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Un verano muy Devirtido

Llega el verano y con él, de regalo, más tiempo libre que habitualmente. Desde aquí siempre abogamos por los juegos de mesa frente a móviles, tablets, consolas y demás (aunque no siempre lo conseguimos). Hemos preguntado a nuestros amigos de Devir qué juegos nos sugieren para pasar esos ratos de forma devirtida y creativa. Y aquí os traigo unas sugerencias estupendas (algunas, de cosecha propia):

  • Picnic: Un juego de agilidad mental y visual. Para todas las edades.
  • Fantasma Blitz: También pone a prueba nuestra rapidez mental, con un extra de dificultad. Otro imprescindible para el verano.
  • Checkpoint Charlie: ¿Conseguirás encontrar al jefe de los espías? Estate muy atento, vigila bien a los sospechosos y serás el mejor sabueso.
  • Fast Food Fear: ¿Serán todos los clientes atendidos a tiempo? Este es un juego cooperativo en contra del reloj. ¡Suerte!
  • ¡Galletas!: Hemos hablado en el blog de este juego estupendo para mayores y pequeños. Gana el de mayor agilidad mental.
  • 1, 2, 3: Hemos hablado en el blog de este juego, también muy adecuado para todas las ideas. Gana el de mejor memoria visual. Siempre pierdo en las divertidas partidas que echamos en casa.

¿No sabes qué regalar? Prueba con los juegos de Devir.

Seguramente ya los conocéis (y más aún si seguís este blog): nos encantan los juegos de Devir; ofrecen siempre una puerta abierta hacia la agilidad mental, el razonamiento, el buen comportamiento con los compañeros de juego y el viaje a mundos maravillosos. Una combinación inmejorable, ¿verdad?. Para colmo de bienes, tienen juegos que son para todas las edades e invitan a jugar en familia. Y vienen con un dato que nos parece muy útil en casa: la duración estimada de cada partida. Si no sabes qué regalar, estoy casi seguro que habrá un juego de Devir apto para esa persona. Te recomiendo algunos:

  • Carcassonne: nuestro favorito. Viajamos a la Edad Media y tenemos que construir -junto con el resto de compañeros- una ciudad. Y situar a los caballeros, granjeros o monjes en donde consideremos. Como otros juegos de la casa, cuenta con extensiones.
  • Catán: materias primas, rutas comerciales marítimas y terrestres, vías de comunicación y poblados. Todo sucede en la isla de Catán. También cuenta con extensiones.
  • ¡Galletas!: Hemos hablado en el blog de este juego estupendo para mayores y pequeños. Gana el de mayor agilidad mental.
  • 1, 2, 3: Hemos hablado en el blog de este juego, también muy adecuado para todas las ideas. Gana el de mejor memoria visual. Siempre pierdo en las divertidas partidas que echamos en casa.
  • Miguel Strogoff: ¿Conseguirás ser el primero en llevar el correo del Zar a su destino, superando los peligros encontrados por el camino? Una adaptación estupenda de la novela de Jules Verne en uno de los juegos más esperados. Verdaderamente apasionante si os gustan las aventuras*.
  • Las montañas de la locura: Los jugadores tendrán que cooperar para conseguir escalar la montaña, pero con una dificultad añadida: lo que el juego llama «locuras», que pueden ser cualquier cosa (ponerte un dedo a modo de bigote, no poder hablar, tener que levantarte de la mesa, hablar como congelado de frío…) Desde luego, promete diversión. Y, por supuesto, sin ánimo alguno de atacar o humillar a quienes padecen alguna enfermedad mental (desde aquí habríamos recomendado otro nombre al juego, por respeto). Dicho ello, diversión asegurada, como decimos*.

Miguel Strogoff, de Devir

Y si no os convence ninguno de estos (o si ya los tenéis) hay muchísimos más, que podéis conocer en la página web de Devir.

(*) Todavía no hemos jugado a este juego.

¡Galletas!

Como sabéis, en casa somos muy fans de los juegos de Devir, así que ahora os vamos a hablar de otro juego de la misma empresa: ¡Galletas!, creado por Roberto Fraga. En cuanto nos enteramos de su existencia, solicitamos un ejemplar.

Es un juego muy sencillo y que ofrece muchas posibilidades. En concreto una que valoramos mucho: que podamos jugar niños y adultos.

Como podéis ver más arriba, tenemos:

  • Unas cartas de monstruos: que se utilizan para identificar a cada jugador (cada jugador escoge una).
  • Unas golosinas (galleta, helado, donut, tarta, pizza, cupcake): son los objetivos que tenemos que conseguir.
  • Unas cartas de rutas: las golosinas están unidas por un «camino» de regaliz. Hay dos tipos de cartas de rutas, de dos dificultades diferentes.
  • Un dado: cada cara es una golosina.

Se colocan sobre la mesa tres cartas, una a continuación de la otra. Así:

Y se lanza el dado. Supongamos que sale el donut. Comenzamos en el donut de la primera carta y seguimos el camino hasta el final, saltando de carta en carta cuando llegue el momento. Y vemos que ese camino termina en una galleta. El primero de los jugadores que coja la galleta, se apunta ese tanto. Gana, lógicamente, el jugador que más golosinas consigue al final de la partida.

¿Qué hacemos para que el juego nos permita jugar a los niños (Irene, 4 años; Dani, 8 años) y a los papás? Creamos bifurcaciones. Por ejemplo, ponemos una primera carta sencilla y a continuación bifurcamos: una sencilla y una complicada. Y si es necesario, ponemos una complicada más. Y según las capacidades de cada uno, su objetivo es ir por un camino u otro. Mirad, mirad:

Un juego que exige rapidez mental (y que ayuda a mejorarla) y que regala un montón de buenos ratos. Muy recomendable.