No es -por ahora- el reinado más largo, ya que Luis XIV reinó desde el 14 de mayo de 1643 hasta el 1 de septiembre de 1715 (72 años y 110 días); el del Rey Sol es el reinado más largo, si tenemos en cuenta las fechas que se conocen con certeza. No es el más largo, pero ya está cerca. El 6 de febrero de 2022 se cumplieron 70 años de reinado de Isabel II.
En este montaje que circula por Internet (desconozco quién fue su creador y agradecería saberlo) podemos ver un rápido recorrido por esas siete décadas.
Existen muchas situaciones en las que nos encontramos con un niño que llora, o bien por algo que -a nuestro entender- no es “para tanto”, o bien a destiempo (si es que tal cosa puede decirse de la expresión de un sentimiento).
Una de las más habituales es cuando el pequeño se cae o participa de una situación potencialmente peligrosa. Mientras nadie pone voz a su sentimiento, se queda callado o dice que no ha sido nada. En cuanto una persona con la suficiente empatía convierte en palabras el susto: “¿te has asustado, cariño?” o incluso mejor “menudo susto, ¿verdad?” (con esta segunda opción normalizamos lo que puede estar sintiendo), entonces llega el llanto.
Otra de las habituales, que entraría dentro del grupo de “no es para tanto” es la del pequeño que ha sufrido varias situaciones complicadas y al final acaba llorando por un tema menor. En este caso podemos ver más claramente que está llorando por lo que no lloró.
Cuesta bien poco mostrar empatía. No me gustaría terminar este post diciendo que me he centrado en los pequeños, pero esto puede darse -se da- a todas las edades.
Normalicemos expresar nuestros sentimientos. Normalicemos comprender a los demás.
Los domingos suelo hablar en este blog sobre viajes o destinos de especial interés. Me gustaría hoy daros a conocer una página que, además de ser de dos personas que me caen genial y a las que aprecio mucho, es un recurso maravilloso para aquellos a quienes nos gusta viajar.
La página es -no podría tener mejor nombre- molaviajar.com.
Os invito a visitarla y disfrutarla. Y si además queréis comprar algo en su tienda mejor que mejor.
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Este es el Niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
De todas las canciones que ha recibido el Amor a lo largo de los siglos, creo que este soneto es, -no sé si lugar a dudas-, la mejor. Qué maravilla esos oxímoros (o quizá, o también, antítesis: estáis invitados a corregirme siempre).
Su significado es pasar la noche sin dormir, como sabéis. Y parece ser que su origen se remonta a la época de los caballeros, en los que quien iba a ser armado caballero pasaba la noche velando… y con ropas blancas.
Creo que es la primera construcción visigoda de la que hablamos en este humilde blog. Nos vamos a la localidad de Bande para disfrutar de esta pequeña joya, una iglesia de la segunda mitad del siglo VII.
Camino, por tanto de los 1.400 años. Siempre me parece milagroso -nunca mejor dicho- que durante más de mil años personas de toda condición acudieran a un lugar a elevar sus oraciones y pensamientos, a celebrar nacimientos, disfrutar matrimonios y llorar defunciones.
La iglesia tiene planta de cruz griega y formaba parte de un conjunto mayor, un monasterio del que solamente nos queda esta construcción como testigo de aquello.
De José Antonio Gil Martínez – originally posted to Flickr as Iglesia de Santa Comba de Bande, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4204926
Siendo como soy aficionado del Real Madrid y del Real Club Celta, siempre he sentido admiración por futbolistas como Puyol, no tanto por su fútbol -que también- como por su forma de ser como personas. Os comparto este breve vídeo en el que se pueden ver algunos de los momentos que más admiro de este jugador: parando al compañero que quiere agredir/enfrentarse al que acaba de agredirle; impidiendo que sus compañeros sigan festejando un gol (que creo recordar que ya era el sexto, contra el Rayo Vallecano); evitando que Piqué se fuera a decirle al árbitro que le habían tirado un mechero (y logrando que se centrara en lo importante).
Así, también los niños necesitan treguas en sus tareas: sin el descanso languidecerán la energía y la ilusión.
Irene Vallejo, citando a Plutarco
No se va la mente tanto a un exceso de exigencia -que no parece ser la norma en estos tiempos- sino a un exceso de actividades: por una parte, la barbaridad de extraescolares con las que obsequiamos a nuestros pequeños; por otra -y peor, y más grave- el uso extremo de las tecnologías: la mente de nuestros hijos no tiene un momento libre, no llegan a aburrirse jamás, lo cual no tiene aspecto de ser algo muy sano.
No estamos en Francia, aunque sí en la Peña de Francia, ubicada en la llamada Sierra de Francia, al sur de la provincia de Salamanca. De Francia, porque en esa zona se asentó, hace mil años -casi nada- una colonia de franceses cuyos ecos todavía se pueden percibir en los apellidos de los habitantes de la zona: Luis, Griñón, Martín. A su vez, la Sierra de Francia forma parte del Sistema Central.
Añado que esta zona es conocida como Las Batuecas. Como sabréis, «estar en las Batuecas» significa algo como estar distraido, lejos del tema del que se está hablando. Lejos de todo, pues.
Se puede llegar a la Peña de Francia en coche, partiendo de alguna de las localidades cercanas, en donde podemos disfrutar de la rica gastronomía de la zona. Cuando fuimos nosotros, comimos en La Alberca -ya hemos hablado de esa preciosa localidad en este blog- y después iniciamos la subida.
Una subida hasta los 1.727 metros sobre el nivel del mar, que os regalará -ya la propia subida- unas vistas de ensueño. Una vez arriba, además de las vistas -y quizá del frío y la nieve- tenemos el santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, con su Virgen negra. Además hay una hospedería en donde podéis comer y alojaros.
La Sierra de Francia, reserva de la Biosfera, alberga una variada fauna: cabra montesa, gato montés, meloncillo, tejón. Merece especial mención ese tesoro que es la cigüeña negra. Goza también de una rica flora (con robles) y de multitud de arroyos que dotan al paisaje de vida, belleza y sonido.
Es un lugar estupendo para ir a pasar un día y para disfrutar de los muchos y bonitos lugares cercanos.
De Cruccone – Trabajo propio, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=8936992