Los esclavos ¿inacabados? de Miguel Ángel

Dentro de la abundante obra escultórica de Miguel Ángel nos encontramos con algunas esculturas que se consideran no acabadas. En sí mismo esto ya es una riqueza, puesto que nos permite observar cómo el maestro afrontaba sus creaciones.

Sin embargo, recientemente he leído una teoría (primera vez para mí) que me ha resultado muy interesante. Nos cuenta que realmente no son obras inacabadas, sino que están representando a los esclavos encadenados de algún modo al suelo, sin libertad para poder escapar de ese cautiverio. En algunos casos, incluso sin cara, haciéndonos ver que no son nada, que no son nadie. Lo que sí se aprecia claramente es su cuerpo y musculatura, lo único realmente útil de aquellos esclavos.

¿Qué os parece esta teoría?

Esclavo atlante


De Anónimo – Гнедич. «История искусств», Dominio público, Enlace

Un trozo de mármol estropeado

Era un bloque de mármol extraído de la cantera de Fantiscritti. El artista Simone de Fiesole lo estropeó, intentando esculpirlo. Retomaron el trabajo Agostino di Duccio y Antonio Rossellino, sin poder avanzar. Lo dejaron con algunas partes semiesculpidas y con fracturas.

Pero ese trozo de mármol estropeado tuvo la suerte de encontrarse con la mirada del genio. O el genio tuvo la suerte de encontrarse con ese trozo de mármol estropeado.

DavidMichelAnge

Bramante y su rivalidad con Miguel Ángel

El Papa Julio II decidió que la bóveda de la Capilla Sixtina debía ser pintada. Sólo faltaba (casi nada) encontrar a un pintor capaz de hacerlo.

El arquitecto italiano Bramante era un acérrimo enemigo de Miguel Ángel. Y, como buen enemigo, lo conocía bien. Sabedor de que las pinturas al fresco no eran lo suyo, decidió dejarlo en mal lugar. Y convenció a Julio II para que eligiera a Miguel Ángel para realizar ese proyecto.

El resto, queridos amigos, es Historia 🙂

The Sistine Chapel (fotografía de Antoine Taveneaux)

Hay dos anécdotas que me gustan especialmente con respecto a la creación de esta obra:

La primera se describe en la película «The Agony and the Ecstasy»: el Papa, inquieto como cualquier cliente, muchas veces más preocupado de que las cosas se acaben pronto que de que se acaben bien, no cesaba de preguntar a Miguel Ángel «¿Cuándo acabas? ¿Cuándo terminas?» La respuesta del genio era siempre nítida: «Cuando termine».

La segunda tiene relación con que el Papa quería adornar las figuras con oro. Miguel Ángel se negó. «Quedará pobre», dijo el Papa. «Ellos eran pobres», respondió el artista.

Para Louma ;-*