Archivo por meses: abril 2021

La teoría del paréntesis (de El País)

El periódico El País, en un proyecto realizado por Podium Podcast, y creado por Juan Diego Quesada y Fernando Peinado, ha preparado tres audios de enorme valor documental (valor que se acrecentará con el tiempo, sin lugar a dudas) sobre cómo esta pandemia de coronavirus golpeó, en marzo de 2020, a las residencias de ancianos.

Tres audios que os recomiendo escuchar, y que tenéis en varias plataformas. Los comparto en YouTube, por facilidad para vosotros.

COVID 19, de Marwan

Antes,
a todo joven poeta
que osaba
asomarse a un cuaderno
para lanzar, un rato después,
piedras de juventud
contra toda cabeza visible del sistema,
le soltaban
la misma basura de siempre:
«sois una generación
nacida sobre sábanas de seda,
no habéis tenido
que luchar por nada,
no sabéis del hambre
ni las guerras,
no habéis leído libros prohibidos
a la luz de una vela,
no conocéis el sufrimiento».

Aquí tenemos nuestra guerra,
nuestro búnker,
la ansiedad entre paredes,
los abrazos pospuestos,
la fatal incertidumbre por los padres,
el temor sin apellidos,
los muertos que no velaron,
el trabajo que se fuga entre las manos.

Y antes:
los bolsillos aullando,
las viviendas de centímetros cuadrados,
el gris perpetuo de las chimeneas,
los parquímetros sin alma,
el país del bienestar desnucado en el telediario de las 3.

Ya hemos pasado por esto,
ya tenemos,
joder,
nuestro país deshecho entre las manos.

¿Podemos usar ya nuestra rabia?
¿nos hemos graduado?
¿tenemos ya por fin derecho a la rebeldía?


No conocía a este poeta, tuve la suerte de escucharlo el otro día… y este poema dedicado a los jóvenes (realmente, a los jóvenes de todas las épocas, porque estoy seguro de que han pasado por situaciones similares) me ha fascinado.

Iglesia de San Juan de Tirán, en Moaña

En la parroquia de Tirán (Moaña, Galicia, España), asomada al mar desde su balcón, podemos encontrar esta pequeña iglesia dedicada a San Juan Bautista.

Se trata de una construcción románica (quizá con una ligerísima tendencia hacia el gótico por el leve apuntamiento de sus arcos) del siglo XIII, de la que hasta hace muy poco tiempo no había referencias escritas (finales del siglo XX). Quienes somos de la zona, lógicamente, la conocemos bien, y en ella hemos vivido -como siempre sucede con las Iglesias- las alegrías de las bodas y bautizos junto con las tristezas de los entierros.

Recientemente se ha acometido una restauración de la iglesia, que ha dejado a la vista una puerta (podéis verla en las fotos). En el exterior tenemos un panteón, el de la familia Castroviejo, muy apreciada y querida en Tirán, con tres figuras que representan las tres virtudes teologales: fe, esperanza, caridad. (Ya no es románico este panteón, como supondréis).

Las cosas y el amor ¿hacia ellas?

Es tan triste el amor a las cosas… las cosas no saben que uno existe.

Jorge Luis Borges

Lo cual no está en contradicción con las sensaciones bonitas que podemos vivir gracias a las cosas: ese coche que nos ha llevado a mil sitios, la casa que vio cómo comenzábamos nuestra vida en común, la casa que vio nacer a Dani, la casa que vio nacer a Irene…

A fraga do meu avó, de Mamá Cabra

Hace ya un tiempo, antes de que las pandemias y los confinamientos cambiaran nuestras vidas, tuvimos la suerte de asistir a la presentación de este precioso libro-disco de Mamá Cabra.

Es una obra dedicada a los animales, a las plantas, a la naturaleza, a nosotros. En definitiva, dedicada a este planeta que, por ahora, es el único que habitamos. (Y aunque no lo habitáramos o no fuera el único: merece, igualmente, cuidado).

Ecologismo en estado puro, en resumen. Ecologismo en el mejor de los sentidos. Ecologismo que cuida la diversidad y los bosques autóctonos -especialmente mal tratados y maltratados en Galicia-. Con este principal objetivo de concienciar nació este trabajo con trece canciones -trece regalos- que, por encima de todo, desbordan amor y sensibilidad.

Os lo recomiendo. Os va a encantar.

Mi padre, mi superhéroe

Hoy se cumplen 37 años de un accidente que tuvo mi padre, que pudo ser gravísimo y que, afortunadamente, sólo quedó en un tobillo completamente destrozado.

Era un lunes, acabábamos de regresar de unas vacaciones maravillosas en Madrid y Barcelona, y cuando desperté, estaba tía Rosa en casa (que se había venido para estar conmigo). Y ahí me enteré, aunque no lo asimilé.

Las personas que lo auxiliaron tras el accidente dicen que sólo tenía palabras para mí («o meu fillo, o meu fillo»).

Descubrí muchas cosas en aquellos días: que la felicidad es frágil, que la vida es muy frágil, que los hijos somos muy importantes para los padres, y que un padre, tendido en la cama de un hospital, cuando ve que su hijo es incapaz de entrar en la habitación, siempre podrá hacer el gesto de su superhéroe favorito para animarlo a entrar.

Como digo, aquel accidente quedó solamente en un tobillo hecho trizas, que le dejó una cojera de por vida que no le impidió seguir jugando al fútbol, manteniendo su primoroso toque. Poco tiempo antes de morir aún pudimos verlo, ese día de portero, volando en horizontal hacia un balón que se colaba en la portería.

37 años en los que hemos disfrutado muchísimo y que la vida nos fue llenando de alegría.

Mi padre, mi superhéroe.

Para mis padres, para mis hijos, para mi hermana y los suyos, para mi esposa.


Este texto se escribió originalmente el 25 de abril de 2014, así que las referencias de tiempo deben ser tomadas con respecto a esa fecha.

Cántico espiritual, de San Juan de la Cruz

Si hubiera que salvar alguna obra de la literatura universal, creo que me decantaría por este cántico que San Juan de la Cruz, ese medio fraile con el que Santa Teresa de Jesús quiso cambiar la Iglesia. El grueso de sus estrofas fue escrito en el calabozo de Toledo en donde fue recluido su autor. He dicho, erróneamente, «fue escrito», porque realmente fue creado y memorizado: allí no escribió, quizá por falta de medios o por exceso de miedos.

El Cántico es una composición que, en boca de una esposa en busca de su esposa, recorre veredas, paisajes, alegrías, dolores y sentimientos, manteniendo conversaciones con las criaturas en ese proceso.

Mil gracias derramando,
pasó por estos sotos con presura,
y yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de su hermosura.

(Respuesta de las Criaturas, tras ser interpeladas por la Esposa preguntando por el Esposo).

Y todos cuantos vagan,
de ti me van mil gracias refiriendo.
Y todos más me llagan,
y déjanme muriendo
un no sé qué que quedan balbuciendo.

(Esposa, lamentándose de no encontrar al Esposo).

Y no puedo terminar este post sin referirme a Amancio Prada, que le puso música (o, como él suele decir, le «extrajo» la música que el cántico tiene), cántico que tenía grabada en un cinta VHS (hablamos de comienzos de los 90 y de la bellísima iglesia mozáraba de San Miguel de Escalada). Esa música me acompañó durante mis tardes de estudio en la carrera y, sin duda, me facilitó el aprendizaje. Gracias, Amancio y Juan, que nunca os las he dado. Incluyo aquí este otro concierto, con poemas de San Juan de la Cruz y de Teresa de Jesús.

El origen de la palabra «misiva»

No es tan espectacular como otras (saludos, busilis), pero nos sirve para recordar la importancia que el latín tiene en nuestra lengua: la palabra misiva viene del latín missus, participio pasivo del verbo mittĕre, que significa «enviar».

Así pues, una traducción directa sería «aquello que es enviado».

Hoy un ministro, un candidato a presidencia de una comunidad autónoma y la directora de la Guardia Civil han recibido sendas misivas con amenazas de muerte. Sirva este humilde post para manifestarles mi apoyo.

Pasiones mitológicas, en el Museo del Prado

Entre el 2 de marzo y el 4 de julio de este año 2021 se puede contemplar en el Museo del Prado una selección de pintura mitológica de los siglos XVI y XVII, con 26 obras de Tiziano, Veronese, Allori, Rubens, Ribera, Poussin, Van Dyck y Velázquez. Dentro de esta selección de obras maestras, es obligatorio destacar que, por primera vez en España desde el siglo XVI, se muestran juntas seis pinturas que Tiziano pintó para Felipe II, esas seis poesías, según el nombre que el propio pintor les otorgó.

Es innegable que la atracción por la mitología no se quedó en los antiguos griegos y romanos, sino que nos ha ido acompañando hasta nuestros días. No en vano, las pasiones que movían a aquellos son las mismas que nos mueven a nosotros. En paralelo, siempre me gusta destacar que la mitología (y la religión) tienen mucho de ciencia, ya que son el primer intento de encontrar una explicación a la creación, a la vida y a las relaciones humanas.

Tanto en la exposición como en la página web de la misma tenemos una gran variedad de recursos que nos permitirán ampliar nuestro conocimiento sobre estas pinturas y los motivos que representan.

Quienes no tenemos la suerte de poder visitar Madrid en estos días (o quienes, teniendo esa fortuna, quieren disfrutar de una mejor contemplación de las obras) podemos realizar una visita virtual, en la cual podemos acercarnos con todo detalle a alguna de las piezas de la exposición.

Es una exposición organizada por el propio Museo Nacional del Prado, la National Gallery y el Isabella Stewart Gardner Museum; los comisarios son Miguel Falomir -director del Museo del Prado- y Alejandro Vergara -jefe de conservación de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del Museo del Prado.