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El barroquista (YouTubers con los que dejarías a tus hijos)

Es obvio que estoy usando el término YouTuber con un sentido cada vez más amplio. Hoy os presento a El Barroquista, al que conozco vía Twitter e Instagram (al pie, como de costumbre, pongo enlaces de interés).

El barroquista nos ofrece unos vídeos que son unas auténticas clases magistrales sobre arte, y que os recomiendo encarecidamente. Además de sus vídeos, sus hilos de Twitter son también oro en paño. Y, por si os lo estabais planteando: no, no solamente habla sobre el Barroco. Su contenido es para todas las edades (no es contenido expresamente infantil, hago esta aclaración porque lo he metido en el grupo de «YouTubers con los que dejarías a tus hijos»), y seguramente tus hijos podrán disfrutarlo a partir de la adolescencia/preadolescencia, si les gusta el arte.

Quiero también hacer un añadido: en estos tiempos de tiktoks, de vídeos de unos pocos segundos, de micropíldoras de conocimiento, supone un remanso de paz poder encontrarse con vídeos de amplia duración en los que se puede degustar y disfrutar del conocimiento. Se diría, a juzgar por la brevedad de muchos contenidos culturales en Internet, que cada vez somos menos capaces de mantener la concentración durante largo tiempo. ¿Qué nos está pasando?

Recientemente he descubierto que, además, para colmo de bienes, es gallego.

El desengaño, de Francesco Queirolo

El pescador está atrapado en una red y, gracias a un ángel, consigue liberarse de ella. Imposible de realizar en un bloque de mármol. Hasta que llegó nuestro protagonista genovés.

Y aquí, su obra maestra. Toda de mármol, no lo olvidéis.

David Sivyer, CC BY-SA 2.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0, via Wikimedia Commons

El Transparente de la catedral de Toledo, de Narciso Tomé

Desde que nuestro querido tío Cándido nos contó que Toledo le habló, esa ciudad se convirtió en visita obligada (no solamente por nuestro tío, sino por la cantidad de referencias leídas, vistas y escritas que nos habían llegado de esa asombrosa ciudad). Si Toledo es obligatorio, también lo es visitar su catedral si visitas la ciudad. Y, desde luego, quien visita la catedral no puede salir de ella sin disfrutar del asombroso Transparente construido (y esculpido, y pintado) por Narciso Tomé y sus hijos.

By Jvleo – Own work, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=81070276

Su función es simple: lograr que llegue luz al sagrario. Pero la forma que eligió Tomé para lograrlo es única: un retablo de mármol en donde podemos ver tanto el sol por el que entra la luz como figuras y escenas que representan a los arcángeles Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel; la última cena y la imposición de la casulla a San Ildefonso. Y más arriba, podemos ver una bóveda con pinturas al fresco con algunas escenas y personajes del Antiguo Testamento. Personalmente, debo decir que esa bóveda es la parte que más me fascina.

El rapto de Proserpina, de Bernini

Proserpina (Perséfone para la mitología griega) es una niña que, mientras estaba a orillas del lago Pergusa, es raptada por Plutón (Hades). Como castigo, la madre de la niña, Ceres (Deméter), diosa de la cosecha, castiga al mundo con una terrible sequía. Tras negociaciones al más alto nivel (entre dioses, se entiende), Plutón cede y permite que la niña regrese seis meses cada año.

En la coqueta Galleria Borghese, en Roma, se puede admirar una obra de Bernini en la que nos muestra el momento del rapto. El mármol convertido en carne.

De Alvesgaspar - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=43569138
De Alvesgaspar – Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=43569138
De Architas - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=70353757
De Architas – Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=70353757

Niké de Samotracia, el barroco de hace dos milenios

La Victoria [Niké] de Samotracia nos muestra una alegoría de la Victoria, alada, sobre la proa de un barco. El leve giro de la figura femenina, la fuerza del viento agitando sus ropajes y, sobre todo, la perfección sublime permitiéndonos notar -casi tocar- la carne tras el ropaje hacen de esta escultura una obra maestra. Ahora podemos disfrutarla en el Museo del Louvre, en París.

By Bradley Weber – Winged Victory, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=65358555