¿No sabes qué regalar? Prueba con los juegos de Devir.

Seguramente ya los conocéis (y más aún si seguís este blog): nos encantan los juegos de Devir; ofrecen siempre una puerta abierta hacia la agilidad mental, el razonamiento, el buen comportamiento con los compañeros de juego y el viaje a mundos maravillosos. Una combinación inmejorable, ¿verdad?. Para colmo de bienes, tienen juegos que son para todas las edades e invitan a jugar en familia. Y vienen con un dato que nos parece muy útil en casa: la duración estimada de cada partida. Si no sabes qué regalar, estoy casi seguro que habrá un juego de Devir apto para esa persona. Te recomiendo algunos:

  • Carcassonne: nuestro favorito. Viajamos a la Edad Media y tenemos que construir -junto con el resto de compañeros- una ciudad. Y situar a los caballeros, granjeros o monjes en donde consideremos. Como otros juegos de la casa, cuenta con extensiones.
  • Catán: materias primas, rutas comerciales marítimas y terrestres, vías de comunicación y poblados. Todo sucede en la isla de Catán. También cuenta con extensiones.
  • ¡Galletas!: Hemos hablado en el blog de este juego estupendo para mayores y pequeños. Gana el de mayor agilidad mental.
  • 1, 2, 3: Hemos hablado en el blog de este juego, también muy adecuado para todas las ideas. Gana el de mejor memoria visual. Siempre pierdo en las divertidas partidas que echamos en casa.
  • Miguel Strogoff: ¿Conseguirás ser el primero en llevar el correo del Zar a su destino, superando los peligros encontrados por el camino? Una adaptación estupenda de la novela de Jules Verne en uno de los juegos más esperados. Verdaderamente apasionante si os gustan las aventuras*.
  • Las montañas de la locura: Los jugadores tendrán que cooperar para conseguir escalar la montaña, pero con una dificultad añadida: lo que el juego llama “locuras”, que pueden ser cualquier cosa (ponerte un dedo a modo de bigote, no poder hablar, tener que levantarte de la mesa, hablar como congelado de frío…) Desde luego, promete diversión. Y, por supuesto, sin ánimo alguno de atacar o humillar a quienes padecen alguna enfermedad mental (desde aquí habríamos recomendado otro nombre al juego, por respeto). Dicho ello, diversión asegurada, como decimos*.
Miguel Strogoff, de Devir

Y si no os convence ninguno de estos (o si ya los tenéis) hay muchísimos más, que podéis conocer en la página web de Devir.

(*) Todavía no hemos jugado a este juego.