Detrás de una camiseta de tres euros hay dos pobres: el que compra el que cose. Cada uno en una parte del mundo. En el medio el explotador, que une la necesidad de dos pobrezas en su beneficio.
Hoy, día de Viernes Santo, recordamos la muerte de Jesús de Nazaret. Y se nos dice que falleció a la hora de nona.
Nona, es decir, novena. La novena hora tras la salida del sol, que se establecía en las seis de la mañana. Es decir: Jesús de Nazaret murió a las tres de la tarde.
Esta iglesia, de estilo bizantino y comenzada en el siglo IV, bajo los auspicios de Constantino I, el emperador romano que, con el edicto de Milán, estableció la libertad de culto.
Es de planta basilical (una nave central y dos naves laterales), y su cúpula tiene un diámetro de 15 metros y una altura de 35 metros.
Hoy, día de Santa Irene (5 de abril), me parece tremendamente adecuado traer esta iglesia, que hoy es también sala de conciertos, apuesto que con una acústica maravillosa.
Esta locución latina, cuyo significado es algo como «el dios que procede de la máquina» nos ha llegado del teatro romano y griego (ἀπὸ μηχανῆς θεóς), cuando una máquina, externa al escenario, nos introducía a un nuevo personaje (una deidad) que resolvía el conflicto o la situación existente.
Se aplica ahora en aquellas ocasiones en las que, como entonces, un elemento externo resuelve una situación de forma más o menos inesperada y, desde luego, de una forma de la que no se habría resuelto de otro modo.
Es un tema recurrente, ese de deberes sí o deberes no. Por una parte, parece evidente de que las bastantes horas que pasan nuestros hijos en los centros escolares no son suficientes, ya que sin un extra fuera de ellos, no podrían aprobar o, en el mejor de los casos, sacar buenas notas. Sin embargo, no es menos cierto que todas las tareas que se realizan en casa (sean obligatorias, sean simplemente sugeridas, o sean completamente motu proprio), son las que cimentan la diferencia entre los menores.
En todo caso, el mensaje importante de este vídeo es que nuestros hijos necesitan tiempo libre.
En la parte norte de la provincia de Cáceres, en donde confluyen los ríos Tajo y Tiétar, en el mons fragorum de los romanos, se encuentra en una de las más ricas reservas de bosque mediterráneo.
Cuando lo conocimos, aún no era parque nacional (lo fue unos años después). Es un lugar que no puedo recomendaros más encarecidamente: tanto el paisaje formado por esos dos ríos, como la vegetación propia del bosque mediterráneo, como su riquísima fauna, son motivos de visita, aprendizaje y admiración. Siempre que pasamos lo suficientemente cerca y tenemos la oportunidad, lo visitamos.
Podréis disfrutar del buitre leonado de una forma única: decenas de ejemplares volando sobre vuestras cabezas y aterrizando en el roquedo en donde están sus nidos. Buitre leonado, pero no solamente buitre leonado: también el negro, también el alimoche, también la cigüeña negra, también el águila imperial. Un tesoro que debemos conservar siempre.
Como lugar indispensable dentro del parque (si no podéis ir a ninguno más, id a este) os recomiendo el Salto del Gitano, del que ya hemos hablado en este blog. También hay, a lo largo del parque, otros lugares para avistamiento de aves. Si podéis, subid también al castillo, desde donde tendréis una vista increíble.
No es necesario pagar entrada para disfrutar de este campo, pero como siempre debemos hacer cuando acudimos a un lugar así (además de lo obvio de no contaminar ni con nuestros ruidos ni con nuestra suciedad), haced algo de gasto, si podéis: un bocata, un refresco, un recuerdo. El pequeño gasto de cada visitante ayuda a mantener estos lugares con vida.
De Alejandro Rodríguez Villalobosg, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1860930
Quiero besarte la risa y sus notas cristalinas; colgándome de los labios parecerán campanillas; quiero besarte la luz que brota de tus pupilas. ¿Cómo será, fría o cálida, lo mismo que cuando miras? Sueño mi beso estuviera lejos del radio en que gira lo que es, pues yo quisiera bajo la noche tranquila besarte lo que ninguno hasta hoy te besaría.
Descubrí a Josefina Romo Arregui (como a casi todas las poetas del 27) gracias al trabajo de Sheila Blanco y a su disco Cantando a las poetas del 27. Este poema que os traigo hoy me embelesó desde el primer momento. Fue escrito por una Josefina casi niña (diecinueve años) y está lleno de frescura y belleza.
El pasado 30 de marzo (2022) tuvimos la fortuna de disfrutar de un concierto de Sheila Blanco, que comenzó, precisamente, con esta maravilla. A la par que Sheila cantaba y nos traía esas palabras de hace casi un siglo, Vanesa Álvarez pintaba a las poetas, visibilizándolas, tanto de forma metafórica como real.
Esta actuación se enmarca dentro de las llevadas a cabo por el colectivo Expostas en los últimos años: un intento de exponer a mujeres en el mundo de la literatura, el deporte, la vida cotidiana para que nos sirvan de referentes y para que sepamos que siempre han estado ahí.
Portada del disco Cantando a las poetas del 27, de Sheila Blanco, e ilustrado por Vanesa Álvarez
Una palabra dicha de forma bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Proverbio japonés.
Es increíble la capacidad que tienen las palabras y su entonación de herir y de curar. Usémoslas para el bien (y no solamente con los demás, también con nosotros mismos).
El maravilloso discurso de ingreso de Federico Corrientes en la Real Academia de la Lengua Española es una fuente casi inagotable de conocimiento en el ámbito de la influencia de la lengua árabe en el castellano.
Nos cuenta Corrientes que la palabra «titiritero» viene del andalusí tiríd tirí, cuyo significado es «¿quieres ver?», que del disfrute de lo que el público ve viven estos artistas.