Peña de Francia, en El Cabaco (Salamanca, España)

No estamos en Francia, aunque sí en la Peña de Francia, ubicada en la llamada Sierra de Francia, al sur de la provincia de Salamanca. De Francia, porque en esa zona se asentó, hace mil años -casi nada- una colonia de franceses cuyos ecos todavía se pueden percibir en los apellidos de los habitantes de la zona: Luis, Griñón, Martín. A su vez, la Sierra de Francia forma parte del Sistema Central.

Añado que esta zona es conocida como Las Batuecas. Como sabréis, «estar en las Batuecas» significa algo como estar distraido, lejos del tema del que se está hablando. Lejos de todo, pues.

Se puede llegar a la Peña de Francia en coche, partiendo de alguna de las localidades cercanas, en donde podemos disfrutar de la rica gastronomía de la zona. Cuando fuimos nosotros, comimos en La Alberca -ya hemos hablado de esa preciosa localidad en este blog- y después iniciamos la subida.

Una subida hasta los 1.727 metros sobre el nivel del mar, que os regalará -ya la propia subida- unas vistas de ensueño. Una vez arriba, además de las vistas -y quizá del frío y la nieve- tenemos el santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, con su Virgen negra. Además hay una hospedería en donde podéis comer y alojaros.

La Sierra de Francia, reserva de la Biosfera, alberga una variada fauna: cabra montesa, gato montés, meloncillo, tejón. Merece especial mención ese tesoro que es la cigüeña negra. Goza también de una rica flora (con robles) y de multitud de arroyos que dotan al paisaje de vida, belleza y sonido.

Es un lugar estupendo para ir a pasar un día y para disfrutar de los muchos y bonitos lugares cercanos.

De Cruccone – Trabajo propio, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=8936992

Quod natura non dat, Salmantica non præstat

En el edificio que albergaba las llamadas enseñanzas menores de la Universidad de Salamanca (título de Bachiller, primer grado académico que tenían los antiguos universitarios) se podía leer la frase que hoy comentamos:

Quod natura non dat, Salmantica non præstat.

Lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo presta. En resumen: que si no tienes capacidad, por mucho que estés en Salamanca, no te va a venir la inteligencia de la nada.

De José Luis Filpo Cabana – Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=12310154

Las arribes del Duero (en Zamora y Salamanca)

Las arribes, que así, en femenino, llaman en Salamanca a esta zona del Duero/Douro internacional. En Zamora usan, por su parte, los arribes. Para completar, diremos que el término arribes es leonés. Y que a su vez viene del idioma astur-leonés. Su significado es de zona próxima al río, es decir, zona de ribera.

El Duero, ese río de vinho que tem a foz em Liverpool e em Londres, se nos muestra encajonado entre montañas en este camino de fronteras. Este encajonamiento ha dado lugar a una orografía, clima y, por consiguiente, fauna y flora peculiares.

Os recomendamos, como siempre, acudir al centro de interpretación de la zona para poder disfrutar al máximo. Y, si nos permitís otra sugerencia, debéis disfrutar de un paseo en barco por el río.

Las tierras de frontera tienen un encanto que captura lo mejor de ambos mundos. Ojalá en cada frontera que crucemos en nuestras vidas sepamos quedarnos con lo mejor de lo antiguo y disfrutemos de lo mejor de lo nuevo.

De Tres1416 – Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15888438

Para Celia y Martín. Para Justo y Belén. Qué viaje tan bonito hicimos por Las arribes.