De putas (con perdón) a señoras

Hay una obra del pintor veneciano Vittore Carpaccio, tradicionalmente conocida como «Las dos cortesanas», que representa a dos mujeres, solas, sentadas. El cuadro recibía el nombre de «Dos damas venecianas» aunque era conocido, como digo, por «Las dos cortesanas».

Vittore Carpaccio 079

Y sios parece injusto que el hecho de que dos mujeres estén tranquilamente sentadas y por ello ya reciban el apelativo de «cortesanas» por los expertos en arte, seguro que os indigna saber que cuando se descubrió que el cuadro estaba a medias, y que en su parte superior se representaba una escena de caza en una laguna, el título pasara a ser «La espera».

La presencia de los maridos ha convertido, de repente, a dos prostitutas en dos ejemplares esposas.

Feliz día de la Mujer.

Hablamos de esto en la Primera Época de El Cartapacio.

A Quintana dos mortos (e A Quintana dos vivos)

Santiago de Compostela, lugar de visita obligada, está llena de rincones mágicos, de leyendas y de realidades. Uno de esos rincones es la Plaza de la Quintana, a la cual Federico García Lorca (andaluz) dedicó un bello poema (en gallego).


¡Si, a lúa, a lúa
coronada de toxos,
que baila, e baila, e baila
na Quintana dos mortos!

Esta plaza tiene dos alturas (y unas escaleras entre ambas), y cada altura recibe su nombre: A Quintana dos vivos (la superior); A Quintana dos mortos (la inferior). Esta parte inferior fue cementerio, de ahí su alusión a quienes allí reposaban.

Y si podéis visitarla de noche, no olvidéis ver la sombra del monje ahorcado, silencioso guardián de la catedral.

Et in Arcadia Ego

La obra del pintor Nicolas Poussin Los pastores de la Arcadia (Les Bergers d’Arcadie) representa a cuatro pastores en la Arcadia (un lugar imaginario donde todo es felicidad) rodeando una tumba en la cual se puede leer la frase Et in Arcadia Ego.

Nicolas Poussin 052

La traducción sería algo como «Y en la Arcadia, Yo». Esta frase ha dado lugar a muy diversas interpretaciones (incluyendo alguna relacionada con el Priorato de Sión). Sin embargo, la más aceptada es la que explica que, incluso en el lugar donde reinan una felicidad y paz absolutas, también está la muerte.

Un trozo de mármol estropeado

Era un bloque de mármol extraído de la cantera de Fantiscritti. El artista Simone de Fiesole lo estropeó, intentando esculpirlo. Retomaron el trabajo Agostino di Duccio y Antonio Rossellino, sin poder avanzar. Lo dejaron con algunas partes semiesculpidas y con fracturas.

Pero ese trozo de mármol estropeado tuvo la suerte de encontrarse con la mirada del genio. O el genio tuvo la suerte de encontrarse con ese trozo de mármol estropeado.

DavidMichelAnge

Tú eres Abraham

Hace unos días, a raíz de este cuadro de Valdés Leal, sugerido por mi amigo Álvaro Espejo, surgió un comentario habitual ante esta escena bíblica: «menudo padre, sacrificando a su hijo porque Dios se lo pide».Juan de Valdés Leal , Sacrifice of Isaac 01

Y, como de costumbre, ahondamos en el tema, porque es la paternidad un tema que nos interesa. Y hablamos de que el Dios Sociedad a veces te pide que sacrifiques a tu hijo entregándolo a un colegio, aunque haya otras formas de educarlo. Y hablamos de que el Dios Dinero a veces te pide que sacrifiques a tu hijo yéndote tú a trabajar, aunque haya otras formas de vivir.

Y, visto así, o Abraham deja de ser malo… o pasamos todos a serlo.

La estatua ecuestre de Hernán Cortés… perdón, de Francisco Pizarro

En la extraordinaria Plaza Mayor de Trujillo (Cáceres, España) luce, orgulloso, el conquistador trujillano Francisco Pizarro, con una bella estatua ecuestre realizada por el escultor estadounidense Rumsey. Sin embargo, hay en esta estatua algún elemento que desconcierta y que hace dudar de que sea Pizarro el que está allí representado. El casco emplumado es el principal de esos elementos. Con un casco así iba ataviado, curiosamente, Hernán Cortés.

Trujillo. Estatua ecuestre de Francisco Pizarro en la Plaza Mayor

Esto ha ayudado a la propagación de una ¿leyenda urbana? que nos cuenta que México encargó una estatua de Hernán Cortés. Como parece que no gustó (o quizá que el pueblo no iba a permitir ubicarla en ningún lugar público), la devolvieron. Ni corto ni perezoso, el artista cogió su escultura de Hernán Cortés y preguntó a las ciudades de Lima y de Trujillo si querían una escultura de … Francisco Pizarro. Y con esta aproximación hubo más suerte. Ahora, la estatua de CortésPizarro luce, con su altivo porte y sus plumas en la cabeza, en Lima, Trujillo y Buffalo.

Algunas curiosidades sobre la fuente del Ángel Caído

La fuente del Ángel Caído, ubicada en el Parque del Buen Retiro de Madrid, es (o eso se dice) la única estatua del mundo dedicada al diablo.

El Ángel Caído. Foto de Thermos. Wikipedia.
El Ángel Caído. Foto de Thermos. Wikipedia.

No es cierto que sea la única estatua del mundo dedicada al diablo, por dos motivos:

  1. En Turín (Monumento al Traforo del Frejus) y en New York (Rockefeller Center) hay sendas estatuas dedicados a Lucifer.
  2. Se dice que todavía no era Lucifer, sino Luzbel; aún un ángel, justamente en el momento en que cae.

Esta estatua nos regala más curiosidades, como que se sitúa exactamente a 666 metros sobre el nivel del mar. Pero la que más me gusta, con diferencia, es la que nos cuenta que, para el rostro del Ángel Caído, el bueno de Ricardo Bellver (el escultor) se inspiró en… su suegra.

Bramante y su rivalidad con Miguel Ángel

El Papa Julio II decidió que la bóveda de la Capilla Sixtina debía ser pintada. Sólo faltaba (casi nada) encontrar a un pintor capaz de hacerlo.

El arquitecto italiano Bramante era un acérrimo enemigo de Miguel Ángel. Y, como buen enemigo, lo conocía bien. Sabedor de que las pinturas al fresco no eran lo suyo, decidió dejarlo en mal lugar. Y convenció a Julio II para que eligiera a Miguel Ángel para realizar ese proyecto.

El resto, queridos amigos, es Historia 🙂

The Sistine Chapel (fotografía de Antoine Taveneaux)

Hay dos anécdotas que me gustan especialmente con respecto a la creación de esta obra:

La primera se describe en la película «The Agony and the Ecstasy»: el Papa, inquieto como cualquier cliente, muchas veces más preocupado de que las cosas se acaben pronto que de que se acaben bien, no cesaba de preguntar a Miguel Ángel «¿Cuándo acabas? ¿Cuándo terminas?» La respuesta del genio era siempre nítida: «Cuando termine».

La segunda tiene relación con que el Papa quería adornar las figuras con oro. Miguel Ángel se negó. «Quedará pobre», dijo el Papa. «Ellos eran pobres», respondió el artista.

Para Louma ;-*