La fe velada, de Antonio Corradini

Si visitáis el maravilloso Palacio de La Granja, cerquita de Segovia, ese palacio en las nubes que causaba la admiración de la nobleza europea, no debéis perderos esta maravillosa (casi mágica) obra de Antonio Corradini.

Estoy seguro de que ser capaz de esculpir el mármol haciendo que parezca tela y permitiéndonos ver la cara, el vientre, el ombligo, detrás del velo tiene una altísima dificultad técnica. ¿No os parece increíble?

Los esclavos ¿inacabados? de Miguel Ángel

Dentro de la abundante obra escultórica de Miguel Ángel nos encontramos con algunas esculturas que se consideran no acabadas. En sí mismo esto ya es una riqueza, puesto que nos permite observar cómo el maestro afrontaba sus creaciones.

Sin embargo, recientemente he leído una teoría (primera vez para mí) que me ha resultado muy interesante. Nos cuenta que realmente no son obras inacabadas, sino que están representando a los esclavos encadenados de algún modo al suelo, sin libertad para poder escapar de ese cautiverio. En algunos casos, incluso sin cara, haciéndonos ver que no son nada, que no son nadie. Lo que sí se aprecia claramente es su cuerpo y musculatura, lo único realmente útil de aquellos esclavos.

¿Qué os parece esta teoría?

Esclavo atlante


De Anónimo – Гнедич. «История искусств», Dominio público, Enlace

Niké de Samotracia, el barroco de hace dos milenios

La Victoria [Niké] de Samotracia nos muestra una alegoría de la Victoria, alada, sobre la proa de un barco. El leve giro de la figura femenina, la fuerza del viento agitando sus ropajes y, sobre todo, la perfección sublime permitiéndonos notar -casi tocar- la carne tras el ropaje hacen de esta escultura una obra maestra. Ahora podemos disfrutarla en el Museo del Louvre, en París.

By Bradley Weber – Winged Victory, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=65358555