La última lección (Randy Pausch con Jeffrey Zaslow)

Es éste un libro de los que se leen en un pispás y dejan lecciones para una vida entera.

No podemos cambiar las cartas que se nos reparten, pero sí cómo jugamos nuestra mano.

(Randy Pausch)

Randy Pausch, profesor de ciencias informáticas de la Carnegie Mellon, fue invitado a impartir una conferencia titulada La última lección. A Randy, padre de tres hijos, le acababan de diagnosticar un cáncer terminal. Su conferencia fue un regalo para los asistentes y para quienes tenemos la suerte de poder re-escucharla o leerla.

De los muchos detalles del libro me quedo con el siguiente: antes de dar un paseo a sus sobrinos en su coche nuevo, Randy decidió manchar con una bebida los asientos… solamente para que los niños no se sintieran obligados a «oh! hay que mantener esto limpísimo y no voy ni a poder moverme». Toda una lección; la última lección.

Los raqueros de Santander

En Santander, durante el siglo XIX, la zona del puerto era frecuentada por niños mendigos, buscando que su pillería o la misericordia de los demás les otorgara algo que llevarse a la boca ese día. Una diversión habitual entre la gente pudiente -y sin escrúpulos- consistía en tirarles monedas al agua para divertirse viendo cómo los pequeños hundían sus cuerpos desnudos buscando el preciado tesoro. Un bonito conjunto escultórico nos recuerda a esos raqueros, que así se les llamaba.

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CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=88027

Ayer -no en el XIX, sino en este siglo XXI en el que vivimos- pasó algo en Madrid que me recordó demasiado a los raqueros: unos aficionados del PSV -da igual el equipo, realmente- tiraban monedas y se burlaban de cómo las mendigas luchaban por conseguirlas. O les obligaban a hacer flexiones a cambio de dinero. O quemaban billetes delante de sus narices, riéndose al ver cómo aún así intentaban cogerlos. Siglo XIX. O peor.

Me duele la Humanidad.

Informando a los marineros

El código era sencillo: sin marcan los visitantes, un cohete; si marca la Real, dos cohetes. De ese modo, mientras la Real Sociedad jugó en el viejo y querido estadio de Atocha, se avisaba a los marineros que faenaban, para que así pudieran seguir el desarrollo del partido.

Esta historia, como otras miles, me la contó mi padre.

Gracias, papá. :*

El ejemplo de Súper Guidetti

De esta simpatiquísima entrevista a «Super» Guidetti, tras el Atlético de Madrid 2 – Celta 3, en la Copa del Rey de España, podemos extraer, además de muchas risas, un admirable ejemplo de superación. Indico el fragmento que quiero resaltar:

«me no jugar mucho en primera parte de season, […] espera espera Guidetti, entrenar mucho, vamos vamos, me jugar más, me gusta»

Lo que resume cómo ha sido su temporada hasta ahora: al comienzo no jugaba mucho, pero no dejó de autotransmitirse dos cosas fundamentales: la calma/paciencia y el esfuerzo. Paciencia y esfuerzo, dos herramientas infalibles para ser cada vez mejores.

El equipo sin infancia

Hay un equipo que ha logrado un récord hasta ahora no igualado: ser campeón de la máxima categoría el mismo año de su fundación. Para conocerlo tenemos que viajar hasta Heredia (Costa Rica) y al año 1921: el Club Sport Herediano, recién fundado, ganó aquella primera liga de Costa Rica. De ahí el dicho «El Herediano no tuvo infancia, porque nació siendo grande».

Para mi amiga herediana Hazel. :*

¿Fue gol?

No es la primera vez que pasa algo parecido en una tanda de penalties: el delantero tira, el portero (o el poste) para el balón… y, por un raro efecto, el balón, tras alejarse de la portería, vuelve a ella mansamente. Sólo es válido si nadie (además del portero) ha vuelto a tocar el balón tras el disparo. Así que, vosotros mismos, juzgad si este primer penalti de la tanda de penalties de la semifinal del Mundial fue o no fue gol:

El penalti 🙂

El shootout, alternativa a los lanzamientos de penalti

Cuando un partido que debe tener un ganador termina en empate, se juega una prórroga. Si el empate persiste, se acude a los lanzamientos de penalti, tan criticados -por injustos.

Se han buscado numerosas alternativas (gol de oro, gol de plata). Hoy os presento el shootout, alternativa que estuvo de moda en la Liga de USA, MLS. Consiste en que el delantero arranca con el balón a unos 35 metros e intenta marcar (y el portero parar, por supuesto). Ya se ha descartado como forma de resolver partidos, pero no deja de ser un método curioso.