El mundo ha cambiado

El experimento es muy sencillo:

  1. pídele a un niño que simule que está hablando por teléfono.
  2. pídele a un adulto que simule que está hablando por teléfono.
  3. asómbrate de la diferencia.

Se ha hecho viral un tittok en el que se lleva a cabo esto, pero podéis probarlo, sorprenderos y sorprender, vosotros mismos.

¿Es más injusto avanzar materia que parar el curso?

Cuando a mediados del pasado marzo se decretó la suspensión de las clases presenciales (por la pandemia de coronavirus), se decidió que la solución más justa, empática y razonable era no poder avanzar materia.

En mi opinión, esta decisión ha marcado más desigualdades que las que se habrían dado de haber continuado con materia nueva.

¿Por qué? Continuar el curso habría hecho que todos (o casi todos) los alumnos siguieran aprendiendo. Parar el curso -en lo que a avanzar materia se refiere- ha provocado que solamente unos pocos niños (aquellos cuyos padres tienen suficientes conocimientos, preocupación por este tema o disponibilidad de tiempo o económica) puedan avanzar.

Y, sin duda, esta es una mayor injusticia.

El acertijo de la antorcha y el puente

Hoy hemos pasado un buen rato con este clásico acertijo: cuatro caminantes deben cruzar un puente. Pero hay algunas restricciones:

  • el puente solamente soporta a dos caminantes a la vez.
  • los caminantes tienen diferentes ritmos: 1’, 2’, 5’ y 8’ son los tiempos que necesita cada uno de los cuatro para cruzar el puente.
  • si cruzan dos caminantes a la vez, irán al ritmo del más lento.
  • es necesaria una antorcha para cruzar el puente, y solamente hay una antorcha.
  • necesitan cruzar el puente en 15’ o menos.

¿Es posible?

Los cinco lenguajes del amor

En la cuenta de Twitter de @barbara44255900 (es una cuenta siempre muy recomendable) he encontrado hoy un tesoro que creo que puede ayudar a cualquiera que quiera entender mejor sus relaciones de pareja. Por mi parte, tengo claro que voy a usar el concepto que me ha desvelado.

Nos cuenta en sus tweets -sin ser invención suya- que el amor tiene cinco lenguajes diferentes, cinco formas diferentes de expresar ese bonito sentimiento. No todos tenemos los cinco, así que no tiene ningún sentido esperar que tu pareja se exprese en una lengua que no es suya.

Aquí os describo esos cinco lenguajes:

  • palabras de afirmación: palabras que nos hacen sentir mejor, piropos, ese te quiero que parece que tanto cuesta a veces (y quizá, simplemente, es que esa persona no conoce ese lenguaje).
  • actos de servicio: todo lo que hacemos para facilitar la vida de la otra persona; aquí podríamos incluir casi todo lo que hacemos. Por fortuna, cada día nos da mil ocasiones de convertir nuestras acciones en actos de servicioamor.
  • contacto físico: no hay mucho que describir; todo aquello que entraña estar cerquita de nuestro amor -cuenta más cerca, mejor- entra en esta categoría.
  • regalos: no hablamos de los de los días «oficiales» (que también), sino de esos regalos que aparecen porque sí y porque te adoro y porque me gusta ver tu cara.
  • tiempo de calidad: el uso de nuestro tiempo libre para dedicarlo a la persona amada es, en muchas ocasiones, el mejor regalo que podemos hacerle.

No tiene sentido esperar que tu pareja se exprese en una lengua que no es la suya, decía. Pero sí tiene todo el sentido intentar aprender los cinco lenguajes para dirigirnos a nuestra pareja.

Muchísimas gracias, Bárbara, por darnos a conocer estos lenguajes.

Para Clara. :*

A Margarita Debayle

Este poema del poeta nicaragüense Rubén Darío me fascina desde que lo conocí (gracias a Fabián) y -lógicamente- siempre lo relacionaré con mi inteligente, simpática, ocurrente, bondadosa y adorada hija Irene. Para ella es.

A MARGARITA DEBAYLE

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.

Este era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes.

Un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.

Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a tí.
Cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?»

La princesa no mentía,
y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad.»

Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar.»

Y dice ella: «No hubo intento:
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté.»

Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver.»

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el buen Jesús.

Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí.»

Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesa está bella,
pues ya tiene el prendedor,
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento

Ya que lejos de mí vas a estar
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

Para Irene.

Monasterio de San Pedro de Rocas, en Esgos

Hoy viajamos a la imprescindible Ribeira Sacra para conocer el conjunto monástico más antiguo de Galicia. Data -al menos- del siglo VI (lo sabemos porque se ha encontrado una lápida en la que se puede ver el año 573). En esta tierra de monasterios, este nos ofrece razones más que sobradas para convertirse en uno de los visitados:

El campanario. Sobre la roca viva podemos admirar su espadaña. E incluso subir -con cuidado- a ella. Mirad qué maravilla:

De Jose Luis Cernadas Iglesias – originally posted to Flickr as 1271-San Pedro de Rocas (Ourense), CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10850860

El mapamundi. No se conserva en muy buen estado, pero no se conoce otro mapa mundi románico, lo cual lo convierte en imprescindible.

La iglesia rupestre. En las entrañas de la roca crearon estos monjes el lugar para su oración, recogimiento y culto.

Carlos Costa Portela

Centro de Interpretación de la Ribeira Sacra: este es el lugar que se ha escogido para ubicar el centro de interpretación de esta zona plagada de monasterios, naturaleza y buenos vinos.

Carlos Costa Portela

Para mamá, Marimar, Nacho, Clara, Lidia, Lucas, Irene y Dani. ¡Qué bien lo pasamos en ese viaje!

Nunca juzgues a nadie

El joven, ya mediada la veintena, contemplaba absorto el paisaje que se presentaba tras la ventanilla del tren, mientras desgranaba en palabras su emoción: mira, papá, los árboles pasan muy rápido; mira, papá, las nubes se mueven; mira, papá, la luna viene con nosotros.

La pareja de enfrente, entre burlona y avergonzada, acabó por indicarle al padre la conveniencia de llevar a su hijo a un buen médico, pues todos sabemos que lo que estaba haciendo no era normal.

El padre, con la sonrisa y la paz que otorgan los años y el haber acertado, y rebosando felicidad, les hizo saber a ambos miembros de la pareja que ya venían de un médico estupendo, y que aquel niño que había nacido ciego, estaba hoy estrenando el mundo con sus ojos.

Déjà vu y jamais vu

Seguramente conozcas el significado y hayas experimentado alguna vez algún déjà vu, esa sensación de haber vivido antes una situación por la que estamos pasando ahora. Existe una expresión relacionada que es, en cierto modo, contraria: jamais vu, la sensación de estar viviendo algo que deberíamos recordar, pero no hacerlo.

De excusas y capacidades

Esta mañana he leído en el siempre recomendable timeline de Twitter de Luis Merlo (@luismerlo_actor) esta cita:

Las personas que son buenas para poner excusas rara vez son buenas para cualquier otra cosa.

(Benjamin Franklin)