El origen de la palabra Beefeater

Beefeater, además de ser el nombre de una bebida alcohólica, es también la denominación de los guardianes de la Torre de Londres. Se dice que antiguamente se les pagaba con carne, y de ahí viene que se les llame «Comedores de Carne» o «Beef eaters».

Existe otra versión que apunta a que podríamos estar ante una degeneración de la palabra francesa «buffetier», que se refiere al guardián de la comida real; y también que podríamos estar ante una forma peyorativa de llamar a estos guardianes, en contraste con la pobreza de la mayoría de la población (en este caso también tenemos como origen «beef eater»).

De Arpingstone – Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=349522

Disculpe, pero tiene usted un error en el pasaporte

Si eres español, tienes un pequeño (y posible) error en el pasaporte. En su primera página está representado el primer viaje de Colón. Allí está representada la ruta de dicho viaje, con su salida del puerto de Palos de la Frontera, su recorrido a través del Mar Océano hasta llegar a las Indias, y su regreso.

Ya de vuelta, La Pinta arribó a Baiona el 1 de marzo; días más tarde, el 4 de marzo, arribó La Niña a Lisboa (La Santa María encalló al llegar a las Indias, y allí se quedó).

Sin embargo, vemos que en nuestro pasaporte se puede ver que el punto de llegada es Lisboa, cuando debería ser Baiona (salvo que se esté representando el viaje de la nave que llegó en segundo lugar, La Niña). El ayuntamiento de Baiona ya ha solicitado que se rectifique ese gráfico.

Actualización: 2011.03.24

Según ha comentado el usuario Sinextrorsum en meneame, lo que representa ese gráfico es la ruta que siguió Colón, no la que siguió la primera nave en volver al Viejo Mundo. Si es así, el mapa tiene sentido, aunque no representa, en mi opinión, lo que debería.

Leí esta noticia hace unos meses; aunque no recuerdo dónde, incluyo un enlace a la noticia en El Mundo.

Calle Princesa, pero… ¿qué princesa?

Hay una conocida calle en Madrid denominada «Calle de la Princesa». Para los que no lo sepan, añado que es muy común en Madrid eliminar las preposiciones y los artículos a la hora de referirse a las calles, y hablan casi como en telegrama (así «Calle de la Princesa» se convierte en «Calle Princesa», o «la Plaza de España» se convierte en «Plaza España»).

Una conocida calle de Madrid es, como decía, «la Calle de la Princesa». La princesa a la que se dedica esta calle es Isabel de Borbón y Borbón, conocida como «La Chata».

Infanta Isabel de Borbón y Borbón
Infanta Isabel de Borbón y Borbón (de Wikimedia Commons)

Isabel de Borbón y Borbón fue Infanta de España, condesa de Girgenti y -en dos ocasiones- princesa de Asturias (es decir, heredera a la Corona española). Fue una infanta muy querida por el pueblo y hasta hoy llegan las muestras de afecto por esta princesa. Podemos disfrutar de un monumento suyo en Madrid, en el Paseo Rosales y en La Granja de San Ildefonso. Una de las habitaciones del palacio de La Granja está dedicada a ella.

He averiguado esto gracias al blog «De Madrid al cielo».

Para Clara :*

La tumba de Victor Noir

Victor Noir murió el día anterior a su boda, víctima de un disparo, tras meterse en una disputa entre su jefe y un primo de Napoleón III. Pero, desafortunadamente, eso es demasiado habitual como para convertirlo en protagonista de este post.

El escultor de la tumba decidió esculpir a Victor Noir tal como se había ido al otro mundo, con una erección… intensa.

Tumba de Victor Noir (por MRW), de Wikimedia Commons

Su tumba se encuentra en el cementerio Pere Lachaise, y es costumbre entre las chicas que lo visitan cumplir el ritual de dejar unas flores en su sombrero, besar sus labios y aplicar un generoso masaje sobre su principal particularidad. Como podréis suponer, el paso del tiempo ha desgastado muchísimo esas áreas de la estatua. Una sobre todo, hay que decirlo.

Me enteré de esta historia mediante la siempre sorprendente Nieves Concostrina. Gracias!.

El día en el que un balón paró una guerra

Nos encontramos en 1914, en el frente de la Gran Guerra (más tarde llamada Primera Guerra Mundial). Es el día de Navidad y se está disputando un partido entre británicos y alemanes.

Los disparos ya no los efectúan las armas, sino las piernas; los contraataques ya no causan heridas y, cuando alguien cae al suelo, puede volver a levantarse, muchas veces ayudado por el rival.

La noche anterior, la Nochebuena, la Noche de Paz, ambos ejércitos decidieron parar. Lloraron juntos a sus muertos, entonaron juntos villancicos, juntos rieron y, seguramente, juntos se preguntaron que qué hacían allí.

Aquel día de Navidad, aquellos chicos, en vez de matarse, decidieron jugar juntos. Dicen que ganó Alemania 3-2. El resultado, obviamente, es lo de menos.

La noticia llegó a oídos de los mandamases, y ya nunca más se permitió tal desfachatez: los años siguientes ordenaron iniciar ataques el día anterior y cambiaban a menudo a los soldados de frente, para que no se hicieran amigos de los rivales.

Me enteré de este bonito hecho gracias a Alfredo Relaño. Gracias!

Nacho y Clara me comentaron que había una película sobre este tema. Gracias!. Os dejo con el trailer:

El origen de la palabra Montevideo

Existen diferentes versiones para explicar el origen de la palabra Montevideo, capital de Uruguay. La que más me sorprende es la que sostiene que significa «El sexto monte, de este a oeste»: Monte VI, de E a O. Esta versión sostiene que los españoles anotaron ese texto en un mapa, pues se referían al sexto cerro navegando de este a oeste.

Las otras versiones existentes sobre el origen del nombre se basan, o bien en el concepto «Monte-video» = «Monte-veo», o en «Monte-Ovidio» (Ovidio era obispo de Braga, en Portugal).

¿Cuál es el origen de la expresión «Salvado por la campana»?

La expresión «Salvado por la campana» (que viene a significar «salvado a última hora» o «salvado cuando ya estaba todo perdido» [y produciéndose, en general, esa salvación por un hecho externo]) nos remite al boxeo. Sin embargo, no parece ser ese el origen de ese dicho.

Hace siglos, cuando era relativamente común dar por fallecidas a personas que aún estaban vivas, se propuso la siguiente solución: colocar una campana en la superficie, unida por una cuerda que llegaba hasta el cádaver (o el no cadáver). Si la persona no estaba muerta y despertaba, podía utilizar la cuerda para hacer sonar la campana y, así, salvarse.

Gracias, Clara.

El oso y el ¿madroño?

Como muchos sabréis, el símbolo de Madrid es un oso y un madroño. Por consiguiente, nos lo podemos encontrar en varios sitios: en el escudo de la Villa, en la Puerta del Sol (una de las principales plazas de Madrid) o en el escudo del Atlético de Madrid (uno de los clubes de fútbol de la ciudad), entre otros.

El madroño (Arbutus unedo) es un arbusto o árbol cuya forma no es muy parecida a la que suele mostrar el escudo:

Fotografía de un madroño
Fotografía de Giancarlo Dessi - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Arbutus_unedo_g1.jpg

Sin embargo, hay un árbol muy habitual en el centro de España, cuya forma sí se corresponde con la que suele usarse para representar el árbol del escudo de Madrid:

Fotografía de un pino
Fotografía de Rae Boe - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Rom_circo_maximo_01.jpg

El pino manso (Pinus pinea), como vemos, es muy parecido al «madroño» que vemos en escudos de Madrid:

Fotografía del Oso y el Madroño de la Puerta del Sol, Madrid
Fotografía de Tomás Fano - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Oso_y_Madro%C3%B1o_%28Antonio_Navarro%29_Madrid_05.jpg

¿Podría ser que se caiga por los suelos uno de los grandes mitos, y que debamos hablar a partir de ahora de «El oso y el pino» en lugar de «El oso y el madroño»?. Escuché esta argumentación hace ya unos años, y me parece completamente razonable.

Actualización: 2011-03-01
Gracias a vuestras contribuciones en los comentarios y por otros medios, veo que -al menos en Madrid- se ha extendido la idea de que realmente sí es un madroño. El hecho de que las personas de Madrid tengan tan clara esa explicación me hace pensar en que… ha habido que buscar una explicación (señal inequívoca, a mi entender, de que el madroño generaba dudas).

Inicialmente, el escudo de Madrid fue un oso (realmente, una osa). Solo. Sin madroño, sin pino, sin nada (hablamos del año 1211). Unos años después (1222), se puso fin a un pleito entre la Villa de Madrid y el Cabildo Eclesiástico, que asignaba los bosques a la Villa y los pastos al Cabildo. Ese fue el motivo por el que se añadió un árbol al escudo de Madrid, con el oso de pie apoyado en el tronco (y un pasto al Cabildo, con el oso paciendo). Es decir, son dos elementos (el oso y el árbol) independientes, que no indican que el oso tenga que comer los frutos del árbol. Se desconoce cuándo se comenzó a decir que el árbol era un madroño. Lo que sí se sabe es que por esta zona no había madroños en abundancia.

Muchas gracias por vuestro interés y por vuestros apuntes, que son los que han llevado a mejorar el post.

Cómo viví el 23-F

Os preguntaréis por qué hablo del 23 de Febrero el día 24. Pues porque mi primera noticia sobre el golpe de estado se produjo el día 24. Yo tenía 9 añitos y vinieron mis padres a mi habitación a decirme que había pasado algo que podía habernos llevado a una guerra. No veo mejor forma de explicar a un niño lo que pudo haber pasado. Esa fue mi vivencia de aquel día, aunque han sido los años los que me han permitido ver la importancia y gravedad del momento.

Para ubicarnos, es importante ser conscientes de que sólo llevábamos cuatro años de democracia y que sólo habían transcurrido treinta y dos años desde la Guerra Civil Española. Todo muy reciente. Todo aún en pañales.

Y todo lleno de misterios: ¿quién había organizado aquello?. ¿Lo sabía el Rey?. ¿Era Tejero un organizador o un mandado?.

A lo largo de estos treinta años, nos han inundado con información sobre el 23-F. Me quedo con la valiente actitud, defendiendo la Democracia, de Gutiérrez Mellado, Adolfo Suárez, Santiago Carrillo y Manuel Fraga; curiosamente cuatro personas que habían demostrado más que simpatía por regímenes no democráticos. De todos modos, creo que debemos considerar a todos los diputados presentes como unos héroes que contribuyeron a preservar un sistema que acababa de comenzar.

Aquella noche sirvió para que nos creyéramos que sí, que esta vez nuestra Democracia iba en serio. Conviene recordar cada día que lo que tenemos ahora no siempre fue así.

Molly Malone

Dicen que, en las frías y húmedas noches de Dublín, todavía se puede escuchar el sonido de las ruedas de la carretilla de Molly. Pero, si te vuelves para verla, desaparece y jamás volverás a escucharlo.

Estatua de Molly Malone - Fotografía de Marimar Costa Portela

Molly Malone era una bella jovencita que se dedicaba, al igual que sus padres, a vender pescado y marisco por las calles de Dublín. Cayó enferma, sufrió unas altas fiebres, y murió en la calle. Se dice que su fantasma todavía pasea por los mismos lugares. Con esta historia se escribió una bonita canción (Cockles and Mussels) que se ha convertido en el himno oficioso de Dublín.

Os dejo tres versiones de la canción: la primera es de The Dubliners; la segunda de Erin Hill (me ha parecido preciosa y cargada de sentimiento); la tercera está en gaélico, es de Damien Leith. También he puesto la letra, al final del post.



In Dublin’s Fair City
Where the girls are so pretty
I first set my eyes on sweet Molly Malone
As she wheel’d her wheel barrow
Through streets broad and narrow
Crying cockles and mussels alive, alive o!

Chorus
Alive, alive o!, alive, alive o!
Crying cockles and mussels alive, alive o!

She was a fishmonger
But sure ‘twas no wonder
For so were her father and mother before
And they each wheel’d their barrow
Through streets broad and narrow
Crying cockles and mussels alive, alive o!

Chorus

She died of a fever
And no one could save her
And that was the end of sweet Molly Malone
But her ghost wheels her barrow
Through streets broad and narrow
Crying cockles and mussels alive, alive o!

Chorus