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¿Censura o cuidado?

Como quizá sepáis quienes tenéis Disney+, desde hace poco hay ciertas películas que han salido del catálogo para niños: Peter Pan, Los Aristogatos, Dumbo, El libro de la selva, La Dama y el Vagabundo.

Mi primera reacción fue de sorpresa, también de crítica velada (o sin velar) hacia esta nueva sociedad que nos está llevando hacia no se sabe dónde. Efectivamente, en esas películas -y en muchas más- hay actitudes que están mal. ¿Debe ser esta la causa de eliminarlas del catálogo infantil? Obviamente no, pensé en esa primera reacción: para eso estamos los cuidadores.

Para eso estamos los cuidadores. Je.

En esta sociedad tan frenética, no. Pasamos muy poco tiempo con nuestros pequeños -hasta nos hemos inventando esa cosa del tiempo de calidad– y lo cierto es que, con mucha seguridad, nuestros niños verían estas películas ellos solos. Y Disney ha decidido echarnos una mano.

Espero vuestras opiniones, porque creo que hay mucho que analizar en esto.

El barroquista (YouTubers con los que dejarías a tus hijos)

Es obvio que estoy usando el término YouTuber con un sentido cada vez más amplio. Hoy os presento a El Barroquista, al que conozco vía Twitter e Instagram (al pie, como de costumbre, pongo enlaces de interés).

El barroquista nos ofrece unos vídeos que son unas auténticas clases magistrales sobre arte, y que os recomiendo encarecidamente. Además de sus vídeos, sus hilos de Twitter son también oro en paño. Y, por si os lo estabais planteando: no, no solamente habla sobre el Barroco. Su contenido es para todas las edades (no es contenido expresamente infantil, hago esta aclaración porque lo he metido en el grupo de «YouTubers con los que dejarías a tus hijos»), y seguramente tus hijos podrán disfrutarlo a partir de la adolescencia/preadolescencia, si les gusta el arte.

Quiero también hacer un añadido: en estos tiempos de tiktoks, de vídeos de unos pocos segundos, de micropíldoras de conocimiento, supone un remanso de paz poder encontrarse con vídeos de amplia duración en los que se puede degustar y disfrutar del conocimiento. Se diría, a juzgar por la brevedad de muchos contenidos culturales en Internet, que cada vez somos menos capaces de mantener la concentración durante largo tiempo. ¿Qué nos está pasando?

Recientemente he descubierto que, además, para colmo de bienes, es gallego.

Code Combat, aprendiendo a programar

En numerosas ocasiones nos preguntamos qué lenguaje es el mejor para aprender a programar. Quienes tuvimos la mala suerte de aprender con BASIC aún lo estamos pagando.

Code Combat nos ofrece una aproximación muy recomendable, preparando nuestra mente para la programación orientada a objetos. Aunque está orientado preferentemente a un público infantil-juvenil, no hay nada que impida que los mayores podamos seguir esa misma ruta.

Es un sistema de pago, pero gratuito en los niveles que se consideran básicos (y que no son pocos). A partir de ahí, hay diferentes modalidades (comenzando en unos 100€/año) que ofrecen nuevos niveles, funcionalidades y conocimientos.

Lo que el Arte tiene que enseñarle a la Ciencia

Conocer de cerca el maravilloso trabajo de Luz Beloso con sus alumnos de Arte me ha llevado a la conclusión de que las ciencias necesitan -necesitamos- aprender mucho de cómo se enseña el Arte. En concreto, necesitamos adoptar de inmediato las siguientes virtudes:

  • Perder el miedo: ser capaces de proponer, sugerir o incluso llevar a la práctica ideas que puedan resultar absurdas a terceras personas. Olvidemos ese miedo.
  • Salirse del camino marcado: no salirse nunca del camino nos garantiza no encontrar nunca nuevos caminos. Es necesario salirse (en general, con sentido y argumentos) para poder mejorar.
  • Investigar: aquí lo tenemos claro. Todo el tiempo dedicado a investigación es tiempo bien aprovechando, aunque existan -o gracias a los- errores.

En resumen, mi felicitación y admiración por el trabajo de Luz y sus alumnos, y un toque de atención a nosotros: ingenieros (me pongo de primero para que quede claro que este toque es también para mí), biólogos, químicos, físicos, matemáticos y demás personas del mundo de la ciencia y la tecnología. Con especial atención a los profesores de esas materias: sus alumnos tienen mucho que experimentar, lo necesitamos.

Calendario Científico Escolar

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas nos ofrece un calendario en el que se indican las efemérides científicas más importantes de cada día.

El calendario puede descargarse de forma gratuita en formato A3 y A4. Adicionalmente, existe un canal de Telegram en el que se nos informa diariamente de dichas efemérides, una cuenta de Twitter dedicada y también se ha preparado un calendario integrable con Google Calendar para poder visualizarlas en el propio calendario.

Se han distribuido ejemplares impresos pero, por más fortuna que desgracia, la demanda ha sido muy superior a la oferta. Seguro que en próximas ediciones se solventa o reduce esa diferencia.

Esta edición es fruto del Instituto de Ganadería de Montaña (centro mixto del CSIC y de la Universidad de León), y ha sido coordinado por Pablo G. Toral y en él han colaborado, además, Fátima García Doval, Antonella Della Badia, ALLA, Benita Marcos Cordero, Pablo Rodríguez Ros, Llúcia Ribot Lacosta, Jesús Fernández-Bayo, Ainhoa Valldecabres, Xesús Mosquera Carregal, Cristina Naya Riveiro, Manuel Herrador, Marta Macho Stadler, Unidad de Cultura Científica del IGME, Gonzalo Hervás y Pilar Frutos.

Guía para la ventilación en aulas, del CSIC

Nuestro querido Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha elaborado esta guía de ventilación de las aulas con una serie de recomendaciones sencillas e interesantes.

El resumen de la guía, si no te la lees entera (y deberías, si este tema te interesa) es: 1) exterior mejor que interior y 2) ventilación, ventilación, ventilación. Como referencia, se necesita que del exterior entren (y, por lo tanto, salgan) 14 litros por persona y segundo (esto equivale, aproximadamente, a unas 5-6 renovaciones de aire por hora para un aula de 100m2, con 25 estudiantes.

En general, si tenemos la opción de tener puertas enfrentadas a las ventanas, abriendo ventanas y puertas podemos conseguir la ventilación necesaria.

En el documento existe también un apartado destinado a explicar cómo verificar, usando medidores de CO2, si la solución elegida nos ofrece la renovación necesaria.

Me he enterado de la existencia de esta guía gracias al programa Tarde lo que tarde (RNE), de Julia Varela. ¡Gracias!

Cobra Kai, en Netflix

Esta serie se sitúa unas tres décadas después (algo más) de los acontecimientos que nos contaba Karate Kid. Los protagonistas de aquel histórico combate y han continuado sus vidas: Daniel Larusso tiene un exitoso negocio de venta de coches; Johnny Lawrence es un fracasado -según los criterios de nuestra sociedad, se entiende- que intenta reencaminar su vida personal y profesional abriendo un dojo de karate.

Es una serie, de la que ya tenemos disponibles tres temporadas maravillosas, con constantes referencias a aquella época de Karate Kid, con muchos actores en común (todos los principales, salvo el entrañable señor Miyagi). También es obligatorio destacar el maravilloso trabajo de los jóvenes. En general, un elenco que lo borda: Ralph Macchio, William Zabka, Xolo Maridueña, Martin Kove, Mary Mouser, Tanner Buchanan, Courtney Henggeler, Jakob Bertrand.

Se tocan temas que me parecen muy interesantes para cualquier adolescente -no solo para adolescentes-, como las relaciones personales, las artimañas profesionales, el acoso, la violencia, la venganza, el perdón y el crecimiento personal. Y valoro especialmente que los personajes nos ofrezcan todos sus perfiles: ni los buenos tienen siempre una conducta intachable, ni los malos carecen de capacidad de actuar bien. La vida misma.

Esta creación de Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg es, en resumen, una producción que considero muy recomendable y que puede generar debates muy interesantes con nuestros hijos.

Rutinas que nos dan alas

Con mucha relación con un post reciente, en el que hablaba de los beneficios de la falta de libertad (es necesario leer el post para entender esto, advierto), quiero hoy hablar de los beneficios de las rutinas.

Establecer una rutina nos ayuda a ser más productivos, a ser mejores e incluso a gozar de más tiempo libre. Por contra, parar una rutina positiva puede hacernos no solamente perder el ritmo -obvio-, sino también evitar que volvamos a recuperarlo.

Con un par de ejemplos me explico mejor: cada día publico un post, desde hace aproximadamente un año. Cuando en otras ocasiones he intentado algo parecido, e incluso tras hilar muchos días haciéndolo, parar implicaba, casi, abandonar.

Con las tareas del trabajo que pueden resultarme más costosas hago también lo mismo: establezco una rutina que me ayuda a realizarlas. A ser posible, las coloco al inicio del día, de forma que cuando el mundo se pone en marcha yo ya tengo hechas mis tareas más engorrosas.

Felices buenas rutinas, amigos.

Propósitos de año nuevo

Antes de comenzar, quiero desearos a todos un año felicísimo. Este 2020 nos ha enseñado mucho, y de veras espero que cuando acabe esto (ojalá sea en el año 2021), seamos mejores.

Así que mis propósitos de este año van encaminados a ser mejor y a ayudar a hacer mejores a quienes me rodean.

  • un post al día: me ha encantado el reto, lo he cumplido, y quiero seguir haciéndolo.
  • inglés y francés: estudio diario. Este es otro reto que he conseguido y que quiero mantener. Todos los días, aprender o practicar un poquito de ambos idiomas. Si además puedo dar un salto cualitativo, mejor que mejor.
  • chino, árabe, sueco, navajo: al menos dos días por semana, quiero aprender un poquito de estos idiomas. En el 2020, sin ser un reto planeado, me he acercado a esos idiomas, quiero continuar.
  • proyectos propios: me gustaría retomar o poner en marcha al menos dos proyectos.
  • comercio local: es mi gran espinita y me la quiero sacar. Veo desde hace más de dos décadas cómo el comercio local está paralizado viendo cómo los grandes se llevan el trozo grande del pastel. Pondré mi granito de arena para enriquecer a ese comercio local, principalmente al de mi entorno.

Feliz año 2021, amigos.