Literatura infantil y juvenil: duelo entre países

Un estupendo duelo del que todos salimos ganando. ¿Qué país consideras que es el mejor en este bonito campo de la literatura infantil y juvenil?

Reino Unido:

Los cinco, de Enid Blyton.
Los siete secretos, de Enid Blyton.
Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll.
La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson.
Harry Potter, de J.K. Rowling.
Las crónicas de Narnia, de C.S. Lewis.
El señor de los anillos, de J.R.R. Tolkien.
El hobbit, de J.R.R. Tolkien.
El libro de la selva, de Rudyard Kipling.
Peter Pan, de James Matthew Barrie.
Mary Poppins, de Helen Lyndon Goff.
Charlie y la fábrica de chocolate, de Roald Dahl.
Robinson Crusoe, de Daniel Defoe.
Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift.
Cuento de Navidad, de Charles Dickens.
Oliver Twist, de Charles Dickens.
El príncipe feliz y otros cuentos, de Oscar Wilde.
Winnie-the-Pooh, de A.A. Milne.

Estados Unidos:

El príncipe y el mendigo, de Mark Twain.
Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain.
Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain.
Tom Sawyer detective, de Mark Twain.
Moby Dick, de Herman Melville.
Crepúsculo, de Stephenie Meyer.
El legado, de Christopher Paolini.
Un puente a Terabithia, de Katherine Paterson.
Mujercitas, de Louisa May Alcott.
El maravilloso mago de Oz, de L. Frank Baum.

Francia:

Viaje al centro de la Tierra, de Julio Verne.
Veinte mil leguas de viaje submarino, de Julio Verne.
La vuelta al mundo en ochenta días, de Julio Verne.
El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry.
Los Tres Mosqueteros, de Alejandro Dumas.
El Conde de Montecristo, de Alejandro Dumas.

Alemania:

La historia interminable, de Michael Ende.
Momo, de Michael Ende.
Pulgarcito, de los Hermanos Grimm.
El gato con botas, de los Hermanos Grimm.
Blancanieves, de los Hermanos Grimm.
Cenicienta, de los Hermanos Grimm.
Hänsel y Gretel, de los Hermanos Grimm.
La Bella Durmiente, de los Hermanos Grimm.
Rapunzel, de los Hermanos Grimm.
Juan sin miedo, de los Hermanos Grimm.
Barba Azul, de los Hermanos Grimm.

Dinamarca:

El patito feo, de Hans Christian Andersen.
La sirenita, de Hans Christian Andersen.
La reina de las nieves, de Hans Christian Andersen.
La pequeña cerillera, de Hans Christian Andersen.

Canción desesperada

Es tan magnífica la obra en prosa de Cervantes que su poesía ha quedado en un plano muy secundario, incluso aunque esa poesía forme parte de su obra cumbre. Por ese motivo -y por mi culpa, por supuesto- nunca había prestado especial atención a esta vertiente cervantina hasta que tuve la dicha de que Clara me regalara, hace ya unos cuantos años, un disco del que ya hemos hablado en este blog: Nunca fuera caballero. Disco del grupo Espliego, que ha llevado a cabo la labor de poner música a algunos de los bellos poemas que aparecen en El Quijote.

Quiero hoy presentaros un poema delicioso, un poema que Cervantes pone en boca de un cabrero, Antonio. Por favor, fijaos en lo perfecto de su letra, en la belleza de su música y en la sensibilidad interpretativa de José Ignacio Cordero. Disfrutadla.

Pixar nos enseña a contar historias

There are few organizations in the world that can claim more expertise when it comes to storytelling than Pixar. The Disney-owned animation studio is known..

Origen: Pixar offers free online lessons in storytelling via Khan Academy | TechCrunch

Efectivamente, Pixar sabe cómo contar historias. Y nos lo cuenta, de forma gratuita, a través de Khan Academy. Una oportunidad más de las innumerables que Internet nos ofrece para aumentar nuestros conocimientos.

El libro que derrumba muros…

…o “la pluma es más fuerte que la espada”. En ocasiones -en muchas ocasiones- solamente el conocimiento es capaz de derribar los aparentemente firmes muros de la ignorancia. El arquitecto mexicano Jorge Méndez Blake lo representa de esta forma tan contundente en su obra “El Castillo”:

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Y si nos acercamos más, podremos ver que el libro que provoca esto es la inconclusa obra de Franz Kafka “El Castillo”:

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El motel del voyeur, ¿reportaje o novela?

Le pregunté a Gerald Foos si alguna vez se había sentido culpable por espiar a sus huéspedes. Aunque admitió que constantemente tenía miedo de que lo descubrieran, no estaba dispuesto a aceptar que sus actividades en el desván del motel perjudicaran a nadie. En primer lugar, señaló, se satisfacía su curiosidad dentro de los límites de su propiedad, y puesto que sus huéspedes no estaban al corriente de su voyeurismo, no les afectaba.

Continuar leyendo “El motel del voyeur, ¿reportaje o novela?”

Poderoso caballero

Esta versión de Paco Ibáñez, de finales de los años 60, es un regalo para los oídos. Os invito a disfrutarla.

y pues da y quita el decoro
y quebranta cualquier fuero,
poderoso caballero
es Don Dinero.

Nunca fuera caballero

El extraordinario grupo manchego Espliego compuso, en 2005, una serie de canciones tomando como letra los poemas de El Quijote. Aquel disco -regalo de Clara; gracias :*- me descubrió dos cosas de golpe: al propio grupo Espliego y la belleza, sublime, de los poemas de El Quijote, la calidad de Miguel de Cervantes como poeta. Os recomiendo muchísimo esta obra, es una auténtica joya. Aquí tenéis una pequeña muestra:

Releyendo a Los Cinco

En mi infancia yo era un lector compulsivo (sigo siendo lector, aunque no tan compulsivo) y leía prácticamente todo lo que caía en mis manos. Y creo que lo que más disfruté, al menos durante una época, fueron las aventuras de Los Cinco, de Enid Blyton: las correrías de Julián, Dick, Ana, Jorge y Tim eran una auténtica delicia.

Ahora, gracias a Dani, estoy teniendo la suerte de volver a revivir esas historias. Conservan el aroma (también el aroma físico) de hace décadas, y creo que Dani está disfrutándolas tanto o más que yo. Me ha encantado recordar de nuevo las estupendas meriendas, desayunos (y comidas, y cenas) que esos chicos se zampaban, he vuelto a escuchar la expresión “se desayunaron”. Y me ha chocado -en estos educados tiempos- reencontrarme con expresiones y situaciones que hoy seguramente borraríamos: expresiones racistas y expresiones machistas, pero que reflejan perfectamente en ambiente en el que los niños se movían. A cambio, la situación de la niña que quiere ser niño se vive con absoluta normalidad.

Si tenéis ocasión, os invito a disfrutar de esta lectura. A ser posible, con las traducciones de hace 30-40 años, no con las de ahora que, como ya hemos visto en algún post, parecen ser bastante pobres.

Bonus: ¿por qué tanta gente decía “Enid Bluton”, en lugar de “Enid Blyton”?