Aquella agresión pública

Primeros minutos del año 1988. Una niña de diecinueve años, en los inicios de su carrera artística, es una de las estrellas del programa especial de Fin de Año de TVE (Televisión Española). Un top demasiado pequeño hace que durante gran parte de la canción la cantante tenga que estar más preocupada de cubrirse que de cantar. Y en un momento dado sucede lo inevitable y lo que todos recordamos: uno de los pechos se le salió. Por fortuna, aquel programa no se emitía en directo, sino que se grababa con antelación. ¿Por fortuna? Entre el realizador y el representante de la actriz decidieron que no había problema en aquello, sino todo lo contrario. Y decidieron no ocultarlo, sino mostrarlo con detalle y en cámara lenta, con el visto bueno de Pilar Miró. Por supuesto, sin consultarlo y en contra de la voluntad de la protagonista. Y también -no nos vamos a quedar sin culpa- porque sabían que entre el público aquello iba a ser un éxito.

Veo que los medios de comunicación, aunque nos han contado con detalle este incidente, han pasado de puntillas a la hora de indignarse contra esta agresión machista y sexual que sufrió Sabrina Salerno en ese programa. El hecho de que la decisión se tomara a espaldas de la cantante me ha recordado mucho a la terrible decisión que tomaron Bernardo Bertolucci y Marlon Brando, cuando decidieron violar ante las cámaras a Maria Scheneider.

Treinta años después, si nos preguntan por Sabrina, todavía la recordaremos por aquel incidente, que desde luego ha condicionado gran parte de su carrera (o de su imagen). Treinta años después, si buscamos “Sabrina Salerno” en Google, todavía sale aquella actuación como primer vídeo.