Mi mujer dice que no

Compró, fascinado, el nuevo iPad 2. Llegó a casa deseoso de abrirlo y comenzar a jugar con él, pero, esta vez, se encontró con una esposa firme, que no estaba dispuesta a admitir ningún cacharrito más en casa. Así que, cabizbajo, retornó a la tienda, y devolvió el iPad. ¿El motivo?. “Mi mujer dice que no”.

Al cabo de unos días, recibió un paquete en casa. Procedía de Apple. Al abrirlo, vieron un iPad 2, con una nota: “Apple dice que sí”.

¿Sabes cómo se llamaba la primera esposa de Adán?

Antes de Eva, Adán tuvo otra esposa que, al parecer, no era tan sumisa como Eva. Una esposa que intentaba hacer valer también su opinión y sus posturas (sí, también esas posturas). Una esposa que acabó abandonando a Adán, y se fue a vivir con Asmodeo y otros servidores, en la zona del Mar Rojo.

Lilith (pintura de John Collier)
Lilith (pintura de John Collier) (de Wikimedia Commons)

Lilith acabó convirtiéndose en una bruja, dedicada a robar el semen de los varones y engendrando hijos con ellos.

Lilith es una figura de origen mesopotámico; aparece también en la tradición judía, y en la Biblia se cita una vez:

Los gatos salvajes se juntarán con hienas y un sátiro llamará al otro; también allí reposará Lilit y en él encontrará descanso.

Me parece fascinante y encantador que la primera mujer decidiera no someterse al varón :). Que la hayan hecho “desaparecer” es también muy significativo.

Calle Princesa, pero… ¿qué princesa?

Hay una conocida calle en Madrid denominada “Calle de la Princesa”. Para los que no lo sepan, añado que es muy común en Madrid eliminar las preposiciones y los artículos a la hora de referirse a las calles, y hablan casi como en telegrama (así “Calle de la Princesa” se convierte en “Calle Princesa”, o “la Plaza de España” se convierte en “Plaza España”).

Una conocida calle de Madrid es, como decía, “la Calle de la Princesa”. La princesa a la que se dedica esta calle es Isabel de Borbón y Borbón, conocida como “La Chata”.

Infanta Isabel de Borbón y Borbón
Infanta Isabel de Borbón y Borbón (de Wikimedia Commons)

Isabel de Borbón y Borbón fue Infanta de España, condesa de Girgenti y -en dos ocasiones- princesa de Asturias (es decir, heredera a la Corona española). Fue una infanta muy querida por el pueblo y hasta hoy llegan las muestras de afecto por esta princesa. Podemos disfrutar de un monumento suyo en Madrid, en el Paseo Rosales y en La Granja de San Ildefonso. Una de las habitaciones del palacio de La Granja está dedicada a ella.

He averiguado esto gracias al blog “De Madrid al cielo”.

Para Clara :*

A hombros de gigantes

Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes.
Isaac Newton, 15 de febrero de 1676

Siempre me ha maravillado esta frase, porque creo que resume perfectamente el pensamiento científico: nos apoyamos en el trabajo de los anteriores.

Hace unos meses, el presidente de Chile atribuyó esta frase a Einstein y, lógicamente, todo el mundo aprovechó para burlarse de ese hecho. Pues bien, la frase original no fue de Einstein… pero tampoco de sir Isaac Newton:

Somos como enanos a los hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos que ellos, no por alguna distinción física nuestra, sino porque somos levantados por su gran altura.
Juan de Salisbury, citando a Bernardo de Chartres, 1159

Bernardo de Chartres fue un filósofo del siglo XII, probablemente bretón, y probablemente obispo de Quimper. A él hay que atribuirle el mérito de la metáfora.

La tumba de Victor Noir

Victor Noir murió el día anterior a su boda, víctima de un disparo, tras meterse en una disputa entre su jefe y un primo de Napoleón III. Pero, desafortunadamente, eso es demasiado habitual como para convertirlo en protagonista de este post.

El escultor de la tumba decidió esculpir a Victor Noir tal como se había ido al otro mundo, con una erección… intensa.

Tumba de Victor Noir (por MRW), de Wikimedia Commons

Su tumba se encuentra en el cementerio Pere Lachaise, y es costumbre entre las chicas que lo visitan cumplir el ritual de dejar unas flores en su sombrero, besar sus labios y aplicar un generoso masaje sobre su principal particularidad. Como podréis suponer, el paso del tiempo ha desgastado muchísimo esas áreas de la estatua. Una sobre todo, hay que decirlo.

Me enteré de esta historia mediante la siempre sorprendente Nieves Concostrina. Gracias!.

Antes de subir cualquier foto a Facebook, lee esto

En demasiadas ocasiones se suben fotos a Facebook que no deberían subirse. Y no, no estoy hablando necesariamente de fotos subidas de tono. Estoy hablando casi de cualquier foto. Aclaro que no soy abogado ni experto en leyes, y que, por supuesto, agradeceré cualquier corrección.

Si sólo te quieres hacer una pregunta, es esta: ¿pondrías esa foto en una calle de tu ciudad?. Si la respuesta es no, quizá no deberías subirla a Facebook.

  • Quiero subir una foto, pero quiero que la vean solamente mis amigos: no la subas. Para empezar, cualquiera de tus amigos podría compartirla sin problema y, de ese modo, llegaría a más gente. Además, las aplicaciones que hayas aceptado tendrán acceso a tu perfil y también a tus fotos.
  • Quiero subir una foto mía y -por supuesto- no quiero que Facebook la utilice por su cuenta: No la subas. Esto es un extracto de las condiciones de uso de Facebook (a fecha de hoy, 17/Marzo/2011):

    Para el contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotografías y vídeos (en adelante, “contenido de PI”), nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de privacidad y aplicación: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con posibilidad de ser sub-otorgada, sin royalties, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook (en adelante, “licencia de PI”). Esta licencia de PI finaliza cuando eliminas tu contenido de PI o tu cuenta (a menos que el contenido se ha compartido con terceros y éstos no lo han eliminado).

    En resumen, que le damos permiso a Facebook para utilizar esas fotos. Sin ir más lejos, hace poco una familia feliz se pudo ver en una valla publicitaria, promocionando un supermercado. Obviamente, no sabían nada de ello.

  • Quiero subir una foto de un menor: si tú no eres su tutor legal, ni se te ocurra subir una foto de un menor. Si sí eres su tutor, te recomendaría que no lo hicieras; entre otras cosas por lo ya indicado de que no solamente lo verán tus contactos. No es la primera, ni la décima, ni la centésima vez que fotos completamente normales e inocentes de unos niños en la playa son utilizadas en círculos de pederastas y pornógrafos. Os podéis imaginar el tipo de comentarios que suelen recibir esas fotos.
  • Quiero subir una foto de otra persona (no menor): sin entrar en leyes, por educación, pide siempre permiso antes de hacer tal cosa. Una excepción es que estemos hablando de un acto público y esa persona sea protagonista en dicho acto.
  • Quiero subir una foto mía: allá tú, lógicamente. Si ya sabes todo lo anterior, decide tú mismo. ¿La pondrías en la calle?. ¿Sí?. Vale, pues súbela 🙂
  • He tomado una foto por la calle de una persona; quiero subirla: es este un debate habitual en el mundo de la fotografía. En general, si la persona fotografiada no es protagonista de un acto público, esa foto no puede ser publicada.

Repito que no soy abogado, ni tampoco un fotógrafo experto, así que me gustaría que, si alguien sabe más de leyes relacionadas con la fotografía que yo (lo cual no es difícil), aporte su granito de arena.

Doy las gracias a Mar Monsoriu, que me puso sobre la pista de los problemas de subir fotografías a redes sociales.

La importancia del contacto mamá-bebé

Son cada vez más los estudios que ponen de manifiesto la importancia de satisfacer la necesidad de contacto que tienen nuestros bebés. Tradicionalmente se ha dicho que, teniendo satisfechas sus necesidades de alimentación y limpieza, el bebé puede estar tranquilo. Creedme que si sólo satisfacemos eso, nos dejamos lo más importante: el contacto.

Como mamíferos que somos, el contacto con nuestros cuidadores es fundamental para nuestro desarrollo (sobre todo mental). Cuando un bebé se siente solo (sí, aunque tenga una cámara apuntándolo, se siente solo, mientras no sepa para qué es esa cámara), inmediatamente se activan su instinto de supervivencia y llama -llorando, en muchos casos- a sus cuidadores. ¿Por qué?. Porque él por sí solo no tiene capacidad de defenderse de un posible agresor y necesita el cuidado de un adulto. Por eso, de forma instintiva, llama en busca de ayuda.

Vivimos hoy en un momento en el que se potencian conceptos como “el niño tiene que aprender a dormir” o “el niño tiene que dormir solo”, amparándose en favorecer su independencia, entre otras cosas. Quizá hable en futuros posts de este tema, pero quiero apuntar que la independencia se favorece con contacto, apoyo y cariño, no sometiendo a los bebés a una situación de alto nivel de estrés.

Los indios sioux sabían mucho más de psicología que nosotros: cuando el bebé nacía, lo apartaban de su madre. Sabían que la mejor forma de conseguir un gran guerrero era favorecer su agresividad.

¿Por qué decimos “mucha mierda” para desear suerte en un estreno?

Es costumbre que, antes de un estreno teatral, se desee a los involucrados “mucha mierda”. El motivo no está en las supersticiones a las que son tan aficionados algunos famosos, sino que es bastante más real:

Cuando, hace ya muchas décadas (siglos, incluso) se estrenaba alguna obra teatral, se podía medir su éxito por el número de carros de caballos que se veían en los alrededores del teatro. Los caballos hacían sus necesidades en la calle y la dejaban llena de … mucha mierda.

El día en el que un balón paró una guerra

Nos encontramos en 1914, en el frente de la Gran Guerra (más tarde llamada Primera Guerra Mundial). Es el día de Navidad y se está disputando un partido entre británicos y alemanes.

Los disparos ya no los efectúan las armas, sino las piernas; los contraataques ya no causan heridas y, cuando alguien cae al suelo, puede volver a levantarse, muchas veces ayudado por el rival.

La noche anterior, la Nochebuena, la Noche de Paz, ambos ejércitos decidieron parar. Lloraron juntos a sus muertos, entonaron juntos villancicos, juntos rieron y, seguramente, juntos se preguntaron que qué hacían allí.

Aquel día de Navidad, aquellos chicos, en vez de matarse, decidieron jugar juntos. Dicen que ganó Alemania 3-2. El resultado, obviamente, es lo de menos.

La noticia llegó a oídos de los mandamases, y ya nunca más se permitió tal desfachatez: los años siguientes ordenaron iniciar ataques el día anterior y cambiaban a menudo a los soldados de frente, para que no se hicieran amigos de los rivales.

Me enteré de este bonito hecho gracias a Alfredo Relaño. Gracias!

Nacho y Clara me comentaron que había una película sobre este tema. Gracias!. Os dejo con el trailer:

Google Circles, ¿la nueva red social de Google?

Parece que Google está trabajando para lanzar -no de forma inminente- Google Circles, una nueva red social que pretende reforzar el concepto de “círculo”, entendido como “grupo”: círculo de compañeros de trabajo, círculo de aficionados de nuestro equipo de fútbol, círculo de familia… El concepto, de entrada, me parece muy adecuado; más aún si esos círculos permanecen como invisibles para los no miembros: un compañero de trabajo no tiene por qué saber a quién tengo de contactos en mi círculo de amigos.

Por otra parte, se comenta que servirá como los desarrolladores podrán interactuar con la plataforma utilizando estándares abiertos, lo cual, sin duda, permitirá la creación de un sinfín de aplicaciones.

Google había tenido dos incursiones que tocaban de pasada el concepto de “red social”: Google Buzz (similar a Twitter) y Google Wave (similar a un correo electrónico “avanzado”). Posiblemente Google Circles nos ofrezca los resultados de lo mucho que habrán aprendido los ingenieros de Google con esos dos “fracasos”. Por otra parte, sabemos que el mundo de las redes sociales está cobrando cada vez más importancia a la hora de posicionar un sitio web en los resultados de Google. Además, gracias a que Google sabe mucho de nosotros, maneja el concepto de nuestro “círculo social” y de nuestro “contenido social”. Es obvio que Google no cierra los ojos ante el “fenómeno social”.

No puedo terminar este post sin preguntarme dónde queda ahora nuestra querida Diáspora, un intento -esperemos que más que un intento- de construir una red social sin los problemas -de privacidad, entre otros- de Facebook. Nos queda saber cómo se comportará Google con la privacidad.