El origen de la expresión «prueba de fuego»

Nos vamos, una vez más a la Edad Media, a esos juicios (mezclamos aquí siempre leyenda y realidad) en los que la prueba para demostrar la inocencia era someterse al fuego y no quemarse: una prueba de fuego que podía confirmar culpabilidades o inocencias.

De ahí viene la expresión que tratamos hoy, una prueba definitiva que nos va a confirmar si vamos o no por el buen camino.

Autorretrato (de Alberto Durero)

No es el autorretrato que todos conocemos del mágico artista del Renacimiento: no es el que alberga El Prado, no es el que alberga el Louvre. Hay que ir a Viena, al museo Albertina, para observar este dibujo realizado a punta de plata en el que cualquier error quedaría expuesto y visible.

Ni es uno de los autorretratos citados, ni tiene su calidad, pero ya se puede ver su dominio de la técnica, los pliegues de la ropa, la finura de sus rasgos, la perfección de su cabello. El niño de trece años que era Albrecht Dürer nos dejó este primer y asombroso autorretrato, en el que ya podemos asomarnos a lo que vendría después.

Viaje en el tiempo para los alumnos de Primaria / EGB

Hace unos días apareció una pizarra en Melide, un pueblo de Galicia. Con su cuidada caligrafía, con su obligada fecha en la parte superior, con su letra elle (gracias por la observación, Dani).

Me pregunto cómo se sentiría un alumno de hace cuarenta años si apareciera en un colegio de hoy. Me pregunto cómo se sentiría un alumno de hoy si apareciera en un colegio de hace cuarenta años.

Solemos criticar la escuela y el sistema educativo diciendo que no ha cambiado nada (en lo fundamental) en los últimos siglos. ¿Es así? Me atrevo a decir que sí que hay mucha diferencia y que ese alumno al que hacemos viajar en el tiempo percibiría grandes cambios.

¿A quién le costaría más adaptarse, al de hace cuarenta años o al de hoy?

Se me ocurre que el de hace cuarenta años vería algo más difícil la materia y mucho más fáciles los exámenes. Se me ocurre que el de hoy sufriría manteniendo las formas y tomando apuntes.

Y los profesores. ¿Qué sucedería si hiciéramos viajar a los profesores? Pienso que el del pasado tendría que escuchar quejas de alumnos (y de padres) por ser incapaces de tomar nota de lo que el profesor dice. Y diría que el del presente quizá recibiría quejas de padres por cantidad de tareas enviadas a casa. Indico esto último porque tengo la impresión de que a veces los chicos dedican mucho tiempo a hacer las tareas… pero también reflexiono que quizá es más por falta de concentración que por carga de trabajo.

Pozas de Melón (Melón, Ourense)

En la ruta -que fue muy habitual para nosotros en el pasado- Vigo-Madrid, se pasa por una localidad de nombre curioso, y que esconde un paraje natural que es un regalo: Melón.

Es un conjunto de pozas y cascadas formadas por el río Cerves: un buen sitio para hacer un alto en el camino y refrescarse en estos días tan calurosos (aunque seguro que en días de menos calor nos muestran también su encanto).

Así era mi hijo Ignacio (de Joaquín Echeverría)

Como libro recomendado por mi madre, pasó a ser de obligada lectura, por supuesto. Y es lectura de las que merecen la pena, alimentan y hacen crecer el espíritu y la mente.

El atentado del puente de Londres, del 3 de junio de 2017, nos desveló la figura de Ignacio Echeverría Miralles de Imperial al resto de la humanidad. Armado solamente de su monopatín, se enfrentó a los terroristas. Una heroicidad. Un héroe.

Un héroe, desde luego. Pero cuando lees este retrato cariñoso que le hace su padre, te das cuenta de que Ignacio no podía haber hecho otra cosa, siendo como era.

Me ha encantado conocer -a través del libro- a Ignacio y a los suyos. Y, encima, siendo nosotros gallegos y habiendo vivido tantos años en Pozuelo, me siento un poco más cercano a esa bonita familia.

Si queréis conocer más sobre Ignacio y sobre cómo dar lo mejor de nosotros mismos, os recomiendo la lectura de este libro.

¿Qué es el sursuncorda?

La expresión alude al poder de alguien con capacidad de decisión… y a nuestra decisión de no hacerle caso: “ni aunque lo diga el sursuncorda”.

Proviene de la expresión litúrgica latina “sursum corda”, que significa “arriba los corazones” (en la liturgia actual, “levantemos el corazón”).

E imagino -que no lo sé- que ese significado viene de referirse a ese Señor ante el cual se levantan los corazones.

2021 nos recuerda a 1941

Me encuentro leyendo estos días el libro Los niños de Irena (Tilar J. Mazzeo), que nos cuenta la historia de Irena Sendler, salvadora de miles de niños durante la Segunda Guerra Mundial. Otro día os hablaré más de ella, pero hoy quiero compartir esta página, que me ha hecho pensar que este 2021 tiene demasiado de aquel 1941: la posibilidad de la agresión por la calle si no vas con la pareja aceptable, el hecho de que haya personas señaladas para recibir palizas (y esa parte de la población que mira para otro lado) y, finalmente, esa epidemia y su cuarentena.

Mona Lisa (Museo Del Prado, taller de Leonardo da Vinci)

No, no se trata de un error ni de un acuerdo al que hayan llegado los museos del Louvre y del Prado. Y no es necesaria una mirada muy atenta para darse cuenta de que esta no es la Mona Lisa que conocemos.

Pero sí sabemos que es del taller de Leonardo. Y, además, los estudios nos han descubierto que el proceso creativo que dio lugar a la original se repitió también con esta. ¿Se hicieron, quizá, a la vez?

No es de Leonardo, en eso parecen estar de acuerdo los críticos. No se aprecia el característico sfumato, por ejemplo. Pero esos rizos… esos rizos son dignos del genio.

Mona Lisa, Museo Del Prado
Mona Lisa, detalle

El piropo

El escenario lo conocemos bien: alguien (generalmente un hombre) ve a una persona (generalmente una mujer) y se ve con todo el derecho del mundo a opinar sobre su cuerpo, sobre si su vestido deja mucho a la vista o a la imaginación, sobre si sus ojos son de este u otro color, sobre su pelo, sobre sus deseos.

Y lo conocemos bien porque está más que normalizado: si nadie te pide tu opinión, quizá no sea necesario darla. Si una mujer quiere ir vestida como le dé la gana –no hay vestidos indecentes, hay miradas indecentes-, subir una foto a instagram como le place o poner de foto de perfil la que más le gusta, no tiene por qué recibir la opinión de ningún baboso. Las mujeres -su cuerpo, sus deseos- no son un territorio que debamos conquistar (cuántas veces se ha usado esa palabra). Es muy corto el camino entre la justificación de un piropo y la justificación de cosas peores. Y hoy, más que nunca, debemos estar alertas. Como hombres, debemos replantearnos esos derechos que creíamos tener si queremos una sociedad mejor.

El piropo, de Xavier Miserachs

Os recomiendo este hilo de @Pombeitor, en donde lo desarrolla mucho mejor que yo.