curso y que algunos -aquí volvemos a discriminar- lo repitan?
La mejor maestra
La vida es una maestra tan buena, que si no aprendes la lección a la primera, te la repite.
Información de la OMS (WHO) sobre el CoVid-19
Después de haber buscando en la mucha y buena información sobre este tema que tenemos en Internet, os quiero comentar una página que consulto cada día, y que me sirve para ver la evolución del problema: la página de la Organización Mundial de la Salud dedicada a este tema:
- Coronavirus disease (COVID-19) outbreak (en who.int)
La leyenda del Monte Perdido
Curioso nombre el de este impresionante pico del Pirineo de Huesca; el propio macizo en el que está el pico se llama también Monte Perdido. Nos cuenta la leyenda que un mendigo -el mismísimo San Antonio- pidió a un pastor algo que llevarse a la boca. El pastor, una y mil veces, se negó.
San Antonio hizo saber al pastor que se perdería, y que allá donde se perdiera, surgiría un gran macizo. Que lleva el nombre que hoy nos ocupa.

- Descubre cuatro curiosas leyendas del Pirineo (en aramon.com)
Los bodegones de Ressendi
Quienes no pasamos de aficionados al arte no solemos tener entre los bodegones nuestras obras favoritas; sin embargo, son obras en las que los pintores pueden mostrarnos, además de su virtuosismo y de su dominios de luces, texturas y sombras, mucho sobre la sociedad del momento.
Así que quiero destacar aquí los bodegones del pintor sevillano Bartolomé Romero Ressendi; bodegones que no pretendían, desde luego, generar sensación de armonía y limpieza, sino mostrarnos la realidad de la mesa de aquella España rural de la posguerra que le tocó vivir.
Os invito a disfrutar de esta maravilla.

Descubrí a Ressendi en el siempre recomendable canal de Antonio García Villarán.
- Sábado (en Príncipe Saurau)
- Antonio García Villarán (en YouTube)
El médico que se inventó una epidemia
Durante la II Guerra Mundial (y en plena época de persecución de los judíos) el médico polaco Eugeniusz Sławomir Łazowski, que había descubierto que si se inyectaban bacterias de tifus muertas a un paciente, este paciente daba positivo en los análisis de tifus, sin padecer los síntomas.
Sabiendo eso, no tardó en darse cuenta de que podría crear una falsa epidemia que pudiera salvar a todos los «enfermos». Consiguió, junto con un amigo, salvar a 8.000 personas. Héroes. Héroes a los que debemos todo.
Figuras geométricas de Madera y Formas de Fracciones, de Toys of Wood Oxford
Hemos estado jugando con este nuevo juego (al menos para nosotros) de Toys of Wood Oxford (somos muy fans de esta casa por su calidad y por su orientación pedagógica) y debo decir que, desde el punto de vista matemático, me parece una herramienta fabulosa.
Consiste en ocho sets de piezas en las que se trabaja con cifras, formas, colores, tamaños y fracciones. Como concluiréis, da muchísimo juego. Os dejo algunas imágenes, para que echéis un vistazo.
Publicado en Educación, Juegos, Matemáticas
Etiquetado figuras geométricas, juegos de mesa, juguetes, juguetes de madera, toys of wood oxford
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El síndrome de Hikikomori
Este síndrome se refiere a una enfermedad social que afecta principalmente a varones que viven recluidos, generalmente en sus propias habitaciones, teniendo la tecnología prácticamente como único contacto con el mundo exterior.
Sucede sobre todo (pero no solamente) en Japón. Debido a la idiosincrasia japonesa, no se suele forzar a estas personas a abandonar su situación, y se les proporcionan los medios necesarios para que puedan seguir haciendo su vida: el resto de la familia se encarga de que tengan comida, de prepararles un baño al que puedan acceder, etc.
No hay consenso sobre cómo debe tratarse (la medicina occidental opta por sacarlos de ese ambiente, incluso de forma brusca; la medicina japonesa prefiere una opción más suave y gradual, manteniendo un contacto permanente con el enfermo e intentando que se vaya integrando poco a poco en la familia y, a continuación, en la sociedad).

