Boomers, millenials y demás

Cada vez se utilizan más estos términos para clasificarnos según nuestro año de nacimiento. Incluso a veces se usan como insulto o como encasillamiento del que no se puede salir y que condiciona nuestros actos y reacciones.

Repasemos hoy esa clasificación (veréis que hay algún solapamiento):

  • Generación Perdida: nacidos entre 1883 y 1900. Se le da este nombre por el espíritu errante de muchos supervivientes de la Gran Guerra.
  • Generación GI, Generación de la Segunda Guerra Mundial o Generación Grandiosa: nacidos entre 1901 y 1927. Reciben este nombre porque, pese (o gracias a) haber vivido la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, fueron capaces de tener una edad adulta muy correcta.
  • Generación silenciosa: nacidos entre 1928 y 1945. Reciben este nombre porque -quizá tras venir de épocas tan complicadas- no eran muy dados a expresar sus opiniones en públicos: consideraban más prudente no hablar.
  • Baby boomers: nacidos entre 1946 y 1964. Este tiene un nombre de explicación fácil: nacieron en una época de alta tasa de natalidad.
  • Generación X: nacidos entre 1965 y 1980. Una generación que creció casi sin adultos (en comparación con los anteriores) y con gran indefinición (de ahí el uso de la incógnita para definirlos).
  • Millennials o Generación Y: nacidos entre 1980 y 2000. Es la generación que veía un vínculo con el nuevo milenio puesto que acababan la secundaria en torno al año 2000.
  • Centennials, iGen o Generación Z… y otros cuantos nombres más: nacidos entre 1995 y 2005. No está claro todavía ni qué nombre deben recibir.
  • Generación Alfa: nacidos entre 2010 y 2025. Primera generación nacida íntegramente en el siglo XXI. Alfa, primera letra del alfabeto griego.

El calendario republicano francés y los nombres de sus meses

La Revolución Francesa supuso un cambio de capital importancia para la Humanidad. De hecho, es la fecha que se utiliza como bisagra entre la Edad Moderna y la Edad Contemporánea. Cambio de capital importancia, decía, que también provocó cambios menores en asuntos que se consideraban fundamentales, como eliminar toda referencia posible a la religión y al pasado.

Así que en este mundo del todo nuevo también se optó por darles nuevos nombres a los meses y a los días de cada mes.

Os cuento hoy los nombres que se eligieron para los meses:

Meses de Otoño (aquí comenzaba el año):

  • Vendimiario (de vendimia).
  • Brumario (de bruma).
  • Frimario (de escarcha).

Meses de Invierno:

  • Nivoso (de nieve).
  • Pluvioso (de lluvia).
  • Ventoso (de viento).

Meses de Primavera:

  • Germinal (de semilla).
  • Floreal (de flor).
  • Pradial (de prado).

Meses de Verano:

  • Mesidor (de cosecha).
  • Termidor (de calor).
  • Fructidor (de fruta).

La catedral de Santiago de Bilbao, a vista de dron

La tecnología -tan denostada en ocasiones- siempre tiene mucho que ofrecernos: nuevas formas de entender y ver el mundo, por ejemplo. Hoy viajaremos por el interior de la catedral-basílica de Bilbao en un dron.

Esta pequeña catedral es gótica en sus diferentes versiones (gótico, tardogótico y neogótico), como podemos apreciar por los característicos arcos apuntados, vidrieras y rosetones.

Sólo vs solo

Quedamos todavía unos cuantos que nos resistimos (aunque debo decir que casi no quedo). De pequeños nos indicaban que cuando “solo” equivale a “solamente”, debe llenar tilde; en cambio, cuando hablamos de “soledad”, no la lleva. Ya no es así. Ahora, la forma correcta es:

  • Estoy solo.
  • Solo quiero cantar (significando que solamente quiero cantar).

Code Combat, aprendiendo a programar

En numerosas ocasiones nos preguntamos qué lenguaje es el mejor para aprender a programar. Quienes tuvimos la mala suerte de aprender con BASIC aún lo estamos pagando.

Code Combat nos ofrece una aproximación muy recomendable, preparando nuestra mente para la programación orientada a objetos. Aunque está orientado preferentemente a un público infantil-juvenil, no hay nada que impida que los mayores podamos seguir esa misma ruta.

Es un sistema de pago, pero gratuito en los niveles que se consideran básicos (y que no son pocos). A partir de ahí, hay diferentes modalidades (comenzando en unos 100€/año) que ofrecen nuevos niveles, funcionalidades y conocimientos.

La Granja de San Ildefonso (Segovia)

A pocos kilómetros de la capital nos encontramos con esta localidad famosa por ese palacio en las nubes que despertaba la admiración de la nobleza europea. Esta localidad lo tiene todo para ser un destino magnífico, tanto para pasar el día como para disfrutar de un fin de semana completo, por ejemplo.

Vamos a hacer un pequeño recorrido por lo que me parecen los lugares más significativos del Real Sitio:

  • El palacio: construido por y para Felipe V (primer borbón rey de España). Es visitable, en su basílica se encuentran los restos mortales de Felipe V y de Isabel de Farnesio; os recomiendo la visita guiada. Conoceréis casi de primera mano cómo era la vida en aquella corte, y en las cortes siguientes, ya que ese palacio ha sido el palacio de verano de la monarquía española desde entonces. Un detalle que me parece importante: no dejéis de mirar y admirar la increíble escultura La Fe velada, de Corradini.
  • Los jardines y sus fuentes: una extensión enorme para pasear, correr, disfrutar y respirar naturaleza e historia. Estos jardines, imitación del Versalles del que venía el rey Felipe, albergan un conjunto de fuentes que merecen, por sí solas, la visita. Las fuentes representan escenas mitológicas y, desde luego, aun siendo maravillosas siempre, multiplican su belleza cuando corren (cuando funcionan, para los no segovianos). Os recomiendo que os enteréis antes, para hacer coincidir vuestra visita con ese espectáculo.
  • El bosque y El Mar: llega un momento en el que los jardines dejan de serlo para convertirse, directamente, en bosque. También un paraje de ensueño. Y, más arriba, el llamado Mar: un gran estanque cuyo contenido se utiliza para alimentar las fuentes, usando la fuerza de la gravedad.
  • El museo de tapices: adosado al propio palacio se encuentra este Museo, en donde podemos apreciar verdaderas obras de arte en forma de tapiz. Nos resultó especialmente reseñable una sucesión de tapices análogos en los que van cambiando, de un tapiz al siguiente, los protagonistas.
  • La Real Fábrica de Cristales: el cristal de La Granja gozaba de fama en todo el estado. Aquí se puede apreciar el proceso de fabricación de objetos de cristal.

La analfabeta que era un genio de los números, de Jonas Jonasson

Es la primera novela que leo de este escrito sueco, que dejó la compañía que él mismo había fundado para dedicarse profesionalmente a escribir. Una novela que es una delicia y que me ha permitido contemplar el mundo a través de los ojos asombrados y perspicaces de Nombeko, en su camino desde la limpieza de letrinas de Sudáfrica (estamos en pleno apartheid) hasta Suecia.

Su vida se entrecruza con personajes increíbles, que viven en la absoluta excentricidad, producto de la prodigiosa imaginación de Jonasson. Cada uno de esos personajes se nos muestra como completamente absurdo ante el desbordante sentido común de Nombeko. Surrealismo, absurdo, asombro, denuncia y humor.

¿Cúyo es este blog?

De Carlos 🙂

Esta semana he sabido de la existencia de la palabra ‘cúyo’ (así, con tilde), con el significado de «de quién». Me he enterado en la imprescindible cuenta de Twitter de @CarlosGaMart, que nos anima a usarlo más.

Que no se pierda. 🙂

Te doy un pedazo de mi alma

Uno de los actos que requieren más confianza y que desde luego demuestran aprecio y amor es el consistente en enseñarle a algún ser -querido- una canción que te gusta. Y que quieres que esa persona escuche. ¿No os lo parece? Estamos regalando un pedacito de nuestros sentimientos y gustos: es decir, un pedacito de nuestra alma.

En justa reciprocidad, por supuesto, cuando alguien tiene este precioso detalle con nosotros, debemos escuchar con gusto ese regalo.

Hoy comparto con vosotros, queridos lectores, las dos canciones que más he escuchado estos días.

La dama de Elche

Mientras los jornaleros aprovechan un rato de descanso para refrescar su garganta, secar su sudor y relajar los músculos, el joven Manuel Campello Escáplez tomó un pico, comenzó a cavar y se encontró con esta maravilla a la que llamaron La Reina Mora.

Esa Reina Mora, que más tarde recibiría el apodo por el que la conocemos, La Dama de Elche, acabó en el Museo Arqueológico Nacional de España (en Madrid), tras un recorrido por otros museos y ciudades.

Es un busto ibero de los siglos V-IV antes de Cristo que nos muestra el rostro perfecto de una dama con un tocado caracterizado fundamentalmente por dos rodetes en sus laterales. No sabemos quién era aquella mujer que se convirtió en inmortal gracias al talento de su creador, la buena suerte de su descubridor y el cuidado de los demás involucrados.

De Trabajo propio. Fotografía: Francisco J. Díez Martín, 11 de diciembre de 2004., CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1581132