Mujer de armas tomar

Que nunca me había parado a pensar en lo terrible de esa frase: «Mujer (solamente mujer, no se dice de los hombres) de armas tomar». ¿No es terrible?

25-N, Día Internacional contra la Violencia de Género.

Sobre la violencia machista (me dirijo, hombre, a ti)

Así como en otras situaciones polémicas suelo sentir la conveniencia (¿necesidad?) de dar mi opinión, con este terrible asunto de La Manada percibo todo lo contrario. Resumiendo, siento que no tengo nada que aportar al debate. Pero ahora, días después de la sentencia, me parece adecuado dirigirme a los hombres que me leéis (por supuesto, si eres mujer, tu opinión también será más que bienvenida).

Me gustaría saber cómo os sentís, si el desasosiego y tristeza que tengo por dentro son solamente cosa mía, o si es compartido. Si nos hemos dado cuenta por fin de que las historias de acoso/abuso/agresión sobre las mujeres no son casos aislados, sino que son la norma sin excepción.

En concreto, me gustaría saber qué sucedería si me dirijo a ti, hombre, en privado (sin testigos, cámaras ni facebooks de por medio) diciéndote que no fue para tanto, que realmente las protestas de estos días son algo artificial, que las mujeres corren peligro en las calles, pero que nosotros también; diciéndote, en definitiva, que son unas exageradas, que se inventan muchas cosas, que sus reclamaciones son injustas, ¿qué sucedería? ¿Me darías la razón, o rebatirías mi discurso? No lo tengo claro. Y una segunda pregunta: ¿conoces a algún hombre al que le pudieras plantear esos argumentos y por cuya respuesta pondrías la mano en el fuego?

¿Has visto, estás siguiendo la estremecedora campaña #cuentalo en donde mujeres de ayer y de hoy nos cuentan los abusos que han sufrido en su vida, solamente por ser mujeres? Son unos testimonios absolutamente desgarradores y contarlos muestra una valentía infinita. Tengo la certeza de que esto, otra vez, nos lo van a solucionar ellas. Y encima lo van a solucionar sin violencia. ¿Sabéis por qué? Porque ellas sí son capaces de vernos a nosotros como personas. Aunque a veces no lo parezcamos.

Buscando un cero

En la fachada principal del edificio del Ayuntamiento de Moaña hay un recordatorio permanente de las víctimas de la violencia machista de este año. Ahora mismo, cuando escribo este post, son 13. Y estamos comenzando Marzo. Por terrible que suene, cuando termine el año ahí habrá un número mayor que 50, con total seguridad.

Muy cerquita del ayuntamiento hay un parque infantil, donde los niños juegan, alegres y ajenos a esa espantosa cifra.

Y me pregunto si ya a esas edades comienza (o ha comenzado) la violencia. Me pregunto si los adultos contribuimos a crearla, inventando diferencias inexistentes. Si continuamos demostrando que esa diferencia existe después, en nuestras casas y el resto de nuestras vidas, cada uno con su rol. Y me respondo que sí, desafortunadamente. No nacemos así de serie.

Y me respondo también que está en nuestras manos la solución, así que podemos y tenemos mucho que hacer.

Para que los hijos de nuestros hijos vean los números de esa cifra siempre a cero.

Si todo va como siempre

Si todo va como siempre, serán unas sesenta. Ahora mismo están, tranquilamente, haciendo su Vida. Ayer prepararon y disfrutaron la cena de Nochevieja, tomaron las uvas y comenzaron el año dando y recibiendo cariño y buenos deseos. Tienen sus planes en mente para este año que comienza, igual de normales -o de imposibles- que los de cualquiera.

Si todo va como siempre, decía, serán unas sesenta. Me pregunto si hay algo en nuestras manos para que no todo vaya como siempre y este año unas sesenta mujeres no sean asesinadas por sus parejas.