El 2 de Mayo de 1808, cuando se produjo aquella esperada revuelta que fue el origen de la Guerra de la Independencia, todos quisieron arrimar el hombro.
Todos, incluyendo a los presos de la Cárcel Real, que por escrito solicitaron poder salir para luchar, jurando volver a la cárcel. Así que recibieron su merecido permiso.
Hay versiones ligeramente diferentes sobre el retorno, pero me quedo, como siempre, con la más bonita: ese mismo día por la noche volvieron todos, salvo los caídos (lógicamente) y salvo un preso… que volvió al día siguiente.
Volvió al día siguiente porque, viéndose fuera de la cárcel, decidió pasar la noche con su esposa.
La persona que protagoniza hoy nuestro acertijo compartió cama con un heredero al trono, nació en una localidad con nombre de santo y dio nombre a una ciudad de lo que hoy es Estados Unidos. ¿De quién hablamos?
El joven discípulo se acercó a Sócrates, deseando contarle un hecho que dejaba en mal lugar a un compañero (e, indirectamente, lo ensalzaría a él). El sabio filósofo le hizo tres preguntas:
¿Estás completamente seguro de que es cierto lo que me vas a contar?
¿Es algo bueno?
¿Nos ayudará a mejorar?
Tras las tres negativas, Sócrates dejó claro que si lo que tenemos que contar ni es cierto, ni bueno, ni útil; es decir, si no pasa los filtros de la verdad, de la bondad y de la utilidad… es mejor no contarlo.
Duelo a garrotazos o La riña es uno de los cuadros de Goya que más comentarios ha generado. En él se observa a dos personas peleándose, y se ha interpretado habitualmente como una representación de las dos Españas, ya existentes en la época del pintor, y que seguimos sufriendo hoy.
El cuadro que se puede disfrutar en el Museo del Prado es el siguiente:
De Francisco de Goya – [1], Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=18636856
Que los dos hombres estén hundiéndose en el barro es un hecho cargado de simbolismo. Sin embargo, este cuadro (junto con otros que forman parte de las llamadas Pinturas negras) no fue pintado por Goya, sino que es una copia realizada a partir de lo que él había pintado en las paredes de su casa, la Quinta del Sordo (que, por cierto, no se llamaba así porque Goya estuviera sordo, que también). Y de esa pared tenemos una antigua fotografía. En ella algunos aventura que no se encuentran sobra barro, sino sobre césped.
De J. Laurent (1816-1886), sobre pintura de Goya (1819-1823) – http://www.capitan-alatriste.com/modules.php?name=Forums&file=viewtopic&t=3895, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=13455480
Por otra parte, y un poco en diagonal, el hecho de que las Pinturas negras que podemos disfrutar en el Museo del Prado no sean originales (no podría ser la propia pared, es bastante evidente), sino copias, me decrementa el valor. Pero yo, por fortuna en este caso, soy muy ignorante en temas artísticos (y en casi todos, a decir verdad). Espero opiniones de los sabios.
Iba a escribir un post más largo sobre este tema, pero creo que se puede resumir en una frase: si tienes más tiempo libre, te da tiempo a escribir más; si tienes menos tiempo libre, pues no tienes tiempo para escribir. Eso es todo.
Resulta que, en estos tiempos de coronavirus, las mujeres están enviando menos papers (que antes), mientras que los hombres han incrementado su producción. Je.
En su canal de YouTube, Romina nos cuenta, de forma muy fácilmente entendible pero sin perder una pizca de rigor (y siempre con humor y buen tono), algunos conceptos muy interesantes, siempre relacionados con la Biología.
La mayor parte de sus vídeos están dedicados a la zoología, describiéndonos animales (ocelotes, babuinos, camaleón, narval; por supuesto también pangolín y murciélago) y revelándonos conocimientos que posiblemente ignorábamos; además también hay otro conjunto de vídeos que nos ayudan a ir comprendiendo conceptos clave, como el de las mutaciones o el de los nombres científicos).
Si por algo se caracteriza la cantautora albaceteña Rozalén es por su compromiso social y su empatía con los más desfavorecidos. En esta época tan excepcional que estamos viviendo, en la que somos aves enjauladas que no podemos ir corriendo a abrazar a los seres queridos que no viven con nosotros, ha creado, en colaboración con la ONG Entreculturas (con la que tenemos una bonita relación), este preciosidad:
…no, no estamos pensando en bautizar a nadie pronto (¡creo!), pero sí os reto a encontrar un nombre de varón que no tenga ninguna de las letras de mi nombre: Carlos.