FanHunter Assault, de Devir Iberia

Corren tiempos muy difíciles para la cultura y la creatividad (no, no es esta una crónica de actualidad, tranquilos). Tiempos difíciles, decía. Por suerte, en Barnacity se ha organizado una Resistencia que intentará defender estos valores mientras sus miembros luchan por no ser capturados por los FanHunters.

FanHunter es un juego de cartas de Devir Iberia diseñado por Pak Gallego a partir de la saga de cómics de Cels Piñol. Se recomienda para jugadores a partir de 13 años y es un juego para un número de jugadores entre 2 y 6. Como suelen los juegos de Devir, nos indican la duración de una partida. En este caso, 37′, cifra que nos da una idea muy certera del nivel de humor que rezuman tanto los cómics como el juego.

Cada uno de los jugadores (hasta un máximo de seis, como hemos comentado) debe elegir su personaje. Su personaje es un narizón (o narizona, ya que ambos géneros están representados y se cambian con solamente darle la vuelta a la carta), con una habilidad y un bonificador de puntos propios.

Los narizones jugadores

Tenemos también las cartas de albricias, que pueden ser o bien nuestros colegas NNJ (Narizones No Jugadores) o trucos, que nos otorgan ventajas. Dentro de las cartas de truco hay unas especiales: las cartas de arma.

NNJ y trucos

Las cartas de fase (phase I, phase II o phase III) se sitúan sobre la mesa, en tres montones (un montón por cada fase). Estas cartas pueden ser de tres tipos: objetos (juegos, cine, merchandising, cómic y cartitas), guardias y eventos.

Cartas de fase

Para comenzar la partida cada jugador debe, además de elegir (o recibir al azar, que ambas formas pueden valer) su personaje, robar tres cartas de albricias que nos permitirán poner a nuevos NNJ en juego o realizar trucos.

A continuación deben jugarse hasta dos acciones de las siguientes acciones:

  1. Revelar carta de fase: como podemos ver en la imagen anterior, esas cartas pueden ser de guardias (contra quienes podemos luchar con las cartas que tenemos en nuestro poder; si perdemos esos malvados se quedarán bloqueando la fase), de objetos (de una de las aficiones anteriormente mencionadas) o de eventos (que deben resolverse inmediatamente).
  2. Jugar habilidad de alguna de las cartas en tu poder.
  3. Guardar cartas en tu colección haciendo que de ese modo sean tuyas hasta el final de la partida.
  4. Atacar a guardias tratando de vencerlos acumulando un valor de fuerza superior al del guardia.

Finalmente, para completar tu turno, debes volver a robar las cartas de albricias que necesites para volver a tener tres en tu mano.

En cuanto se roba la última carta del mazo de albricias, se completa la partida. Cada jugador debe sumar sus puntos de victoria. Gana, obviamente, quien más puntos de victoria tiene.

Existe un modo historia, opcional, en el que se describen aventuras, cada una de ellas con tres misiones, cada una de ellas asociada a un mazo de fase. Cada vez que un jugador consigue cumplir la misión, da la vuelta a la carta, lee su contenido, se guarda la carta y libera de ese modo la fase.

Fanhunter es un juego para un rango de edad un poco por encima del habitual de nuestro blog, pero muy recomendable, sobre todo para los fans del mundo cómic. Seguro que entre las muchas mamás/papás que nos leen encontramos un buen grupo de fans dispuestos a escapar de guardias malvados.

Pick-a-foca, de Devir Iberia

Hoy os presentamos otro juego de Devir Iberia, muy práctico para viajes, campings y demás; su caja ocupa muy poco, aunque viene bien tener algo (no demasiado) de espacio en la mesa. Las cartas que componen este juego son muy similares entre sí, pero con pequeñas diferencias: la foca puede ser grande o pequeña, pueden vérsele dos brazos o solamente uno, puede tener o no antifaz, puede estar comiendo o no, puede ser verano o invierno.

Repartimos una carta a cada jugador y colocamos sobre la mesa una cantidad de cartas que consideremos razonable para el tiempo del que disponemos y la edad de los participantes. 

Cuando se da la “salida” debemos ponernos a buscar una carta que sea, o igual que la que tenemos, o presente como mucho una diferencia. Una vez la encontramos, pasa a ser nuestra carta de referencia, y debemos pasar a repetir la operación (buscar otra carta igual o como mucho con una diferencia). 

Devir nos ofrece otros juegos parecidos (Pick-a-Oso Polar, Pick-a-Cerdo, Pick-a-Perro) con la misma dinámica y que puede ser combinado con el actual para aumentar la complejidad y el número de jugadores.

Un verano muy Devirtido

Llega el verano y con él, de regalo, más tiempo libre que habitualmente. Desde aquí siempre abogamos por los juegos de mesa frente a móviles, tablets, consolas y demás (aunque no siempre lo conseguimos). Hemos preguntado a nuestros amigos de Devir qué juegos nos sugieren para pasar esos ratos de forma devirtida y creativa. Y aquí os traigo unas sugerencias estupendas (algunas, de cosecha propia):

  • Picnic: Un juego de agilidad mental y visual. Para todas las edades.
  • Fantasma Blitz: También pone a prueba nuestra rapidez mental, con un extra de dificultad. Otro imprescindible para el verano.
  • Checkpoint Charlie: ¿Conseguirás encontrar al jefe de los espías? Estate muy atento, vigila bien a los sospechosos y serás el mejor sabueso.
  • Fast Food Fear: ¿Serán todos los clientes atendidos a tiempo? Este es un juego cooperativo en contra del reloj. ¡Suerte!
  • ¡Galletas!: Hemos hablado en el blog de este juego estupendo para mayores y pequeños. Gana el de mayor agilidad mental.
  • 1, 2, 3: Hemos hablado en el blog de este juego, también muy adecuado para todas las ideas. Gana el de mejor memoria visual. Siempre pierdo en las divertidas partidas que echamos en casa.

¡Waaaaagh! (perdón, queríamos decir Gretchinz!)

Hoy os traemos otro juego de Devir, creado por Roberto Fraga (Galletas) y Yohan Lemonnier. Es un juego de carreras de coches (y sí, es un juego de mesa). El objetivo es ser el primero en llegar a la meta (también muy lógico). Nos ofrece unas cuantas novedades (al menos para nosotros, que no somos unos grandes expertos -por ahora- en juegos de mesa) que nos han encantado:

  1. Cada jugador dispone de tres dados (en cuyas caras hay diferentes iconos).
  2. En cada ronda, los dados se tiran repetidamente buscando los resultados deseados; el primero que consigue el resultado deseado gritará ¡Waaaaaagh!, y en ese momento todos los jugadores paran de lanzar dados y se quedan con la combinación que les ha tocado.
  3. Cada jugador tiene cartas en la mano… que no puede ver, ya que la información interesante está por la parte de atrás. A cambio, sus rivales sí que pueden ver esas cartas.

Comienza el juego colocando unas cartas de terreno; por ese terreno será por el que los coches deben desplazarse. En cada ronda, como hemos visto, cada jugador debe seguir lo que le hayan marcado sus dados (moverse, coger cartas, lanzar un ataque…)

Avanzar hacia la izquierda, coger dos cartas, atacar.

Cuando un coche se desplaza a una nueva pieza de terreno, debe seguir también lo que la carta indica (terreno despejado, estampida de garrapatos, charco, nubes de disformidad…) Como podéis ver, la cantidad de variantes es muy grande, y eso hace que las partidas sean tan entretenidas como dinámicas. Para dotar aún de más enjundia al juego, se puede jugar con las «habilidades de los klanes», que permiten variaciones muy interesantes (como cambiar tu dado por el de un compañero o permitirte reordenar tus propios dados).

Este juego se recomienda a partir de ocho años, y la duración estimada de cada partida es de unos treinta minutos. Pueden jugar entre dos y cuatro jugadores, y se puede añadir otro Gretchinz más para incrementar el número de jugadores hasta ocho.

¡Galletas!

Como sabéis, en casa somos muy fans de los juegos de Devir, así que ahora os vamos a hablar de otro juego de la misma empresa: ¡Galletas!, creado por Roberto Fraga. En cuanto nos enteramos de su existencia, solicitamos un ejemplar.

Es un juego muy sencillo y que ofrece muchas posibilidades. En concreto una que valoramos mucho: que podamos jugar niños y adultos.

Como podéis ver más arriba, tenemos:

  • Unas cartas de monstruos: que se utilizan para identificar a cada jugador (cada jugador escoge una).
  • Unas golosinas (galleta, helado, donut, tarta, pizza, cupcake): son los objetivos que tenemos que conseguir.
  • Unas cartas de rutas: las golosinas están unidas por un «camino» de regaliz. Hay dos tipos de cartas de rutas, de dos dificultades diferentes.
  • Un dado: cada cara es una golosina.

Se colocan sobre la mesa tres cartas, una a continuación de la otra. Así:

Y se lanza el dado. Supongamos que sale el donut. Comenzamos en el donut de la primera carta y seguimos el camino hasta el final, saltando de carta en carta cuando llegue el momento. Y vemos que ese camino termina en una galleta. El primero de los jugadores que coja la galleta, se apunta ese tanto. Gana, lógicamente, el jugador que más golosinas consigue al final de la partida.

¿Qué hacemos para que el juego nos permita jugar a los niños (Irene, 4 años; Dani, 8 años) y a los papás? Creamos bifurcaciones. Por ejemplo, ponemos una primera carta sencilla y a continuación bifurcamos: una sencilla y una complicada. Y si es necesario, ponemos una complicada más. Y según las capacidades de cada uno, su objetivo es ir por un camino u otro. Mirad, mirad:

Un juego que exige rapidez mental (y que ayuda a mejorarla) y que regala un montón de buenos ratos. Muy recomendable.

1, 2, 3! Ahora me ves…

La empresa de juegos de mesa Devir es siempre una garantía de calidad y de juegos interesantes. Los conocíamos ya gracias al Carcassonne y al Catan. Cuando nos enteramos de que iban a sacar una nueva versión del juego «1, 2, 3! Ahora me ves…», no lo dudamos y solicitamos un ejemplar. Hoy mismo lo hemos recibido, hemos pasado un rato estupendo jugando, como os cuento a continuación.

Es un juego con una dinámica muy sencilla, y apto para cualquier edad. (Irene, a sus cuatro años, ha jugado bastante mejor que yo alguna de las manos; también es cierto que es una niña muy inteligente, todo hay que decirlo; por supuesto, Dani -ocho años- me ha dado veinte vueltas). Tenemos en un establo animales de cuatro tipos diferentes: cerdos, ovejas, vacas y caballos. Mientras los demás jugadores cierran sus ojos, el que tiene el turno realiza algún cambio en el establo (cambio de lugar, añadido de animal, retirada de animal, o intercambio de posiciones entre dos animales). Al abrir los ojos, cada jugador debe indicar cuál ha sido el cambio.

Si alguno de los participantes es muy pequeño, se puede simplificar el juego admitiendo solamente cambios de posición. Hemos jugado a ambas modalidades, y con ambas nos lo hemos pasado estupendamente. El juego nos ofrece además el plus de que ocupa muy poco espacio y de que la tapa de la caja se puede utilizar como establo. Ideal para llevarlo de viaje. Fenomenal para pasar un buen rato con los peques. O solamente los peques. O solamente los mayores.

Venga, a ver si adivináis qué cambia. Fijaos bien. 😉


Os recomendamos mucho este juego si tenéis hijos pequeños. Y si no conocéis los geniales juegos de Devir, os conminamos a revisar su completo catálogo, porque nos garantizan horas y horas de diversión.