Moisés, de Miguel Ángel

Estamos hoy ante otro de esos trozos de mármol que el genio florentino transformó en vida. «Habla», se dice que le dijo Miguel Ángel al Moisés recién creado.

Fue planeado inicialmente para adornar la tumba de Julio II y nos muestra a Moisés, guía del pueblo judío hacia la tierra prometida, con las Tablas de la Ley en sus manos y un gesto airado, con sus ropajes cayendo sobre sus robustas piernas.

Está dotado de dos cuernos, para los que se han dado numerosas explicaciones; os cuento la que más me gusta: en su emplazamiento original (pensado para ser visto desde abajo) los cuernos no serían visibles, pero sí la luz reflejada en ellos.

No pudo Moisés escoger a mejor escultor para devolverlo a la vida.

https://twitter.com/guillenpacheco1/status/1584975107122139136