La tanda de penalties más larga de la historia

No sucedió en el país con mayor tradición futbolística del mundo. Nos encontramos en Namibia, en los dieciseisavos de final de la Copa, en un partido entre el KK Palace, de Segunda División, y el gran FC Civics Windhoek, plagado de internacionales. 2-2 tras la prórroga, y hay que ir a los penalties.

Cuarenta y ocho (48) penalties fueron necesarios para sellar el pase del modesto KK Palace a la siguiente ronda: 17-16. No se nos escapa que hubo jugadores que tuvieron que lanzar hasta tres penalties en la ronda (24 por equipo, y si había 11 en el campo, que son los únicos que pueden tirar, echen ustedes cuentas).

Bestias y caballeros

Suele decirse que el fútbol es un deporte de caballeros jugado por bestias y que el rugby es un deporte de bestias jugados por caballeros.

Como aficionado al fútbol que soy, me encantaría que este deporte de caballeros fuera jugado por caballeros. Y eso implica no fingir lesiones, respetar al contrario, al árbitro y al público. Y no olvidar que hablamdo de jugar. Nada más. Y nada menos.

El gato de Odessa

Estamos en marzo de 1973, en la ciudad soviética de Odessa. Juega el Real Madrid el partido número cien de su competición: la Copa de Europa. En el partido de ida habían ganado 3-0 los blancos al Dinamo de Kiev. En la vuelta (con equipamiento rojo), a varios grados bajo cero, se enfrentaron ambos equipos en Odessa.

Nos cuentan las crónicas que el dominio fue absoluto de los soviéticos. Pero en la portería del Madrid se encontraba un chaval de veintidós años que lo paró absolutamente todo: Mariano García Remón (el otro gran portero de Madrid que triunfó en el Madrid fue nuestro querido Iker Casillas, y paremos de contar). El gato de Odessa fue el apodo que le regaló el periodista Julio César Iglesias (quien también bautizó a la increíble Quinta del Buitre).

El partido con más goles de la historia

Este partido se disputó el 11 de abril de 2001, entre Australia y Samoa Americana. Terminó con un resultado de 31-0, y ofrece los siguientes datos curiosos:

  • Samoa aguantó 10 minutos con el marcador a cero.
  • A los 20 minutos de partido el marcador era ya de 6-0.
  • En el minuto 25 ya se había conseguido un hattrick (obra de Zdrilic).
  • Llegaron 16-0 al descanso.
  • El delantero australiano Archie Thompson marcó 13 goles.
  • Samoa tuvo que convocar a tres chicos de quince años; previamente había intentado convocar a algunos sub-20, pero estaban con exámenes.
  • Samoa realizó su primer tiro a puerta en el minuto 86.
  • Aunque el resultado oficial es el mencionado de 31-0, en el estadio lucía un 32-0.

No, los goles fuera no valen doble

Se repite cada año, en cada competición de eliminatorias a ida o vuelta: los goles fuera valen doble.

No. Falso. Mentira.

A veces se adecua más a la realidad con en caso de empate, los goles fuera valen doble, lo cual, al menos, tiene su reflejo en la realidad.

Realmente lo que se debe decir es que: en caso de empate, pasa la eliminatoria el equipo que haya marcado más goles fuera de su casa.

Misma pasión

La futbolista del Real Madrid Misa Rodríguez publicó un bonito tweet, con dos fotografías, una suya y otra de Marco Asensio, también futbolista del Real Madrid (masculino). El texto: Misma pasión, indicando que no había diferencias a la hora del esfuerzo, del sufrimiento o del júbilo.

Las críticas y los ataques llegaron enseguida, y Misa optó por eliminar el mensaje.

Y frente a aquello (que representa a una parte de los hombres), esto (que representa a otra parte): varios futbolistas y ex futbolistas del Real Madrid (y también de otros equipos) replicaron el mensaje de Misa, dejando bien claro que, por supuesto, misma pasión.

Podríamos destacar ese lado negativo de que «hasta que no lo dice un hombre, no se le da valor»; no quiero hacerlo hoy, pero, si es cierto, digamos más y mejores cosas.

El ketchup y los goles

Uno de los mejores delanteros que han existido, el neerlandés Ruud Van Nistelrooy, tenía una simpática, bonita y certera comparación para explicar los idilios de los goleadores con el gol.

Decía nuestro querido Ruud que los goles son como el ketchup: que a veces te matas apretando y apretando, sin conseguir que salga nada, y otras veces, con apretar un poco… sale un montón.

Qué bonita es la Copa

La Copa del Rey, la competición de fútbol más antigua de España, siempre nos ha ofrecido unos partidos que la prestigiosa Liga no podía darnos.

Al ser el torneo del KO nunca queda margen para corregir errores, y menos aún si las eliminatorias son a partido único (y en campo del de inferior categoría, si es que ambos equipos involucrados son de diferentes categorías).

Este año tenemos la novedad del Mirandés, pero no es raro que salten las sorpresas todos los años (el propio Mirandés hace años y el Numancia son dos buenos ejemplos).

Sí mejoraría una cosa: me parece fantástico que puedan jugar equipos de categorías muy bajas, pero si admitimos eso, también hay que permitir que la eliminatoria se dispute en el propio estadio del equipo inferior, ya que es un premio en sí mismo.

¿Por qué el Valencia es conocido como el equipo «che»?

El motivo es bien sencillo: «che» es una expresión coloquial que se usa en Valencia: «che, ¿cómo estás?». Debo decir que nunca he tenido la suerte de visitar y conocer Valencia, así que no puedo asegurar esto de primera mano.


Como curiosidad extra, añadiré que este «che» llegó a Sudamérica, de donde nos suena más familiar (todos identificamos un «che» como una muletilla habitual de las personas de Argentina, por ejemplo).

¿Por qué al gol directo de córner se le llama gol olímpico?

Tenemos que viajar casi un siglo hacia atrás en el tiempo, imbuirnos de ironía y buen humor argentinos, y de la rivalidad con sus vecinos uruguayos.

Uruguay, campeón olímpico en los Juegos de París 1924, disputaba un partido contra la selección argentina en Buenos Aires. En el minuto 15 de partido el argentino Onzari lo hizo: gol directo desde el córner. Y como era contra los todopoderosos campeones olímpicos, no costó mucho identificarlo como tal. Aquel gol marcado «como Onzari a los olímpicos» pasó pronto a ser conocido como «gol olímpico».

Y os dejo con el gol olímpico de moda cuando escribo este post. La pillería y habilidad de Toni Kroos al servicio del fútbol.