Nunca fuera caballero

El extraordinario grupo manchego Espliego compuso, en 2005, una serie de canciones tomando como letra los poemas de El Quijote. Aquel disco -regalo de Clara; gracias :*- me descubrió dos cosas de golpe: al propio grupo Espliego y la belleza, sublime, de los poemas de El Quijote, la calidad de Miguel de Cervantes como poeta. Os recomiendo muchísimo esta obra, es una auténtica joya. Aquí tenéis una pequeña muestra:

Releyendo a Los Cinco

En mi infancia yo era un lector compulsivo (sigo siendo lector, aunque no tan compulsivo) y leía prácticamente todo lo que caía en mis manos. Y creo que lo que más disfruté, al menos durante una época, fueron las aventuras de Los Cinco, de Enid Blyton: las correrías de Julián, Dick, Ana, Jorge y Tim eran una auténtica delicia.

Ahora, gracias a Dani, estoy teniendo la suerte de volver a revivir esas historias. Conservan el aroma (también el aroma físico) de hace décadas, y creo que Dani está disfrutándolas tanto o más que yo. Me ha encantado recordar de nuevo las estupendas meriendas, desayunos (y comidas, y cenas) que esos chicos se zampaban, he vuelto a escuchar la expresión “se desayunaron”. Y me ha chocado -en estos educados tiempos- reencontrarme con expresiones y situaciones que hoy seguramente borraríamos: expresiones racistas y expresiones machistas, pero que reflejan perfectamente en ambiente en el que los niños se movían. A cambio, la situación de la niña que quiere ser niño se vive con absoluta normalidad.

Si tenéis ocasión, os invito a disfrutar de esta lectura. A ser posible, con las traducciones de hace 30-40 años, no con las de ahora que, como ya hemos visto en algún post, parecen ser bastante pobres.

Bonus: ¿por qué tanta gente decía “Enid Bluton”, en lugar de “Enid Blyton”?

Soy sólo una mujer

Soy sólo una mujer y ya es bastante,
con tener una chiva, una tartana
un “bendito sea Dios” por la mañana
y un mico en el pescante.

Yo quisiera haber sido delineante
o delirante. Safo sensitiva
y heme,
aquí
que soy una perdida
entre tanto mangante.
Lo digo para todo el que me lea,
quise ser capitán, sin arma alguna,
depositar mis versos en la luna
y un astronauta me pisó la idea.

De PAZ por esos mundos quise ser traficante
-me detuvieron por la carretera-
soy sólo una mujer, de cuerda entera,
soy sólo una mujer, y ya es bastante.

(Gloria Fuertes)

Feliz día de la mujer trabajadora.

La medida de mi madre

Hoy os invito a disfrutar de este precioso poema de Begoña Abad:

No sé si te lo he dicho:
mi madre es pequeña
y tiene que ponerse de puntillas
para besarme.
Hace años yo me empinaba,
supongo, para robarle un beso.
Nos hemos pasado la vida
estirándonos y agachándonos
para buscar la medida exacta
donde poder querernos.

Para ti, mamá. :*