Archivos de la categoría Literatura

Sufragio Universal

Este cuento de Asimov describe una situación tremendamente curiosa: vivimos en una sociedad en la que la tecnología ha avanzado tanto que una computadora (Multivac) es capaz de decidir cuáles son todos los cargos públicos de un país (desde el Presidente hasta el último cargo en el más pequeño Ayuntamiento). Y para realizar los cálculos que le llevan a tomar esas decisiones necesita hacer una pregunta a un único ser humano. Una vez cada cuatro años. La pregunta no tiene por qué estar relacionada con la política. Puede ser, simplemente, saber a cuánto está el kilo de patatas. En base a la respuesta de un único ciudadano, Multivac puede concluir qué es lo que elige todo el país.

¿Creéis que es tan diferente de la realidad?

Descubrí los cuentos de Isaac Asimov gracias a Santos. ¡Gracias! ;)

El_ingenioso_hidalgo_don_Quijote_de_la_Mancha

En un lugar de la… ¿Mancha?

No pretendo poner aquí en duda que las aventuras del ingenioso hidalgo se desarrollaban en la española región de la Mancha. Pero sí voy a compartir con vosotros una curiosa interpretación que leí hace ya unos cuantos años.

Al parecer, en la versión inicial del Quijote, la palabra “mancha” estaba en minúsculas. Como quiera que a los judíos se les apodaba como lo “de la mancha”, se ha querido relacionar esa palabra con una posible ascendencia judía de nuestro personaje (o de su autor).

El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha

Otro día os explicaré una interesante teoría que nos cuenta que Cervantes no era de Alcalá (ni alrededores!).

Que no se despierte

Este bello poema de Agustín García Calvo es, hoy, para Valentina. :’-*

Que no se despierte

Que no se despierte.
La niña que duerme a la sombra,
que no se despierte;
que duerme a la sombra del árbol,
que no se despierte;
a la sombra del árbol granado,
que no se despierte;
granado de ciencia del bien,
que no se despierte;
de la ciencia del bien y del mal,
que no se despierte.
Que no se despierte, que siga
dormida la muerte;
que siga a la brisa del ala
la muerte dormida;
a la brisa del ala del ángel
dormida la muerte;
del ala del ángel besada
la muerte dormida;
del ángel besada en la frente
dormida la muerte;
besada en la frente del lirio
la muerte dormida;
en la frente del lirio a la sombra
dormida la muerte
que no se despierte, que siga
dormida la niña,
que no se despierte, no.

Y, como colofón, esta maravillosa versión musicada por Amancio Prada:

Las abarcas desiertas

Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

La infinita belleza de este poema de Miguel Hernández muestra con absoluta nitidez la terrible situación de pobreza que vivían muchos niños de aquella (y, por desgracia, también de esta) época. De regalo, este poema nos enfrenta a una injusticia “imaginaria” (los reyes traen regalos a unos y no a otros) que tiene su reflejo directo en la injusticia real (unos niños tienen recursos y otros no).

Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

Os dejo con esta versión de “Banda Inaudita”. Una joya.

Para ti, Papá, que te encanta este poema y esta versión musicada.

Los tres niveles del mundo

El otro día, mi hijo Dani me preguntó, tras darme un “te quiero”, y yo responderle con otro, si me había quedado sin el que me dio él.

Así que aproveché para explicarle lo que he llamado los tres niveles del mundo:

En primer lugar, está el nivel de los objetos, de las cosas. Si él me da una manzana, se queda sin manzana. Y esto es maravilloso, porque puede conseguir que yo deje de tener hambre. Las cosas son maravillosas.

En segundo lugar, está el nivel de las ideas. Si él me cuenta una idea… ¡pasamos a tener la idea los dos, de forma milagrosa! Las ideas son más maravillosas aún.

En tercer lugar, está el nivel del amor, que alcanza ya las más altas cotas de milagro y maravilla. Si él me da amor… ¡pasamos los dos a tener más amor del que teníamos! Y esto sí que es un milagro descomunal, ¿no os parece?

Recuerdo haber leído/escuchado la comparativa cosas-ideas en algún foro de emprendedores.

Reflexiones sobre Crianza Respetuosa, de Louma Sader Bujana

Cuando vi que Louma Sader, de amormaternal.com, había sacado un nuevo libro, me pareció muy buena idea poder comentarlo con vosotros. Así que he hablado con ella y me ha enviado un ejemplar para elaborar una review. Antes de nada, quiero aclarar que no recibo ninguna comisión por la publicación de este post. Sirva este primer párrafo a modo de disclaimer.

En esta obra, Louma recopila, en forma de reflexiones, todo lo que ha aprendido a lo largo de estos últimos años (de su hijo Sam sobre todo). Está escrito con un tono directo, con la experiencia de quien ha vivido cada una de las situaciones relatadas, y demostrando una sensibilidad exquisita en el trato con los más pequeños. Pocas veces me he encontrado ante alguien que entienda tan bien y con tanta claridad conceptos como empatía, respeto y confianza.

Siempre he pensado que es muy triste que haya que leer libros para aprender a criar a nuestros propios hijos. Pero aún es más triste que vivamos en una sociedad en la que sea necesario hacerlo. Mientras vivamos en ella, libros como Reflexiones sobre Crianza Respetuosa se convierten en básicos.

Yo recomendaría su lectura, por supuesto, a papás y mamás. Pero también la recomendaría a todos aquellos que están interesados en o que tienen cerca a niños pequeños. O, en general, a cualquiera que quiera acercarse a su niño interior o al niño que fue. O al niño que no pudo ser.

Para terminar, me gustaría aclarar una cosa. Al comienzo os dije que no recibía comisión alguna por este post. Os confieso que no es cierto. Si una sola persona en todo el planeta cambia su forma de pensar gracias a la lectura de este libro, el mundo entero será mejor. Y vivir en un mundo mejor, mis queridos amigos, es una comisión de valor incalculable.

Muchas gracias, Louma.

Y esas flores que se ven sobre el agua, ¿qué son?

El congreso de escritores se estaba celebrando en Madrid y, en uno de los descansos, para despejarse de las sesudas conferencias, dos de ellos decidieron dar un paseo por el bonito parque del Retiro. Parados frente a uno de los estanques, se produjo la siguiente conversación:

- Y esas flores que se ven sobre el agua, ¿qué son?
- Esas flores, mi querido amigo, son los nenúfares de los que tú tanto hablas en tus poesías.

No sé quiénes eran estos dos escritores, pero siempre me imagino como protagonistas de esta historia a Unamuno, por su fina y sabia ironía, y a Rubén Darío, por su ínclito y ubérrimo gusto por las esdrújulas.

Hablamos de esta anécdota en la Primera Época de El Cartapacio.

El relato más breve del mundo

Durante mucho tiempo, este relato del hondureño Augusto Monterroso, titulado “El Dinosaurio” fue el más breve:

Cuando despertó, el dinosaurio ya no estaba allí.

Hasta que en el año 2005, el mexicano Luis Felipe Lomelí escribió “El Emigrante”:

¿Olvida usted algo? -¡Ojalá!

Ya puestos, he aquí mi propia aportación (2011, Carlos Costa Portela), llamado “Todo se termina”:

¿Me amas? – Ya no.

Feliz día, mamá

Mai, mira-me as mans;
las trayo buedas,
lasas d’amar…
Son dos alas
d’un biello pardal
que no puede
sisquiera bolar.

Mai, mira-me os guellos,
n’o zielo perdius
n’un fondo silenzio…
Son dos purnas
chitadas d’o fuego
que no alumbran
ni matan o chelo.

Mai, mira-me l’alma
aflamada de sete,
enxuta d’asperanza..
Ye un campo labrau
an no i crexen qu’allagas
que punchan a bida
dica qu’a matan.

Mai, mira-me a yo.
Me reconoxes, mai?
Fue o tuyo ninon…
Guei so un ome
que no se como so.
Mai, me reconoxes?

Mai, ni sisquiera tu?!!

La traducción en castellano es la siguiente:

Madre,
mírame las manos,
las traigo vacías,
faltas de amor;
son dos alas
de un viejo gorrión
que no puede
siquiera volar.

Madre,
mírame los ojos,
en el cielo perdidos
en un hondo silencio,
son dos chispas
saltadas del fuego
que no alumbran
ni matan el hielo.

Madre,
mírame el alma,
agostada por la sed,
reseca sin esperanza;
es un campo arado
donde sólo crecen aliagas
que pinchan la vida
hasta matarla.

Madre,
mírame a mí;
fui tu niño,
hoy soy un hombre
que no sé cómo soy.

Madre,
¿ni siquiera tú!

Dedicado a dos mamás fabulosas: la de mi hijo, y la mía. ¡Qué suerte tenemos!.

Conocí esta canción hace años, de la mano de Marimar y -creo recordar- de la de Nacho. Gracias :*

Antonio Machado, un adelantado a su tiempo

El otro día, leyendo estos versos de Antonio Machado, no pudimos evitar dirigir el pensamiento a los políticos actuales (seguramente se podrá aplicar también a otros ámbitos de la vida, desde luego).

Discutiendo están dos mozos
si a la fiesta del lugar
irán por la carretera
o campo traviesa irán.
Discutiendo y disputando
empiezan a pelear.
Ya con las trancas de pino
furiosos golpes se dan;
ya se tiran de las barbas,
ya se las quieren pelar.
Ha pasado un carretero,
que va cantando un cantar:
“Romero, para ir a Roma,
lo que importa es caminar;
a Roma por todas partes,
por todas partes se va”

Demasiadas veces nos entretenemos en discusiones y peleas, en lugar de pensar en recorrer nuestro camino.