Fin de semana en Segovia

De muchos de vosotros es sabida mi devoción por Segovia. Así que, precisamente por ello, no es raro que se me pregunte que qué se puede hacer en un fin de semana en Segovia. Aquí os comento algunas de las muchas opciones que hay, y espero que mis amigos segovianos (y amantes de Segovia) lo completen con sus sugerencias y secretos. Obviamente, asumo que te gusta el arte, la historia y la naturaleza.

Segovia ciudad

  • acueducto: imposible no verlo. Aunque la parte más espectacular es la que coincide con la plaza del Azoguejo (28 metros de altura), la canalización de aguas se origina a unos 15 km de Segovia.
  • alcázar: otra de las maravillas de Segovia. Es visitable y es obligatorio subir a la torre y disfrutar del paisaje. También se pueden visitar sus estancias.
  • catedral: en la ciudad del románico, su catedral (la Dama de las catedrales) es gótica. Además, al construirse en un plazo de tiempo relativamente corto, no es una mezcla de estilos como la mayoría de las catedrales.
  • iglesias románicas: como ya hemos apuntado, Segovia está llena de iglesias románicas: San Esteban, San Millán, San Justo, San Martín… eran muy entusiastas del románico, y seguían construyendo con ese estilo cuando el gótico estaba ya más que implantado.
  • los arrabales: en los alrededores de la ciudad tenéis las iglesias de la Fuencisla y de la Veracruz, el convento de los carmelitas (con restos de San Juan de la Cruz) y el monasterio de El Parral. Aunque no las visitéis, merece la pena acercarse a la Fuencisla y su prado para admirar allí las vistas del Alcázar. De verdad, no os perdáis esto.
Alcázar
Alcázar
Vista parcial (catedral, San Esteban, San Martín)
Vista parcial (catedral, San Esteban, San Martín)
Acueducto
Acueducto

Alrededores de Segovia

    Estos sitios son fácilmente accesibles en coche o en transporte público. Están muy cerca de Segovia:

  • Palacio de La Granja, sus jardines y sus fuentes: merecen mucho la pena. «El rey de España tiene un palacio en las nubes», decía la nobleza europea, hablando de este palacio de verano. Como curiosidad, os contaré que las fuentes y jardines se hicieron para entretenimiento de un rey muy aburrido, Felipe V. Por cierto, en los jardines de La Granja hay un laberinto. Bonito sitio para perderse. Antes de ir, consultad el horario de las fuentes. Un divertido espectáculo para todas las edades. Seguramente habrá mucha gente (cuando corren las fuentes), así que estad preparados para ello. Y también para caminar, estos jardines son muy extensos.
  • Palacio y Bosque de Riofrío: apenas utilizado como palacio, se construyó para una especie de «exilio interior» de una reina, Isabel de Farnesio, que no llegó a necesitar utilizar, ya que su hijo (Carlos III) se convirtió en rey y ella pasó de ser nadie a ser la reina madre, así que no necesitó «exiliarse». Se utilizó más tarde durante una época, por Alfonso XII, y después como pabellón de caza. Ahora hay un museo de caza, con animales disecados. En los alrededores, en el bosque de Riofrío, hay mesas para comer (buen sitio para ir con bocatas) y ciervos. Podéis disfrutar de unas bonitas vistas de la Mujer Muerta (montaña), también visible desde Segovia.
Palacio de Riofrío
Palacio de Riofrío
Palacio de La Granja
Palacio de La Granja
Fuente de los Baños de Diana - Palacio de La Granja
Fuente de los Baños de Diana – Palacio de La Granja

Resto de la provincia

Para visitar estos lugares es preferible tener vehículo propio, sobre todo si se quieren visitar varios:

  • Pedraza: Ciudad medieval imprescindible. Es un viaje al pasado. Además de su plaza y sus rincones, podréis visitar una cárcel medieval. De regalo, tiene la «casa del Águila Imperial», un centro de interpretación de esta especie.
  • Sepúlveda y las hoces del Río Duratón: otra joya. Otro viaje al pasado. Y en las hoces, además del espectacular paisaje, podréis observar a los buitres leonados.
    Desde el Hotel Rural Vado del Duratón nos recomiendan calzado cómodo para recorrer las rutas de senderismo y bañador para las rutas de piraguas por las Hoces. Y también nos dicen que no olvidemos de disfrutar el sabroso lechazo asado y el dulce ponche segoviano. Finalmente, nos recuerdan que en Sepúlveda se realizan visitas teatralizadas, un modo diferente y didáctico de conocer esa ciudad.

  • Maderuelo y las hoces del Riaza: también una estupenda combinación de arte, historia y naturaleza.
  • Cuéllar: villa medieval, mudéjar y castillo. Historia por los cuatro costados.
  • Coca: otra localidad llena de historia. Su castillo os maravillará.

Castillo de Coca

Gracias, Belén :*

Las navillas

Hace ya varios años, quizá más de una década, y tras una visita al poco conocido Palacio de Riofrío, encontré en Internet este precioso poema sobre Segovia y alrededores, que copié en su momento. E hice bien, porque ahora creo que ya no está disponible.

Si alguien conoce su autoría, por favor, que me lo comunique. Estaré feliz de indicarlo. Lo transcribo tal cual lo encontré. Disfrutadlo, amigos:

Ha muerto la mujer muerta.
Envuelta entre nubes blancas;
Los pinos de Balsaín
Le dan escolta de gala.
Montando caballos tordos
Los montes que la acompañan
Visten sus capotes pardos
Con mantos de tierra parda.
La Catedral de Segovia
Hace doblar las campanas
Y elevan su llanto al cielo
Las agujas del Alcázar.
En la casa de los picos
Quedó muerta una esperanza,
Mariposa de colores
Por un alfiler clavada.
El trío de San Martín
Y el acueducto en la plaza,
Abren sus arcos de piedra
A los aires y a las almas ,para
Que pase el pasado
Pero el pasado no pasa.
Porque Segovia es eterna .
En Sus torres y en sus casas
En el alma de la historia
Y en sus piedras blasonadas.
Como es eterno el encanto
De la mujer segoviana y es
Eterna la belleza
Y la bondad de su alma.
¡Segovia la novia eterna…
¡ Reina de un cuento de hadas!
Ha muerto la mujer muerta
Cubierta de nubes blancas…
En las Navas de Riofrío
El frío ha abierto sus alas.

La Mujer Muerta desde Segovia.JPG
«La Mujer Muerta desde Segovia» por Miguel303xmTrabajo propio. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 2.5 vía Wikimedia Commons.

El mosto de granadas gustaremos

No es extraño, aunque pudiera parecerlo (los prejuicios rara vez ayudan), encontrarse con referencias eróticas en algunos textos religiosos. Vamos a centrarnos hoy en el sublime Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, el «medio» fraile Juan de Yepes, con el que Teresa de Jesús cambió la iglesia.

«El mosto de granadas gustaremos».

El Cántico Espiritual ha sido -sigue siendo- objeto de estudios, análisis y tesis doctorales. Yo no soy más que un admirador de esta obra maestra, que me ha acompañado -me acompaña- a lo largo de mi vida, actualizándose y actualizándome. Quiero con esto decir que mi conocimiento sobre el Cántico y sobre San Juan de la Cruz es mínimo: se han escrito más de dos mil obras sobre este santo, y no solamente en el ámbito de la catolicidad, sino también relacionándolo con otras religiones o filosofías: el islam o el budismo zen, por ejemplo.

La parte principal de esta obra fue escrita mientras San Juan de la Cruz estaba en prisión, en el convento de los padres carmelitas de Toledo; me gusta siempre extraer dos lecciones de este hecho: la primera, que la creatividad no tiene por qué estar reñida con las condiciones de comodidad de las que nos rodeemos (aunque ayudan, desde luego); la segunda, la capacidad de la Iglesia (o de parte de ella) de señalar con dedo acusador a su propia punta de lanza (esto no solamente sucede en la Iglesia, es prácticamente lo habitual con quien osa por adelantarse).

«Allí me dio su pecho,
allí me enseñó ciencia muy sabrosa;
y yo le di de hecho
a mí, sin dejar cosa»

Bien, pues dentro de esta obra -versión libre del Cantar de los Cantares de la Biblia, libro prohibido durante años y también cargado de amor-, en la que se refleja el amor de la amada hacia el amado (amor de la Iglesia hacia Cristo) nos encontramos con expresiones -todo el Cántico es una joya- que emanan un erotismo brillante y vibrante:

«Allí me mostrarías
aquello que mi alma pretendía;
y luego me darías
allí tú, vida mía,
aquello que me diste el otro día»

Por último, considero importante reseñar que no hay antítesis entre erotismo y religiosidad (ni pretende este post fomentarla, desde luego) sino que ambos son parte de la misma espiritualidad, del mismo corazón acelerado, del mismo amor. Ambas se complementan y ambas son necesarias.

Recordar el Cántico, hablar sobre él, será para mí siempre recordar y hablar sobre Amancio Prada. Dice este trovador que él no le puso música al poema, que solamente se la extrajo. Os dejo con un pequeño fragmento de esta interpretación de su obra, junto con la Escolanía de Segovia.

Kenia, capital: Segovia

Es muy difícil que cualquier película se libre de tener cochinillos gazapos. Pero el que hoy comento me resulta particularmente gracioso.

En la película «El Exorcista: El Comienzo» podemos ver una vista panorámica de lo que pretende ser Nairobi.

Como dice nuestra amiga Belén: «y el hospital, ¿cuál es? ¿La catedral?»

Nairobi, es decir, Segovia :)

Me hago dos preguntas aquí: la primera es qué llevó al director a elegir esa imagen para representar a Nairobi. La segunda es si ese gazapo pasaría desapercibido a quien no conozca el perfil de Segovia.