Iglesia de San Millán, en Segovia

Es un poco injusto para cualquier monumento compartir localidad con un acueducto de más de dos mil años, con una catedral apodada La Dama de las Catedrales y con un alcázar de cuento de hadas.

Cuando se llega a Segovia en autobús y se inicia el camino hacia ese acueducto que le ha dado fama universal se puede ver esta iglesia prerrománica y románica (sí, cuando se hizo, el acueducto solamente tenía unos mil años, un adolescente si medimos el tiempo en unidades acueductiles).

Desconozco si es la iglesia más antigua de Segovia, pero bien podría serlo. Tiene una torre prerrománica; el resto del edificio se construyó por orden de Alfonso I el Batallador a partir de 1111. Rey de Aragón, hizo que esta iglesia reprodujera la planta de la catedral de Jaca (a menor escala).

Es destacable también el cristo románico que alberga en su interior, rodeado por diez arcadas cegadas.

Cuando lleguéis a Segovia, y antes de ser desbordados por la belleza de acueductos, catedrales y alcázares, deteneos ante esta maravilla que aquel emperador de todas las Españas decidió dejarnos, compitiendo en belleza con aquellos.

Ermita de San Esteban, en Viguera

Este es un templo único, probablemente visigodo en su origen (ss. VIII-X), fue reformado en los siglos X-XII (ya bien metidos en el románico). Se cree que pudo ser un punto de reunión para eremitas de lugares cercanos.

Destaca en esta monumento su ubicación, y destacan también sus pinturas románicas, realizadas durante la restauración del siglo XII.

Esta ermita estuvo abandonada, utilizada como lugar para recoger el ganado, y víctima de vandalismo. En 1999 se restauraron las pinturas -e imaginamos que se tomó conciencia de la importancia del monumento- y su última restauración data del año 2014.

Pertenece a la localidad de Viguera, en la Tierra de Cameros, en La Rioja. Comunidad, Tierra y localidad que bien merecen una visita, y que os recomendamos muchísimo.

De Pigmentoazul – Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15109853
De Bea.miau – Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=85403340

Claustro del Real Monasterio de San Juan de la Peña

Hoy se van a quedar cortas las palabras, comparadas con belleza del claustro de este monasterio. Su ubicación es casi imposible: literalmente debajo de una peña se encuentra el Real Monasterio de San Juan de la Peña, en el pirineo oscense.

El Real Monasterio consta de una iglesia prerrománica, una capilla gótica, el Panteón de Nobles, el Panteón Real, la llamada iglesia superior y el claustro que hoy nos ocupa.

El claustro es románico, y es obra de dos talleres diferentes. Yo destacaría sus perfectas proporciones, su ya mencionada ubicación y (poneos todos de pie, por favor), sus capiteles. Cada uno de ellos nos cuenta mil historias.

https://commons.m.wikimedia.org/wiki/File:Claustro_del_Monasterio_de_San_Juan_de_la_Penna.jpg#mw-jump-to-license

Para Clara, recordando la visita que hicimos al monasterio cuando aún no éramos tres, pero ya no éramos dos. Así que para Dani también.

Santa María del Naranco

Este parte de un antiguo palacio ubicado en las afueras de Oviedo es una de las joyas que nos quedan del estilo prerrománico.

Parte de un antiguo palacio, decía. Bajo el mandato del rey Ramiro I se construyó, en las cercanías de la capital del reino de Asturias, un conjunto palacial del que lo que ahora conocemos como Santa María del Naranco era su Aula Regia, el lugar en donde se reunía el consejo real.

De Alonso de Mendoza – Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=75465228

De ese palacio nos queda esta maravilla. El prerrománico de una pequeña región, germen de una Castilla (y de una España) que acabaría conquistando medio mundo.

Este, para Belén :*