Seguramente muchos de vosotros ya conoceréis esta maravillosa balada, pero me gustaría invitaros a disfrutarla. Nos ocupamos del mar: una obra en la que se describe de forma magistral una repartición de tareas.
De nada.
Seguramente muchos de vosotros ya conoceréis esta maravillosa balada, pero me gustaría invitaros a disfrutarla. Nos ocupamos del mar: una obra en la que se describe de forma magistral una repartición de tareas.
De nada.
Todos hemos hecho avioncitos de papel, una de las actividades escolares más habituales.
Os presento hoy esta página en la que se muestran unas decenas de modelos, perfectamente clasificados por dificultad, capacidad acrobática, distancia y duración del vuelo.
Disfrutadlos, amigos.
Aunque en una primera aproximación podría considerarse mejor, más acorde con la realidad, mostrar el número de casos por millón, esto puede tener un par de efectos contraproducentes:
Pues no parece tener relación alguna con nuestros queridos amigos escandinavos (aunque diré que a veces son expertos en hacérselo). La expresión tiene relación con soccus, un vocablo latino que designaba a una especie de pantufla que era llevada por las mujeres y los actores de teatro cómicos.
De ese soccus viene tanto nuestro zueco, como también la palabra zoquete o zocato.
Así que hacerse el sueco, que significa hacerse el despistado o hacerse el avión procede de una humilde prenda de vestir sobre la que caminaban quienes se encargaban de hacer sonreír al mundo.
En el municipio de A Guarda, en la parte sur de la provincia de Pontevedra, tiene uno de los castros más espectaculares, por su estado, por sus dimensiones y por su ubicación. Pero de lo que quiero que disfrutéis hoy es de este bonito vídeo.
Santa Tecla. from Drones Post on Vimeo.
No vemos el mundo como es; vemos el mundo como somos.
Lengua nos está sirviendo para poder disfrutar de la lectura y de la escritura, permitiéndonos viajar en estos tiempos en los que tanto lo echamos de menos.
Lengua extranjera nos sirve para comunicarnos con amigos de otros países y para poder leer su prensa, conociendo de primera mano cómo evoluciona allí la enfermedad.
Ciencias Sociales nos está sirviendo para entender cómo puede afectarnos esta situación tan increíble como sociedad y cómo se vivieron situaciones similares en el pasado.
Matemáticas para entender la evolución de las curvas de enfermos, recuperados y fallecidos y para mostrarnos cómo estamos evolucionando; también para saber si los tratamientos propuestos funcionan o no.
Ciencias de la Naturaleza para encontrar la vacuna y la medicina; también para aplicarlas.
Religión para encontrar la necesaria paz y para entrar en comunión con quienes profesan la misma (al menos). También para recordarnos que hemos vivido una Cuaresma (¡Cuarentena!) y que entramos en la Semana Santa, ayudándonos a ubicarnos en el tiempo y recordándonos que todo sigue.
Valores para poder gestionar nuestra frustración, para poder transmitir nuestra alegría y nuestro ánimo a los demás; también para poder mostrar nuestra solidaridad con el resto de personas, quedándonos en casa salvo para lo exclusivamente imprescindible.
Educación Física para ayudarnos a mantenernos en forma, para poder establecer rutinas de ejercicios y mantener una vida saludable. Desde luego, también para disfrutar de partidos históricos y que nuestros pequeños puedan asombrarse con Maradonas, Butragueños, Petrovics y Sabonis.
Música para disfrutar escuchándola y componiéndola, cantándola y bailándola. En directo y vía Internet. Un festival cada día.
Plástica para expresar toda nuestra creatividad y plasmar nuestros sentimientos en un hoja de papel, en un bloque de arcilla o en cualquier manualidad; también para hacer llegar mensajes de esperanza, ilusión y alegría desde nuestras ventanas y balcones.
Tecnología para poder seguir comunicándonos con nuestros seres queridos, para poder verlos y para que nos vean. Para que nos sigamos viendo padres e hijos, abuelos y nietos, hermanos, amigos. También para poder continuar trabajando y aprendiendo.
Celebramos hoy la festividad de Santa Irene de Tesalónica. Esta mártir del siglo III fue asesinada -se desconoce cómo- por no renunciar a la fe cristiana.
En su honor la isla de Santorini lleva su nombre.
Y para mí, es sobre todo el nombre de nuestra preciosa, única, inteligente, cariñosa, y simpática hija Irene. Te quiero, amor. Muchas felicidades.
Para Irene :*
Tenemos mil motivos para criticar a la Iglesia, comenzando por el imperdonable de proteger a pedófilos, seguramente el más grave de todos sus pecados.
Pero, no sé si por ese sesgo de confirmación en el que todos caemos, buscando en la realidad la confirmación de nuestros pre-juicios, o porque no queremos que la realidad nos estropee una buena noticia, leo (llevo días leyendo) que la Iglesia (Católica, suponemos) no está haciendo nada en esta crisis. Sin hacer una gran labor de búsqueda, he encontrado esto.
– en Ávila ha puesto 600 camas a disposición del ayuntamiento. También se han puesto camas (desconozco cuántas) en Albacete, Sigüenza o Barbastro.
– donaciones de dinero para material sanitario (sobre 1.000.000 €)
– elaboración de mascarillas, miles.
– por supuesto, la habitual atención a personas sin hogar, a personas mayores que viven solas, etc.
¿Qué tal si utilizamos nuestra energía para apoyar, en lugar de para criticar? Tiempo habrá de corregir lo que se ha hecho mal.
Vino para quedarse unos meses y se quedó casi una vida. Fiel servidor de su reina, cuando esta dejó de serlo no la acompañó a su nuevo hogar. Y esa traición nunca fue perdonada, tampoco cuando la reina volvió a la corte.