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Algunos consejos sobre cómo estudiar

Os voy a contar aquí algunos consejos que a mí me han servido durante mi formación académica (y que me siguen sirviendo):

  • A vista de pájaro: echa un vistazo al temario completo del curso antes de comenzar el curso y al índice del tema antes de comenzar un tema. Eso te permitirá darle el sentido adecuado a cada concepto que aprendas.
  • Adelántate: con cierta relación con el punto anterior, este punto te va a dar mucha ventaja a la hora de aprender. Consiste en al menos leer la materia antes de que te la cuenten en clase.
  • Atiende en clase: es clave. Te permitirá ahorrar muchísimo tiempo de estudio.
  • Revisión del día: el mismo día que te han contado una materia, aunque no tengas tareas específicas asignadas, revisa la materia impartida ese día.
  • Revisión de la semana: al menos una vez por semana (¿el sábado?), revisa la materia impartida durante esa semana.
  • Valora y respeta a tu profesor: está para ayudarte y lo hará encantado.
  • La principal: disfruta de este proceso de aprendizaje, sobre todo si estás en esa época de la vida en la que tu única preocupación es estudiar.

Un universo sin vida

Suele usarse como ¿argumento? para indicar que tiene que haber vida en otros planetas el de «no podemos estar solos en el universo», equivalente a un «un universo tan grande no puede tener vida solamente en un afortunado planeta».

A mí no me resulta extraño -por haberlo pensado muchas veces- el concepto de que lo milagroso es que haya vida en la Tierra, que se tuvieron que dar muchas coincidencias y errores

Capaces de lo mejor y de lo peor

Siempre se nos dice que los seres humanos, como especie, somos capaces de lo mejor y de lo peor, de los más maravillosos logros y de las más tristes maldades. Pero me gustaría también hacer notar que cada uno de nosotros es también capaz de todo.

Hace unos años todos seguimos con atención y pena una violación de una muchacha por parte de varios hombres. Estoy seguro de que, en otra situación diferente, si esa muchacha, por ejemplo, se estuviera ahogando y ese grupo de hombres lo presenciara, seguro que alguno se lanzaría en su ayuda. Y trataríamos de héroes a quienes hoy son villanos.

Eso es todo: quería dejar mi reflexión sobre nuestras capacidades. Usémoslas para el bien.

Los colegios no son aparcaniños

Estamos en mitad de una pandemia y nos parece que cerrar centros educativos es la última opción posible (realmente, como no se están tomando medidas lógicas tras detectarse un positivo, como hacer tests a todos los que hayan compartido allá, estado en ese aula o confinar preventivamente a quienes hayan estado en el aula, no sabemos si son clave en la expansión de la enfermedad o no).

Y el problema no es porque no se pueda seguir la formación a distancia (con problemas, desde luego, pero solventables), sino porque en esta sociedad usamos los colegios como aparcaniños, ese lugar en donde dejamos a los niños mientras nos vamos a producir. Lo mismo que hacemos con los ancianos, en este súmmum capitalista (o consumista, no olvidemos a Stajanov) de culto al dinero y al trabajo: quien no produce, molesta.

Good, better, best

Michael Robinson es una persona cuyo carácter nos la ha convertido en cercana, prácticamente de la familia, aun sin conocerla. Futbolista (Preston, Manchester City, Brighton, Liverpool, Queens Park Rangers, Osasuna).

A mí me ha llovido la suerte: tengo sesenta y un años y son sesenta y un años años amando y sintiéndome amado. Sonrisas de oreja a oreja, risas… no cabe en la vida de sesenta y un años tanta fortuna y felicidad y buena suerte que tengo yo.

Michael Robinson

Estas son sus primeras palabras en este documental de #Vamos en Movistar Plus, y son realmente un perfecto resumen de este alma agradecida.

El título del documental (Good, better, best) hace referencia a las palabras de San Jerónimo que su profesora de Primaria, Miss Baker, escribía cada mañana en la pizarra: «Good, better, best: I must never rest until my good is better and my better is the best«, toda una declaración de intenciones para seguir mejorando y no rendirse nunca. Robinson no se consideraba un jugador con grandes cualidades técnicas, pero sí con toda la voluntad de nunca rendirse y de darlo todo. Esa voluntad fue la que lo llevó a ser futbolista profesional y a cumplir los sueños de jugar en el Liverpool y en el estadio de Wembley, reservado para los grandes partidos.

Os recomiendo encarecidamente este documental que hace un recorrido por la vida de esta persona que supo ser feliz y hacer felices a sus personas más cercanas. Si ha sido un placer conocerlo simplemente a través de los medios de comunicación, no me imagino lo bonito que tiene que haber sido para su familia, amigos y compañeros.

Has sido un regalo, Michael Robinson. Todo mi cariño para los tuyos.

Confitados: músicos, postres y pandemia

No, con Char-lee Mito no puedo ser imparcial (¿alguien puede?), pero os quiero presentar esta maravilla que creó aprovechando el Primer Confinamiento. Es una obra coral (nunca mejor dicho) en la que encontramos recetas (de las que haremos muchas, si no todas), pequeños relatos y poemas, dibujos, consejos y retazos de noticias.

He disfrutado mucho leyéndolo y me ha servido como un recordatorio de una época que ya vemos lejana. Si tengo que elegir una parte, me quedo con Carga viral. Fantástico. No se puede resumir más en menos.

Es, además y sobre todo, una obra que, cuando dentro de unas décadas esté en manos de un lector que no haya vivido esta época única, servirá para conocer, sentir y sorprenderse con lo que ha provocado un buen hombre que, en una tranquila tarde del pasado invierno, decidió disfrutar de una reparadora sopa de murciélago. Gracias por contárnoslo tan bien, Char-lee y amigos. :*

El ketchup y los goles

Uno de los mejores delanteros que han existido, el neerlandés Ruud Van Nistelrooy, tenía una simpática, bonita y certera comparación para explicar los idilios de los goleadores con el gol.

Decía nuestro querido Ruud que los goles son como el ketchup: que a veces te matas apretando y apretando, sin conseguir que salga nada, y otras veces, con apretar un poco… sale un montón.

Sobre violaciones legales

Leo que el mayor burdel de Europa, en Alemania, está en quiebra por las medidas que se han tomado por la pandemia. Cuentan que ahora la prostitución se seguirá ejerciendo, pero en peores condiciones.

Y en los artículos en los que se cuenta eso no se ve ninguna crítica -ni por asomo- a la prostitución en sí. Estamos hablando de violar a mujeres de forma legal. O, si no legal, sí asumida y aceptada.

¿Qué tenemos que hacer para que nos demos cuenta de que “usar esos servicios” es violar? ¿Os imagináis un trabajo consistente en recibir insultos o puñetazos? Estoy seguro de que no hablaríamos de que “lo hacen porque quieren” y nos daríamos cuenta de que lo hacen obligadas, bien por el dinero, bien por terceros.

Ojalá algún día acabemos con esto. Pero lo veo difícil, aun desde mi proverbial optimismo.